Opinión

Published on junio 15th, 2014 | by La Colectividad

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Sobre Twitter y Facebook

Metamos el dedo en la llaga un rato, que siempre viene bien. O mejor dicho, como parece que no existe consciencia sobre tal llaga vamos a crearla con este texto para luego meter el dedo bien hasta el fondo más holgadamente. Empecemos con unos gráficos.

twitterstocksfacebookstock

Como os habréis dado cuenta, estos gráficos reflejan la cotización en bolsa de las acciones de Twitter y Facebook (en el caso de Twitter en NYSE y en el de Facebook en NASDAQ). Los gráficos muestran el precio de las acciones y el volumen de éstas para los períodos de tiempo observados. Lo que me interesa señalar no es lo bien o mal que estas dos compañías lo hacen en bolsa, ni el volumen de acciones que mueven, ni la fluctuación de los precios. Me interesa que veáis adónde van vuestros tweets y vuestros posts en Facebook por muy «activistas» que sean. Ahí van, al NASDAQ y al NYSE. Sigamos con los numeritos, que siempre tienen algo que decir. Los ingresos de Twitter crecieron un 116% desde el último cuarto de 2012 hasta el cierre del ejercicio de 2013. Los ingresos netos de Twitter en el último cuarto de 2013 fueron de 9,77 millones de dólares estadounidenses. Las ganancias provenientes de su publicidad en Internet incrementaron en un 121% en el año 2013 en comparación con el 2012. El 75% de estas ganancias vinieron por el uso de teléfonos móviles.[1] Aquí no se acaban los numeritos de Twitter. Os preguntaréis cómo siendo el servicio de Twitter gratis pueden generar este volumen de dinero. Bien, la publicidad, como ya hemos visto, es una gran fuente de ingresos. Otra fuente importante, y mucho más perturbadora, es la venta de la información que dejáis en Twitter cada vez que usáis su servicio. En los primeros tres cuartos de 2013 Twitter se embolsó 422 millones de dólares. En el primer semestre del mismo año la compañía se metió al bolsillo 221 millones provenientes de la publicidad, y otros 32 millones a base de vender la información de la gente que usa Twitter. En otras palabras, 8 de cada 10 dólares que Twitter ganó en 2013 provenían de publicidad y la venta de datos. [2]

Facebook también maneja una cantidad enorme de dinero siendo su servicio gratuito. En el segundo cuarto de 2013 la empresa reportó ganancias en valor de 1,81 billones de dólares, y unos 1,15 billones de usuaries actives al mes (que se dice pronto). Como pasa con Twitter, Facebook se embolsó mucho dinero mediante la publicidad y la información de les usuaries. 88% de lo que ganaron en ese segundo cuarto de 2013 vino de la publicidad.[3] Todo esto es posible gracias a la desorbitada cantidad de gente que usa Facebook. Al cierre del ejercicio de 2013, Facebook anunció que había ganado un 16% más de usuaries respecto al 2012, haciendo así 1,23 billones de usuaries actives por mes, y unas 945 millones de personas usaban Facebook en el teléfono (otra gran fuente de ingresos).[4] Más datos: en Facebook se publicitan 1 millón de empresas, lo que hizo que la empresa ganara en 2013 un total de 7,87 billones de dólares (creciendo un 55% en comparación al 2012). Un 53% de todo ese dinero vino por la publicidad en los móviles.[5]

Supongo que a muches no os sorprenderán estas cifras, pues es de sobra conocido que tanto Twitter como Facebook son dos grandes compañías capitalistas que se meten al bolsillo cifras astronómicas. Sin embargo, personas que se dicen anti-capitalistas siguen usando sus servicios para eso tan «hip» y posmoderno que se ha venido a llamar «ciber-activismo.» La incoherencia salta a la vista: el uso de Twitter y Facebook, aunque con fines anti-capitalistas, alimenta a la máquina que ya no es máquina sino monstruo. ¿A qué esperas para Twittear esto? ¿O prefieres darle al «Like»?

