La ZAD, autoorganización popular que puso en jaque al Estado francés

Por VVAA
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La Zone Á Defendre en Notre-Dame-des-Landes era hasta el día de ayer un espacio autónomo ocupado por cientos de activistas en el noroeste de Francia, muy cerca de la ciudad de Nantes. Ya desde los años 70 se inició una lucha entre los habitantes de esta zona, en su mayoría dedicados a la agricultura, y el gobierno francés, que planteaba la construcción de un nuevo aeropuerto. La zona prevista para la construcción del aeropuerto es un ecosistema de especial protección ecológica en el que habitan especies amenazadas. Tras décadas de conflicto latente, el proyecto de ese gran aeropuerto fue relanzado en el 2003, dentro de una estrategia de actuación desenfrenada del capitalismo para modificar la región drásticamente.

A partir del año 2009, cientos de activistas autónomos ocuparon este territorio dotándole del nombre de ZAD, se volvieron a ocupar casas abandonadas, se construyeron cabañas y se pusieron en marcha proyectos colectivos como huertos, una panadería, y diversas estrategias de protección del entorno natural. Todo ello activó una lucha popular aglutinante convirtiéndose este espacio en un lugar de referencia para la autoorganización frente al capitalismo en toda Francia e incluso internacionalmente, con la participación de la población local y la decidida acción de grupos anarquistas y ecologistas.

Esta zona anticapitalista vivió la resistencia a un violento intento de desalojo por parte de la policía y el ejército francés en octubre de 2012, donde hubo numerosos heridos y detenidos que defendían activamente la zona obstruyendo con barricadas las carreteras de acceso. Tras semanas de manifestaciones que se multiplicaron por todo el país y extendieron la solidaridad con la lucha, se dio una movilización menos de un mes después que congregó a unos 40 mil activistas y campesinos de la región que re-ocuparon la ZAD. Durante el año 2013 se reforzó la defensa del territorio, se reconstruyeron algunas casas y se potenció el proyecto de autonomía aprovechando que disminuyó la presión policial.

En estos años otras estrategias y tácticas desde las cloacas del Estado francés han tratado de romper con la solidaridad y la lucha autónoma de la ZAD, incluido un referéndum organizado por el gobierno del Departamento de Loira-Atlántico, y que incluyeron a población que no residía en la zona afectada por el proyecto aeroportuario.

Sin embargo, hace escasos dos meses el presidente francés Emmanuel Macron anunció que se renunciaba definitivamente al proyecto de aeropuerto en Notre-Dame-des-Landes, a cambio de aceptar programas de industrialización agrícola impuestos por el ejecutivo francés. El rechazo a este chantaje por parte de los activistas ha significado que el presidente ordenara la custodia de los caminos que llevan a la ZAD y la identificación sistemática de toda persona que quisiera entrar o salir de la zona. Desde el pasado 1 de abril se decretó que todos los habitantes de la ZAD podrían ser expulsados de los bosques y campos ocupados en esta región. Finalmente la amenaza se cumplió ayer lunes 9 de abril, cuando el presidente francés envió a 2.500 antidisturbios de la policía para desalojar la ZAD, en esta ocasión tan solo tres centenares de activistas pudieron defender el territorio ocupado, a pesar de la decidida resistencia que presentaron fueron desalojados.

Desde Regeneración rechazamos esta demostración de fuerza represiva realizada por el gobierno francés, el mismo gobierno que continúa ejecutando las medidas más agresivas del capitalismo contra la clase trabajadora, y que ha llevado al pueblo francés a las calles en continuadas jornadas de luchas y huelgas multitudinarias, en conjunción con el movimiento estudiantil, siempre muy activo en Francia. Estos movimientos anticapitalistas franceses mantienen con vitalidad la lucha de clases, promueven la conexión de núcleos de lucha y los conflictos laborales, estudiantiles, ecológicos… una contienda interseccional en muchos sentidos que no nos resulta ajena a la situación presentada, por ejemplo en el Estado español. Nuestro apoyo a las personas heridas y detenidas en la resistencia de la ZAD frente a las fuerzas represivas francesas. El autoritarismo represivo no es una táctica exclusiva de determinados gobiernos, sino una constante de las élites capitalistas frente a la autoorganización.

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