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Publicado el 9 de junio de 2014 por Lusbert

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Lo estructural y las relaciones de poder

Estructura, poder y dominio son conceptos íntimamente relacionados y que debemos comprender para tener las herramientas de análisis para la transformación radical de la sociedad. Uno de los temas centrales en el anarquismo ha sido la cuestión del poder, donde se han escrito numerosos textos que apuntaban a que el ejercicio del poder resulta pernicioso y de ahí está el origen de todos los males y desigualdades en esta sociedad. Sin embargo, no podemos atendernos solo a la cuestión del poder, lo cual, he planteado ampliar el tema tratando la estructura y el dominio. ¿Es lo mismo poder y dominio? ¿Qué es la estructura? ¿Qué tienen que ver el dominio con la estructura? ¿Y el poder con la estructura? Cuestiones como éstas las iremos desarrollando a continuación.

Tenemos claro que vivimos en una sociedad con profundas desigualdades a todos los niveles: desde lo económico hasta lo político y social. Las desigualdades se producen por la existencia de grupos sociales dominantes y otros subordinados que sufren esa dominación. Dicha dominación se ejerce a través de unas bases materiales, como, por ejemplo, una posición económica ventajosa, a las cuales podemos denominar estructura o infraestructura y también ideológica llamada superestructura, en términos marxistas. Entonces, cuando hablamos de algo estructural en general, hacemos referencia a todas aquellas formas de opresión provenientes de los grupos sociales dominantes. Así por ejemplo, cuando hablamos de violencia estructural, hablamos de aquella que ejerce la clase dominante contra nosotras a través de la represión física de los porrazos, la criminalización de la pobreza, condenarnos a la miseria, etc. También, lo estructural puede hacer referencia a aquello que tiene causa directa en las bases materiales de un sistema, como por ejemplo, cuando hablamos de crisis estructural del capitalismo.

Hasta ahora, el concepto de poder en el anarquismo clásico ha ido asociado al dominio, pero las tesis sobre el poder de Foucault han abierto nuevas perspectivas para entender dicho concepto que rompe con el esquema clásico de poder igual a dominio. Según Foucault, el poder es, básicamente, una fuerza social que está presente y fluye en todo el cuerpo social sin unas direcciones determinadas, lo cual no es ejercido siempre desde el Estado o la clase dominante, sino que también puede provenir de instituciones organizadas fuera del Estado. Además, el poder no solo es meramente destructivo, también es creador, crea conocimientos y saberes en favor de los grupos sociales que los crean. Por tanto, podemos distinguir entre poder-dominio, aquel que se ejerce a través de la clase dominante y de carácter impositivo mediante la violencia y la creación de hegemonía y consenso para imponer los intereses de esa clase dominante; y el poder-fuerza social que es ejercido desde las clases explotadas a través de las organizaciones populares, la creación de contra-hegemonía y ruptura con el orden dominante para materializar los intereses de emancipación social.

Una vez aclarados los términos, es hora de relacionarlos y posteriormente ver su aplicación en la realidad social. La diferencia clave entre dominio y poder es que el dominio es un poder ejercido desde una posición ventajosa, es decir, el dominio se ejerce en un contexto donde no hay equidistancia en las relaciones de poder. Esa posición de ventaja lo da la estructura material e ideológica. Se podría decir entonces que el dominio es un poder estructural, aquel poder que se ejerce a través de una estructura material e ideológica construida a medida por aquel grupo social dominante. Es aquí donde tiene origen todas las opresiones que hoy en día conocemos: la opresión -o explotación- de clase, la heteropatriarcal y la racial. Todas estas opresiones comparten un común denominador que es la existencia de una base estructural mediante la cual se ejerce el dominio.

