Opinión

Published on septiembre 17th, 2014 | by La Colectividad

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Escocia... ¿independiente?

Dentro de muy poco se votará en Escocia la cuestión de su independencia del Estado británico. El debate pro-independencia no solamente se ha basado en la identidad cómun de les «Highlanders», sino que también ha usado otros temas sociales para ganar votos como los de la monarquía, las centrales nucleares, la militarización del territorio, y sobre todo, la desigualdad social. Les nacionalistas escoceses han expresado en multitud de ocasiones que las políticas neoliberales provenientes de Londres hacen daño a la población de Escocia: recortes en materia social, protección del capital privado, desamparo de les más necesitades, etcétera. Pero, ¿una Escocia independiente realmente solucionará el problema de la desigualdad social? La respuesta, desde mi punto de vista, es un rotundo no.

1. Debates estériles

Los discursos nacionalistas pueden ser difíciles de rebatir si los tomamos demasiado en serio. Todo Estado-nación, como debiéramos saber, es una construcción histórico-política, con grandes repercusiones sociales, que se basa en supuestas identidades comunes ancladas en espacios geográficos determinados donde se comparten experiencias históricas, supuestamente comunes también, que determinan eso que llaman la identidad nacional. Los Estado-nación no caen del cielo como las gotas de lluvia, ni crecen de los árboles como las manzanas. Los Estado-nación se construyen a base de opresión, represión, y unificación de grupos sociales más bien heterogéneos. Todo discurso nacionalista apela a las emociones personales para inhabilitar la razón: que si les de este lado somos así, que si en este lado hemos hecho siempre las cosas de esta manera, que si nuestres abueles pensaban de tal manera, etcétera y etcétera. Se intenta crear una identidad común basada en elementos, supuestamente comunes, de carácter histórico y cultural. Y esto lo hace todo Estado-nación para justificar, a un nivel básico, su propia existencia. El nacionalismo catalán lo hace; el nacionalismo escocés lo hace, pero también lo hacen los  nacionalismos español y británico.

Por un lado, los debates que a menudo leemos en la prensa son estériles porque se enmarcan en un marco que es erróneo de partida. Muchas personas fallan al reconocer e identificar los discursos nacionalistas. Escocia, Catalunya, Euskal Herria… territorios nacionalistas dirán algunes. Pero, ¿no son acaso España y el Reino Unido Estados-nación también? Aquí se define «nacionalismo» con la misma lógica que promueve el racismo: a las personas se las clasifica por el color de su piel en comparación con lo que se llama «persona blanca», como si la «persona blanca» no tuviera color y fuera el centro de comparación universal. La misma construcción social opresiva la podemos encontrar en ciertos discursos nacionalistas, de esta forma España y el Reino Unido son Estados-nación no-nacionalistas, puntos centrales de comparación para definir qué es nacionalismo y qué no lo es. De ahí que les españolistas no puedan ver que España es un Estado-nación socialmente construido e ideológicamente sustentado por un discurso nacionalista unificador. Si bien éste es un problema que afecta a las personas nacionalistas defensoras de aquellos Estados-nación no-nacionalistas, su discurso es casi siempre el dominante en los medios de (des)información burgueses, por lo que el mensaje termina llegando a millones de personas. De esta manera se genera opinión pública favorable y se sustenta la idea de que España (o el Reino Unido) no necesitan de discursos nacionalistas.

2. Mito y mentira

Por otro lado, todo debate nacionalista desvía la atención de las causas primarias de la desigualdad social. En el caso escocés el SNP apela a la «sensibilidad escocesa» mediante ataques a las políticas neoliberales adoptadas en Westminster. Con el pretexto de que «les escoceses tienen más sensibilidad hacia políticas económicas distributivas y sociales», el SNP intenta crear una identidad nacionalista que traza una línea entre «Highlanders» e ingleses. De esta manera se genera (o se intenta generar) el «mito.» Al norte de la frontera, como se dice por allí, la gente es supuestamente más solidaria, más dada al Estado del bienestar, y más sensible a temas sociales. O eso es lo que nos cuenta el discurso nacionalista, contradiciendo los datos estadísticos provenientes de varias encuestas. Por ejemplo, la Scottish Social Attitudes Survey muestra que las diferencias entre escoceses e ingleses no son tan grandes como el SNP quisiera. Otro ejemplo, el partido que gobierno en Escocia, el nacionalista SNP, se dice muy social-demócrata, pero por años se niega a subir los impuestos sobre las rentas de las clases media y alta (aunque es cierto que en otras áreas el gobierno está invirtiendo mucho dinero en les más desfavorecidos, como en el caso del famoso «bedroom tax», con el cual Escocia está muy en desacuerdo). En definitiva, todo es creación de mito, apelando a idearios comunes de referencia y emociones compartidas que posibiliten un «Yes» en el referéndum.

