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Publicado el 11 de septiembre de 2015 por Colaboraciones

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El modelo organizativo del nuevo movimiento libertario

Desde hace tiempo quienes desde el campo libertario estamos apostando por un modelo organizativo diferente al tradicional llevamos avisando que un movimiento político basado en colectivos no funciona como movimiento político. Casi todos los colectivos libertarios están formados por personas con diversas inquietudes que se traducen en distintas tendencias dentro del anarquismo. Así, encontramos colectivos que mezclan el comunismo libertario con tendencias individualistas, o el insurreccionalismo con la autonomía obrera y el comunismo antiautoritario. En pocos casos existen colectivos con una línea concreta de cara afuera, salvo algunos colectivos exclusivamente insurreccionalistas o bien el anarcosindicalismo en general. Por tanto la mayoría de los colectivos se dedican a temas culturales, sociales o de ámbito exclusivamente local.

Las nuevas organizaciones libertarias que poco a poco van floreciendo en el estado español planteamos que el movimiento debe evolucionar desde los colectivos hacia las organizaciones. No es un paso fácil de realizar, ya que los colectivos suelen ser por naturaleza afinitarios. Y aunque no lo fueran en un principio con el tiempo es lógico que surjan las afinidades personales que marcarán la línea política del grupo. Los liderazgos informales, el asamblearismo ad infinitum en el que toman las decisiones quienes más tiempo tienen, la falta de empoderamiento de personas por miedo a no pasar por la asamblea, la adscripción a unas ideas en base a una estética y un lenguaje estético… nos parecen problemáticas. Un movimiento libertario basado en colectivos y grupos de afinidad lo lógico es que se organice en base a federaciones en las que los grupos serán autónomos. Las federaciones son así una especie de suma de recursos entre grupos diferentes y realmente suponen un avance puesto que se supera el campo de visión basado en lo local.

Pero los colectivos libertarios son fuertemente celosos de su autonomía y no estarán dispuestos a renunciar a ella. Ni en cuanto a su manera de funcionar, ni a su identidad, etc. Por ello las federaciones de grupos autónomos no acaban de ser todo lo ágiles que debieran. Las federaciones se ven limitadas por la apuesta por la autonomía total o casi total de los grupos y dejan de ser ágiles por ello. Parte del colectivo no se siente parte integrante de la federación y le parece un freno para su trabajo local, otra parte del colectivo es la que se cree la federación y va asumiendo el rol de estar en contacto con el resto de los colectivos. Entre la pasividad de una parte y la delegación en la otra se produce un desequilibrio que a la larga dificulta cualquier evolución de las federaciones.

Por ello creemos que el movimiento libertario, o la parte de él que esté dispuesta, debiera caminar hacia un modelo como el que sigue:

Organización de militantes. Sería la base fundamental del modelo. Se basa en un grupo de personas que tienen las mismas líneas de actuación e inserción social. Habrán llegado a ellas en base a un debate sobre tácticas y estrategias y no tanto en base a la ideología. Esta organización requiere de una cohesión táctica y estratégica, y no vale una convivencia entre tendencias. Antes bien, es mejor formar dos organizaciones si las diferencias internas son demasiado grandes. Es más fácil colaborar entre organizaciones que vivir en una eterna pelea interna. La organización de militantes sirve para elaborar líneas estratégicas y para planificar una inserción social adecuada de las prácticas e ideas libertarias. Al fin y al cabo nos organizamos para proyectar mejor la acción libertaria.

