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Publicado el 7 de mayo de 2013 por La Colectividad

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Sobre la relación entre drogas y juventud

El debate es viejo y ha hecho correr ríos de tinta: consumo de drogas, ¿aceptable o inaceptable? Les que defienden la segunda postura argumentan que las drogas incapacitan a la juventud, pues ésta ve inhibida su motivación para resistir y luchar contra el sistema. No obstante, muches otres ponen en duda esta relación causal que se establece entre «baja militancia» y «consumo de drogas.» En su día ya escribí un artículo al respecto donde me propuse defender el libre consumo responsable (click aquí). Este nuevo texto nace como respuesta a este otro artículo en contra del consumo de drogas (click aquí). Vayamos al tema.

El primer error que podemos observar en muchos discursos anti-drogas (en el ámbito libertario) es la asociación ineludible entre Estado y drogas. A poco que une se ponga a leer historia y antropología verá con facilidad que el consumo de drogas se usa desde la humanidad es humanidad (valga la expresión). Distintos tipos de sustancias naturales se han venido usando en todo el globo con propósitos medicinales, religiosos, sociales, etcétera. Con esto no quiero decir que el Estado-nación moderno no haga uso de las drogas para ejercer cierto tipo de control social (que sí lo hace), sino que las drogas preceden al Estado moderno y su consumo también, obviamente, también lo hace.

El segundo error que solemos observar en los discursos anti-drogas es el establecimiento definitivo de una relación causal entre «consumo de drogas» y «baja militancia.» Como si de un mantra se tratara, mil y una veces leemos que «fumar cannabis adormece a la juventud.» O que «la juventud de hoy en día sólo se preocupa por salir de botellón y emborracharse en el parque.» No seré yo quien niegue esto, pues también he sido joven y he experimentado estas situaciones. Pero me váis a permitir que sea muy escéptico con la relación causal establecida.

Lo primero que hay que tener en cuenta a este respecto es: sin drogas, ¿qué haría  la juventud? ¿Sería más combativa? ¿La F.I.J.A. crecería exponencialmente? ¿La C.N.T. vería que las afiliaciones crecen a un ritmo de 1.000 por mes? Pareciera que estableciendo una relación causal simple entre «consumo» y «militancia» así fuera. Pero a nadie le entra en la cabeza que de darse el caso de desaparecer las drogas por arte de magia esto sucediera. La juventud encontraría otro pasatiempo: comer pipas compulsivamente, quedarse en casa viendo Gran Hermano (que ya lo hace), los videojuegos (otra historia para otro cuento), cría de perros… qué se yo. El problema no es el consumo de drogas (que lo es en parte, a esto voy a continuación), sino toda la socialización que las estructuras e instituciones del Estado promueven en su población. Con socialización me refiero a absolutamente todo: desde las relaciones familiares, pasando por las escolares, hasta las experiencias informativas a través de los medios de comunicación. Todo, absolutamente todo lo institucionalizado, nos recuerda constantemente quién manda y cómo se ha de vivir la vida. Y esto, tras años de adoctrinamiento inconsciente, queda grabado en la cabeza. Las drogas solamente empeoran el problema, pero no lo causan.

Ahora pongamos el ejemplo contrario: ¿podría existir una juventud militante y consumidora de drogas? Los casos que conozco personalmente (el madrileño, el escocés, y el griego) proporcionan conclusiones un tanto diferentes, pero estos tres casos muestran que el consumo sí que es compatible con una militancia activa. El caso madrileño puede ser más conocido a les lectores de esta página, así que poco hay que decir al respecto: cañas, marihuana, y otro tipo de bebidas alcóholicas. En el caso de la militancia escocesa os diré que prácticamente todes les libertaries que he conocido le dan a las pintas de cerveza con bastante pasión. Y ahí siguen. El caso griego es el más radical: la lucha anarquista no se puede comprender sin el alcohol (la cerveza sobre todo) y en menos medida la marihuana (pero también importante). La cerveza es el «mandamiento» del anarquismo en Atenas: tras las manifestaciones y las confrontaciones con la policía les compas se van a echar unas birras a cualquier tasca de Exarheia. Otras personas ya van con unas cervezas en la panza a las manifestaciones, cervezas que por cierto son usadas para preparar los cócteles molotov (el botellín, entiéndase) que luego lanzarán.

