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Publicado el 31 de agosto de 2017 por Colaboraciones

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El Libertario. Arma falaz de la contrainformación en Venezuela.

En medio de la vorágine mundial y local por conseguir información oportuna y veraz, pero fundamentalmente útil, deconstructiva y constructiva, nutritiva y cardinal, los anarquistas venezolanos contamos apenas con una publicación periódica conocida como El Libertario. No obstante, de la diversidad de tendencias y opiniones internas en el movimiento ácrata surgen dudas acerca de la autenticidad del Colectivo Editor El Libertario como agrupación de raíz anarquista y cónsono con las ideas y luchas libertarias.

En tal sentido, con la intención de conocer qué es o quiénes son el Colectivo Editor El Libertario, me he planteado una investigación diacrónica (en el tiempo) de todas y cada una de las publicaciones digitalizadas y disponibles en Internet de este periódico. El objetivo es evaluar la postura política de El Libertario y su consonancia con el ideario ácrata. La hipótesis de trabajo: Una cantidad equiparable de artículos en contra del gobierno y de la oposición muestra una auténtica postura anarquista. Téngase en consideración que la oposición venezolana está conformada y representada por grupos e individuos conservadores, adherentes a la derecha nacional.

Para el desarrollo del estudio he empleado cuatro categorías que ayudaron a la evaluación de los artículos y su adecuada clasificación con fines estadísticos. Estas categorías de trabajo son:

Contra el gobierno: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se habla mal de la gestión de gobierno o de sus partidarios.

Contra la oposición: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se habla mal de los sectores de oposición (conservadores, derecha), sus partidarios, sus patrocinadores, o la oligarquía venezolana.

Contra ambos: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se habla mal tanto del gobierno como de la oposición.

Contra el sistema en general: aquellos artículos en los que a lo largo de todo el contenido o buena parte de él se tocan temas y/o se narran hechos al margen de la polarización política venezolana (temas diversos).

Se han excluido del estudio las propagandas, poemas, caricaturas y similares. Se examinó cada artículo a partir de su lectura y se ubicó en alguna de las cuatro categorías de trabajo. Los resultados de la lectura y evaluación de cada uno de los artículos contenidos en los distintos ejemplares se muestran a continuación:

*Ejemplar digital no disponible en Internet. Los datos corresponden al análisis del índice.

Otras siete (07) ediciones o ejemplares no están digitalizados ni presentados en la página web (#26, 27, 31, 33, 39, 46 y 69). La #69 que se muestra en la página web hace referencia (quizá por error) a la #68. Ninguna de éstas está incluida en el estudio.

Resultados. Resumen cuantitativo de datos.

Como se aprecia en la tabla anterior, existen 46 ejemplares digitalizados de El Libertario cargados en la web, con un total de 1277 artículos en un periodo de catorce (14) años. El promedio de artículos por ejemplar es de 28 (27,8 ± 6). Del total de artículos, el 26,4% corresponden a escritos “Contra el gobierno”, mientras que tan sólo 1,4% son escritos “Contra la oposición” y 1,3% “Contra ambos”. El restante 70,9% corresponde a artículos “Contra el sistema en general” de diversa índole o en los que no se plantea el conflicto político venezolano. Sin embargo, en esta última categoría también se incluyen muchos artículos que presentan contenido indirectamente vinculado al conflicto, pero que el Colectivo Editor El Libertario parece utilizar muy convenientemente a sus intereses.

Los resultados muestran con total claridad que más de la cuarta parte del periódico (26,4%) se destina a criticar y/o hablar mal de una gestión de gobierno (socialista, de izquierda) que contrasta sobremanera con las críticas lanzadas a los sectores de la derecha nacional (apenas 1,4%). En este sentido, tomando la misma “premisa” empleada por los editores del periódico de que la izquierda (bolivariana, chavista) y la derecha venezolana son lo mismo, cabría esperar un abultado porcentaje de artículos escritos en contra de ambos sectores simultáneamente, pero no es así, porque el 1,3% de los artículos escritos “Contra ambos” lo demuestra con claridad, derriba la “premisa” de la que se quiere valer el colectivo editor y lleva a inferir que existe una tendencia muy clara en la posición política que asume El Libertario a favor de la derecha venezolana.

Analizando, pues, los datos correspondientes a los artículos escritos “Contra el gobierno” se aprecia que hasta el año 2002 no existía mayor interés por parte de El Libertario de criticar al gobierno de Hugo Chávez. No obstante, los ejemplares #28 y 29 que corresponden al año del golpe de estado en Venezuela por parte de la derecha recalcitrante y radical, no están publicados en Internet, hecho curioso y llamativo porque a partir de allí comienza la escalada de escritos en contra del gobierno. Pero es también muy llamativo que sea entre los años 2002 y 2003 cuando publican con más frecuencia en “Contra de la oposición” y luego la proporción de artículos baja y la frecuencia se hace prácticamente cero, lo cual es curioso para un colectivo que se proclama anarquista (de izquierda, y si no es de izquierda sino “de los de abajo” ya veremos más adelante qué ocurre).

La escalada de escritos en “Contra del gobierno” se aprecia claramente en la columna por periodos (resaltada en colores) en la que el porcentaje se incrementa abruptamente desde 0 hasta 21 % y de allí con incrementos paulatinos a 31% hasta radicalizarse en el periodo 2012-2015 con un 35% de escritos en “Contra del gobierno”, mientras que en contra de la oposición continúa el silencio. Este hecho debe resaltarse porque se aprecia que para El Libertario el poder sólo lo ejerce el gobierno, mientras que la oposición (derecha venezolana) pareciera no ejercer ningún poder político (nacional e internacional), económico y comunicacional. Se entiende, pues, que El Libertario no tiene ningún problema con la oligarquía venezolana, con los ricos, con los grupos y partidos de derecha, conservadores, con los flamantes dueños de tierras, empresas y toda clase de propiedades, que pugnan para impedir a los pobres el disfrute de los recursos naturales.