Más problemas

El uso de Twitter y Facebook conlleva más problemas si cabe. No solamente se alimenta a dos grandes compañías capitalistas, sino que les usuaries exponen sus datos personales a gobiernos y empresas. Dichos datos pueden ser usados para explotar económicamente a la población, para crear nuevas campañas manipuladoras para algún producto nuevo, o simple y llanamente para espiar y ejercer control social. Estados y gobiernos lo tienen fácil con Twitter y Facebook, quienes ante una orden judicial tienen que facilitar datos, conversaciones, fotos, etcétera. Te haces llamar ciber-activista, anti-capitalista, o lo que más te guste, pero sigues exponiendo tu vida y tus actividades ante hordas de gente que no conoces y, más peligrosamente, a la policía que ya circula, de sobra, por Internet. Otro gran problema serían las dinámicas que generan las redes sociales, las cuales vienen siendo estudiadas desde la sociología, la psicología, y la antropología de manera bastante extensa. Creciente narcisismo, egocentrismo, fijación con objetos y símbolos, reproducción de mecanismos capitalistas… la lista es larga.

Alternativas

Existen varias alternativas a Facebook y Twitter, algunas de ellas capitalistas pero minoritarias (así que desembocaría en la misma crítica), y otras anti-capitalistas, libres, o abiertas. No obstante, las redes sociales, desde mi punto de vista, solamente son útiles para la difusión a «desenganchades» (o típique ciber-activista que no se levanta del ordenador). Seguramente coincidas conmigo en que si una persona se mueve en algún grupo o milita en algún movimiento se entera de las cosas por el boca a boca, por reuniones, o por medios que implican una interacción real cara-a-cara. No obstante, Facebook y Twitter también pueden ser útiles para difundir con urgencia convocatorias de última hora. Pero volvemos a lo mismo: con su uso alimentamos el monstruo que queremos destruir. Además, ¿qué le pasó al email que ahora todo el mundo lo odia? Las cadenas de email siguen siendo útiles, y hoy por hoy si usas redes sociales en el móvil también puedes leer el correo. No hay excusa. Claro, que si lo que importa de Facebook y Twitter es el añadido del morbo, el narcisismo de las «selfies», o la obsesión por aumentar el número de «followers», entonces no tengo nada que decir.

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Ser autónomx, simplemente, bien podría significar aprender a luchar en la calle; a okupar casas vacías; a parar de currar; a amarnos lxs unxs a lxs otrxs enloquecidamente, y a expropiar.



12 Responses to Sobre Twitter y Facebook

  1. telecomunismo says:

    En este sentido, hay que sacar a la luz el Manifiesto Telecomunista, que explora como funciona el ciber capitalismo y plantea la alternativa comunista y comunistizante.

    Que si no pagas por usar una mercancía...tal vez la mercancía seas tu.

    http://endefensadelsl.org/manifiesto_telecomunista.html

  2. janusz says:

    Un buen análisis crítico de las redes sociales lo podemos encontrar en el último trabajo del sociólogo César Rendueles, "Sociofobia".

    http://www.capitanswinglibros.com/catalogo.php/sociofobia

  3. Joseba says:

    Hola.

    Yo soy usuario de una de esas dos redes que se mencionan. Y, desde luego, tengo claro que es poco más que una herramienta de intercomunicación.

    Desde luego, ambas merecen una crítica severa por lo que en última instancia son. No me cabe la menor duda. Y, al menos de momento, muchísimo más Facebook que Twitter.
    (Para esto, me baso en una serie de tres artículos, de título "El resistible ascenso del anarcocapitalismo", en Nodo50.org, que a su vez se apoyan en el libro "En el acuario de Facebook".
    Aquí está el primero, y se puede continuar con los restantes: http://info.nodo50.org/El-resistible-ascenso-del-anarco.html)

    De todos modos, creo que en el artículo, claramente, ha habido un sesgo hacia el lado negativo de estas herramientas. Porque, aún teniendo en cuenta lo criticable, son herramientas. Y, exceptuando los problemas de censura que se han comenzado a practicar en algunos casos, son sólo eso. El que se mete, si no lo sabe, debería saber dónde se mete. Es muy fácil culpar a las empresas de este tipo de "utilizarnos", quitándonos responsabilidades. ¿Qué responsabilidades? No leer lo que aceptamos, para empezar.

