Opinión

Publicado el 20 de agosto de 2014 por Lusbert

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La desorganización y otros cánceres

Qué bello es soñar con un mundo anarquista en armonía y libertad, ¿verdad? Ver que el viejo mundo capitalista se consume en llamas y ser parte de la gente bailando al son de la revolución social debe ser maravilloso. Tan maravilloso como para hacerse pajas con el individualismo, la violencia callejera, la estética rebelde o el nihilismo. Pero estos sueños infantiles solo son el consuelo de la impotencia en que nos vemos actualmente sumergidas ante la agudización de los conflictos sociales en medio de la tempestad neoliberal. De lo que un siglo atrás fue un movimiento amplio, diverso y revolucionario, hoy quedan sus restos que yacen desperdigados por el mundo entero, salvo honrosas excepciones donde brotan y crecen movimientos anarquistas prometedores.

La realidad material, al margen de las interpretaciones subjetivas de la misma, siempre será el escenario del que no podremos bajarnos, salvo recurriendo al suicidio, en donde la huida solo supone una salida a la desesperada y que tarde o temprano nos pillarían con el culo al aire. Y es que hoy por hoy vemos en el mundo cómo están masacrando a los pueblos: Gaza, Cisjordania, la comunidad yezedí atrapada en el monte Sinjal por el ISIS, el pueblo ucraniano, el reciente asesinato de Michael Brown y la represión militarizada en Ferguson… y cómo la dignidad rebelde de los pueblos combaten esas opresiones: las comunidades zapatistas, el pueblo kurdo de Siria y Turquía, las milicias antifascistas, las Brigadas Internacionales en Donbass, Donetsk y Lugansk… Para luego volver aquí y ver cómo derriban CSO sin esfuerzo, la impunidad de los violadores, corruptos, narcotraficantes y demás parásitos sociales, cómo endurecen el Código Penal, y cómo el fascismo avanza en el Estado Español y en Europa ante un movimiento obrero mayormente desorganizado. Nos preguntamos. ¿Dónde están los y las anarquistas? ¿Dando guerra a todas las injusticias sociales? ¡No! ¡Que si luchas reformistas, que si autoritarismos! ¡Que además del lastre que llevamos tengamos que lidiar con los machismos —pues son los que realmente dividen a la clase trabajadora y el movimiento— en nuestros espacios! Y quienes se mojan realmente, esos y esas que, con todos sus defectos, están en los sindicatos dando la cara, parando desahucios, llevando CSO adelante, en las asambleas estudiantiles, defendiendo los servicios públicos, etc sean tachadas por los guardianes de la ortodoxia y ciertos insurreccionalistas de reformistas.

Tras haber traducido la entrevista al anarquista de Donetsk, haber leído los comunicados de los brigadistas que fueron a combatir con las milicias antifascistas del este de Ucrania¹, ver cómo están haciendo la revolución social en Rojava, Kurdistán sirio, y sus milicias (YPG e YPJ) combatiendo contra ISIS, entre otros movimientos como el estudiantil chileno o las zapatistas; y luego reflexionar haciendo un balance de todo esto, no puedo sino señalar y criticar el maldito cáncer que arrastra el actual anarquismo: la desorganización. Y a todo ello le sumamos la verborrea incendiaria del caos y la violencia, las estéticas de tribus urbanas, los ramalazos puristas, el machismo y demás cánceres que no hacen más que tirar en la dirección opuesta y llevarnos a la marginalidad. Es triste ver que lo que podría ser una fuerza revolucionaria referente en la lucha de clases, se vea en buena parte de los países capitalistas avanzados, fragmentado en átomos (con sus excepciones, claro). Es triste ver cómo ciertos sectores le hacen el juego a la burguesía asumiendo que el anarquismo es violencia, caos, destrucción y terrorismo. Es triste ver que solo se haga política para el ghetto y no para los movimientos populares. Es triste ver cómo todo marcha mientras muchas de nosotras nos quedamos atrás.

A pesar de todo, tengo esperanzas en que algún día ya no tenga que escribir más sobre esto, que el problema de los elementos anti-organizacionales en el anarquismo sean historia. Pero no basta con esperar, hay que construir movimiento haciendo del anarquismo una herramienta práctica, útil y creadora, que potencie las estructuras horizontales en la lucha social, que aporte soluciones a las necesidades inmediatas y nos defina a la vez proyectos de futuro, y que a través de los movimientos sociales articulemos un anarquismo organizado para la lucha de clases. No cometamos el mismo error del anarquismo en la Revolución rusa de 1917, que fragmentado y desorganizado, fue superado fácilmente por el bolchevismo. Aún estamos a tiempo de ser otra vez movimiento social y fuerza política. Ahora más que nunca, ¡anarquismo social y organizado!

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Acerca del autor

Lusbert

Anarquista social y de la rama comunista libertaria solo en cuanto a pensamiento político. Por lo demás, soy una persona normal. Aportando mi pluma como un diminuto grano de arena a que el anarquismo sea una alternativa política real y transformadora. Deconstruyendo mis privilegios de hombre. ¡Luchar, crear, poder popular!



42 Respuestas para La desorganización y otros cánceres

  1. alejandro says:

    Hombre, en Rusia las armas, la manipulación y la fuerza tuvo algo que ver en que se viese superado el anarquismo.