Resumen cualitativo de los artículos contenidos en El Libertario

Pero los datos interesantes que se desprenden de la revisión de los 46 ejemplares digitales de este periódico, no se detienen en las cifras.

La postura editorial de este colectivo abandonó la ecuanimidad inicial para declararse abiertamente opositor al gobierno nacional, mas no opositor a la oposición, es decir, a la derecha. Incluso, por lo que se lee en sus artículos, todo proceso que se autodenomine, se identifique o se considere de izquierda en latinoAmérica es mal visto por El Libertario y apuntan sus palabras contra éstos (ejemplares #44, 45, 47, 57 y 60), pero jamás han escrito algo sobre las oligarquías de esos países; por el contrario, les lanzan piropos. Caso emblemático (repugnante) es el ejemplar #47 donde tras el disfraz de la ironía se habla bien de Álvaro Uribe Vélez y sus Consejos Comunales, pero en el mismo artículo nunca se dice nada malo sobre este personaje nefasto de la política en América Latina. Es en este mismo ejemplar donde hasta parece verse con buenos ojos a Enrique Capriles Radonsky, del partido de derecha Primero Justicia, y donde se le exime del paredón lingüístico que emplea El Libertario para los políticos del gobierno. Igualmente, en este histórico ejemplar, se fustiga con inclemencia a los Consejos Comunales simplemente por ser una propuesta del gobierno, pero entonces ¿de qué clase de anarquismo que defiende el colectivismo, la cooperación, el apoyo mutuo, la solidaridad y la federación estamos hablando?

Y las disonancias de este “colectivo anarquista” no paran. Para ellos resulta prácticamente imposible una intervención bélica gringa en Venezuela (ejemplar #48), como si no fueran suficientes excusas las reservas de petróleo y otros minerales, así como el agua. Para ellos las “guarimbas” son una auténtica forma de manifestación popular (ejemplar #50) porque parece que asfixiar, aturdir, amedrentar e impedir el tránsito a los vecinos afecta sólo al gobierno, o saquear, quemar vivas a las personas, decapitar motorizados con guallas en las calles, incendiar transporte público con personas adentro, atiborrarse hasta los cojones con droga para tomar valor, o pagarle los jóvenes y hasta a los niños para que salgan a “guarimbear” es una forma apropiada y auténtica de protestar. El Libertario incluso compara las guarimbas con las protestas universitarias de los años 80 y 90’s en Venezuela en las que se cerraban algunos accesos a la Universidad Central de Venezuela, pero olvidan algunos colaboradores de este periódico que en esa época no se secuestraba a nadie pues permanecían abiertos otros accesos a la universidad, que las unidades de transporte o distribución que se quemaban eran de la empresa privada y que, además, no se atentaba contra la vida de los transeúntes independientemente de su tendencia política.

El Libertario intenta hacer creer a sus lectores que el movimiento estudiantil de hoy es tan crítico, popular, autónomo y combatiente como el de los 80 y 90’s (ejemplar #52), como si los estudiantes de las instituciones privadas (que nunca las mencionan) legitimaran la lucha popular, como si ser conservador o sentir mariposas en el estómago por el neoliberalismo les otorgara esencia crítica, como si declararse prosélito de un partido o de una agrupación de extrema derecha les diera autonomía política. Tan sólo en el ejemplar #55, cuando tratan de corregir el error cometido y reconocer la participación en las protestas de los años 2008 y 2009 de estudiantes de derecha, realizan una maniobra evasiva (y, perdonen la expresión, muy bastarda) restándole méritos a los estudiantes de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) creada por el gobierno nacional para facilitar la educación universitaria a los pobres y excluidos del sistema de educación, ello con la intención por parte de El Libertario de desviar el foco de atención de los estudiantes de derecha. Parece que a este colectivo, pues, también le molesta la educación gratuita y de puertas abiertas a los pobres; parece que son más criminales los estudiantes que siguen al gobierno que aquellos de “manitas blancas” que queman universidades y preescolares.

Por primera vez en este recorrido, en el año 2008 (ejemplar #53) se dedica un artículo completo a hablar mal de un político de la oposición, pero como algunas cosas extrañas de este periódico, un opositor desubicado, alienado, un opositor pobre: Stalin González. ¡Vaya que El Libertario sabe elegir a quién fustigar! Y pocos meses después escriben su segundo artículo contra otro opositor: Antonio Ledezma, a quien curiosamente le dedicaron apenas la cuarta parte de lo que derramaron sobre González, a pesar de ser Ledezma una de esas viejas figuras oscuras y patéticas de la oposición venezolana que reprimió sin clemencia las manifestaciones populares durante la cuarta república.

El Libertario ataca absolutamente todo lo que le huele a gobierno (bolivariano, claro está) pero nunca ha escrito sobre la gestión de los gobernadores o alcaldes de oposición, se ensaña contra el comunismo ruso o cubano, pero no contra el imperialismo yankee, además, nunca se ensaña contra las empresas privadas, seguramente porque de allí obtiene su financiamiento PROVEA (Programa Venezolano de Educación Acción) dedicada al trabajo con Derechos Humanos y cuyo director es el editor de El Libertario, Rafael Uzcátegui, además de Rodolfo Montes de Oca.