    Si se quiere hacer la revolución en Facebook o Twitter, puede que la intención sea buena o no, pero el lugar desde luego no es el adecuado.

    Sin embargo, el uso potencial por parte de los usuarios es tremendo, en lo referente a la comunicación. Y eso, que no se olvide, es el elemento más importante en todos los aspectos de nuestras vidas. De ahí que, sin pretender hacer una ciber-revolución, aunque animados a escribir unas cuantas irreverencias etc., estas herramientas nos "empoderan" en cierta medida. E aquí la paradoja de estas y de las más grandes empresas que hacen posible el adecuado funcionamiento de Internet (los que Javier Echeverría llama "Señores del Aire"), en nuestras casas, etc.: no pueden dar marcha atrás. Lo que a la vez les da dinero (esperemos que algún día sea de otro modo), potencia el uso libre, en menor o mayor medida, de las plataformas en la Red, que incluso se vuelve muchas veces contra ellos.

    En el texto, también, se menciona el narcisismo, etc. Sin duda, es una de las cosas que más se da en plataformas de este tipo. Y, sinceramente, a mí es una de las conductas que más me cansa. Pero, esto no es cosa de Twitter ni de Facebook: eso es la psicología del individuo en cuestión. Si la mayoría de las personas tienen esa lamentable tendencia ultranarcisista, lo único que hacen en la Web es extenderla. Igual que Wikipedia es un portal de corte muy conservador en sus contenidos, dado a que es una extensión de la vida de la calle (para esro, léase a Pascual Serrano, por ejemplo, "La Red, ¿libres o enredados?").

    Sobre este tema, es fácil dar una opinión superficial, más o menos reflexionada. Lo difícil es ver las complicaciones que entrama, la pluralidad de opciones, las contradicciones, lo malo y lo bueno, que la mayoría de las veces, lejos de estar separados, son lo mismo.

    Los textos de investigación (hay otros, que no se basan tanto en la investigación) con un gran contenido de crítica, pueden ser los de Armand Mattelart o Dominique Wolton (esas "soledades interactivas"...).

    Sin enbargo, las investigaciones más profundas, de carácter transdisciplinar, las plasma Manuel Castells en varios de sus grandes obras, como por ejemplo, la trilogía de "La sociedad de la información" y sobre todo, en lo referente al poder y al contrapoder etc., "Comunicación y Poder".
    Castells hace referencia hacia las tendencias que se manifiestan, que se podría decir que son dos: la de control y la de libertad. De momento, prima la segunda.

    Hay bastante material de entrevistas y artículos por la red, que pueden servir para conocer más cobre el asunto de fondo, más allá de Twitter y Facebook.

    De todas maneras, veo en el fondo un clásico debate, al que no le veo de momento grandes soluciones, sino que humildes acciones: haga uno lo que haga, de una manera u otra, alimenta aquello contra lo que se opone. Convendremos en que, en buena parte, no queda otra, a no ser que se lleve una "vida artificial", como decía Hume, como la llevan los frailes y las monjas, o alguien que vive retirado en un monte en plan budista, se me ocurre. El mero hecho de estar aquí debatiendo esto es una muestra de esta paradoja o contradicción. Pero, al igual que en esencia somos contradictorios en muchas cosas, en otras muchas tampoco podemos evitarlo, o eso me parece.

    Salud.

    • En ningún momento este texto trató de ser un ensayo sociológico sobre el uso de redes sociales. Lo digo en este comentario directa y claramente: es un texto meramente crítico que no ve ni encuentra ningún uso positivo de Twitter y Facebook.

      Existen alternativas, entre ellas el no-uso de estas herramientas, las cuales creo que van en contra de la ética y pensamiento de muchas personas que las usan (pero por alguna razón, ya sea por falta de conocimiento, reflexión, o presión de pares, esto no se ve).

      Twitter y Facebook no se pueden revolucionar. Esa es mi opinión.

      Salud.

      • Joseba says:

        Hola.

        No pretendía criticar el texto como si fuese sociológico. Sólo me parecía pertinente comentar que hay investigaciones al respecto, no sólo de estas dos herramientas, sino en general. Y que hay muchas contradicciones, que plantean que se usan tanto para controlar y vigilar como para liberar.