Entiendo que esto tiene poco que ver con lo discutido más arriba: no es lo mismo el consumo de la gente «militante» que el consumo en «la población joven en general.» Si he mentado tres casos de militancia europea es para reflejar que les militantes anarquistas consumen (libremente) y ello no impide que su militancia sea ejercida (ni que sea de menor o mayor calidad). Como no soy adivino no sé qué han hecho todas las personas que he conocido a lo largo de mi vida en su juventud, pero desde luego no creo que empezaran a consumir alcohol (por ejemplo) tras decidir ser anarquistas; seguramente el consumo precedió a la militancia (y tal vez ayudó a conformar una mentalidad más política, pero ya digo, tal vez). La relación causal «consumo» > «baja militancia» no se sostiene en ninguno de los casos que yo conozca personalmente (aunque esto no se puede universalizar a la ligera, claro está).

Finalmente, que el consumo de drogas esté presente en ambos lados del especto (la parte militante de la juventud y la no-militante) significa que de haber una relación causal por algún lado el alcohol no puede ser la única y suficiente variable independiente. Con esto doy algún tipo de importancia al consumo de drogas (sobre todo alcohol y cannabis) en la baja militancia de la juventud actual, pero ni mucho menos atribuiría al consumo la causalidad final ni única. Seguramente sea un tinglado de otras variables que influyen en la apatía política de les jóvenes (y su postura anti-ideología). Un tinglado de variables en las que la cultura juega, a mi parecer, un gran papel, y el consumo de drogas «blandas» queda más bien en un segundo plano.

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Acerca del autor

La Colectividad

Ser autónomx, simplemente, bien podría significar aprender a luchar en la calle; a okupar casas vacías; a parar de currar; a amarnos lxs unxs a lxs otrxs enloquecidamente, y a expropiar.



26 Respuestas para Sobre la relación entre drogas y juventud

  1. Estoy de acuerdo contigo en que los argumentos expuestos en el artículo de Portal Oaca no se atienen a la realidad, o al menos no lo suficiente para sojuzgar a los que toman drogas en cualquiera de sus formas.

    Sin embargo, yo, que estoy en contra de las drogas (no en un sentido prohibitivo, sino ético y, por ello, particular y subjetivo), quería introducir otro componente a mi entender muy relevante para el debate pro-drogas y anti-drogas, a saber: que siendo el individuo la unidad primordial de relación con la libertad, si se da el caso de que éste toma drogas, por puras relaciones químicas, está cohibiendo su libertad. En el anarquismo, entiendo, la responsabilidad, la mesura, la moderación y la disciplina, todas entendidas de uno para sí mismo y no provenientes de un ente ajeno, son consustanciales a la libertad. Las drogas, mal que pese, en la mayoría de los casos son indomeñables; atienden a factores psicobiológicos, mentales y físicos, que escapan a nuestra capacidad de autodisciplina. El famoso ''yo controlo'', que se dice. ¿Que existen personas que son capaces de dominar? Yo no conozco a ninguna, pero puede ser. No obstante, son las menos.

    Por tanto, si uno no es capaz de hacer un uso equilibrado de su libertad, ¿no está entonces subyugándola, haciéndola cada vez menor? Yo opino que sí, por lo que desde una ''moral anarquista'', si es que la hay, en esa relación dominación de uno mismo-Libertad, veo imposible que se vea el consumo de drogas como algo ''neutro'', sino más bien como algo a desaparecer.

    Ahora bien: ¡Liberalizacón de las drogas y despenalización de éstas!

    • Totalmente de acuerdo. Conocía esta postura y cada vez que lo pienso, más me convence. Aunque veo cosas a añadir:

      1) El consumo de drogas es éticamente incorrecto en tanto que limita nuestra libertad individual: beber 2 cañas no está mal, puesto que tu química cerebral poco se ve alterada (como para perder el control). Este límite cambiaría de persona a persona y ahí es donde entra la disciplina y la responsabilidad.

      2) Hay drogas que no alteran tu juicio, a saber, el tabaco. A este punto yo le añadiría un argumento (en defensa del no-consumo) de tipo utilitarista, que viene a ser: cuanto menos consuma, más años (probablemente) viva con más y mejor salud física/mental. ¿Por qué veo esto importante? Porque a más años de vida (y más sanos) más resistencia se puede oponer al Estado y al capitalismo.

      Abrazos

      • Joseba says:

        Hola.