En el año 2012, luego de 13 años de la gestión de gobierno de Hugo Chávez, por primera vez El Libertario dedica un artículo (ejemplar #67) al conglomerado amorfo de la oposición, denominado Mesa de la Unidad Democrática (MUD), pero con idéntica maniobra evasiva ya antes aplicada a los estudiantes y hecha costumbre en El Libertario, terminaron hablando mal del gobierno de Chávez (el chivo expiatorio), buscando siempre la manera de aminorar la carga sobre la oposición venezolana. El culpable siempre es el gobierno (bolivariano) a quienes llaman boliburgueses, mas la oposición no tiene para ellos ni un ápice de responsabilidad en las crisis y conflictos que han generado.

Llegado el 2013, y con él la muerte de Hugo Chávez, el primer ejemplar posterior a la muerte del mismo (#69) no está publicado en la Internet, resultando importante conocer la opinión del periódico sobre este hecho, y en particular sobre el hombre que desde el año 1998 se mantuvo con su opción socialista en el poder a base de elecciones y con amplio apoyo popular durante 14 años. Y es importante esa edición #69 porque en la #70 por primera vez la cantidad de artículos en contra del gobierno se hace superior a la mitad (52%), es decir, más de la mitad del periódico dedicado a criticar al gobierno, mientras que a la oposición ¡Nada!

El segundo caso emblemático (y también repugnante) que puede encontrarse en este recorrido histórico de El Libertario (años 2001-2015) es el que corresponde al ejemplar #72, dedicado a las protestas del año 2014 y en el que los editores del periódico pretenden hacer ver como manifestaciones populares. En la portada comparan burdamente una foto del alzamiento popular del 27 de febrero de 1989 con una de las protestas de los guarimberos de 2014 en las que su líder, el ultraderechista Leopoldo López, llamó a incendiar el país (¿por qué El Libertario nunca se ha metido con Leopoldo López?). Digo burdamente porque intentaron comparar una foto donde aparecen personas pobres cargando a un herido (año 1989), con otra donde aparecen jóvenes con zarcillo y hasta con un estetoscopio cargando otro herido (año 2014), como si cargar un estetoscopio en el cuello fuera en este país señal de pobreza y no de privilegio. A propósito de las protestas de 2014, intentan decirle a la opinión pública que son legítimamente de base popular, pero que los partidos y sectores de derecha los han arropado con sus liderazgos robándole el mérito al pueblo ¡vaya entuerto! ¿será que El Libertario cree que toda Venezuela es anarquista, o que el pueblo venezolano está muy empapado de las ideas libertarias y no desea gobierno alguno?

Llegamos al #73 (año 2014). Hay que cantar ¡Victoria! porque al fin se encuentra el primer artículo en contra de tres oligarcas venezolanos: Gustavo Cisneros, Lorenzo Mendoza y Juan Carlos Escotet. Luego de trece (13) años de anarquismo autogestionario, El Libertario comienza a considerar que actores ajenos al gobierno también tienen poder en Venezuela; en este caso económico. Algún compañer@ anarquista compartirá con el sub-comandante Marcos que “No soy de izquierdas ni de derechas; soy de los de abajo y voy a por los de arriba”. Si esta fuera la perspectiva de El Libertario, que repetidamente lo infieren en varios artículos ¿Por qué se han demorado 13 años en criticar a esos de arriba que tienen poder económico? Ojalá ello no le cueste el financiamiento a PROVEA.

Un par de datos finales: en aquél emblemático ejemplar #72 como guinda del pastel se escribe nota sobre un foro público en el que los ponentes fueron Iván Loscher, Rubén Monasterios, Amalio Belmonte y Humberto Decarli, los tres primeros reconocidos ultra-opositores al gobierno (bolivariano) y Decarli escritor insignia de El Libertario. Entonces, si los tres primeros son ultra-opositores ¿el cuarto es…? ¿anarquista? ¿compartiría Ud. estimado lector anarquista tribuna con ponentes de derecha? Quizá también puedan seguir contribuyendo con el periódico intelectuales como Edgardo Lander, que a pesar de haber sido acusado de neoliberal en el ejemplar #75, ya había publicado mucho antes un artículo sobre el movimiento popular venezolano en el #65; entonces, si Lander es neoliberal y publica en éste periódico ¿El Libertario es…?

Conclusiones

1) El análisis cuantitativo (estadístico) de la evaluación de los artículos practicada al periódico El Libertario, así como el análisis cualitativo de la información contenida en los 1277 artículos, muestran una tendencia clara a criticar al gobierno y favorecer con silencio a la oposición venezolana y a los sectores conservadores. Esta tendencia se acentúa en el tiempo manteniéndose la misma cantidad promedio de artículos escritos por ejemplar.

2) No existen indicios para pensar que El Libertario tiene una postura imparcial en medio de la polarización política venezolana. Evidentemente no puede tenerla como colectivo que se autodenomina anarquista, porque además el ejercicio debe ser contrainformativo, pero a pesar de ello, el silencio informativo respecto a la oposición venezolana lo ubica en términos políticos hacia la derecha.

3) El Libertario encapsula como enemigo a cualquier movimiento de izquierda nacional o internacional que le parezca solidario con el proyecto bolivariano impulsado por Hugo Chávez, incluyendo a grupos anarquistas que vean condiciones sociales favorables al desarrollo del ideal ácrata con la actual gestión de gobierno. Incluso, criminaliza las manifestaciones de apoyo popular, de los de abajo, a la mencionada gestión de gobierno.