        Yo personalmente realicé un trabajo al respecto el año pasado, sobre la relación entre la Red, el anarquismo y la comunicación. Os lo pasaría, pero son unas 80 páginas en euskera. Aunque cambiaría algunos aspectos, dado que con el tiempo las cosas cambian y lo científico es cambiante.

        Sobre las alternativas. Es cierto que el no-uso de dichas herramientas es una alternativa. Sin embargo, más Twitter que Facebook, por ejemplo, permite una intercomunicación, como herramienta, que a su vez da opción a movilizaciones, entre otras cosas. Lo que si es cierto es que es un error pensar que se puede hacer la revolución en o con Twitter, o incluso cambiar la plataforma misma. Eso, lógicamente, no.

        Lo que plantero, humildemente, es saber hacer uso de la ambivalencia de todo esto. Y es que cualquier acción prácticamente da beneficio a grandes empresas: comida, luz, gas... Y está claro que todo lo que nos permite acceder a Internet, y el mantenimiento de su propia estructura, su ampliación, la hacen grandes empresas. Lo que reivindico, en cierta manera, es que eso no quita para que se pueda usar (de hecho se usa; el caso más claro, el hacktivismo, anonymous etc.) para comunicar o actuar en contra de todo eso. Donde hay poder, hay contrapoder.

        Ese es mi planteamiento: hacer un uso ético, de contrapoder y emancipatorio (si es que es lo que se quiere, claro. Hay otras opciones, de uso normal/corriente/cotidiano, que no implican actos "revolucionarios", ni lo deben hacer, lógicamente).
        Conocer y saber usar la ambivalencia de este tinglado, y de muchos otros.

        Salud.

        • cintadecarton says:

          Me parece que estás olvidando la camarita de la imagen de este artículo y que fue brevemente descrito: la invasión a la "privacidad".

          También creo que falta leer, pero más falta saber qué se pueden hacer con tantos datos. El uso de cualquier tipo de red, a día de hoy, es autoespiarse, incluso el mail. Sin embargo, las herramientas se pueden usar de tal manera que ese espionaje pueda ser lo menor posible y lo de más baja calidad posible. Esto es justamente lo opuesto a las redes sociales, donde tienes un aparataje técnico encargado de clasificar tus intereses, "intuir" tus emociones contigo mismo y hacia tal o cual persona, hacer reconocimiento facial a una gran parte de las personas del mundo, etc. Las herramientas de control para publicidad y control político (o de forma general manejo mediático) son mucho más grandes para quienes hacen fluir la información día a día.

          La exposición de distintas personas en internet es gigante. A muchas de ellas probablemente no les importe nada porque "no tienen nada que ocultar" (argumento más que rebatido que no quiero profundizar ahora). En el caso de acciones "políticas para las masas" claro que se puede sacar provecho, pero así como sacas un poco de provecho, fichas a todas las personas haciendo un trabajo de espionaje dejando todo en bandeja para que hagan lo que quieran, aunque sea con herramientas rudimentarias como ya se ha visto en países tercermundistas. Lamentablemente, visto cómo manejan esto las agencias de inteligencia primermundistas todo esto depara un futuro negro.

          Por la gran exposición de datos que se generan en este tipo de redes, su concentración y más aún en quienes lo manejan, no parece que alguna alternativa pueda suplir siendo segura y "exitosa". A día de hoy, no hay soluciones técnicas que posibiliten una comunicación segura en internet.

          Es importante saber que el tipo de análisis de datos que se realiza por datos informáticos es muy distinto al análisis de datos de espionaje "a mano". Ya casi cualquier empresa dedicada al tema hace análisis de "big data", o sea que ya es juego de niños pulular en Twitter y obtener bastante material para analizar. Así como esto todavía no es suficiente por sí solo, la generación de más herramientas de análisis en el futuro cercano hace posible pensar mucha mayor extracción de datos de la que se pueda ver explícita, principalmente por trabajos en lingüística computacional.

          A mí me parece irresponsable incentivar el uso de estas redes sabiendo eso. Finalmente por una "táctica" se exponen a muchas personas. Cualquier persona conciente de esos peligros no utilizará redes sociales ni para uso personal, ni político, ni nada.