Organización feminista. Dada la tendencia a marginar o impedir tácitamente la participación de las mujeres inherente a la mayoría de los
colectivos y movimientos, ocurre que la mujer no se anime a participar en colectivos y organizaciones libertarias. Por tanto es necesario un espacio político propio donde podamos desarrollarnos políticamente. Será una organización tanto de formación como de debate político. En nuestro caso su enfoque debería ser hacia el feminismo de clase, dado que hay que buscar hablarle a la mayoría de las mujeres. Enfocarse en cuestiones que afectan a una pequeña fracción de ellas es un error y de cierta manera contribuye a la atomización de las luchas y la especialización. Se pueden llevar a cabo luchas propias del feminismo típico como el tema del aborto, la lucha contra la violencia de género, la discrimininación laboral, los roles de género, crianza y maternidad, la presión de la estética, etc. Pero además en denunciar cómo le afecta el capitalismo a la mujer trabajadora. Se trata de que el feminismo traspase las barreras del activismo y llegue a los barrios obreros y sus entidades. En América Latina esto lo intentan a base de obras de Teatro del Oprimido, yendo a sindicatos a hacer educación popular, creando sindicatos de mujeres, concretando cómo le afectan a la mujer los problemas que crea el capitalismo…

Organización juvenil. Es necesaria una organización juvenil que vaya formando a la juventud en las ideas libertarias y en la forma de actuar que propone la organización de militantes. La organización debería enfocarse en los problemas que tiene la juventud (paro masivo, estudios, barrios y comunidades, cultura y ocio, etc.) y debería intentar generar organismos juveniles unitarios de barrio y de comunidad como asambleas de jóvenes y otras. La función de la organización es ir empoderando y preparando a la juventud para la acción política y social. Es un campo de experimentación en y de la militancia. Se puede complementar con la gestión de locales y espacios, la organización de eventos festivos y de jornadas de formación política. Nuestro punto de vista es que hay que crear un movimiento juvenil ajeno a las corrientes antiorganización y tendientes al ghetto de autoconsumo presentes en el anarquismo.

Las organizaciones deben ser entendidas como algo compacto, cohesionado. Y se subdividen en núcleos o grupos locales y territoriales compuestos por personas de la organización que viven en una zona determinada. No debería empezarse un grupo local cuando no lo conforma gente que comparte todas las estrategias y tácticas de la Organización. La función del núcleo es llevar a cabo las líneas de la organización adaptándolas a su realidad concreta. No se trata de un colectivo más, sino que el grupo es la Organización en ese territorio.

Los Frentes

Se trata de lo que hace la militancia cuando sus líneas políticas se aplican a un campo de acción. Normalmente no se tratan de organizaciones independientes, sino que se supeditan a las necesidades de inserción social del movimiento político y son orientadas por éste. Recordemos que no queremos construir un movimiento social bajo premisas libertarias desde cero sino ayudar a fomentar el movimiento social tal como es, y que éste una vez fuerte y consolidado sea políticamente autónomo y por sí mismo evolucione a líneas libertarias. Desde luego respetamos a quienes intentan hacer lo primero, pero nos parece que hay que priorizar esfuerzos.

Se pueden plantear una serie de frentes:

Frente Estudiantil. Es el campo de acción del estudiantado en su globalidad y pluralidad. Se trata de aplicar las líneas de actuación a lo estudiantil, que generalmente es un mundo que lleva una vida propia en paralelo a los ritmos de la sociedad en general. Por lo general debería haber una relación estrecha entre la organización juvenil y este frente. También tanto la organización política como la organización feminista deberían realizar tareas de formación entre el estudiantado.

Frente Laboral. Se trata del campo de actuación del movimiento político en el mundo del trabajo. Aquí hay que buscar una pluralidad en las formas de actuación ya que buscará la adecuación a los proyectos de la organización y no será un sindicato más.

La diferencia con el anarcosindicalismo, es que éste, debido a ser un Sindicalismo Revolucionario entiende que la sociedad Socialista a la que aspira deberá tener como columna vertebral el sindicato para poder funcionar. De esta forma entiende que los distintos sectores de la población (estudiantes, jubilados, amas de casa, inquilinos…) se deben organizar sindicalmente. El anarcosindicalismo de esta forma es a la vez una organización política. Por eso se ve a sí mismo como una sociedad paralela alternativa donde todo el mundo debería militar.