    • Lusbert Lusbert says:

      Ten en cuenta que desde el inicio del proceso revolucionario, en febrero de 1917, las fuerzas políticas revolucionarias estaban igualadas. Los bolcheviques al inicio no fueron la primera fuerza. Pero todo empezó a cambiar a partir de las Tesis de abril redactadas por Lenin, cuando los bolcheviques establecieron su programa, donde en uno de sus puntos figuraba "Los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario y, por ello, nuestra misión sólo puede consistir en explicar los errores de su táctica de un modo paciente, sistemático, tenaz y adaptado especialmente a las necesidades prácticas de las masas...". De los soviets consiguieron la fuerza necesaria para conquistar el poder político, no solo lo hicieron por las armas. Fue gracias a una buena organización y un programa político lo que les permitió triunfar.

      En cambio, mientras el bolchevismo seguía avanzando acorde a las Tesis de abril, los anarquistas, por desgracia, estaban desorganizados y divididos entre comunistas, sindicalistas e individualistas. No se pusieron de acuerdo sobre qué línea seguir ni levantaron organizaciones que unan a todos y todas las anarquistas en Rusia. Esto a su vez imposibilitó crear un programa político anarquista que permita convertirles en una fuerza política capaz de disputar la hegemonía del bolchevismo. Por muchas armas que tuviesen los anarquistas de entonces, sin base social, ni organización ni programa político, caerían muy pronto igualmente, dejándolos como pistoleros y bandidos que solo quieren sembrar el caos.

  2. alejandro says:

    Te sigues dejando fuera la manipulación y el cinismo de Lenin. Por no hablar de la violencia y la persecuciones. Me parece increíble que te dejes esa parte fuera del análisis.

    • Lusbert Lusbert says:

      Las persecuciones vinieron cuando Lenin se consolidó en el poder. Si las anarquistas estuviesen organizadas desde el principio de la revolución, e incluso mucho antes creando y fortaleciendo las bases sociales, probablemente la culminación de la revolución rusa se hubiese prolongado mucho más y las anarquistas no hayan durado tan poco.

      Si estuviesen lo suficientemente organizados y arraigados en los soviets, serían capaces de hacer frente a la manipulación y las calumnias bolcheviques, a ver si lo entiendes. La desorganización sigue siendo un jodido cáncer.

      Por cierto, en las Tesis de abril Lenin atacó al gobierno provisional y los socialrevolucionarios, a los anarquistas todavía no.

      • alejandro says:

        "Si estuviesen lo suficientemente organizados y arraigados en los soviets, serían capaces de hacer frente a la manipulación y las calumnias bolcheviques, a ver si lo entiendes."

        A mi esto me parece de un simplisto terrible, te sigues dejando fuera un montón de factores y hechos históricos que van más allá de la desorganización.

        "Por cierto, en las Tesis de abril Lenin atacó al gobierno provisional y los socialrevolucionarios, a los anarquistas todavía no."

        Esto es totalamente cierto, pero me da aún más razón . Casualmente en 1917 Lenin escribió "el estado y la revolución" que fue, de hecho, una deriva libertaria respecto a sus anteriores trabajos, esta deriva no fue sincera, sino meramente una maniobra viendo como se estaban desarrollando los movimientos sociales en Rusia. Todos sabemos que pasó después. Esto es otra prueba del cinismo de Lenin .

        Por cierto, ¿que es eso de "a ver si lo entiendes"?. Bájate un poco esos humos, ¿no?.

        • Lusbert Lusbert says:

          Obviamente que los factores externos pueden condicionar un movimiento, pero el factor determinante siempre es la organización. Sin ella, ningún movimiento revolucionario puede materializarse y triunfar.

          No hay que ir muy lejos. Después de la derrota de las anarquistas en la Revolución rusa, en 1918 en el sureste de Ucrania, se levantaron las campesinas contra el poder aristócrata de Skoropadsky, quien entró en Ucrania como si fuese su casa a saquear a la población campesina y reprimirla. A partir de allí comenzaron a organizarse destacamentos de guerrilleros mayoritariamente campesinos. Poco después se uniría Makhno y encabezaría el movimiento formando el Ejército Negro y en la medida de lo posible, en medio de la constante guerra contra las fuerzas reaccionarias, reorganizar la producción y la vida social en libertad. Incluso en la actualidad tenemos ejemplos de movimientos amplios, como el estudiantil chileno; y si quieres, del Kurdistán sirio y las comunidades zapatistas. Todos ellos tienen un componente esencial: la organización.

          Será el cinismo de Lenin por un lado, pero mira, ha sido astuto, muy astuto, y supo leer los momentos y maniobrar estratégicamente allí. Se llama estrategia política y ganó gracias a eso: se ganó las masas y organizó su partido. En cambio, las anarquistas no se ganaron las masas ni levantaron organizaciones fuertes, estuvieron divididas y fragmentadas. Es más, esos anarquistas rusos no apoyaron el makhnovismo criticándolo de ser "autoritario", excepto Volin y otros más me imagino.

          Solo desde la organización se puede articular un movimiento. Solo siendo movimiento podremos ser fuerza política y hacer la revolución.