          Yo no opino como el autor en que solo sirve para desenganchados. Ciertamente son una buena herramienta para mejorar la comunicación entre varias personas o agrupaciones, pero a mi no me gusta pegarme balazos en los pies ni a los de las personas con quienes me relaciono.

          • El tema de la privacidad creo que tiene poco que ver con el tema de mi artículo (que es la manipulación capitalista de la actividad humana en Internet). La privacidad se expone en las redes sociales de forma explícita. Es decir: Facebook existe precisamente para exponer todas las gilipolleces que hacemos, llegando al extremo de publicar fotos de cualquier cosa que hagamos (cosa que pasa mucho en Twitter). Esto es algo explícito y nadie se tira de los pelos. Lo que ya no es tan explícito es la explotación de estos datos para fines comerciales, de márketin, o de control social.

            El email, usado correctamente como hacemos en Regeneración, es una herramienta muy segura. Emails cifrados, cuentas en servidores anti-capitalistas, sentido común a la hora de comunicar qué ciertas cosas... La seguridad no es 100%, pero es lo suficientemente alta como para poder comunicarnos con total calma.

            Finalmente concuerdo contigo en que es muy irresponsable fomentar el uso de TW o FB. Pegarse tiros en los pies es lo que más le gusta a la gente, parece ser. Aunque no concuerdo en que TW o FB pueden ser útiles: a mi ver el balance entre seguridad y eficacia comunicativa tira hacia el lado negativo.

            Salud

          • cintadecarton says:

            Me parece que dentro de tu análisis, claro que tienen que estar las cosas "privadas" en juego. Entiendo que el uso de las palabras puede ser un poco complicado. A lo que me refiero yo como "privado" es lo intercambiado entre dos personas usando mensajes "privados", entre grupos relativamente pequeños (mensajes grupales "privados") y la navegación por internet. Quizás aquí esta mi error: ver algo como privado, siendo que se está alojando en servidores externos. Desde este punto de vista, internet pierde privacidad cualquiera sea su uso, y lo único que queda a los usuarios es enmascarar su uso con alguna red.

            Facebook y Twitter que son las dos empresas de tu artículo usan cookies, como la mayoría de las webs. Al igual que otras empresas que obtienen dinero por publicidad, usan tu navegación "privada" para su beneficio económico. Esto me parece que sí afecta a lo que dices y debe ser tomado en cuenta. No es un dato menor, si no lo crees, ve cómo Google ha hecho de eso su punto fuerte. Aún más, Google tiene su propia red social, que no tan usada como las otras dos mencionadas acá, sigue la misma lógica y es bastante popular dentro de ciertos círculos como algunos académicos y software libre.

            La parte "privada" aún dentro de los mismos sitios, se utiliza con fines de control social. Fácilmente se pueden encontrar redes según los términos que utilices, haciendo un análisis básico de contar y clasificar palabras. Sin mencionar que se pueden dejar de lado los análisis automáticos y dejar esa información para revisión manual. Esto puede ser útil para cualquier agencia de inteligencia que tenga cierto objetivo. Por supuesto que con mayor análisis automático no es necesario perder el tiempo de esa forma y se da más fácil el análisis.

            Por todo esto y muchas más cosas que no he dicho (dejemos de lado los absurdos permisos de sus aplicaciones para celulares "inteligentes"!) y probablemente que ni siquiera conozca, la parte "privada" sí es importante. Quizás se pueda discutir cuál de las actividades sea más efectiva para estas empresas a fin de tener ingresos o cuál de todas las actividades son más o menos privadas. Para mí al menos, esa discusión no importa. Tanto el lado "público" de redes sociales, como el lado "privado" no son convenientes si queremos permanecer seguros y concientes de los usos de todos nuestros datos.

            Investiguemos, usemos y participemos en torno a herramientas que permitan utilizar internet de manera no tan ingenua. Ya hay mucha información sobre eso. Usémolas. Eso significa, no usar Twitter ni Facebook.

        • Ahora entiendo mejor tu postura, gracias por el comentario.