4) Las contradicciones manifiestas en el estudio diacrónico practicado a las publicaciones de El Libertario dejan serias dudas acerca de la autenticidad del mismo como colectivo anarquista, razón por la cual queda negada la hipótesis de trabajo. En tal sentido, parece utilizarse el periódico y el anarquismo como tapadera de intenciones insanas, esencialmente conservadoras y para captar incautos descontentos por los vicios y corruptelas del gobierno bolivariano (que obviamente existen).

Colofón

Quiero aclarar a los lectores que no tengo en lo absoluto problema alguno de índole personal con los colaboradores y editores de El Libertario, ni mantengo relación laboral o contractual con ninguno de los mismos, ni tengo interés en hacerme con la propiedad del periódico, ni impulsar ningún otro medio o favorecer puntos de vista de otras agrupaciones anarquistas. Escribo desde mi postura independiente mas no individualista, con autonomía, sin fin de lucro y únicamente con ánimo de aportar verdades y reclamar por lo justo. Nadie me encargó o pagó por este estudio.

Bajo ningún concepto o motivo le pido con este estudio a El Libertario que asuma una postura favorable al gobierno, pero sí que deje de favorecer con silencio a la oposición derechista, oligárquica, capitalista y neoliberal venezolana y latinoamericana. Igualdad de palabras, argumentos y artículos contra ambos (gobierno y oposición).

Eximo de todo comentario y responsabilidad al compañero Antonio Serrano, respetable escritor de El Libertario, quien en cada uno de sus artículos mostró gran altura intelectual frente a la polarización política, y quien en sus largos recorridos por la UCV vendía los ejemplares en clara demostración de consonancia con la clase obrera del país y el ideal libertario. Honor a su memoria.

Investigación y redacción: Gabriel Oliveros (Caracas – Venezuela).

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Colaboraciones

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21 Respuestas para El Libertario. Arma falaz de la contrainformación en Venezuela.

  1. Fernando Ventura says:

    La tesis del autor es la siguiente: el libertario miente y trabaja a favor de la contrarevolución, por no mantener una postura tan crítica con la oposición como con el gobierno. Quiero dejar claro que el Gobierno no es la revolución. A continuación manifiesto que no hay reciprocidad, cuando resulta que a los que critican a la oposición de derechas llamándola con todos los nombres, y metiendo en ese saco a los manifestantes que no son de derechas, no se les exige lo mismo: que critiquen al gobierno. ¿Se le exige a Regeneración un número de artículos referidos a izquierdas y derechas? No que yo sepa. Y por último, que dejar de participar en la protesta por la carestía, el desabastecimiento y la corrupción, el único efecto que tiene es este: dejar que esa protesta la capitalice, dirija e instrumentalice la derecha. Es una pena que los anarquistas, o bien porque nos echan, o porque nos inhibimos para no perjudicar a la izquierda, o porque no nos atrevemos, o por comodidad y vagancia, no estemos donde deberíamos estar: dando la cara frente todo poder y autoridad; dotando de sentido, orientación y estatutos a los movimientos populares; procurando un cambio real en sentido libertario.

    • Liberty Cravan Liberty Cravan says:

      Nuestra inhibición suele venir más habitualmente de mantener equidistancias sangrantes agarrándonos a la pureza identitaria. Una decisión que no sólo nos deja en fuera de juego (sin una posición política definida), sino que además en demasiadas ocasiones nos lleva a hacerle el juego a la derecha.

      Se puede criticar al gobierno de Maduro, pero teniendo en cuenta que es parte (probablemente la parte más reticente a los cambios que desearíamos) de un polo de transformación que se encuentra bajo el acoso de una fuerte oposición reaccionaria. Creo que desde España estamos especialmente capacitados para entender la dureza con que interviene la derecha en Venezuela, visto el interés desarrollado por el Partido Popular en esas latitudes. No creo que El Libertario haya compartido nunca una perspectiva de crítica constructiva, y este artículo (como otros muchos datos) da cuenta de ello.

      Yo estoy de acuerdo en que, como recomiendas, donde debemos estar es apoyando a los movimientos populares. Son precisamente esos movimientos los que están hoy profundizando en la revolución bolivariana y utilizando al gobierno venezolano para impulsar medidas democratizantes, redistributivas y progresistas.

  2. Octavio Alberola says:

    Las supuestas "contradicciones manifiestas" que tú pretendes encontrar con tu "estudio diacrónico" son las mismas que se encuentran en tus conclusiones subjetivas e "insanas" y "esencialmente conservadoras" para que te lo agradezcan los "incautos" defensores de "los vicios y corruptelas del gobierno bolivariano"; pues cuantitativamente y diacrónicamente a
    tu reconocimiento, de que esos vicios y esas corruptelas existen, solo dedicas tres palabras ("que obviamente existen") en las mas de mil o de miles de tu estudio dedicado intencionalmente y aunque no te lo hayan pagado a desacreditar a El Libertario.

    No me negarás el derecho de contestar con una mamarrachada a la tuya.
    Salud y revolución social

  3. Omar Bautista González says:

    Me gustaría disponer de la matriz de datos, o las matrices de datos, para posteriormente revisar los códigos tanto cualitativos como cuantitativos que se utilizaron como estrategia de análisis en este estudio.

  4. Lusbert Lusbert says:

    Yo creo que el viraje hacia la derecha está muy claro en El Libertino. No dudo que desde sus orígenes sea libertario, pero hablamos de sus publicaciones actuales y hoy por hoy es un vocero de la derecha venezolana camuflado de periódico anarquista. Es bastante lamentable que no nos demos cuenta aún de que el anarquismo sea instrumentalizado por la derecha de manera tan descarada. La salida fácil es la crítica sin más y el pataleo, cero análisis estratégico y cero iniciativa de construcción de un proyecto político encaminado a la democratización y profundización del socialismo arrebatando cada vez más al Estado las competencias sobre las comunas.