  3. Di Giovanni says:

    ¿Esto es escrito por un marxista o por un "anarquista"? Malditos post marxistas que van de anarquistas. Ahora falta que pidan el voto a algún partido comunista.

    • Lusbert Lusbert says:

      Malditas sean las anarquistas sociales y sus intentos de salir de la marginalidad. Con lo bien a gusto que se está en la marginalidad pajeándonos con los disturbios y el caos y en nuestras cómodas burbujas de felicidad. Y lo bien que se está llamando "borregos" al resto de mortales y diciendo "reformista" a todo aquel que está fuera de mi burbuja... Ahora me vienen a decir que tenemos que salir y tal. Eso, maldita sean los anarquistas sociales que quieren que nos organicemos y dejemos de adorar el caos...

  4. alejandro says:

    "Será el cinismo de Lenin por un lado, pero mira, ha sido astuto, muy astuto, y supo leer los momentos y maniobrar estratégicamente allí. Se llama estrategia política y ganó gracias a eso: se ganó las masas y organizó su partido"

    Mi madre...Si esto tiene que ser la respuesta a lo que tu llamas desorganización anarquista creo que no vas a sumar muchos adeptos a tu causa. Y no empieces con lo del purismo que te veo venir.Si a lo que aspiramos tiene que llegar mediante el cinismo, el engaño y la violencia pues allá tu.

    No niego la importancia de la organización, lo que niego es que la causa de la falta de esta tenga que ser culpa automaticamente de los anarquistas. La gran cantidad de ejemplos de desarticulación de movimientos libertarios por medio de estados y organizaciones reaccionarias están ahí. La estrategia marxista-leninista tan hipócrita, no es ningún horizonte revolucionario.

    • Lusbert Lusbert says:

      Me has entendido mal. No he dicho que tengamos que imitar a Lenin en sus acciones, sino a pensar estratégicamente, que es distinto. Nosotras pretendemos construir un movimiento de masas en el seno de la clase obrera por y para la emancipación de la misma.

      Bueno, si seguimos con el rollo derrotero de que nos aplastan siempre, pues mal vamos... El makhnovismo derrotado por el bolchevismo, aunque la mayor parte de la carga recaiga sobre Trotsky y Lenin principalmente, también en parte puede recaer sobre esos anarquistas que fracasaron en la revolución rusa, por no haber hecho frente al bolchevismo cuando no era la fuerza hegemónica, y luego por no haber apoyado el makhnovismo. El Caso Scala, igual. Fue un montaje contra la CNT que en esos momentos resurgía pero había profundas divisiones. Un anarcosindicalismo dividido y un movimiento libertario que se desmoronó y no volvió a levantarse con los nuevos tiempos. Cierto es que el anarquismo tiene enemigos autoritarios por todas partes, pero no ganamos nada llorando derrotas.

  5. alejandro says:

    No es un rollo derrotero. Se trata exponer todos los datos, para que el análisis sea más adecuado. Si quitas la violencia y el cinismo para analizar el fracaso de los movimientos sociales entonces tu análisis es un desastre. Además de que tiene tintes culpabilizadores y de desprecio.

    Yo también soy partidario de la unidad y de la identidad colectiva , pero rechazo frontalmente tus propuestas.

    • Lusbert Lusbert says:

      En parte sí, pero hay veces que la falta de autocrítica nos devuelve los mismos errores que cometieron anarquistas del pasado. Y es que si externamente ya nos vemos rodeadas de enemigos, a los cuales hemos criticado hasta la saciedad (Estado y capitalismo), y además no sabemos superar los problemas internos, pues ya me dirás cómo avanzar.

      ¿Dices mis propuestas de hacer del anarquismo una herramienta útil y práctica en el aquí y ahora o cómo? Porque eso es lo que he reivindicado y me remito al párrafo final del artículo.

  6. tierrarevuelta says:

    Comparto los principales postulados del artículo. Pero olivida un gran cáncer que crece en sectores ligados al movimiento libertario: El Cáncer del Marxismo y los defensores del Poder.

  7. alejandro says:

    Una cosa es la autocrítica y otra cosa es la falta de rigor en el análisis y el desprecio. Para cambiar las cosas no ayuda crear complejos.

    " hacer del anarquismo una herramienta útil y práctica ". Aquí te ha faltado añadir " y para toda la familia" para terminar de parecer el presentador de Bricomanía. Dices que te he entendido mal, pero creo que no, este rollo posibilista que propones es la otra cara de la misma moneda en la que en la otra están aquellos que conjuran la acción espontaneá y que son tan poco partidarios de la reflexión. A mi juicio, el anarquismo es otra cosa. Mis compañeros y yo estamos trabajando en ello ( Aznar dixit). Y desde luego no es ningún antídoto al purismo , entre otras cosas porque lo que propones es más viejo que Matusalen.

    • Lusbert Lusbert says:

      Claro, será mejor que sea para militantes profesionales y curtidos, lejos del alcance del resto de mortales e inoperante. El rollo posibilista es participar en las instituciones burguesas, cosa que no he defendido, pero sí la necesidad de conjuntarnos con los movimientos sociales.

      Ah, y léase también: "...que potencie las estructuras horizontales en la lucha social, que aporte soluciones a las necesidades inmediatas y nos defina a la vez proyectos de futuro, y que a través de los movimientos sociales articulemos un anarquismo organizado para la lucha de clases."