Así pues, en el plano económico podemos reconocer la dominación capitalista en el cual, los o las poseedoras de los medios de producción -la clase capitalista- les confieren una posición dominante frente a la clase obrera que carece de dichos medios. Es por ello que un o una trabajadora siempre está en una posición de desventaja frente al capitalista, lo que se traduce en una relación desigual de poder. No obstante, si la trabajadora se organiza junto con sus semejantes y construye a la vez un discurso que desafíe el discurso dominante, esta relación de poder puede cambiar en favor de la clase obrera mediante la lucha de clases. Asimismo, encontramos en la organización popular otra forma de articular un poder desde abajo.

Por supuesto que la opresión central es la de clases, pero no podemos restar importancia a las opresiones no clasistas, pues también sustentan el sistema capitalista. En este caso, el heteropatriarcado es una estructura socio-cultural en el cual los hombres heterosexuales adquieren una posición dominante respecto a los y las homosexuales y la mujer. Como en la opresión clasista donde la clase obrera está en una posición desfavorecida, la mujer y aquellas personas que se salen de la heteronormatividad se encuentran en una relación de poder con los hombres heterosexuales desfavorable. Consecuencia de ello es el machismo y la homofobia, manifestaciones de esta dominación heteropatriarcal. Lo mismo sucede con el racismo, en el cual el hombre blanco occidental se posiciona como dominante frente a otras etnias no blancas y no occidentales, juzgándolas en base a las concepciones sociales eurocentristas y etnocentristas, caracterizándoles principalmente como salvajes, delincuentes y esclavos.

La importancia de conocer estos conceptos nos permite reconocer correctamente las opresiones y no cometer errores como usar la misma vara de medir para un lado y para otro cuando las relaciones de poder son asimétricas. Para ello, pondré unos ejemplos breves que ilustren esta premisa: la violencia policial es ejercida desde la clase dominante y responde a sus intereses, al contrario que la violencia utilizada para la autodefensa. No es nada comparable robar artículos en un supermercado con el fraude fiscal, la fuga de capitales y con la explotación asalariada. El absentismo laboral o cualquier acto de «indisciplina» no es nada comparable a los ataques a los derechos de los y las trabajadores mediante las reformas laborales. Se culpa a la mujer de ser violada y que tiene que andarse con cuidado para evitarlo, cuando el culpable es el hombre quien comete las agresiones sexuales y que es él quien debe dejar de violarlas. Que una persona no blanca desprecie a un blanco o blanca por serlo no es nada comparable a las redadas racistas, la criminalización de la inmigración, su exclusión y discriminación, etc… Aquí de nuevo nos encontramos con el denominador común: lo estructural.

Una vez que sepamos en qué posición estamos y conozcamos las relaciones de poder en la realidad social, el siguiente paso es cómo articular respuestas contra ellas, no para crear nuevas formas de dominio sino en equilibrar la balanza de las relaciones de poder. Así por ejemplo, en el campo económico, solo podrá existir una relación de poder equidistante aboliendo el sistema capitalista e implantando un sistema socialista libertario que ponga los recursos, medios de producción e instrumentos de trabajo en común; en el político, en la abolición del Estado sustituyéndose por instituciones horizontales (asambleas, consejos, comités, confederaciones…) en las cuales los y las productoras y consumidoras sean quienes tomen las decisiones políticas; y en el plano socio-cultural, por el empoderamiento de las mujeres, homosexuales y minorías étnicas junto con la deconstrucción de los privilegios patriarcales y raciales. Suprimir el dominio implica destruir las estructuras del poder-dominio y crear otras estructuras materiales e ideológicas y junto a ello el poder popular, que sería el poder socializado donde las relaciones de poder entre distintos grupos sociales sean equidistantes.

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Acerca del autor

Lusbert

Anarquista social y de la rama comunista libertaria solo en cuanto a pensamiento político. Por lo demás, soy una persona normal. Aportando mi pluma como un diminuto grano de arena a que el anarquismo sea una alternativa política real y transformadora. Deconstruyendo mis privilegios de hombre. ¡Luchar, crear, poder popular!



28 Respuestas para Lo estructural y las relaciones de poder

  1. alejandro says:

    ¿ Y si esa lucha de fuerzas entre dominados y dominantes contribuyera a equilibrar la lógica del capital cuando este está en crisis?