Pero el gran mito es el del Estado-nación como aquella identidad que posibilita la creación de igualdad socio-económica (porque igualdad política, en teoría, está garantizada). Aquí es donde el discurso nacionalista da más que pensar. ¿De verdad una Escocia independiente del Reino Unido eliminará las diferencias de clase? ¿O de género? ¿O de etnia? Preguntémonos seriamente: ¿un estado escocés supondrá una mejora para las personas más desfavorecidas? ¿Cómo va a hacer el futuro Estado escocés para funcionar fuera de las dinámicas capitalistas de las que tanto se quejan? ¿Cómo va a hacer para escapar de las garras de la globalización? En definitiva, lo que se puede leer de fondo es: «usted vote «Yes» y nosotres le daremos un capitalismo más humano, administrado todo por el grandioso Estado escocés independiente, aye!»

3. Algo… ¿positivo?

Si bien es cierto que las clases sociales no desaparecerán en una Escocia independiente, así como les polítiques seguirán siendo polítiques al servicio de la burguesía (escocesa) y de las empresas, algo positivo tiene que haber en todo esto. Y así lo creo, pero personalmente sólo encuentro una única cosa: desfragmentación. Un Estado escocés independiente disminuiría la centralización del Estado británico, regionalizando así la política de un territorio y, supuestamente (y esperemos), acercando la política a la gente que vive en dicho territorio. Pero con todo, los problemas de base (las clases sociales, el capitalismo, el racismo, el sexismo, etcétera) no tienen por qué verse alterados. Un Estado-nación escocés seguirá siendo, hoy por hoy, tan capitalista como un Estado-nación británico. Que no nos digan lo contrario. La pregunta que nos debiéramos hacer es más bien, «qué preferimos, ¿dos Estados-nación de menor tamaño?» Mi respuesta, personal, sigue siendo la misma: muerte al Estado, sea escocés, británico, catalán, o español. Solidaridad entre las personas al norte y al sur de la frontera. El problema sigue siendo el mismo: el enemigo de clase que crea el capitalismo, y un Estado independiente, según se plantea hoy en día no soluciona nada de esto.

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Ser autónomx, simplemente, bien podría significar aprender a luchar en la calle; a okupar casas vacías; a parar de currar; a amarnos lxs unxs a lxs otrxs enloquecidamente, y a expropiar.



12 Responses to Escocia... ¿independiente?

  1. Dr Alen Cea says:

    Hola, interesante y muy deacuerdo en ciertas afirmaciones, sin embargo considero lo siguiente:

    la resolución de la cuestión "independentista" terminará al fin con la discusión de si [insertese nación] fuera independiente, todo se solucionaría. Entonces entendemos que los anticapitalistas, feministas, antiracistas etc honestos empezarán a trabajar sintener que entrar ya en dicha discusión.

    • Por interés propio me gustaría conocer tu opinión sobre aquellas cosas con las que no estás de acuerdo.

      Creo que el tema del nacionalismo no se ha pensado demasiado, últimamente, en el "territorio anarquista", o al menos pocas cosas han caído por mis manos (así que puede ser simplemente que yo esté desinformado). Es un tema importante a mi parecer porque "nacionalismo" o "independentismo" no tienen por qué significar un avance en la consecución de libertad. Por votaciones, ya sean referéndum o no, ya se ha visto en la historia de "este lado del mundo" que no se cambian los problemas "base" de todo este asunto llamado "explotación autoritaria."

      Pero vamos, ésta es mi opinión. Que sea un Estado escocés o Británico el que me explote me da igual, pues no defino la explotación por el color de la bandera que lleva el uniforme de la policía que me reprime (por mencionar una institución estatal, vale cualquiera).

      • Dr Alen Cea says:

        Totalmente deacuerdo, en que improta poco si policía británica o escocesa.

        Sin embargo cuidado con la palabra nacionalismo, o nacionalista, hasta cierto putno yo como habitante de Galicia me considero nacionalista, nacionalista en el sentido de que respeto y defiendo mi cultura (por ejemplo el uso del gallego), el indepedentismo ya es otro cuento. Pero por una cuestión de táctica, es preferible que los Estados se fragmenten, además de esto existe una cuestión y es que las personas son las que deben decidir. Por eso yo no concibo que las anarquistas se posicionen a la contra de referendums como estos, una cosa es que se critique el discruso falsario llevado pro ejemplo pro Arthur Mas de que todo es culpa de España, otra que se le niegue a las personas el derecho a decidir. Para mi no es lo mismo tener que romperle los cojones a un pavo en Santiago que tenerselso que romper en Madrid, parece simplista pero no lo es, divide y vencerás tmabién sirve desde nuestra perspectiva. Pienso yo vamos.