    • Fernando Ventura says:

      Esa propuesta es la que hacen en el Libertario: democratizar y profundizar en el socialismo dejando a un lado al Estado. Puedes leerlo en su propuesta. No veo además que se les pueda reprochar a ellos lo que aquí no somos capaces de hacer, teniendo mejores condiciones.

  5. MrBrown MrBrown says:

    Yo no he seguido mucho a El libertario, y eso que un@s compas les entrevistaron hace cosa de ocho años.
    grupoanarquistastar.blogspot.com/2009/06/entrevista-al-colectivo-editor-del.html
    Normalmente, se les acusa de ser gente de clase media (como en el caso de R. Uzcategui) que no ve más alá de su burbuja social. Este análisis de Gabriel Oliveros, que ha sido bastante contestado hoy mismo
    http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/38861
    me lleva a una hipótesis que no es la que algun@s parecen entender (que El libertario buscara conscientemente criticar más al gobierno y al Estado, por sentir un mayor rechazo hacia ellos, que a la oposición) ni a la que creo que entienden otr@s (que El libertario critica más al gobierno y al Estado porque su responsabilidad es mayor), aunque tiene que ver con esta. Es posible que, simplemente, El libertario sea un grupo anarquista como los que tenemos por tantos países, incluido el nuestro: centrado casi exclusivamente en hacer propaganda para otr@s anarquistas o afines, sin inserción social (frentes sindical, de vivienda, de alimentación... ), sin apenas sentido estratégico ni táctico y centradas en la crítica constante.

    • Fernando Ventura says:

      MrBrown... ¿Acaso solo pueden emitir críticas, dictámenes u opiniones, las organizaciones anarquistas que tengan tácticas y estrategias adaptadas a su frente sindical, de vivienda, de alimentación, sanitario, de precarios, desempleados, feminista... Poca gente iba a hablar, me temo.

      Por otro lado, si resulta que solo escriben para anarquistas, porque no tienen otro público, ¿Cómo se les identifica con que son un medio de la derecha, que tiene a su disposición cadenas de televisión, periódicos y millones de millones de fondos, más millones y millones de adeptos? ¿Para qué quiere la derecha a un puñado de ácratas dando la cara por ellos, cuando tienen gente mucho más solvente?

      • MrBrown MrBrown says:

        Por un lado, yo tampoco entendería que se identificara a El libertario con la derecha; entiendo que lo que dice Ontiveros es que por torpeza (digamos) le hacen el juego a la derecha, no que sean una especie de infiltración de la derecha (cosa que ya me parecería conspiranoica). Que lo aclare él si llega a leer esto le interesa. Dudo mucho que El libertario sea un medio relevante en Venezuela, supongo que lo que preocupa al autor de este artículo es que esa publicación se dedique a atraer a l@s venezolan@s interesad@s por el anarquismo hacia un antibolivarianismo frontal y no hacia un socialismo que intente empujar el socialismo ambiental más lejos y más hacia el pueblo en vez de hacia el Estado... De nuevo, son hipótesis, que lo aclare él, si acaso.
        Sí que es verdad que este debate probablemente no tenga mucha relevancia en la propia Venezuela, mucho menos en la región española, pero aquí estamos.

        Por otra parte, no quería decir que quienes sólo hacen activismo en el ghetto no tengan derecho a opinar, pero no veo que est@s, en general, digan casi nada que no esté ya dicho o valga la pena decir. Opinar es un derecho y callar es otro -injustamente menos valorado, a mi juicio-. Su producción teórica suele ser, siempre según mi juicio, ideas obvias en el contenido (por repetidas) y/o herméticas (sólo comprensibles para iniciad@s) en la forma, más o menos destinadas a desacreditar a casi todo el mundo, invitando a quien no esté convencid@ a la parálisis más que a otra cosa.

        • Fernando Ventura says:

          Yo no estoy de acuerdo contigo. En el artículo de Oliveros se dice bien claro que "el silencio informativo respecto a la oposición venezolana lo ubica en términos políticos hacia la derecha". Por otro lado, si consideras que quienes no tienen frentes prácticos abiertos, también pueden hablar, podrán gustarte más o menos sus propuestas. Lo que pasa es que para poder decir si te gusta o no, hay que leerlas. Yo me he molestado en leerlas en varios números, llevo ya unos veinte, y ahí se da voz a movimientos indígenas, campesinos, personas con familiares asesinados, presos deportados a otros países, organizaciones feministas... Y escriben cientos de personas por lo que llego a ver a ojo. Me parece poco adecuado liquidar un medio de ese nombre, con los adjetivos aquí propuestos.

        • Gabriel Oliveros says:

          MrBrown, claro que por "torpeza", desconocimiento o inocencia muchos terminan consumiendo, colaborando y defendiendo al El Libertario. Otros, muy concientes de su trabajo le hacen el juego bien descarado a la derecha (aunque sean tan pobres como cualquier otro o no se reconozcan así creyendo ser parte de una "muy educada" pero torpe y mercadeable clase media). Demasiado pocos entrarían seguramente fuera de cualquiera de los grupos anteriores (pero ese no era el objetivo del estudio).
          Queda demostrado que El Libertario evidentemente atrae incautos. Quien quiera consumirlo adelante; buena suerte con la digestión. Yo me tomé tiempo al dedicarme a comprobar si lo que se decía de este medio era cierto o no; y leyendo sentí espanto al ver cómo se manipula la información. Cada cabeza es un mundo.
          El debate tiene importancia por pequeño que sea, independientemente de en qué parte del planeta te encuentres. Me da igual un anarquista "español" que uno "venezolano" porque sencillamente pienso sin fronteras. España y Venezuela son apenas nombres. Eso sí, sabemos bien lo que hizo europa en estas tierras en nombre de dios y la "civilización".
          Por otra parte, se ha hecho derecho opinar (tal vez porque antes no se podía), sin embargo, no debe ser un derecho sino algo natural y esperado. Callar sólo es bueno cuando te cansas de la necedad, la ignorancia, la vanidad y la futilidad del mundo, pero si has optado por luchar contra la injusticia y a favor de la verdad, callar es suicida. Yo apenas he colaborado con una pequeña opinión más para que quien busque y se haga preguntas encuentre y argumente.
          Sobre lo falaz de El Libertario no soy el único que ha escrito. Yo invito a dudar; el lector decide qué quiere creer.