        Un breve matiz: el tabaco, no sé hasta qué punto no altera el juicio, ya que la nicotina tiene efectos psicoactivos, para ser más exactos, mejora la memoria: aumenta la concentración y la formación de recuerdos, como divulga este autor del siguiente blog: http://tierranarquista.blogspot.mx/2013/05/el-socialismo-se-george-orwell-angel-j.html

        Ahora bien, los efectos perjudiciales del mismo superan con creces los efectos positivos que tiene.

        PD: Leo mucho por ahí eso de que las drogas limitan nuestra libertad. Bien, como anarquista y, creo que necesariamente materialista, admito el determinismo de la naturaleza. Esta también nos determina, no tenemos libertad frente a ella: ese argumento que utilizan algunos, por tanto, no es válido. Y, además, nuestro incosciente es quién toma las decisiones realmente (esto es ciencia, ojo, no es Freud ni ninguna otra tontería), haciendo que el "yo", en este sentido, sea una ilusión. El ser humano toma incoscientemente todas las decisiones y, a posteriori, las racionaliza. Por eso, es un ser no racional, sino racionalizador. ¿Qué hacemos, por lo tanto? Hay que currarse un poquito mejor esos argumentos...

        PD2: No a la drogadicción. Sí al uso terapéutico que puedan tener ciertas drogas.

        Un saludo.

          • Muchas gracias por el link, por cierto 🙂

            No sé hasta qué punto la nicotina afecta a la concentración. Según tengo entendido, el tabaco puede mejorar la concentración de les fumadores porque elles necesitan nicotina para estar "tranquiles". De ahí que cuando toman su dosis de nicotina se sientan más concentrades y relajades.

            Sobre tu argumentación del "yo" y del inconsciente: me opongo a cualquier tipo de biologicismo, primero por ser una imposición burguesa, y segundo por ser una imposición estrechas de mira (ambos puntos se ven al estudiar historia de la filosofía de las ciencias). Sea el inconsciente o no el que toma las decisiones esto no afecta al "yo", pues es lo ya razonado lo que cuenta al conformar "nuestro mundo". Yo soy lo que pienso, siento, y vivo, lo piense, lo sienta, o lo viva primero una función de mi cerebro que pueda controlar o no. No sé si me explico...

        • Sí, tienes razón. Me expresé yo mal en el artículo. Me refería a sustancias que no nos hacen perder nuestro control sobre mente y cuerpo (pensamiento y acción). Concuerdo con que la nicotina y las demás sustancias de un cigarrillo afectan a nuestro cuerpo, pero cuando nos fumamos un pitillo no perdemos el control.

          Ahora, los problemas con el tabaco son otros: la salud, las grandes empresas y corporaciones que hacen lobbies en todos lados, el capitalismo, etc...

          • Joseba says:

            Hola.

            Respondo aquí, porque en el comentario anterior no puedo.

            Concuerdo con la conclusión que haces: "es lo ya razonado lo que cuenta al conformar “nuestro mundo”. Yo soy lo que pienso, siento, y vivo, lo piense, lo sienta, o lo viva primero una función de mi cerebro que pueda controlar o no".

            No con las oraciones anteriores, es decir, yo no veo que sean imposiciones burguesas ni estrecheces de miras, es un punto de vista discutible, como cualquier otro.

            Dices también: "Sea el inconsciente o no el que toma las decisiones esto no afecta al “yo”". Bueno, realmente es justo eso lo que más afecta al "yo", luego también está el determinismo social etc., pero eso y los genes afectan y mucho, mucho más de lo que creemos. Pero entiendo lo que querías decir, como he dicho antes.

            Me despido, ya que este no es tampoco el debate del artículo.

            Salud.

  2. javi says:

    Esa es la tesis capitalista para prohibir el consumo de tabaco, tener más años y mejor rendimiento laboral de sus empleadxs/explotadxs. ¿Por qué será que a la gente le gusta opinar y decidir sobre las vidas de los demás? En el discurso antidrogas además de ignorancia -cuanta más ignorancia más se tiende a simplificar- se nota mucho autoritarismo y falta de empatía, aparte de hipocresía.

    En mi opinión resulta ser una buena forma para calar a reacionarixs, es muy fácil meterse con el débil y sumarse a la estigmatización social junto con el Estado y sus instituciones, la Iglesia, el cuarto poder y el orden burgués, haciendo piña en una misma postura ideológica de ataque a la libertad individual.