      • tierrarevuelta says:

        A todo esto Lus, ¿De verdad crees que el problema son los 4 neo-nihilistas que hay por ahí? Comparto lo fundamental que propones en el artículo, pero no la forma, la cual considero que lleva un pique personal y qué olvida, como dije antes, la crítica a lo principal: las tendencias autoritarias. No le pidamos a los jovenes ultra-negacionistas y de teorías fantasiosas de peliculas de ciencia ficción y poesía trascendentalista lo que solo puede venir del pueblo organizado.

        • Lusbert Lusbert says:

          No estoy atacando a los nihilistas, sino a la tendencia. Repasa mi artículo o mis comentarios y dime en dónde he usado el ad hominem.

          Las tendencias autoritarias me empezarán a preocupar cuando tengamos un movimiento amplio y bien organizado. Pero igualmente, hay hasta jerarquías informales en grupos de afinidad pequeños...

          • tierrarevuelta says:

            No he dicho que estás atacando a los nihilistas, a todo esto yo no creo que el nihilismo exista como una tendencia 'a parte', o dicho de otra forma, pienso que todos y todas deberiamos ser nihilistas como negación de la fe, como amigos de la ciencia en vez de los dogmas. Por otro lado, si nos preocupamos de las tendencias autoritarias solo en el día de mañana, será demasiado tarde para poder frenar la reacción en momentos pre-revolucionarios o revolucionarios o en momentos claves para el desarrollo de los movimientos. Salud.

          • Lusbert Lusbert says:

            En todo caso, el nihilismo llevado como bandera como lo hacen desde ciertos sectores insurreccionalistas es cuanto menos suicida. El nihilismo no es constructivo, para crítica demoledora está bien porque ataja las cosas desde la raíz, pero no puede ser ninguna base para la acción política desde abajo. Las tendencias autoritarias aparecen en la praxis y se solucionan en la misma praxis. De todos modos, aún estamos muy lejos de una situación pre-revolucionaria. He aquí por qué opto por la acumulación de fuerzas: para llegar a esas situaciones pre-revolucionarias o, el día en que llegue una guerra civil o una desestabilización crítica del sistema, no nos veamos con el culo al aire desorganizadas, sino presentando batalla y cogiendo las armas.

  8. M says:

    No sabía que hubiera tantos anarcoliberales en el movimiento, que llaman marxismo a la apuesta por conseguir el comunismo libertario. Así nos va, con la ideología burguesa bien metida en el cerebro. Siempre seremos marginales mientras no tengamos un proyecto político-social revolucionario en serio. Mientras tanto como mucho aspiraremos a salir en las páginas de sucesos haciendo gamberradas politizadas o bien haciendo activismo por el activismo y mil campañas creyéndonos que cambiamos el mundo. O le hablamos al país como anarquistas y edificamos la alternativa libertaria o no haremos nada.

  9. M says:

    Voy a explicar un poco mi postura, ya que lo que he soltao arriba parece insultante. En primer lugar, decir que anarcoliberal es insulto en la misma medida que otros llaman marxistas a quienes hablan de organización y de tener un programa. Tener un programa lo tienen hasta los muebles del ikea, que vienen con instrucciones. No veo qué tiene de malo tener programa cuando es una cosa que ha tenido el anarquismo desde 1868. Bakunin o Malatesta se pasaron la vida haciendo programas revolucionarios.

    Dicho esto he visto algunas intervenciones aquí como una provocación hacia mis convicciones. Vamos a ver, el nihilismo actual es una manifestación bastante clara de la sociedad postmoderna en la que vivimos. Sociedad construida mediante unos medios de comunicación y un sistema educativo que ha ido implantando en la sociedad una escala de valores basados en el individualismo extremo, la falta de compromiso, la falta de empatía hacia quienes sufren y la banalización de todo. Todo es risible, todo es atacable, nada es sagrado (que decía Vaneighem). Los anarquistas individualestas han ayudado a generar este pensamiento, aunque en realidad nunca tuvieron mucho éxito. Fue el capitalismo liberal quien adoptó poco a poco esta forma de pensar porque le beneficiaba en su depredación del planeta. Le beneficia que la gente está a “sus cosas” y que no sea solidaria con otras. Le beneficia que nos riamos de todo, que no seamos capaces de ser responsables y que pensemos que toda utopía es una mierda pinchada en un palo. A esto me refiero cuando digo que hemos adoptado en buena medida los valores de la burguesía. El nihilismo actual es la constatación de ese hecho.

    ¿Habláis de que el anarquismo es anti-poder? No me lo creo. Más poder que la coacción moral y el ostracismo no hay. Eso es poder. El poder carismático de muchos dominadores de asambleas y dominadores del lenguaje también lo es, ante otros que no tienen tácticas en las asambleas o bien que no tienen el don de la palabra.