          Desde mi punto de vista todo el tema de poder/contrapoder es algo bastante pervertido. Podemos crear una red anarquista de la pera en Twitter y seguir alimentando a las empresas capitalistas, las cuales, en un futuro pueden verse forzadas a facilitar información sobre nuestras actividades a estados y policías. Cuanto más usemos Twitter y Facebook con fines "revolucionarios", más terreno le estaremos dando al capitalismo y al autoritarismo estatal para incluir en su "espectáculo" nuestras ideas revolucionarias (al igual que pasó con el Che y las famosas camisetas con su cara).

          No veo la razón de usar TW o FB si existen alternativas. Pongamos un ejemplo: en Grecia, más precisamente en Atenas, una plataforma como Indymedia moviliza a millares de personas todos los días (con todos los problemas que Indymedia tiene, claro). Es una forma no-capitalista de comunicar, enterarse de convocatorias, etcétera. Indymedia Barcelona tampoco parece funcionar tan mal. Alternativas hay, y si no las hay, las arquitecturas para construirlas existen y son de sobra conocidas. Si no lo hacemos es porque lxs niñxs están más interesadxs en postear fotos de sus parejas, de sus mascotas, o de sus crestas. Y volvemos aquí a lo que decía antes del espectáculo: el capitalismo engulle todo, hasta el acto revolucionario. La revolución en Twitter se queda en una selfie de una supuesta persona revolucionaria frente al espejo del narcisismo. O eso veo yo.

          Salud

          • Joseba says:

            Hola.

            En realidad no tengo una postura fija. Es decir, según avanza el tiempo, el cambio de usos y abusos, tendencias, herramientas etc., puede cambiar mi perspectiva. De hecho lo hace. Y es que creo que lo único sensato es cambiar, porque aquí nada es estático. De hecho, un análisis de ciencias sociales muy concreto sobre estas tecnologías, puede tener unas conclusiones ciertas en 2013, y erróneas en 2014.

            El uso de la mayor parte de plataformas en Internet es de ocio e incluso de aprendizaje. Bueno, la comunicación es lo que más fluye, pero el uso personal es ese. La calidad del uso, como mencionas, del postureo, los selfies, y todas estas modas, pasando por la autofoto en el espejo del baño, son la calidad de la "sociedad", es decir, de gente, desde niños hasta mayorcitos, que no tiene educación telemática, que no es discreta, que no tiene amor propio (esto es lo contrario del narcisismo) etc. Lo que es lamentable, es la "pobreza de espíritu" de la gente, parafraseando la Bilblia.

            La ambivalencia de ciertas plataformas, no creo que debiera negar su uso. Pero yo reclamo, al menos para mí, un uso digamos "tanquilo". Información autoseleccionada, intercomunicación con otras personas de otros lugares etc. Ya digo, que no se trata de hacer la revolución (aunque Twitter ha ayudado mucho, no a "la revolución", pero si a la difusión de convocatoria e información sobre movimientos sociales como el 15-M y las mareas que salieron de este, etc. También se han mostrado fotos y vídeos de la brutalidad policial etc., compartiendo Twiter con YouTube, que pertenece a Google, que tiene un claro e inmenso monopolio en Internet).

            Sin duda, me gustaría que las redes indepentientes, como las que mencionas, tuvieran mayor y mejor uso.

            La paradoja (o en algunos casos dilema) que se presenta, aunque no es equiparable, claro está, se asemeja a la de la mayoría de los trabajadores. Es decir, trabajando para tal o cual empresa, uno está favoreciendo el capitalismo liberal, o enriqueciendo una multinacional etc. Pero, aunque esté en contra, si no lo hace, no come ni puede dar de comer a sus hijos. Ya digo, que no es equiparable, pero lo que quiero decir es que no vivimos en un mundo en el que se puede elegir entre lo malo total y lo bueno total, entre la pureza absoluta y la suciedad más sucia. Siempre estaremos, por decirlo de alguna manera, manchados. Eso no significa, por supuesto, que no haya que intentar lavar esas manchas...

            Respecto a la privacidad, no he leído ninguna palabra sobre las tarjetes de crédito que es, de momento, de donde las empresas sacan la gran mayoría de información sobre las personas.

            Ya lo dije: en la Web, al ser una herramienta libre, se permite tanto el control como la libertad. El tiempo (y las luchas) dirá cual de las dos se hace mayor.

            Salud.

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