Cultura

Published on octubre 30th, 2014 | by Colaboraciones

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La valentía de los cobardes

Creo que, en vista de que voy a hablar de la valentía y la cobardía (o al menos eso deduzco viendo el titulo), lo primero que debería hacer es decir cuales no son mis intenciones al escribir este texto. Como una muestra de valor. O algo así, digo yo.

No quiero escribir un nuevo artículo/panfleto, plagado de términos “revolucionarios” que entran por un oído y salen por otro. No quiero escribir un texto moñoso, de estos que llegan a hacerte sentir algo que se te olvida a los dos minutos. No es un texto para tods, ni es un texto para nadie. Posiblemente poca gente lo entienda. Ahora mismo me da igual. Por una vez no escribiré ni para llamar, ni para animar, ni para que todo el mundo comprenda mis palabras. Simplemente escribiré, y el que quiera entender, que entienda.

En estos días de lucha, algo que no puede faltarnos a ninguno es el valor. Valor para gritar hasta quedarnos afónicos; valor para ponernos delante de la policía; valor para pintar aquí y allí, pegar carteles donde queramos; valor para luchar. Eso lo sabemos tods, eso lo decimos tods. Tods hablamos de ello, creamos mil teorías sobre qué será lo mejor, pensamos el cómo, el cuándo, el porqué. Pero hace falta mucho más valor para llevarlo después a la práctica. Actuar sin miedo en consecuencia con nuestros pensamientos. Eso es valor. Que de intelectuales está lleno el mundo.

Alguns pensarán “claro, pero no todo el mundo tiene los suficientes ovarios (que no cojones, que esos están ya muy vistos) para ir a un piquete, por ejemplo”. Cierto es. Yo misma soy una acojonada de la vida a veces, y me echo para atrás ante situaciones de peligro. Lo malo no es serlo, lo malo es no reconocerlo. Valiente es también aquel que tiene miedo y lo dice. Cobarde es aquel que tiene miedo y se calla, haciéndose el gallito. No vale ser el más intelectual de los intelectuales, promulgar la lucha obrera a diestro y siniestro, decir las ganas que tienes de demostrar tu valentía obrera… para que llegue el día señalado y tú salgas por patas en la primera acción. Como dirían los niños pequeños, eso no se vale.

Por desgracia nos ha tocado vivir en una época en la que tenemos que ser valientes en todos los aspectos de nuestra vida, y no solo en los momentos de lucha. Nos han quitado todo, la casa, el curro, incluso la sanidad y la educación. Y encima nos ponen mil impedimentos para cortar nuestras relaciones sociales. Es aquí donde más creo que hay que actuar en consecuencia con nuestras ideas. Las intelectualidades están muy bien, pero hay que bajarlas a la realidad. Teorizar sobre el piquete, la manifestación o la reunión, incluso ir a ella está muy bien. Pero no sirve de nada si en tu día a día eres un cobarde.  No solo hay que luchar junto a la gente que quieres, sino que hay que luchar por ells también. Y si surgen problemas, hacer lo de siempre, lo de los de la época de los revolucionarios, debatir, hablar. Que hablando se entiende la gente. Porque al igual que en los momentos de lucha, hay que afrontar los problemas personales con valentía. Luchar contra los impedimentos que te pongan la vida, o mejor dicho, el sistema. Porque huir, en la vida o en la lucha…

Huir es la valentía de los cobardes.

La niña que grita

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3 Responses to La valentía de los cobardes

  1. Raúl Medina says:

    Honestamente no me gustó la redacción pero si el objetivo al que apuntas es el que nos une . Ojalá sigas escribiendo y siempre consciente como eres . Saludos desde Santiago de Chile.

  2. Carlos Ademar Ojeda says:

    Muy bueno, correcto todo. Faltaria mucho mas lo cual lógicamente no se corresponde con la intención informativa y sintetizada de un tema vastísimo. Igual me atrevo a mencionar la necesidad, a fuer de sinceros, que si bien la infraestructura esencial de esta sociedad patriarcal y machista está correctamente apuntada en el articulo, no debe perderse la oportunidad de recordar uno de los apéndices degenerativos_por llamarlo de alguna forma_ de tal desquiciada estructura y es el ejercicio de poder a veces vengativo que algunas mujeres operan sobre sus hijos varones, al punto de perjudicarlos en diversos grados en el desarrollo de su personalidad, en una graduación que va desde la frustración profesional, hasta los mas graves trastornos psíquicos, pasando por una pérdida de una conciente y bien fundada identidad, y una vasta gama de incompetencias sociales entre ellas_y no la menor_ la imposibilidad de componer una vida familiar estable, feliz y armónica.

    • Lusbert says:

      Otro del palo "¿y las mujeres qué...?", vaya, un poco triste tener que leer estos comentarios. Tu afirmación es bastante inconsistente, no hay por dónde cogerlo, y del mismo modo, hay padres y madres que educan a sus hijas inculcándoles la feminidad patriarcal de sumisión y pasividad. Pero la verdad, no entiendo esas lágrimas de cocodrilo.

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