    • No sé si ésa es la tesis capitalista del Estado, pero si así lo fuera digo yo que prohibirían el tabaco y el alcohol por decreto ley. No nos vamos a poner tampoco tan melodramáticos: en las democracias liberales o en los intereses de de otros grupos como los socio-demócratras existe una idea genuina de "salud" que, yo creo, no tiene que ver con la lógica de la explotación. En resumen: puede que elles sean capitalistas (liberales o socio-democrátas), pero eso no les hace pensar en términos de explotación en todas las dimensiones de la vida social.

      De todas maneras, el argumento utilitarista que he propuesto (y que a día de hoy a mí entender personal me parece válido y por ello lo aplicaría a mi vida, aunque no lo hago, todo sea dicho) tiene como objetivo maximizar el bienestar de les que deciden resistir al sistema. Sé que las palabras "maximizar" y "utilitarismo" no son muy bien acogidas en el seno libertario, pero a poco que une lea a los utilitaristas (sobre todo a Stuart Mill) se dará cuenta que algunos conceptos de la teoría pueden ser adaptados a la lucha anarquista (y digo "adaptar", no "tomar").

      Creo que escribiré un artículo sobre el tema de las drogas y el autoritarismo, porque no pienso que decir que consumir drogas es una irresponsabilidad revolucionaria sea cuestión de autoritarismos, sino de disciplina personal (para con la revolución social) y responsabilidad social (para con las generaciones futuras que dependen del trabajo revolucionario que se haga en el tiempo presente).

      PD: si un anarquista comparte una opinión con una persona del orden burgués, capitalista, o religioso, no se convierte automáticamente en une de elles. Creo yo. A eso yo lo llamaría dogmatismo. ¿Acaso no hay personas "burguesas" que en sus discursos políticos comparte genuinamente, por ejemplo, las ideas ecologistas que el anarquismo propone? Las cosas no son o blancas o negras. Las ideologías y las identidades sociales son mucho más complejas que todo eso.

      • javi says:

        Insisto, la lógica del mercado laboral es esa, burrxs sanxs que no pierdan horas de trabajo, de ahí viene la persecución a lxs fumadorxs, por mucho que la envuelvan de preocupación por la salud.

        El utilitarismo de Stuart Mill aunque supuso un gran avance para la filosofía del siglo XIX al separar la moral de las ideas religiosas, hoy es la moral liberal del Estado, una mentalidad bastante mezquina que prima el concepto de utilidad personal sobre la solidaridad y el apoyo mutuo, y que en nada se parece a la moral sin obligación ni sanción de lxs anarquistas. Es “Mi libertad acaba donde empieza la de los demás”, frente a la libertad que se reconoce en los demás, que es rebelde e ilimitada, de lxs anarquistas.

        Sobre autoritarismo y drogas, hablar de drogas e irresponsabilidad revolucionaria es de por sí hacer un juicio autoritario, subjetivo pero cargado de intencionalidad y mala baba. El respeto a la libertad individual entre anarquistas siempre tendrá más peso que los prejuicios. No consumir drogas está muy bien, pero nada tiene de revolucionario, sin por ello afirmar que sea contrarrevolucionario o que consumirlas empuje a la revolución, porque eso sustancialmente depende de cada persona en particular. No obstante algunas drogas ayudan a la mirada introspectiva y a conocerse mejor unx mismx, a la vez que estimulan la creatividad.

        El anarquismo no es dogmático, al contrario que el marxismo y las demás religiones del Estado. El respeto a las minorías es una de las ideas principales de lxs anarquistas, y por supuesto que hay cientos de ideologías, no así de “identidades sociales”, para los anarquistas sólo hay una identidad social, que es la Humanidad, sin banderas, ni fronteras, ni distinciones de color o sexo. Pero no ser dogmáticos no significa ser transversales ni perder la ideología por el camino.

        • Lo primero de todo informarte que el otro día publiqué otro artículo sobre el tema. No he tocado la cuestión que tú has llamado "la lógica del mercado." He dejado el asunto para la semana que viene, pero me gustaría decir solamente que si esa fuera realmente la "lógica del mercado" entonces todo tipo de droga estaría ilegalizado.

          Finalmente. En ningún momentó concebí al anarquismo como dogmático, eso queda claro en mi último artículo. Apelar a la responsabilidad social, individual, o revolucionaria no creo que sea dogmático. Si un hombre dice ser "anarquista" pero anda pegando a mujeres porque cree que tiene derecho a ello, entonces le podemos y debemos exigir que cambie de actitud o deje de llamarse anarquista (porque no lo es). Esto es lo que yo llamo responsabilidad en mi texto.