    Dicho esto, cuando habláis de la revolución rusa y de autoritarismo, me viene a la cabeza el movimiento makhnovista. No eran autoritarios pero hacían valer la autoridad. Podías pensar lo que quisieras, pero como actuaras en contra suya te metían dos tiros. En Ekaterimburgo (actual Dnipropetrovsk) se cargaron a 75 personas, contrarrevolucionarias, en los meses que controlaron la ciudad (los bolcheviques luego a 1500, pero la represión es la represión). ¿El anarquismo no impone su poder? Entonces, ¿para qué hacer revoluciones? Se puede vivir la anarquía aquí y ahora, dentro del capitalismo. ¿Para qué luchar por nada? Apostemos por el neoliberalismo que nos deja vivir a nuestro rollo en comunas rurales o en las okupas. Eso es imposible en Cuba.

    Me hace gracia que la peña insurreccionalista individualista utilice la figura del MIL para ponerlo como referente cuando eran lo más anarco-comunista de los años 70. Estos no iban a imponer su modelo de sociedad con flores precisamente. No iban a hacer asambleas a lo 15M. Si se les hubiera dejado seguir sus planes habrían creado un ejército proletario que no iba a permitir bromas. Su modelo de sociedad se basaba en el comunismo de consejos (CCOO había nacido hacía diez años en plan consejista, entonces no era ninguna utopía hablar de eso) y no creo que hubieran tolerado muy bien la crítica desde el individualismo (los habrían tildado directamente de agentes del franquismo por mucha contracultura que hubieran mamado).

    A ver si lo aclaro. Tener un objetivo, y tener estrategia no es ser marxista. Es querer superar el capitalismo y el estado, y poner los medios para ello. Me puedo pasar la vida hablando de la revolución, pero si no hago planes para ello, si solo me dedico a pintar “revolución” en las paredes, romper cristales, montar comedores veganos, cineforums, manis a las que van mis 4 amigos tan puros como yo, será un simple pasatiempos mientras dure tu militancia (5 años de media).

    Tener un programa significa hablarle a la sociedad. Pulir un discurso, tejer alianzas para acercarte a tus objetivos, calcular qué etapas intermedias necesitas, apostar por ciertos escenarios que beneficien a tus objetivos, convertirte en el referente político de los movimientos sociales y sindicales, tener una estrategia comunicativa, tener una estrategia de movilizaciones, incluso tener una estrategia de combate cuando escale el conflicto.... eso como mínimo. Si no estamos yendo a la guerra sin fusil. Etapismo, vaya. Pero quizás sea mejor vivir la vida anárquica del black bloc dando vivas a la kale borroka sin preguntarte porqué hacían lo que hacían ni en qué contexto.

    Perdonad la chapa.

    • Lusbert Lusbert says:

      Me quito el sombrero ante este comentario, gracias por comentar, la verdad, que de chapa no tiene nada, al menos para mí. En ocasiones me he sentido como oasis en el desierto tratando de defender mi postura, pero veo que hay esperanzas y que seguiremos caminando en medio de la tempestad muy a pesar de aquellas personas que no quieran mancharse las manos.

    • su says:

      "Pero quizás sea mejor vivir la vida anárquica del black bloc dando vivas a la kale borroka sin preguntarte porqué hacían lo que hacían ni en qué contexto." Oye si, cuentame el porque hacian lo que hacian y hablame del contexto, es que no tengo ni idea del tema y me parece interesante eso de imponer revoluciones. Vamos, vamos... ; )

  10. su says:

    "gran cáncer que crece en sectores ligados al movimiento libertario: El Cáncer del Marxismo y los defensores del Poder."

    "el maldito cáncer que arrastra el actual anarquismo: la desorganización."

    Y el cancer socialdemocrata, ese es otro cancer a señalar. Y tambien el cancer... Lo que no se es como sigue vivo el enfermo, ni si merecera la pena salvarlo. Igual es mejor dejarlo morir, y asi muriendo lo viejo pudiera ser acaba de nacer lo nuevo. Joder, creo que he acabado citando a un estalo...

  11. janusz says:

    "Las personas a las que les hierve la sangre optan por el insurreccionalismo; las personas pacientes que les importan mucho las opiniones de los demás eligen el sindicalismo; las personas impacientes y creativas encuentran su solución en el individualismo; y las personas que quieren solucionar ya los problemas que padece la gente buscan su camino por un cierto activismo. Pero las estrategias no pueden ser una cuestión de carácter. No debería ser así.
    Hay críticas muy duras y serias que se deben dirigir al concepto de producción que tiene el sindicalismo, a la idea de informalidad que tiene el insurreccionalismo ibérico o a la práctica antirepresiva que tiene el insurreccionalismo italiano, al izquierdismo del activismo, etcétera. Pero cada una de estas prácticas se ha convertido en el refugio de un cierto tipo de persona, en un entorno donde pueden realizar la necesidad emocional que les ha impulsado a la lucha, sea la necesidad de encontrarse con personas afines, de comunicarse con más gente saltando las barreras de la normalidad y el aislamiento, de atacar el poder y destruir la paz mentirosa, de aliviar el dolor de los demás. Como que cada una de estas prácticas menosprecia el carácter de las otras, cada una también tiene que defenderse de las críticas por muy ilógicas que sean.

    Toda estrategia que no abarque la heterogeneidad humana está destinada a fracasar."

