Opinión

Publicado el 16 de julio de 2014 por La Colectividad

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Las miserias del colaboracionismo

«Nosotros no estamos por una mayor libertad, una mayor libertad se da al esclavo cuando se le alarga la cadena, nosotros estamos por la abolición de la cadena, consecuentemente estamos por la libertad, no por una mayor libertad. Y la libertad quiere decir ausencia de cadenas, quiere decir ausencia de límites con todo lo que de esta afirmación se desprende.» – Alfredo M. Bonanno (La tensión anarquista)

No dejan de sorprender les que se ilusionan por esas cosas como las «plataformas ciudadanas» o las «mareas.» No sorprende cualquier, sino les que se dicen anarquistas, anti-estatistas, o anti-autoritaries. Entre Podemos y el 15M ya nos han dado dos (o tres) tazas de caldo. Que si «poder popular», o que si «empoderamiento de las masas»; que si «la política ahora se hace desde abajo», o que si «lo que se necesita es un frente de unidad popular»… Todo parece querer apropiarse del vocabulario más vacío e inútil, del vocabulario más oportunista y populista. Si algo aporta el pensar ácrata al análisis de la realidad social es la certeza de que la autoridad y el poder son dos cosas a erradicar, pues son dos elementos que generan y perpetúan situaciones sociales de explotación y opresión. De ahí que empiece con Bonanno: no tiene sentido alguno (en otras palabras, es una gilipollez máxima) querer más libertad, porque la libertad no se puede medir ni dosificar. Une es libre o no lo es, pero no se es más o menos libre (como si hubiera un mínimo y un máximo cuantificables). Por la misma razón un Estado no puede ser más o menos opresor: todo Estado es opresor (y por extensión su sistema de leyes, su entramado institucional, y por supuesto sus brazos armados).

Hasta aquí las pajas filosóficas, vayamos a lo que interesa que es la acción o el hacer (o más bien cómo el pensar y el hacer se entrelazan de maneras complejas e inseparables). Partiendo de la base de que la opresión, la autoridad, el poder, la libertad, etcétera, son conceptos que no tienen sentido ser cuantificados (aunque la gente y el sistema lo hagan), que alguien me explique la coherencia ética de une supueste libertarie que jalea a les compañeres para que se unan a tal «marea» o a tal partido político (todes tenemos el nombre en la punta de la lengua, ¿no?). Que alguien me explique también eso de «los frentes de unidad» y «el empoderamiento de las masas.» Todo esto me parece tan poco productivo como consecuente. Las «masas» difícilmente me representan (creo que nunca representaron a nadie más que a les charlatanes que van de guías espirituales del proletariado), y no estoy tan segure de si me gustaría colaborar con ciertas personas por algo que me imponen como «causa común.» Porque no creo que tengamos una causa común, vamos a decirlo de una vez alto y claro. No veo qué causa nos une con les marxistas-leninistas, con les socialdemócratas, o con le «ciudadane» de turno de buen hacer y mejor pensar. Mi causa, como ácrata, es la libertad; su causa, como no-ácratas, es la libertad falsamente cuantificada (o, para el caso, la libertad tutelada). Así que no sé yo qué gano (más que enfadarme y hacer a mi patata desgastarse más rápidamente) con las «mareas», con «los frentes de unidad», o con las «masas empoderadas.»