  6. Gabriel Oliveros says:

    Ventura, si no estaba convencido, ya lo estoy de que tienes alguna clase de afinidad o relación con El Libertario que, por cierto, te parece insignificante cuando dices que "ni pincha ni corta" porque al parecer te vienen mejor los medios de masa. Por lo visto predicas un postmodernismo (consciente o inconsciente) en el que los anarquistas deben sumarse "por conveniencia" a manifestaciones anti-gubernamentales aún cuando hayan sido convocadas por derechas incendiarias (http://www.portaloaca.com/opinion/13077-el-libertario-arma-falaz-de-contrainformacion.html). Por muy anti-gobierno, anti-estatista o anarquista que sea, yo no apoyo derechas ni comparto TRIBUNA con ella, no hago manifiestos proto-burgueses (https://rafaeluzcategui.wordpress.com/2014/02/03/manifiesto-nini). Las personas que actúan "por conveniencia" suelen cambiar la piel y la posición. Averigua un poco más para que el discurso no te traicione, o qué tal si en lugar de toda esa hermenéutica te dedicas a intentar refutar los números resultado del estudio. Eso sería menos "comodidad o vagancia".
    Bautista: Matriz de datos. Si existe alguna manera de procesar información estadística de manera diferente a la que recoge la tabla de resultados, ponme en cuenta (puedes cortar sin problema las últimas dos columnas de la derecha). Las categorías de análisis son muy simples y están claras.

    Más allá de interpretar a priori, filosofar, mal-decir y acusar, comencemos por recabar pruebas para luego contraargumentar. De lo contrario, juicio subjetivo, anarco-fascismo.
    "El día que se emita una fatwa anarquista, me avisen [sic] por favor." (Ventura, 2017)

  7. Octavio Alberola says:

    Tus pruebas, Oliveros, solo lo son para tí, pues, por mucho que insistas, no prueban lo que tú pretendes, ya que haber criticado menos (cuantitativamente) a la oposición que al chavismo/madurismo no puede sgnificar ser de la oposición y aún menos a la CIA.
    Piensa que con es misma lógica, que tú empleas, aplicada a ti a partir de tu artículo, como ya te lo he probado, serviría para acusarte de ser defensor del gobierno y de la nueva burguesía chavista/madurista.
    No hagas pues chavo-fascismo .

  8. Fernando Ventura says:

    Mira Oliveros, pienso que extraes conclusiones apresuradas, porque si por dos o tres mensajes que hemos cruzado, ya sabes que tengo "alguna clase de afinidad o relación con el Libertario" (que según tú es de derechas), y además me dices que soy posmodernista y hermeneutica (que no sé ni lo que es)... Lo que me estás contando es que tienes mucha imaginación.

    Tu estudio no demuestra que El Libertario sea de derechas. Lo que demuestra es que en un 35% de artículos de los últimos años, se critica al Gobierno. ¿Tal vez porque hay motivos? Eso no indica que sean de derechas, porque si la crítica es verdadera, a mí me parece bien.

    Además, viendo como interpretas las cosas, me es imposible tomarte en serio. Dices que desde el Libertario se apoya a Capriles. Leo el artículo que mencionas, y veo que en realidad en ese artículo se critica a Capriles. Lo que está diciéndome es que o bien mientes, o tienes tal odio por ese periódico que eres incapaz de interpretar ni medio bien lo que lees.

    Un saludo, y que pases un buen día.

  9. Gabriel Oliveros says:

    Alberola: mejor cuando mantienes un poco de objetividad. Seguro sabes tanto como ninguno, que se peca (no me gusta este término, pero es el único más apropiado) tanto por acción como por inacción, que las mentiras hacen daño, pero el silencio es letal. Que El Libertario critica al gobierno, muy bien, sabemos que no ha existido ni existe gobierno perfecto y, más aún, nosotros no lo deseamos, pero es demasiado dudoso que para este colectivo el único gobierno que pareciera existir es el que se concentra en el ejecutivo o todo lo que huele a chavismo ¿no crees tú que los gobiernos regionales y locales (gobernaciones y alcaldías) son tan gobierno como el ejecutivo y que una parte de estos gobiernos están en poder de la derecha venezolana? así como se critican los gobiernos de izquierda latinoamericana ¿por qué no se han criticado los gobiernos de Colombia, Perú, Chile, Panamá, entre otros más con una tendencia neoliberal y represora. Si vamos sumando una tras otra las críticas que recibe el periódico, fundamentalmente su conexión evidente con PROVEA, ong que ha sido acusada de recibir fondos de la NED, USAID, UE, Merck, George Soros, si sumamos que uno de sus escritores comparte tribuna con personeros de derecha (véase la foto de El Libertario que reseño en el estudio), si mantienen silencio absoluto frente a las injusticias que comete la derecha venezolana, entonces, qué se puede concluir con un mínimo de inteligencia. El estudio que publiqué puede levantar mucho polvo con el análisis cualitativo, pero ¿qué hay del cuantitativo? ¿por qué el El Libertario hasta el año 2002 no criticaba al gobierno? ¿será que le gustaba? ¿y qué de ese salto tan extraño luego del golpe de estado de 2002 y en vísperas del paro petrolero? No me negarás que todo se presta a profundas y muy fundadas sospechas.