    PETER GELDERLOOS. Guerra Social, Tensión Antisocial, 2012
    http://josepgardenyes.files.wordpress.com/2012/10/tension-antisocial.pdf

  12. snake says:

    Y seguimos con la estupidez de que hay que defender los servicios "públicos" (estatales). Luego se nos llena la boca de anarquía, mientras echamos la culpa de que el movimiento libertario no tenga fuerza a los "puristas" sólo porque se niegan a defender al Estado, porque creen en la anarquía.
    Y no hablo de insurrecionalismo ni de estética rebelde ni de "qué guay salgo en esta foto quemando un contenedor", hablo de tener las ideas claras y no caer en el activismo por el activismo, de unirse a ciertas "mareas" sólo para que parezca que estamos haciendo algo.

    Para lograr organizarse antes habrá que pararse y pensar un poco a ver si creemos realmente en una sociedad sin Estado.

    • Lusbert Lusbert says:

      Ya cansa que todavía sigamos bastantes anarquistas en la retaguardia, con excepciones en la CNT y en la CGT. Hemos pensado ya suficiente, creo yo, como para seguir eternamente perdiendo el tiempo en minucias y dejar que todos los trenes pasen. Que perderse en abstracciones puristas no es más que idealismo y lo que necesitamos es avanzar en el mundo material y transformarlo.

      • snake says:

        Defender que el Estado siga existiendo no es ninguna minucia, creo yo, y eso es ni más ni menos lo que se hace cuando se defienden los servicios estatales. Es algo básico que hay que entender antes de llamar despectivamente "puristas" a quienes no se dejan arrastrar por ese camino totalmente contrario al anarquismo.

        Discrepo por completo, no hemos pensando NADA, por eso estamos como estamos. Y no hablo de quedarse "filosofando" sino de pensar en qué queremos realmente (¿una sociedad sin Estado o que éste siga controlando la educación o la sanidad?) y qué acciones necesitamos llevar a cabo para alcanzar esos objetivos. Qué cosas concretas, materiales, tangibles, no entelequias.
        Una vez tengamos esas cosas claras y las hayamos interiorizado, lo que hagamos irá naturalmente en consonancia con ellas, al contrario de lo que sucede ahora, que clamamos contra el Estado y a la vez nos vemos en procesiones pidiendo que sigan gastando nuestro dinero en colegios y hospitales gestionados por ellos.

        • Lusbert Lusbert says:

          Defender lo público —quiere decir de todas­ aunque tu tozuda mente diga lo contrario— no significa que estemos defendiendo al Estado como su gestor, sino defender que los servicios públicos deberían ser patrimonio común y no un privilegio o negocio llevados a cabo por fondos buitre. Con estas luchas intentamos superar la barrera entre trabajadora y usuaria, creando conciencia de clase y a la vez, señalar al Estado como mal gestor de estos servicios al degradarlos para luego venderlos a empresas privadas.

          Ahora, hoy por hoy, ni siquiera somos una fuerza política, ¿cómo cojones quieres una sociedad anarquista si ni siquiera sabemos dar los primeros pasos en alcanzarla? Hay que saber leer los momentos... Al fin y al cabo, los impuestos son sustraídos de parte de nuestro salario y ¿a lo mejor te gusta más que se privaticen los servicios y que el dinero de todas vaya a parar a subvenciones a empresas privadas, y que encima tú y la gran mayoría de la clase trabajadora que cotiza en Hacienda no pueda tener acceso a dichos servicios públicos?

          • snake says:

            No entiendes nada. ¿Ves cuánto nos queda aún por pensar? Los servicios "públicos" no son públicos, son estatales. Esto es tan básico que no debería ni ser objeto de debate, pero lo es, así que imagínate lo perdidos que estamos. Claro que la palabra "público" quiere decir que es de todas, pero cuando vas a una procesión para pedir que no desmantelen los servicios "públicos" lo que se está pidiendo ahí realmente es que el Estado siga controlando esos servicios. Si realmente quisieras que fuera un patrimonio común huirías de esas procesiones y te molestarías en pensar cómo construir una alternativa o en cómo las trabajadores de la sanidad o la educación pueden ocupar sus centros de trabajo y tomar las riendas, autogestionándose en colaboración con las usuarias de los mismos.

            Es que es absurdo. ¿Señalar al Estado como mal gestor porque los degrada? ¿Es que si el Estado lo gestionara bien o no intentara degradarlos para dejarlos en manos privadas nos parecería bien?

            En la primera frase del segundo párrafo me das la razón. Quiero una sociedad anarquista, y como no sabemos dar los primeros pasos para alcanzarla lo que debemos hacer es pararnos y PENSAR cómo empezar a dar pasos, no ir tropezándonos y cayéndonos una y otra vez en el activismo por el activismo.

            Eso sí, lo último es el absurdo total. Dejas patente que sólo concibes dos opciones: que los servicios los controle el Estado o que estén en manos privadas. Según tú, si no quiero que estén en manos del Estado es que prefiero que se privaticen...
            ¿Pero qué Hacienda ni qué cotizar ni qué subvenciones? ¡Eso es con lo que se supone que debemos acabar!