Si aceptamos que nuestras causas son distintas, tampoco veo el porqué de no aceptar que también somos tipos de personas contradictorias. A veces leo cosas, o escucho a compañeres decir cosas, que parecen más el discurso de una monja de beneficencia. ¿Hasta cuándo seguiremos creyéndonos eso de que las personas son buenas por naturaleza? ¿De que hay une ácrata en potencia en todes nosotres? Además que ciertos planteamientos suenan bastante elitistas: que si hay que trabajar en los barrios para enseñar a la gente cómo funciona la anarquía, que si hay que abrir los ojos a la gente, que si hay que esto, o que si hay que lo otro. Y con esto no quiero dar a entender que pienso que nacemos sabiendo. No, la idea de la anarquía y de la libertad nos llega de forma contextual: amigues que nos introducen al tema, vivencias individuales que nos hacen pensar y buscar, y también organizaciones (para que mentir) que nos muestran, nos desilusionan, o nos insinúan. En definitiva, sea la experiencia negativa o positiva, la idea de la libertad puede venir por muchos caminos. Pero quiero hacer ver la diferencia entre «llegar a la idea de libertad y anarquía» y «querer meter en las cabezas la idea.» Pero bueno, digamos que ese «trabajo de barrio» con el vecine secretamente racista, con le otre que se siente celose por los éxitos de su pareja, o con el que pasa de causalidad y no sabe muy bien si quiere montar su propio negocio u opositar a funcionarie, tiene más de «hacer llegar a la idea libertaria» que de «meter en la cabeza.» Aun así, trabajando en proyectos que no atacan directamente la raíz de los problemas (es decir, proyectos como la petición de una ley «más justa», unos precios «más baratos», etcétera), lo único que se consigue es agrandar el problema y perpetuar la causa originaria.

Con todo esto quiero decir dos cosas que resumo a continuación (porque a veces se me va y me enrollo demasiado). Una es que hay que trazar, de una vez por todas, la línea que separa a les que queremos libertad y anarquía, y a les que no quieren libertad (ya sea porque piensan en ella en términos cuantitativos, dosificados, o porque simplemente son unes fascistas). En este segundo grupo incluyo a les «progres» demócratas que con sus discursos envenenados de falsa tolerancia y paz social emponzoñan las mentes de las personas. Esta línea la creo necesaria, e implica admitir que no todo el mundo piensa (ni pensará) como nosotres, es decir: que la vida es conflicto y nunca paz, incluso entre nosotres y/o con nosotres mismes. De este conflicto nace la tensión de la que hablaba Bonanno en el texto que citaba al principio. La otra cosa que quería mencionar es que de dicho conflicto, de dicha delineación de posiciones, nace la identidad y la solidaridad, las cuales llevan a la organización revolucionaria. Sin líneas que demarquen todo vale, y si todo vale no somos más distintes que le demócrata populista de turno que un día da agua, y al otro veneno. No tenemos que amar a todes, ni tenemos que complacer a todes, porque la existencia de ciertas personas ponen en peligro nuestra idea de libertad y anarquía. Finalmente, de la organización y solidaridad revolucionaria nace la posibilidad de «llegar a la idea de libertad.» Y aquí enlazo con el «trabajo de barrio.» Es inútil integrarse en colectivos que no operan con la idea de libertad, porque al final se termina perdiendo el rumbo y diciendo cosas como «votad a Podemos» (y en casos extremos haciéndolo). La organización anarquista pienso que debe ser eso, anarquista. Que se acerque quien quiera, que se organicen «jornadas a puertas abiertas», ferias y eventos abiertos. Las personas al otro lado de la línea que pasen a éste otro si quieren (como hicimos nosotres en su día). Pero nadie podrá decir que colaboramos con las personas al otro lado de la línea o que nosotres nos pasamos allá para traer gente acá.

No os dejo en paz sin mencionar a todas aquellas personas que luchan, fuera y dentro de las cárceles, por una idea clara, sencilla, y cualitativa de libertad, siendo consecuentes hasta el final con la relación pensar-actuar. A les que actúan como piensan, salud y rebeldía.

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Acerca del autor

La Colectividad

Ser autónomx, simplemente, bien podría significar aprender a luchar en la calle; a okupar casas vacías; a parar de currar; a amarnos lxs unxs a lxs otrxs enloquecidamente, y a expropiar.



14 Respuestas para Las miserias del colaboracionismo

  1. kike says:

    No creo que debas juzgar así a las anarquistas que votan, pienso que debe haber un paso intermedio,sino como luchamos para conseguir la autosuficiencia energética de los ciudadanos que nos dará la libertad para unirnos y crear grupos de intercambio sin pasar por el estado, ahora mismo la energía esta secuestrada....dime cómo cambiarías tu eso sin ir a votar...