    Ventura: me disculpas si acaso han sido acusaciones infundadas o apresuradas, mas igual que tú, es lo que voy "interpretando" de tu forma de decir/escribir.
    Esa opinión que leíste de Acrotosaurio, debo decir que es lo más objetivo que he leído en las críticas hasta ahora. Sin embargo, si comparas el tipo y cantidad de calificativos que se le disparan a los chavistas en múltiples artículos con la crítica tan "centrada" que se le hizo ahí a Capriles seguro llegas intuir algo (tienes que vivir en Venezuela para saber lo que son los personeros políticos de ambas tendencias). No leas dos periódicos o dos artículos, léelos todos y concluye. Por otra parte, esa opinión de Acratosaurio (cuyo post no admite contra-opinión o crítica) se basa sólo en el análisis cualitativo y de su lectura de dos artículos, pero qué hay del cuantitativo, los datos cualitativos siempre serán objeto de diferencia, pero ¿y los cuantitativos? allí la diferencia será demasiado pequeña, demasiado estrecha, si no nula. Muy bien, pues, por la objetividad en la técnica, pero lo mínimo que espero es menos comodidad para refutar con propiedad. Yo sólo me dediqué a buscar si era verdad o no lo que se sospechaba del Libertario y aporté otras pruebas. Estás aferrado a interpretar la conclusión (muy bien, no te falta razón) y en ese ejercicio le pasas por encima a la realidad de los datos. Si preferimos la teoría hagamos, entonces, el ejercicio de re-pensar la conexión entre Anar/quía/quismo y ética y luego nos cortamos las venas en otro post.
    Saludos.

  10. Fernando Ventura says:

    Respecto al cuantitativo. Me he mirado el número 63 de El Libertario, que es el que dices que tiene un 47% de artículos críticos con el gobierno.
    http://www.nodo50.org/ellibertario/PDF/lib63.pdf
    No estoy por la labor de perder más el tiempo. No se trata de pereza. Es que no puede uno pasarse la vida comprobando cosas que no son, cuando puedo hacer cosas más productivas. El contenido de ese número es este y no otro:

    1 Portada: dibujo de rebaño y oveja negra: negándonos a ser rebaño
    2 Portada: la falta de narradores de la historia. Artículo sobre arte.
    3 Editorial: propone crear nuevos lenguajes y formas de hacer.
    4 Carta de comuneros de los Andes exhortando a defender sus recursos naturales
    5 Carta de un grupo libertario dándose a conocer.
    6 Una petición de ayuda para abrir un local en Caracas.
    7 Una foto mostrando un reparto de algo a una multitud, declarando que es humillante.
    8 Una crítica al trato de la Guardia Nacional a Joaquín Pérez Becerra que fue entregado a Colombia (denunciado por otros partidos de izquierda marxista)
    9 Cuatro chistes satíricos sobre el proceso bolivariano
    10 Noticia de la puesta en libertad de un sindicalista, pendiente de un nuevo juicio
    11 Noticia de una marcha de sindicatos minoritarios
    12 Anuncio del libro de Uzcategui sobre Venezuela
    13 Noticia de cinco sindicalistas pendientes de juicio a los que se piden cuatro años.
    14 Noticia del secuestro y asesinato de dos campesinos del Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora
    15 Noticia de la absolución de un indígena.
    16 Ampliación de la entrega de Becerra a las autoridades colombianas.
    17 Información sobre las normas de actuación legales de la policía ante las manifestaciones.
    18 Un dossier: Venezuela: Trasnacionales, Militarismo y Resistencias 2011, en torno al negocio del petróleo y sus efectos sobre indígenas, ecosistema, asesinatos, etc.
    19 Una denuncia del bombardeo de una comunidad indígena por el ejército colombiano, con resultado de muertos y heridos.
    20 Dos notas sobre Brasil, creación de la Agencia de Noticias Anarquista y del colectivo lagartija negra.
    21 Una columna sobre el significado del 1 de mayo.
    22 Una denuncia sobre el suicidio de Patricia Heras en España.
    23 Noticia sobre festival de cine anarquista en Barcelona.
    24 Noticia sobre condena a tres años a un blogger en Egipto.
    25 Reseña del Foro Social de la Habana: Vivir la revolución
    26 Declaración de apoyo a los anarquistas cubanos.
    27 Una página explicando cómo hacer informaciones claras y atractivas con mapas y dibujos.
    28 Una respuesta a las críticas de los marxistas al anarquismo en general.
    29 Un artículo que exhorta a actuar por uno mismo: el cambio empieza por ti mismo.
    30 Anuncio de un libro sobre el MIR
    31 Noticia sobre una organización defensora de los derechos humanos de las mujeres. Casa Juana Ramírez la avanzadora.
    32 Una crítica a un tal Juan Barreto en formato de guasa.
    33 Anuncio de libro Sangre en el diván, el extrardinario caso del dr. chirinos.

    ...

    De todo corazón, que te vaya bien en la vida.