    • Lusbert Lusbert says:

      Si hablas de las relaciones de poder en el ámbito económico, entonces esa lucha no sería una lucha de clases en la cual la clase trabajadora quiera suprimir el poder-dominio de la burguesía, sino una lucha entre poderes-dominio.

      • alejandro says:

        Me he perdido, estoy hoy un poco...

        Me refiero a que aunque las intenciones de la clase trabajadora fuese derrocar a la burguesía , esa misma lucha a la vez provocase equilibrar de nuevo a la lógica del capital en crisis. ¿ Que sería ese poder autónomo ( o sin intenciones) ejercido por el capital?

        • Lusbert Lusbert says:

          Lo primero, el capital siempre ejercerá un poder-dominio mientras la estructura material del capitalismo permanezca intacta. Luego, creo que estarás hablando entonces de la estrategia socialdemócrata. Pero en este caso no habría equilibrio, sino al contrario, se mantendrá esa relación de poder asimétrica en donde solo varían aspectos superficiales pero manteniendo las estructuras intactas.

  2. tierrarevuelta says:

    Interesante artículo, da para pensar. Lo que no me gustó, es que como muchos de los análisis que defienden la visión posmoderna del Poder, terminan levantando la consiga leninista del Poder Popular.

    El Poder Popular tiene que ver con el Poder Dual, y el Poder Dual, como estrategia revolucionaria, es la construcción de un Poder Paralelo al del Estado burgués para un momento dado superar al Poder burgués e instalarse, siguiendo la lógica del artículo, como un Poder-Dominio, por lo tanto, la consigna del Poder Popular es marxista, autoritaria y estatista y se aleja radicalmente de los principios y finalidades del anarquismo.

    http://www.archivochile.cl/tesis/03_tpo/03po0016.pdf

    Salud

    • Smash says:

      No veo por qué contruir un poder paralelo al estatal, que lo acabe así desbancando (no solamente con ello, obviamente) se aleja radicalmente de los principios y finalidades del anarquismo.

      Las relaciones de poder se dan en el momento en el que hay realciones sociales de cualquier tipo, lo importante es construir una estructura que permita que nadie se encuentre sometide a otre alguien y las relaciones de poder sean lo más horizontales posibles en todos los sentidos.

      Si ese contra-poder paralelo al estatal se basa en esto, indiferentemente de si has derribado el estado burgués o no, a demás de luchar en contra de, creas alternativa, y con ello viene la autoorganización y empoderamiento de las clases oprimidas, que al fin y al cabo es lo que lleva a que exista la base desde la que partíamos, el poder-fuerza social, retroalimentándose así...

      • tierrarevuelta says:

        "Las relaciones de poder se dan en el momento en el que hay realaciones sociales de cualquier tipo".

        No comparto aquello. En relaciones de igualdad no hay dominación, por tanto, no hay poder.

        • Lusbert Lusbert says:

          Poder no es sinónimo de dominio, el dominio se produce cuando el poder es ejercido de manera estructural y en una coyuntura de relaciones de poder asimétricas.

          • tierrarevuelta says:

            En lo personal abordo - y siguiendo la construcción social del discurso histórico anárquico, de los autores clásicos y de los distintos acuerdos históricos de las federaciones anarquistas y anarcosindicalistas- la crítica contra Poder, pensando en acabar con la dominación, no como mero ejercicio semántico. Desde el anarquismo clásico se aborda críticamente el Poder, pensando en abolir el Poder Político, el Estado y el capitalismo a diferencia del marxismo, que históricamente ha apostado por la toma del Poder Político. Ahora, si nos vamos a los ejercicios semánticos, así como algunes hablan de Poder anarquista, otros hablan de Capitalismo Libertario. Y no. Y aunque expongan su razonamiento con una lógica perfecta y gran lucidez, negaré para el anarquismo adoptar la consigna ‘Capitalismo Libertario’ por muy simétrico que sea.