          Salud 🙂

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  5. Fran says:

    Pues a los griegos aunque en el artículo se comente por encima tienen un problema bastante gordo si el tema es así, una compañera estuvo allí residiendo y las fiestas eran día sí y día también, para mí, nada para estar orgulloso, y que tampoco que la gente vaya pedo a las manis, me parece más de crios y de irresponsables la verdad.

    Y sí, yo con toda la gente que me relaciono y tiene una actividad militante sabe separar el alcohol o drogas de la militancia, pero casualmente, la gente que no lo sabe separar es aquella que no es militante. Ahí creo que sí que se debe incidir. Yo tengo compañeres que tras terminar un examen se han pegado la fiesta de su vida, o que incluso, salen y se toman una birra algún día, pero hay un trecho enorme a aquellas personas que no van serenos ni el día más importante para elles.

    • Lusbert Lusbert says:

      Aunque no beba nada de alcohol, siquiera cerveza ni nada, el caso es que por un botellín no es para alarmarse. No es lo mismo hacer apología de la cerveza y ventilarte 5 o más antes de ir a una mani y durante el mismo acto ponerse pedo. Vamos, así lo entiendo yo.

      Con el tema de las drogas (y en ellas incluyo el alcohol y el tabaco), la mera dependencia de esas sustancias hace que el individuo pierda su autocontrol y deja de ser responsables de sí mismos. En cuanto a las fiestas, no veo para nada necesario que haya que meter el alcohol en medio y a la larga, cualquier tipo de droga termina pasando factura. Ahora sí, en último término es decisión de cada cual tomar o no sustancias y con el tiempo se verificará si le trajo beneficios o no.

      Un saludo

      • Fran says:

        Estoy totalmente de acuerdo con tu comentario.
        Yo también soy contrario a las drogas aunque alguna vez me beba dos tragos de birra.

    • Sí, el tema en Grecia es para alarmarse. Desde luego que no se puede generalizar, pero sé de primera mano que los tíos que van a enfrentarse a la policía en las manis van ya bebidos. Yo mismo lo vi en Atenas cuando fui a la huelga general de Febrero: gente bebiendo antes de la convocatoria, (el durante no lo vi), y tras ella. Desde luego que es una irresponsabilidad, más que nada porque si dicen ser anarquistas no sé cómo están tan tranquilos al perder el control sobre sus acciones (porque eso es lo que produce el estar ebrio). Pero bueno, al menos allí le echan un par, ¿no? (Nótese la ironía).

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  7. No sé cómo se puede inferir que, puesto que la naturaleza en suma medida nos determina, es decir, puesto que nuestra fisicalidad no es absoluta para con el medio que la rodea, el argumento de que la libertad del individuo queda subordinada a la sustancia que se toma no es válido. De verdad, no sé qué línea lógica sigue este razonamiento. Lo uno es lo impuesto, lo infranqueable; lo otro, lo evitable, lo asimilable.

    Y por el mismo motivo, que nuestras decisiones sean en gran parte inconscientes, no da ningún argumento a favor para enajenar más si cabe la mente.

    Puesto que no puedo correr por el agua, voy a tirarme con un pedrusco atado al cuello al lago.

    • Joseba says:

      Hola.

      Creo que has hecho una interpretación errónea (aunque posible, por cómo lo escribí) de lo que quise decir. No entiendes cómo "el argumento de que la libertad del individuo queda subordinada a la sustancia que se toma no es válido". En efecto, la libertad del individuo queda subordinada, eso es innegable. Pero el argumento lo critico porque es insuficiente y reducido. Y digo porqué: lo que menos importa es la libertad del individuo en ese momento; lo más importante son los riesgos que pueda conllevar el consumo excesivo o no ético (excepto en algunos casos en el que el mero consumo es perjudicial) a la salud del individuo.

      Dices: "Lo uno es lo impuesto, lo infranqueable; lo otro, lo evitable, lo asimilable". Pero, compañero, eso no demuestra nada. Ni a favor de mi argumento ni en contra. Queda fenomenal, pero...

      "Y por el mismo motivo, que nuestras decisiones sean en gran parte inconscientes, no da ningún argumento a favor para enajenar más si cabe la mente". Vamos a ver, esa comparación que hago en la argumentación de una cosa y otra, no es para enaltecer las drogas ni la drogadicción. Eso lo dejo claro. Por lo tanto, esa afirmación no viene a cuento.