        • Concuerdo con lo de "fragmentar", es la única cosa positiva que veo en todo esto (regionalizar, fragmentar, dividir, llámese como se quiera). Lo que dices de "sentirte nacionalista" me viene que ni pintado dado que el otro día estaba yo en un debate sobre estas cosas, y una persona decía que ser "patriota" no es lo mismo que ser "nacionalista" (la primera era para esta persona algo bueno, identificarse con la cultura propia, respetarla, etc, sin decir que es superior a las demás). Se llame como se llame a la idea de "identificarse con la cultura propia" me parece que el debate debe seguir. ¿Qué cultura? ¿Quién forma esa cultura? ¿Sirve a algún interés en particular? ¿Sí, cuál? ¿No, seguro? ¿Realmente es esa cultura compartida por todas las personas oprimidas en X Estado/sociedad/comunidad/nación? (De todas estas preguntas quito la cuestión del idioma, porque me parece obvio que hablar el idioma propio es una cuestión innegable).

          Cuando hablas de la "cultura gallega" (quitando la cuestión del idioma), ¿a qué te refieres? ¿Qué hace a una persona gallega o no-gallega? (Quitando, de nuevo, el idioma). ¿Todxs lxs gallegxs comparten la misma cultura? Y, ¿dentro de la cultura gallega, ésta sirve mejor a X grupos sociales? Tal vez sea yo que soy muy gris, pero por identificarme ni me identifico con la gente de mi ciudad. Subnormales hay en todos lados, como gente que merece la pena. Y algo me dice que la distinción entre "indeseables" y "deseables" (qué palabras más feas, vaya) no la marca la "cultura", sino algo diferente... ¿Qué piensas?

          Salud

          • Dr Alen Cea says:

            Nada te obliga pienso yo a identificarte como parte de una cultura, pero vamos lo que identifica a uan cultura son unos valores, unas costumbres, unos lazos historicos, un idioma... La cultura no está para servir a grupos sociales, estamos hablando de unos procesos de decadas y/o siglos, que nisieuira tienen que ver solo con terriotorios, mira a los yaquis que fueron desplazados pero mantuvieron su identidad como pueblo, habría que ver porque además x indviduos no se identifican con la cultura que les pertenece por herencia, porque si ha habido propaganda colonialista (recordemos todas el "no sea usted barbaro, hable español" )en las ciudades de Galicia calo muchisimo, pero la realidad es que hubo un reducto al que jamás pudieron domar, ni los RRCC ni PACO, las aldeas siguieron siendo la resistencia cultural gallega.

            Sin embargo debe primar el interculturalismo, no el supremacismo que propugnan aún hoy algunos, hay además distintas maneras de entender el nacionalismo o la autodeterminación de los pueblos (indigenismo por ejemplo)

  2. alejandro says:

    Yo solo diré que la fragmentación de un estado en otros no tiene porque "facilitar" la revolución, ni mucho menos vaya. Solo hay que ver la historia reciente de Europa, o los procesos de descolonización en áfrica occidental entre otros muchos, muchísimos ejemplos .

    • También concuerdo con lo que dices, alejandro. No tiene por qué facilitar nada, pero tiene cierto sentido pensar que un Estado escocés (o catalán, o lo que sea) dispondría de menos recursos materiales para oprimir que un Estado-nación de mayor tamaño. Pero vamos, es pura conjetura, ahí no te falta razón.

      • alejandro says:

        Sí , si eso que dices puede darse,yo no lo niego ,pero noto una tendencia a asumir esa idea como un hecho, incluso entre los libertarios y viene bien creo yo recordar que no es tan simple.
        De todas formas me creería más eso que planteas si el proceso se hubiera llevado a cabo de otra forma y no mediante votos, recogida de firmas o con manifestaciones que dibujan una V.

        • Dr Alen Cea says:

          Igualmente es una cuestión táctica a aprovechar, no la panacea. Es nuestra tarea seguir promoviendo la organización popular ajena al Estado, pero dejar que la burguesía gaste recursos en sus disputas internas param i es inteligente 😉

    • Dr Alen Cea says:

      Hombre comparar los estados africanos, en los que conviven distintas culturas (si no nso olvidemos de quien partio africa fueron los europeos) a las que se les dio poder a unos para que oprimieran a otros, despertando odios etnicos que antes no existian, además de que realmente no existio una descolonización si no que se cambio la forma de colonizar (no olvidemso que se peude colonizar a través de la deuda por ej.), con Estados como el que supondría el escocés o el catalán... Para mi no tiene mucho sentido. Es además el pueblo catalán el que debe decidir su destino, que a veces algunos izquierdistas parece que se olvidan de que es el pueblo el que debe decidir su futuro no una élite (por muy buenas intenciones que tenga).

      • alejandro says:

        Como sería ese estado Catalán que dices no lo sabe nadie, pero bueno CIU es hermano gemelo del PP en matería social. Por no hablar de la policía catalana.

        Yo no he dicho que el pueblo catalán no tenga que elegir, soy partidario de que puedan elegir de hecho. Tampoco me considero izquierdista visto lo visto.

        Obviamente cada estado tiene sus características e historia propias, solo quería poner de relieve que la historia nos da multitud de ejemplos de que la descomposición de estados en otros más pequeños no garantiza per se un cambio a mejor, ni mucho menos. Creo que esta bastante claro.

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