  2. Liberty Cravan Liberty Cravan says:

    Bonano se ha pasado media vida pidiendo solidaridad para salir de la cárcel. Algo me dice que se siente más libre fuera que dentro de ella, por mucha lírica que le eche luego.

    Conseguir victorias que demuestren a la clase trabajadora de su potencialidad revolucionaria cuando trabaja como clase y desarrollar la conciencia de los oprimidos. De eso sirve estar del lado de los oprimidos, de nuestro lado.

    La estrategia vanguardista de criticar y atacar de reformismo a todo lo que se mueva y consiga victorias parciales ha llevado al anarquismo al basurero de la historia, a la marginalidad más absoluta en las últimas décadas. De donde algunos parecen no querer salir. Eso a pesar de que cada vez más y más movimientos sociales adquieren prácticas libertarias y objetivos radicales.

  3. Une says:

    Joder, les refors van a echar humo por las orejas xD.

    Utilizan un lenguaje asimilado y reproducido por el mismo poder y sus tentáculos (partidos políticos) que es contraproducente al anarquismo, ideal que dicen procesar y defender, ya que camuflan el mensaje bajo consignas populistas e interclasistas que no van a ser a nosotrxs a quienes nos beneficien ni se van a unir a nuestras filas.

    Lo fácil es delegar, pasear la bandera y gritar sus consignas: lo correcto, y por eso necesario, es la autoorganización, el mensaje propio, la coherencia en las tácticas y principios, el anarquismo mismo.

    Si acusáis de purista a quienes llevan una lucha social anarquista, es que algo estáis haciendo mal y os lo tenéis que mirar...

    Otro buen artículo publicado en Regeneración: ''Sobre purismo y anarcómetros'' artículo que creo que complementa desde un punto anarcosindicalista a el de La Colectividad.

    http://www.regeneracionlibertaria.org/sobre-purismo-y-anarcometros

    • Liberty Cravan Liberty Cravan says:

      De acuerdo en la autoorganización, el mensaje propio y la coherencia entre tácticas y principios. Un programa:

      -Porque defendemos que los servicios sociales deben ser de todos y para cubrir las necesidades de todos: Participar en las luchas de las mareas, contra los desahucios y demás espacios donde la clase trabajadora se está jugando su futuro.

      -Porque defendemos la autoorganización y que esas luchas deben ser llevadas adelante por toda la clase trabajadora sin vanguardismos, defenderemos la organización asamblearia y trabajaremos por mantener la autonomía de las asambleas. Siempre participando de igual a igual con el resto de compañeros y sin mirar por encima del hombro de quienes tienen propuestas políticas distintas.

      -Defenderemos las propuestas libertarias en el seno del movimiento social sin caer en las miserias aislantes de la sobre-ideologización. Contribuiremos a fortalecer el movimiento y a lograr sus exigencias de cara a empoderarlo para nuevas luchas en lugar de ser un elemento de bloqueo y ruptura.

      -Apoyaremos una formación militante basada en la práctica de lucha y organización; no en la imposición de abstracciones ideológicas a una realidad compleja y cambiante.

  4. L'observador says:

    Para los insus, todo es o blanco o negro. No hay termino medio que valga, pues de caer en alguno de ellos eres un reformista al cual me imagino que el compañero/a se permitiría el lujo de dejarlo al otro lado de sus linias divisorias, donde resplandece el heroismo ideológico capaz de hacerse el harakiri en medio de la plaza mayor para demostrar que tiene un comportamiento intachable, que está por encima de las debilidades humanas tan propias de la masa, la turba o el manso cordero idiotizado a quien parece señalar con su escrito.
    Nada nuevo bajo el sol cada vez que veo un escrito que empieza citando al gurú Bonnano.

    • jaja says:

      L'observador dando lecciones... conste que no soy insu.

      Con vuestras propuestas buenrollistas parecéis cegeterxs.