      Y atendiendo a tu primer comentario sobre la entrada, vuelvo a repetir: lo importante no es la subordinación (en principio, "voluntaria") de la libertad, sino la salud. Ojo, hablo del consumo moderado y muchas veces terapéutico (sobre todo las bebidas alcoholicas), no de la drogadicción. No encontrarás un médico que te diga que por tomar una copa de vino diaria serás un alcohólico. Esa "libertad" es ficticia. La libertad es una cuestión social, relacional, con los demás individuos, y requiere la no dominación entre personas. La subordinación a las drogas y, más allá, la drogadicción, lleva a una pérdida de salud y a una degradación como individuo, convirtiéndose en un sujeto enfermo. Puede, en última instancia, que esto signifique la pérdida de autonomía, por supuesto. Pero, aquí, lo importante es la salud.

      Salud y libertad.

  8. Muy buenas,

    ¿Es que la libertad individual es una abstracción fuera del sujeto? La libertad es la misma salud física y psicológica del individuo que consume drogas: no se pueden desligar.

    Como digo, la sociedad, la naturaleza, son entes inamovibles que hay que cohesionar con uno mismo en armonía; pero no así las drogas, que son evitables.

    Saludos,

    • Joseba says:

      Hola, de nuevo.

      Estoy de acuerdo cuando afirmas que "la libertad es la misma salud física y psicológica del individuo que consume drogas: no se pueden desligar", apelando a la libertad individual, aunque yo lo llamaría autonomía. ¿Qué ocurre? Que el consumo moderado de ciertas substancias consideradas como drogas no es perjudicial ni siquiera afecta, en algunos casos, a la percepción de la realidad etcétera.

      Las drogas son evitables, pero no hay por qué evitar un uso moderado de algunas (recomendadas por los médicos para su uso diario como el alcohol) o de otras como uso terapéutico de algunas enfermedades.

      Y, para el debate, si es que interesa: substancias alucinógenas que, en principio, no causan perjuicios a la salud, y se utilizan para alucinar y entrar en un proceso de creatividad de características inusuales, ¿se deberían evitar? No es perjudicial, pero si altera la percepción de la realidad, totalmente. Pero ese uso "artístico" lleva a una persona a realizar obras impresionantes. ¿Por qué habría de evitarse esto?

      Un saludo cordial.

  9. Hola Joseba:

    Por supuesto, el consumo moderado de, por ejemplo, alcohol no tiene nada de malo (esto habría que analizarlo sustancia por sustancia, claro); de hecho, yo me suelo tomar una cerveza en el tentempié o en la comida cada día. Me refería a la ingesta desmedida de drogas, que creo que también es a lo que se refiere La Col.

    Respecto al caso hipotético que mencionas, si en verdad no causa perjuicio alguno, y esto debe ser siempre corroborado por la ciencia, a corto ni a largo plazo, no tengo nada que objetar.

    Saludos.

    • Yo personalmente me refería al abuso del alcohol y el consumo de drogas como el "cristal." No obstante, me gustaría plantearos otra cuestión relacionada con el tema (anticipo que no tengo una postura definitiva de momento, pero aquí va un pensamiento): ¿hasta qué punto el consumo moderado de alcohol es una decisión genuinamente personal y libre? Vivimos en una sociedad en la que nos bombardean con anuncios y estilos de vida "pre-fabricados" que influencian nuestras existencias en máximo grado. También tenemos la presión social de la gente que nos rodea. ¿Hasta qué punto podemos afirmar que hemos decidido, libremente, disfrutar de una cerveza a la hora de la comida? Supongo que una reflexión crítica y personal nos llevaría al hecho de poder disfrutar de una cerveza con nuestres amigues, pero lo dicho, esto es una cuestión que se me acaba de ocurrir y no he pensado en profundidad (seguramente no tenga ningún tipo de relevancia por ser una cuestión sumamente existencial y más tirando a lo metafísico del "ser" que otra cosa) 😀

      Abrazos

      • Añado: otro argumento que se me ocurre que alguien podría lanzarnos es que mediante el consumo (moderado) de alcohol se apoya (moderadamente) al control social que ejerce el Estado y todos los conglomerados capitalistas que intervienen en la producción, venta, y "marketización" del alcohol. Una solución sería producir nuestra propia cerveza en casa (que no es nada difícil ni caro, lo digo por experiencia propia).