          • Lusbert Lusbert says:

            Veo que no hay consenso en el debate... Por lo que veo, sigues en las miras sobre el poder desde el anarquismo clásico, algo que a mi impresión se está quedando atrás, ya que tanto varias organizaciones anarquistas latinoamericanas como algunas de las nuevas que están saliendo en el Estado español están adoptando ese término y esa estrategia claramente diferenciada del marxismo. Lo del final que has dicho parece una desviación del tema al absurdo. El poder no es un sistema económico, no sé cómo lo pones al mismo nivel que capitalismo. Y cuando se habla de capitalismo libertario ya es entrar en el "anarco"capitalismo.

        • Smash says:

          Eso es, en estos momentos, en mi abstracto e incompleto intento de definición de poder, éste no es sinónimo de dominación. De todas formas, hablaba de las relaciones de poder y no tanto del poder en sí.

          Obviando la complejidad que pueda tener el asunto, vayamos a lo concreto y palpable y a lo simple: supongamos que en todo el planeta tierra sólo existen dos humanes que conviven en el mismo territorio. En lo referido a la relación existente entre ambos tenemos varias posibilidades:
          1) Que une se encuentre sometide a la otre; encontramos entonces la relación dominade-dominador/a/e
          2)Que ningune se encuentre sometide a la otre.

          Haya dominación o no, vemos que por existir, sí existe una relación de poder entre ambos seres, por eso sí considero que esto: "Las relaciones de poder se dan en el momento en el que hay realaciones sociales de cualquier tipo" puede ser cierto.

      • Ibérico says:

        De echo. No era a caso poder popular, o contrapoder la "sociedad paralela" que fueron tejiendo en los barrios populares de Barcelona?

        No era poder lo que ejercían los comites de defensa en cada barrio? El comite de milicias? O el consejo de aragón?

        Salud.

        • tierrarevuelta says:

          Puede que sí, pero no por eso las anarquistas levantaban como principal consigna el "Poder Popular".

          Salud

          • Ibérico says:

            Es una consigna muy aclaratoria de cara a fuera.

            Normalmente es desde posiciones internas del anarquismo más ideológico que pone pegas. Desde las luchas populares no le suele poner ninguna... por lo menos esa es la realidad que me encuentro. Qué puede traer confusión....pues no te digo autogestión!! con el alcalde de Barcelona reclamándola como algo propio!

            Saludos.

    • Lusbert Lusbert says:

      Llámese postmoderno o lo que quieras, pero las tesis de Foucault y otros autores que han teorizado sobre el poder han esclarecido más que los anarquistas clásicos, ajustándose más a la actual coyuntura y los movimientos sociales.

      Sí, la consigna es "importada" del marxismo, pero la diferencia está en que el poder popular entendido por las anarquistas (en concreto del anarquismo social y el especifista latinoamericano) es que no aspira a convertirse en poder-dominio, sino en suprimir ese poder-dominio burgués para equilibrar las balanzas en las relaciones de poder entre la gente. Dicho poder popular se articula a través de las organizaciones populares como asociaciones vecinales y comunitarias, en el sindicalismo dentro de movimientos estudiantiles y obreros, y las organizaciones políticas que doten de orientación política a los frentes de masas que entre ellas mantienen una unión en base al federalismo, no como organizaciones satélite de un partido central como en el leninismo.

      Este texto explica bastante bien el concepto de poder popular.

      http://www.anarkismo.net/article/16260

      • tierrarevuelta says:

        Entiendo, pues por esta región a la FARJ no la conoce nadie. Y el Poder Popular es entendido como la consigna del MIR (Partido Marxista Leninista), por tanto rechazo para el anarquismo dicha consigna, porque forma parte fundamental del estatismo latinoamericano. No olvidemos que más allá de la lógica de la palabra 'poder' y de los aportes de Foucault , el Poder Popular es una estrategia revolucionaria para la conquista del Estado. Salud.

        http://www.portaloaca.com/opinion/8955-sobre-el-poder-popular-reflexiones-desde-impulso-practico.html