Nuestro punto de vista es que hoy por hoy la sociedad no se puede organizar entera de forma sindical. Por tanto hay que partir desde los distintos puntos de vista y conectarlos en una lucha hacia el socialismo libertario. Por ello tenemos que tener una inserción en las cooperativas, entre las asociaciones de parados y paradas, entre las pensionistas y también en los sindicatos (en el movimiento obrero en general). Pero no es nuestra idea crear otro sindicato más, sino que la clase obrera organizada vaya asumiendo poco a poco las líneas de nuestro movimiento político. Y por ello también hay que dirigirse a los barrios, a los institutos y a los espacios de relación y socialización de la clase. El anarcosindicalismo es por tanto aliado, pero no somos lo mismo.

El frente laboral se entiende a sí mismo como un organismo amplio de conexión de luchas que fomentan un poder popular obrero y una conciencia de clase, que contemplan avances económicos y mejoras materiales inmediatas como pasos a dar en busca del empoderamiento colectivo.

Frente Comunitario. Este frente va hacia el resto de ámbitos de actuación que afectan a la gente: salud, vivienda, educación, cultura, energía, medio ambiente, etc. La idea es conectar las distintas luchas entre sí hacia la generación de un movimiento popular comunitario capaz de tener voz propia a nivel político. Alguno de estos ámbitos se puede convertir en Frente en sí mismo, dependiendo de lo grande que sea la militancia o de las necesidades específicas. Por ejemplo:

Frente Municipalista. Si la militancia de los barrios decidiera llevarlo a cabo se podría realizar un frente municipalista que tuviera como objetivo dar la batalla en lo local para generar contrapoderes comunitarios. En este sentido se articularía a la militancia que está en asambleas populares, asociaciones vecinales, ateneos, etc. e incluso a las militantes que participen en las instituciones con programa similar al nuestro (y que asuman nuestras líneas – al fin y al cabo mejor tenerlas de aliadas que al servicio de otros movimientos políticos). Esos contrapoderes embrionarios se deberían coordinar y fortalecer para hacerlos mayores y más estables ya que serán medios de generar poder popular.

Los grupos de trabajo

El movimiento político necesitará de accesorios que faciliten o mejoren tanto su funcionamiento como su proyección pública. En este caso nombraré algunos aspectos que me parecen interesantes y que se pueden ir implementando.

Centro de Estudios. Todo movimiento político debería tener un lobby, Think tank o un organismo que sirva para engarzar la teoría y la ideología con las líneas políticas del mismo. Además servirá para elaborar un programa formativo para la militancia.

Medios de comunicación. Cualquier movimiento político tiene sus propios medios de comunicación, sean boletines o sean redes sociales. Hay que tener una estrategia mediática y comunicativa adecuada a las intenciones del movimiento. Los medios pueden ir desde boletines hasta una editorial propia de libros, revistas de pensamiento y teoría o bien publicaciones orientadas hacia la población en general.

Unidades culturales. En línea con lo anterior se puede tener de colaboradores o pertenenciendo al movimiento político algunos grupos culturales como pueden ser muralistas, teatro social, grupos de música, etc.

Línea gráfica. El movimiento en general, o sea, tanto las organizaciones como los frentes deberían tener una misma identidad visual o línea gráfica. De esta manera las ideas fuerza lanzadas por cada una de las partes del movimiento serán reconocibles rápidamente por parte de la población.

Organismo antirrepresivo. Sea una comisión, una organización o una caja de resistencia, el caso es que un movimiento político debe disponer de este tipo de organismos. En un principio se puede asumir el de otros movimientos populares, pero con el tiempo debería haber un grupo de personas que trabajen el tema y que cubran las necesidades de todo el movimiento así como el de los colectivos afines y los movimientos sociales y populares.