  11. Fernando Ventura says:

    Me he dejado atrás que en ese número que me he leído anuncian sus "dossiers":

    - Anarquismo y Universidad; *
    - Cuba escrita con (A); *
    - Economía venezolana 2001-2011: apuntes críticos; *
    - Mujer y Anarquismo; *
    - Petróleo y Venezuela: voces alternativas; *
    - América Latina: construyendo visión y acción (A);
    - Antimilitarismo: ¡aquí, allá, ahora, siempre!;
    - Colombia en clave de (A);
    - Comunicación: medios, mensajes y (A);
    - Con México anarquista, desde Venezuela;
    - Ecología, Anarquismo y luchas ambientales en Venezuela;
    - Por la autonomía social en Venezuela;
    - Situación y luchas de los pueblos indígenas en Venezuela;
    - Sumario para el activismo anarquista;
    - Trabajo y sindicalismo en Venezuela.

    Tienen variedad.

    Y respecto a la entrega de Pérez Becerra al gobierno colombiano de Santos, un artículo de la revista "herramienta. Debate y crítica marxista", titulado: "La entrega de Joaquín Pérez Becerra: ¿un punto de inflexión en la Revolución Bolivariana en Venezuela?".

    http://www.herramienta.com.ar/herramienta-web-8/la-entrega-de-joaquin-perez-becerra-un-punto-de-inflexion-en-la-revolucion-bolivar

    He comprobado con otras revistas de izquierda marxista, informaciones leídas en El Libertario criticando la detención de refugiados vascos llegados de Cuba. Defendiendo líderes indígenas y sindicales. O territorios y ecología... No veo por ninguna parte que sean voceros de la derecha los de El Libertario.

  12. Pedro says:

    "Estamos ante una lucha entre una burguesía conservadora venezolana que fue apartada del control del aparato estatal y una burguesía emergente que utiliza el Estado como palanca de acumulación." Raúl Zibechi en Aporrea.

    Creo que ni el autor ni el medio pueden ser acusados de derecha: https://www.aporrea.org/venezuelaexterior/a244260.html

    • Gabriel Oliveros says:

      "Pedro" no sé si pretendes ser sólo un eco de Zibechi o pretendes comparar El Libertario con Aporrea.org
      Si es lo último, la comparativa sería absurda porque hasta donde conozco Aporrea.org no se dedica a filtrar (descartar) artículos de personalidades o temas relacionados con la izquierda (y ni tan de izquierda), la "transformación" de la sociedad y más. Para muestra un botón: https://www.aporrea.org/ddhh/n309971.html un post bastante reciente en el que verás cómo sé publica la opinión de este señorito Uzcátegui. Dificulto que El Libertario acepte un artículo de un personero del gobierno o se haga simple eco de una opinión suya. No hay manera de comparar ambos medios.
      Si es lo primero, entonces nos salimos del tema de este post, pero te dejo claro lo siguiente: no comparto esa última definición de izquierda de Zibechi por cuánto no sé dónde quedaría el anarquismo, no sé si sería de izquierda, de abajo, o de ambas. Como me gusta pensar que es de ambas (de abajo y a la izquierda) no podemos meternos los anarquistas en ese saco pérfido que reseña Zibechi (¿o sí?). Sin embargo, es legítima la preocupación final del autor cuando al observar cómo se detenta el poder, los límites entre la izquierda (socialista) y la derecha se hacen confusos, si no se disuelven. Y eso es por una poco obvia razón (aunque a todo el mundo le parece muy evidente): el modelo económico es el mismo, capitalismo, aderezado con desarrollismo. Pero también por una razón menos obvia aún: la convicción, la identidad y la ""ética"" revolucionaria faltan, o están ausentes, o extraviadas, o confundidas, o desaparecidas. Y por lo que aprecio, eso no es sólo acá en Venezuela. Más de esta discusión fuera del hilo de comentarios que generó el post no la voy a responder aquí.

  13. Humberto Decarli says:

    El Sr. Oliveros parte de una premisa subjetiva;el gobierno venezolano actual es transformador. Tal apreciación es sesgada ´porque la experiencia chavista es neofascista en lo ideológico (Chávez admiraba a Perón, Norberto Ceresole y los carapintadas argentinos), capitalista y estatista en lo económico (solo el 3% del P.I.B. es economía social), un militarismo mandando y una ingente corrupción que perfora lo ético. Además, las decisiones económicas tienden a crear estanflación, desabastecimiento, escasez y pobreza (un estudio de tres universidades, U.C.V., U,C.A.B, y U.S,B. de este año la ubica en 82&% de la población) y socialmente hay una expansión del lumpen en las políticas de seguridad, los paramilitares, y los pranes dirigen las cárceles. De tal manera que la derecha más diáfana la representa el gobierno y la M.U.D., tiene partidos socialdemócratas, AD, UNT y Voluntad Popular, miembros de la Internacional Socialdemócrata; y Primero Justicia y Copei en el área socialcristiana. Esto se traduce en secciones de centro izquierda y centro derecha, mientras el oficialismo es claramente de la derecha recalcitrante, autoritaria y con una vanguarida representada por los administradores de la violencia del Estado.

  14. Gabriel Oliveros says:

    Muy bien como artículo para El Libertario, Decarli, del cual también eres doliente. No creo que ser anarquista sea compartir tarima con gente de derecha como Amalio Belmonte, el autoritarismo desidioso de lo más grande que ha conocido la UCV (Universidad Central de Venezuela). Sinceramente, no respondes absolutamente nada referente al artículo, no desmontas discurso, no argumentas en contra, no aportas a la discusión; sólo dices que parto de "una premisa subjetiva" pero el hecho es que tu respuesta ya es subjetiva en sí. Por cierto ¿una expansión del lumpen? ¿anarquista hablando de lumpen? Se ven las costuras por todas partes.

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