        • Lusbert Lusbert says:

          No comparto esa postura, que para más inri allí se repiten las mismas consignas de siempre. Por supuesto, el poder popular toma el significado de "potentia" en el sentido de capacidad material. Esta capacidad material se traduce en, por ejemplo, llevar una huelga hasta conseguir las demandas ante la patronal, echar a la policía de un barrio obrero, frenar un proyecto de megaminería, etc mediante la acción directa colectiva y la organización popular. Poniendo ejemplos aquí en España de poder popular, tenemos la victoria de los y las vecinas del barrio Gamonal de Burgos y recientemente del vecindario de Can Vies en Sants contra el alcalde. Así, este poder es un poder que se ejerce desde abajo con la suficiente capacidad como para hacer frente al poder-dominio del Estado y los intereses del capital, que no necesariamente aspira a la toma del poder político.

          • tierrarevuelta says:

            Insisto, una cosa es la lógica del término poder, otra, muy distinta, es el Poder Popular como estrategia revolucionaria del marxismo. Por lo demás, habría que preguntar a las personas del entorno de Can Vies qué visión del Poder Popular comparten, si la expuesta por la FARJ o por la tradición marxista. Quizás nos llevaríamos una sorpresa.

          • Lusbert Lusbert says:

            El poder popular no solo es propio del marxismo, insisto. Igual la sorpresa te lo llevarías tú ;). De todos modos, estoy preparando un artículo sobre Can Vies y el poder popular, criticando también las posturas insurreccionalistas que vieron en la acción violenta el éxito de la batalla.

          • Ibérico says:

            La imagen del mural de Can Vies: Poder Popular. O los gritos típicos del desalojo de La Hamsa, también en el barrio de Sants son, y fueron: Lluitar, Crear, Poder Popular.

            Lo que pasa es que no hay tantas cuestiones "identitarias" para dividir en secciones, compartimentos, y rencillas por corrientes. Los términos, como autogestión, clase trabajadora, etc también vienen de dónde vienen.

            Salud

  3. Eu says:

    Eu conheço a FARJ e a FAG, e posso dizer que são conhecidas na região. Mais a FAG, com toda a repressão que ela tive. E isto é, a pesar de qualquer das duas não ser organizações de massa, e sim org. especificas de e para anaquistas.

    Parabéns pelo artigo.

  4. tierrarevuelta says:

    Contesto por aquí, porque la configuración no me deja seguir el hilo.

    En lo personal, las organizaciones libertarias que conozco por estas regiones y que defienden el Poder Popular como estrategia, son las mismas que hacen campañas por presidentes y abrazan sin complejos el chavismo, y a la vez, tienen fuerte influencia del leninismo y el marxismo en general. Eso es lo concreto más allá de las concepciones que cada uno de nosotres puede tener por las palabras.

    Y sinceramente, en lo personal veo muchas similitudes de quienes defienden el término poder como liberador con quienes hablan de Capitalismo Libertario.

    Como los defensores del Poder, los defensores del capitalismo libertario se basan en autores posmodernos, dicen que el capitalismo ha existido ‘desde siempre’, que no se puede abolir, que hay que transformarlo y que su concepción de capitalismo es libertaria, no como ‘las otras’. Me gustaría aportar más datos al respecto, los estudiosos de Onfray que visitan esta página quizás puedan aportan referencias concretas de las cosas que aquí repito de memoria y que no he tomado nota, porque no me interesan para desarrollar el anarquismo, y tampoco para criticarlo a fondo de momento, porque afortunadamente, todavía no llegan los defensores del capitalismo libertario por estos lugares.

    Salud

    • Lusbert Lusbert says:

      Lo que es personal no lo puedes extrapolar a todo, porque puede que en tu entorno cercano sea así pero en otros lados no. ¿O pretenderás que tu visión sea adoptada por todo el movimiento libertario?