En resumen, puede haber todo tipo de grupos de trabajo o comisiones que lleven a cabo tareas concretas o cortas en el tiempo. Por ejemplo un grupo de sociología o antropología social puede llevar a cabo un informe. O un grupo de periodistas afines publicar alguna cosa concreta en consonancia con las necesidades comunicativas o las campañas. Se trata de ser flexibles en la medida de lo posible.

Organización amplia

Por último cabría hablar de posibles organizaciones o frentes “de masas” impulsadas por nuestro movimiento. En principio las organizaciones de masas que buscamos son las propias que crea el movimiento popular. Pero en un momento dado podemos querer crear una organización-movimiento. Se podría crear en base a sumar todas las partes componentes anteriormente descritas que deberían funcionar coordinadas. De esta manera se sellaría la pertenencia a este movimiento y se daría entrada a toda la gente simpatizante con el mismo y no sería ya un movimiento de militantes, sino de militantes y simpatizantes. O se podría crear en base a una organización que sigue las líneas políticas del movimiento pero que se creará en base a asambleas abiertas y públicas.

@BlackSpartak

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7 Respuestas para El modelo organizativo del nuevo movimiento libertario

  1. BlackSpartak says:

    Diría que el esquema que he dibujado puede parecer marcado en piedra y sin embargo puede ser flexible adaptándose a donde hay gente y qué quiere hacer. No todo el mundo puede hacer de todo, y se debiera tender a aprovechar las capacidades de la gente lo máximo posible.

  2. Renzo Forero says:

    Falta describir como funciona la organización de militantes y su relación con las otras formas organizativas. Como se organiza la organización de militantes a nivel regional o nacional si no es por grupos? Como se toman las decisiones? Por mayoría? Por consenso?

    En la parte donde se critica a las federaciones anarquistas, se plantea la "delegación" como un problema. Cual es para ustedes la solución? El asambleísmo (que todas las decisiones se tomen en asamblea)? Donde queda el principio federalista anarquista? Como se organizan cientos de militantes si no es por medio de delegaciones o comités sujetos a revocabilidad?

    Según el texto, "Las federaciones se ven limitadas por la apuesta por la autonomía total o casi total de los grupos y dejan de ser ágiles por ello." La autonomía no es un límite al federalismo porque nunca puede ser total como una forma de autarquía. El federalismo implica la solidaridad entre los grupos, lo cual no niega la autonomía de cada uno de ellos.

    • BlackSpartak says:

      Una organización nace de un análisis concreto de la situación en la que vive. La gente que la monta parte de unas necesidades y lo primero que tiene que hacer es conocer la sociedad donde vive. Más tarde tiene que esbozar la sociedad a la que aspira, a la que quiere llegar. Y con ello crear un Programa. Entre la sociedad de hoy, el análisis, y la sociedad del mañana, el programa, está todo un camino que tiene que prever, que es la línea estratégica.

      Mi experiencia es que tenemos un movimiento libertario que no cree en la revolución social, salvo en los carteles, y que no se prepara para ella. Un Análisis, un Programa y unas líneas estratégicas lo tiene hoy cualquier ONG o cualquier grupo económico, y no lo tiene el movimiento libertario que aspira a la revolución. Se confía en un futuro utópico en forma de insurrección, que por no haber previsto nada, es obvio que no controlaremos y que la post-insurrección no derivará en sociedad libertaria ni de casualidad. Acaso lo contrario, en fascismo o en sociedades autoritarias. Es mi visión.

      Yo no creo en el federalismo entendido como lo hace ahora el movimiento libertario, en el que cada cual hace lo que le da la gana, y una vez al año se acuerda de que está en una federación o cuando hay que pagar unos carteles y mejor que los pague la federación que no tu colectivo. El federalismo es compromiso hacia los demás y compromiso hacia los acuerdos que has adoptado. Lo siento, yo prefiero que haya 5 organizaciones diferentes que cada una tenga sus líneas estratégicas diferentes a que no haya ninguna estrategia salvo hacer "propaganda anarquista", cosa que no es revolucionaria per se.