        Al argumento de Joseba sobre el uso de ciertas drogas con fines "artísticos" diría lo que escribí hace meses en el otro blog de La Colectividad. Apoyo la idea y la veo razonable, no obstante, una vez más si alguien se nos pone "trascendental" podría contra-argumentar que una obra de arte producto de la marihuana, por ejemplo, no es verdaderamente "una obra de arte humana." Personalmente desestimo este tipo de argumentaciones porque tienen en ellas una definición a priori de lo que es la "naturaleza humana": ¿no es acaso la interacción química con el THC en nuestros cerebros una cosa "humana"? (Y por lo tanto una obra de arte seguiría siendo genuinamente una "obra de arte humana").

        Si algo quiero decir con todo esto es que la teoría y la filosofía son ABSOLUTAMENTE (perdonad las mayúsculas) inservibles para abarcar el tema de las drogas. Yo este tema lo veo únicamente comprensible desde la acción y la praxis empírica, es decir, yendo a los hechos fácticos que produce el uso de ciertas sustancias, los cuales son, a mi entender, contingentes y sumamente contextuales. ¿Me emborracharía el día en el que la revolución social triunfe? Pues para qué mentir: seguramente lo haría, como seguramente lo haría un número altísimo de personas. Y sería una cosa de un día, en una situación específica, por una causa muy concreta. ¿Quita esto "dignidad" a nuestra persona "anarquista"? Eso queda a juicio de cada cual, ¿no?

        • Joseba says:

          Hola de nuevo.

          Respondo aquí a los dos comentarios.

          En cuanto al primero, todos estamos de acuerdo y estaba claro que el abuso y el simple uso de drogas "duras" es lo peor.

          Planteas la siguiente cuestión: "¿hasta qué punto el consumo moderado de alcohol es una decisión genuinamente personal y libre? ". Yo creo que, en el momento en que uno decide qué y cuando beber (el cuanto ya está, es moderado). Ahora bien, la mayoría, al comenzar a beber y experimentar con estas substancias, está en compañía y muchas veces se hace porque lo hace el resto etc., como una espiral del silencio con base de actuación. Esto implica el no pensar por si mismo. Pero, ahora, años después, conociendo como son las cosas, es fácil que esa decisión sea personal y libre si se hace por voluntad propia (sin estar con gente que le "fuerce" a uno a beber más o no dejandose influenciar, apagando la tv etc.). Yo creo que, es más fácil cuando uno está sólo o en pequeña compañía. Si se tiene más carácter, cuanto más piense uno por si mismo, más dará igual la situación. (Y todo esto sin mencionar el "ser" y al filonazi de Heidegger, que según Bunge era un charlatán).

          En cuanto al segundo comentario...

          1. Además de la propia producción (algo muy proudhoniano XD), está la compra a empresas pequeñas, como pueden ser las de vino o txakoli, por ejemplo, aunque hay de todo, licores, cerveza etc. En Francia, según dicen, todo son pequeñas empresas y no como en España, que hay dos o 3 capaces de tener muchas bodegas/marcas diferentes, ya se sabe... Pero, aún y todo, veo en la viticultura un sector que está en auge, y el cual se puede cooperativizar en todos los sentidos. He aquí una oportunidad para el anarquismo...

          2. " si alguien se nos pone “trascendental” podría contra-argumentar que una obra de arte producto de la marihuana, por ejemplo, no es verdaderamente “una obra de arte humana.”" Respondes bien después. Esa cuestión no tiene ni pies ni cabeza. Al ingerir esas substancias lo que hace es cambiar la química de nuestro encéfalo: la obra de arte es humana, ya que el encéfalo es el nuestro, aunque su química cambie en ese momento. Pero camibia constantemente: cuando nos enamoramos, cuando leemos, etc. No hay, pues, trascendencia posible: tenemos ciencia. 😉

          Y 3. La filosofía es la que, hoy, tiene que dar sentido a la ciencia. Las preguntas han de hacerse, son filosóficas. La cuestión del encéfalo y su química etc., por ejemplo: todo esto se articula mediante preguntas filosóficas, como ¿qué es el "yo"?, "¿pienso, luego existo? (Descartes apesta)"...

          Pues eso, después de que triunfe la revolución social, se nos pasará el efecto del tripi y volveremos a la realidad (que percibimos).

          Saludos cordiales a ambos.

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