      El poder no es liberador, sino que puede ser una fuerza creadora si hablamos de una fuerza social que si se articula desde abajo creando estructuras horizontales a nivel comunitario/sindical, sí puede serlo, pero en sí solo es una fuerza social que fluye en todo el cuerpo social como lo expuse en el artículo.

      Defensores de la estrategia de poder popular al que tú vinculas con el marxismo y en realidad no tiene nada que ver con ello pues bastante claro te lo he explicado, pero no del Poder a secas.

      No te entiendo. ¿Qué mierda tiene que ver el "anarco"capitalismo con la estrategia del poder popular cuando los "anarco"capitalistas están en su mundo diciendo que la explotación no existe y no pisa jamás en sus vidas aburguesadas la calle para luchar? Los que defienden ese capitalismo libertario tienen influencias de Mises y Rothard, nada que ver con socialistas libertarios, sino que esas personas provienen de universidades económicas de élite como la escuela austríaca y la de Chicago.

      • tierrarevuelta says:

        Yo no me refiero al anarcocapitalismo, sino a los discípulos de Onfray, académico´francés que se considera algo así como un anarquista "no dogmático" y que le parece bien participar en las elecciones y que incluso a llegado a pedir el voto por partidos marxistas.

        Y bueno, sí, hablo de lo que yo conozco, me refiero a las organizaciones libertarias que defienden el Poder Popular en Chile y Venezuela, de otras regiones no sé mucho, y te puedo asegurar que salvo 4 militantes y 4 estudiosos de los movimientos sociales, en Chile nadie conoce a las FARJ. El proletariado chileno sabe tanto de Brasil como el proletariado ibérico de Mozambique.

        • tierrarevuelta says:

          * Ha llegado a pedir

          PD: No estoy acusando, ni siquiera mi intención es insinuar que quienes defienden la concepción libertaria del Poder son cercanos al capitalismo libertario. Pero con dicho ejemplo intento inducir a la reflexión de que a pesar de que con las palabras podemos hacer construcciones lógicas del sentido, no todo en política es lógica semántica. Si queremos hacer un análisis científico de la realidad, debemos considerar la geografía, la historia, y además del significado de las palabras, el impacto mismo de las palabras.

          Salud.

  5. Ibérico says:

    El especifismo nada tiene que ver ni con elecciones ni con gobiernos.

    De la gente que he conocido de Chile recientemente no defienden ningún gobierno ni las elecciones como estrategia. Y aún así defienden desde fuera de esad instituciones de dominio la construcción de: poder popular, autogestión, contrapoder o como se le quiera denominar. Y sí, leen a marxistas, a liberales e incluso a bakuninistas...porque nunca hay que rechazar aprender, del contrario, o del de al lado.Con humildad.

    Salud.

  6. Australopitecus says:

    Perdón, ¿podrían ser claros en decir qué organizaciones en Chile estarían involucradas? En el caso que sea el FEL una de sus militantes ha dejado bien en claro mediaticamente que esta organización no es anarquista[1] (a pesar de todos los intentos por relucir en círculos anarquistas de distintas latitudes haciendo hasta tour por la tierra del tío Sam). A mí me parece que esa organización tiene una muy buena capacidad mediática y manejan la estética con mucho valor. También tienen bastante presencia en internet, por lo que es fácil con toparse con algún integrante muy bien preparado que puede despedazar cualquier opinión en su contra.

    Estando en la misma región que tierrarevuelta, no puedo más que solidarizar con su opinión, que me parece es bastante similar a la que otras personas han dado respecto a las estrategias adoptadas por este tipo de organización rojinegra.

    [1] En la situación actual, si alguien juega esa carta, creo yo que se debe tomar como tal y considerar sus palabras. Esto fue muy repetido en la ascensión de Sepúlveda a la presidencia de la Federación de estudiantes de la Universidad de Chile y (casi por consiguiente) vocera de la sección universitaria del movimiento estudiantil.

  7. tierrarevuelta says:

    A todo esto ¿A qué organizaciones especificas te refieres?

    Salud.

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