      Cuando el anarquismo ha hecho revoluciones estaba articulado en fuertes organizaciones con cohesión interna; ejemplos: Alianza por la Democracia Socialista, Partido Liberal Mexicano, Ejército Makhnovista, Liga Socialista de Baviera, CNT-FAI, Federación Anarquista Coreana, Federación Anarquista Comunista de Bulgaria, guerrillas anarquistas italianas... En todas había su programa, su análisis y su estrategia.

      Siendo claro, una "federación de opiniones distintas" no consigue más que una cacofonía y no llegará a una línea de acción concreta. O bien unos ganan y aplastan a los demás, o bien se llegar a un término medio que no contentará a nadie y que por tanto la mayoría ignorarán en su quehacer diario. Mejor te organizas con la gente con la que estás políticamente de acuerdo previamente, en algo pequeño y manejable, y vas puliendo todos los detalles organizativos, te das a conocer, y que quien venga por lo menos comparta tu espíritu y forma de funcionar. Y si hay dos cosas distintas, que haya dos organizaciones distintas. No pasa nada. Podría haber un movimiento político con 5 organizaciones de militantes distintas que colaboran entre sí y que comparten recursos.

      Por último, lo de la toma de decisiones, que cada organización haga lo que crea oportuno. Ahí no voy a entrar. Y obviamente una organización de militantes se compone de un número relativamente pequeño de personas. Y una organización amplia de mucha gente. Y esta podrá tener una base federal. Federal con un análisis, un programa y unas líneas estratégicas o una política de alianzas.

      Gracias por tus preguntas. Hacen pensar. 😉

      • Renzo Forero says:

        Lo que describes como federalismo es autonomismo, y tienes razón en criticarlo porque no se construye nada. Pero cuando yo hablo de federalismo, me refiero justamente a una organización con análisis, programa, etc... pero organizada desde el grupo de afinidad pasando por la unión regional hasta la federación. Sino, me gustaría saber, como pregunté antes, quien decide el programa, el análisis, etc...? Tú mismo mencionaste a algunas federaciones anarquistas específicas que si funcionaron correctamente.

        Luego me parece paradójico que digas "Mejor te organizas con la gente con la que estás políticamente de acuerdo previamente, en algo pequeño y manejable, y vas puliendo todos los detalles organizativos, te das a conocer, y que quien venga por lo menos comparta tu espíritu y forma de funcionar. Y si hay dos cosas distintas, que haya dos organizaciones distintas. No pasa nada." Allí acaso no estas cayendo en el autonomismo, que por cualquier diferencia ya mejor que se formen dos organizaciones distintas. Acaso todas las diferencias no son reparables?

        • Lusbert Lusbert says:

          El programa, el análisis y esas cosas se decide a nivel de organización de militantes en su conjunto formado por núcleos locales y agrupaciones territoriales. Básicamente.

          A mi no me parece tan paradójico eso de tener dos o más organizaciones. Tener tensiones y divisiones internas rompería con la cohesión y la unidad teórica y de acción de la organización. Casi que es preferible que colaboren pero cada cual funcione a su manera, esa es la intención que veo en lo que dice Black.

  3. Javier says:

    Una organización que se pretenda anarquista nunca será creada de arriba a abajo, y bueno, he dejado de leer donde dice " Es necesaria una organización juvenil que vaya formando a la juventud en las ideas libertarias y en la forma de actuar que propone la organización de militantes", el desconocimiento del autor de este texto sobre las ideas, tácticas y formas de organización anarquista es palmario. Lamentable el exceso de ego de algunxs y su brutal anarcoanalfabetismo.

    • Mk says:

      Me parece que los autores de ese texto no quieren decir eso. Por ejemplo, si no hay esos jóvenes que quieran tirar adelante con una organización juvenil... no se hace. Y si no quieres participar de ese modelo organizativo, no te metes. ¿Dónde está el problema? ¿Te sientes obligado a algo?

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