      • L'observador says:

        Perdona compañero/a, pero el que empieza dando "lecciones" es el hacedor del artículo, diciendo que está bien y que no, y que es un anarquista y que no (o eso interpreto yo al inicio del artículo).
        Por otro lado te diré que es muy necesario que alguien de su opinión, y que otro alguien le responda qüestionandolo (aspecto necesario para evolucionar).
        El compañero/a "La colectividad" escribe muy bien, aunque generalmente no comparto sus opiniones, pero con ello aprendo.
        Si te disgustan nuestras propuestas "buenrrollistas", te invito a escribire algo distinto. Si te interesa, lo envias a bustia[a]bsolot.info y te lo publicamos sin retocar ni un pelo.

  5. L'observador says:

    En mi opinión, no aceptar soluciones provisionales o intermedias (evidentemente sin renunciar a maximalismos anarquistas a medio/largo plazo) como las que proponen algunas mareas y 15M, en temas como por ejemplo sanidad, es muy cómodo. Pero si le dices a un enfermo crónico que te la suda lo que pase con la sanidad pública, que nosotros planteamos un modelo distinto de salud pero que ahora no lo podemos aplicar de un dia para otro y mucho menos a gran escala, y tal y tal, pues veremos que te contesta...
    Creo que el argumento "insu" solo es posible en un contexto donde se acepte que nunca se va a ganar y que dicho planteamiento supone aceptar algo parecido y de manera pemanente a lo que argumenta Hakim Bey con su rollor de las Zonas Temporalmente Autonomas (ZTA)

    • alejandro says:

      Esta insinuación es obscena, no conozco a ningún anarquista que no sea sensible a los dramas humanas como la de la sanidad pública, ¿ pero que cojones os creeis?, Cada vez que alguien me dice que mi posición es muy cómoda se me desatan los infiernos,como si yo no sufriera los ataques de la realidad de la que estoy rodeado, me cago en dios.

      Trazar una línea clara no significa convertirse en un guetto ( aunque existen, negarlo sería absurdo), sino dejar claras unas diferencias que son centrales, esas diferencias hay que dejarlas claras, es la forma más sana de incitar al debate y el conflicto enriquecedor ( los conflictos no significan guerra ni violencia física necesariamente).

      Respecto al texto decir que estoy de acuerdo en casi todo, me ha alegrado leer algo así después de tanta memez que se ha leído por aquí últimamente. Solo hay una cosa con la que no estoy de acuerdo. Yo si pienso que hay que poner mucho énfasis en comunicar lo mejor posible nuestras ideas, creo que una de las razones por las que aún se ve raro el anarquismo es porque se desconoce.Sin caer en el paternalismo y tal.

      • L'observador says:

        Ey que yo no digo que no sea sensible un "insu" sobre un drama humano, pero no me negaràs que hay mucha gente en el mundillo àcrata no apoyando las mareas de sanidad o educación pública porque son un brazo del estado y tal y tal... Pero bueno, tampoco hace falta que te exaltes así, si quieres ya entiendes a que me refiero.

        • Une says:

          L'observador defenderá una sanidad pública y catalana jerjerjer. Al igual que las hostias de lxs Mossos y carceleros con la senyera bordada en el uniforme.

          Venga va, tachadme de insu e iberista.

          Es muy simplista acusar a toda la gente de insu. Yo soy anarcosindicalista y me opongo a todas esas marchas y bloques de colores con un mensaje y unas finalidades un tanto confusas. Con esto no digo que no haya que participar, digo que se participe en lo que se vea oportuno y siempre con un mensaje propio y no camuflado bajo consignas interclasistas y partidistas.

          Si queremos ser y mostrar la alternativa hay que empezar a no usar sus tácticas y no hablar su lenguaje.

          Si queréis inflar las filas sin criterio y solo pensando en la cantidad, meteos en CGT, que ahí todo vale y queda muy chuli lo de ponerse la coletilla de anarcosindicalismo, autogestión, acción directa....

          Recibid un saludo talibán, sectario, dogmático, purista, inmovilista y todas esas cosis.

  6. kl0z says:

    Une, no hables su lenguaje, y a ver como te entienden.

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