          • Lusbert Lusbert says:

            No, las alternativas no se construyen desde fuera con maximalismos, sino en el corazón de las luchas. He aquí mis motivos para apoyar toda lucha en defensa de los servicios públicos. No te doy ninguna razón, "hay que saber leer los momentos", y no estamos en un panorama de alta conciencia política en la sociedad y hay que construirla. Pero no desde el proselitismo, sino desde la humildad y saber qué estrategias seguir. Ahora solo tenemos dos opciones, hasta que materialicemos esta tercera opción de la autogestión generalizada, la cual debemos ir construyendo desde el ya, la situación no está como para estar pensando y pensando eternamente. También en el curso de las luchas se avanza.

  13. snake says:

    Es ridículo que digas que para construir una alternativa hay que involucrarse en una lucha que sólo pide, como quien pide limosna, que por favor el Estado no nos deje de proveer de educación y sanidad. Por esa regla de tres, para contruir nuestra alternativa de sociedad libertaria, tendremos que meternos también en otras luchas para ir "avanzando", como las que piden cambios en la ley electoral, o las que piden una república...

    Si te parece que para construir un panorama de alta conciencia política en la sociedad hay que renunciar a las ideas anarquistas porque "no es el momento", apaga y vámonos.
    Nadie habla de proselitismo ni de no ser humildes, sino de actuar en consonancia con tus ideas para demostrar que funcionan, sin esperar a nadie ni unirse a nadie que crea en algo opuesto a lo que tú crees. Propaganda por el hecho.

    ¿Que ahora sólo hay esas dos opciones? No puede haber frase más derrotista que esa. Si realmente sólo concibes dos opciones, retírate. Para lo que no está la situación es para seguir intentando atravesar una pared sólo para parecer superactivistas, aunque con ello realmente estemos hundiéndonos más y más en el barro. La opción alternativa está ahí, en algunos sitios funcionando a pequeña escala y en otros como idea. Sólo hay que extenderla y trabajarla.

    Por supuesto, haz lo que te plazca. Apúntate a la siguiente procesión para "exigir" al Estado que siga controlando los servicios "públicos". Otros, mientras tanto, tratarán de frenar un poco para que, mientras dan pasos pequeños pero espero que más firmes, puedan pensar qué narices quieren, qué narices están haciendo y qué narices deben hacer.
    Cuando todo eso esté claro, la organización se dará. Hasta entonces correremos de un lado para otro siguiendo a las mareas hasta caer mareadas.

    Por mi parte nada más.

    • alejandro says:

      Firmo TODO lo dicho por snake en este hilo.

    • Lusbert Lusbert says:

      La sobreideologización es otro cáncer más junto con el idealismo... La ideología debe ser una orientación, pero no para poner peros a las luchas, y mucho menos obstaculizar la elaboración de estrategias en la praxis inmediata, como estás demostrando con tus comentarios. A ver qué parte de «"con estas luchas intentamos superar la barrera entre trabajadora y usuaria, creando conciencia de clase" y dando herramientas para la organización de clase en el seno del conflicto» no has entendido. No, te confundes, la lucha por el cambio en la ley electoral o la república es harina de otro costal.

      A ver si lo entendemos, no estoy hablando de renuncias, estoy hablando de entrar en el espacio político como una alternativa política más y que para ello debamos saber qué tenemos delante y qué estrategias podemos elaborar en las luchas inmediatas. Sí, lo tuyo es proselitismo; ir con biblia en mano predicando lo genial que es la autogestión y luego quedarte de brazos cruzados en esta coyuntura de ofensiva neoliberal.

      Obviamente, en Grecia han tomado un hospital y lo han puesto bajo autogestión, ¿que cómo fue posible? Porque adquirieron conciencia, se organizaron y se movilizaron en defensa de la sanidad. Y al ver que el Estado no hará nada al respecto, decidieron tomarlo. Similarmente ocurre con el conflicto en el hospital Bellvitge, en la cual, iban a cerrar una planta y entre trabajadoras de la salud y usuarias han impedido su cierre. A partir de allí se está creando conciencia y están avanzando en la lucha. Pero con eso no basta, son solo los primeros pasos, hay que extender las luchas más allá de la defensa de los servicios públicos y pasa por conectar con otras luchas laborales/sindicales, barriales/vecinales/territoriales, estudiantiles, etc.

      ¿Es fácil en estos momentos crear esta tercera opción en la coyuntura del Estado español? Si quieres vivir de tus sueños idealistas pues adelante, yo solo me remito a lo que tenemos hoy en día: la mayoría de la clase trabajadora está desmovilizada y sin conciencia de clase con la ofensiva de privatizaciones en marcha. Reitero: las opciones alternativas hay que construirlas en el seno de los conflictos sociales, no desde la comodidad de aporrear el teclado en casa. Y extenderlas y trabajarlas pasa expresamente por nuestra participación en estos conflictos.

      "Fomentar toda clase de organizaciones populares..." decía Malatesta, y es que en la praxis también nos definimos, y mucho mejor que quedarse parada sin hacer absolutamente nada hasta tenerlo transparente. Se llama método científico, el del ensayo y error, ver cómo podemos incidir en la realidad material en estos momentos, construir movimiento social y fuerza política, lo que además nos permitirá marcar hojas de ruta, agendas de movilizaciones, definir objetivos a corto, medio y largo plazo y volver a ser una fuerza política referente para la lucha de clases.

  14. snake says:

    Sólo por aclarar: no digas que me quedo de brazos cruzados o en casa aporreando el teclado si no tienes ni idea de lo que hago en mi día a día. La gente ya está practicando en la medida de sus posibilidades la autogestión, aquí y ahora, aunque tú sólo veas dos opciones.

    Lo que seguro que no voy a hacer nunca es ir a procesiones pidiendo al Estado que por favor no nos deje solas, porque soy anarquista. Ya sabes, esa gente que está CONTRA el Estado, no a favor de alimentarlo para que "cuando sea el momento" ya si tal lo eliminemos. Como en Cuba que aún están esperando.

    Sólo quería dejar claro eso. No saques conclusiones sobre personas a las que no conoces.

    • Lusbert Lusbert says:

      No veo que la gente esté practicando la autogestión, no sé en qué sueño vives... Lo que he visto es que la autogestión la llevan unas pocas personas que han decidido recuperar fábricas en bancarrota, barrios obreros con un tejido social vivo como Echarxia y, yendo más lejos, en el Kurdistán sirio y turco, y las comunidades zapatistas.

      Si lees un poco mejor igual entenderás que he dicho que la tercera opción, la de la autogestión, será materializable en cuanto seamos una fuerza política y el grado de organización de la clase trabajadora esté más extendida. ¿Que cómo llegaríamos a eso? Solamente pensando imposible, sino desde las experiencias en el curso de las luchas que desarrollemos actualmente.

      Muy bien si quieres quedarte en el trabajo teórico o siguiendo otras vías alejadas de las mareas, pero no vayas poniendo peros a las demás luchas.

      • janusz says:

        Es muy desagradable el tono paternalista y de superioridad del que haces gala con todo aquel o aquella que no está de acuerdo con tus opiniones. Además, de poco vale que integres el género femenino exclusivo en tu texto, si luego sueltas expresiones como "cojones" para enfatizar tu carácter viril. Si la expresión fuese oral bien podría excusarse como un error inconsciente, pero en forma escrita no tiene perdón.

        Por otro lado es contradictorio que afirmes que "hay que saber leer los momentos" al mismo tiempo que desdeñas completamente el papel de la teoría. Saber leer los momentos significa interpretar y comprender la situación concreta como paso previo a la elaboración de tácticas comprendidas dentro de estrategias generales. Ya me referí por aquí en algún momento a la necesaria relación dialéctica entre teoría y praxis. En los momentos cambiantes actuales se requieren nuevos y agudos análisis que nos sirvan de guía para la acción. Obcecarse tozudamente con la práctica inmediata, teniendo claro el objetivo pero ignorando a su vez la fórmula que permite superar tal objetivo, es un completo error.

        Si nuestros enemigos no actuaran de forma dinámica contra quienes les oponen resistencia, sería posible quizás pensar y actuar una sola vez y de un único modo. Pero creer que las cosas son siempre sencillas y fáciles sólo puede ser propio de alguien que vive, como suele decirse, en los mundos imaginarios de yupi. Las grandes metas exigen, además de corazón, pensamientos y acciones audaces.

  15. Makanov says:

    Este hilo ha atraido a como las moscas a la gente antiorganizativa. 🙂 No sabía que el anarquismo estuviera tan lleno de hippies.

    • alejandro says:

      Encargate tu de atraer a los chicos duros. ¿ Algo que aportar?.

  16. Dr Alen Cea says:

    Hola,

    Yo también considero esencial, una fuerte organización que fuera de etiquetas se base siempre en la busqueda de una sociedad horizontal.

    La "policia del pensamiento" al final ha surgido en la propia izquierda, incluso dentro de los que se denominan anarquistas, si un anarquista alza la voz para pedir que la sandiad pública siga atendiendo a los inmigrantes "sin papeles" es un reformista o algo peor. En cambio si un pavo pone en peligro a un grupo de personas que no está listo para enfrentarse a la policía antimotines, se le llama revolucionarioo algo mejor. Las personas que hacen estas afirmaciones olvidan uan cosa esencial para un avance limpio hacia la emancipación de las personas, la RESPONSABILIDAD SOCIAL, la revolución se vuelve un mito cuando uno se sienta a esperar que llegue, por lo tanto exige una actuacción de cordura, minimizando los daños que sufren los oprimidos en la lucha social, no aumentandolos!

    Y esto habrá que hacerlo desde los sindicatos, redes de apoyo solidario, cooperativas, y organizaciones sociales. Yo mismo estoy en una organización que plantea una lucha por una sociedad horizontal, pero esta organización no se declara anarquista, está compuesta por personas de distintas corrientes ideologicas, tal es el buen funcionamiento de dicha organización que aquí he conocido el verdadero significado de las palabras: organización, responsabilidad social, compañerismo, trabajo social y compromiso.

    Saludos!

    • alejandro says:

      Para decir eso que dicen los anarquistas sobre los inmigrantes ilegales y la sanidad de forma tan "valiente" mejor pon ejemplos concretos antes de difamar gratuitamente a un movimiento que por supuesto es sensible a la realidad del desmantelamiento de la sanidad pública con todas las tragedias que acarrea. Es increíble la mierda que estáis soltando en esta página sobre el anarquismo, me quedo atónito .

      Por cierto , parece que aquí hay alguien que habla vuestro idioma:http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=4157

      Suerte.

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