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Publicado el 23 de enero de 2013 por Colaboraciones

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Los inicios del pensamiento socialista: El socialismo utópico (I)

La revolución francesa llevó a la práctica algunas de las teorías ilustradas y supuso el establecimiento de unos nuevos cimientos sociales, acabó con el antiguo régimen y abrió una etapa de grandes cambios sociales, pero las clases populares sintieron que no se llegó hasta el final en el proceso revolucionario, se llevaron a cabo reformas políticas pero la injusticia económica y social seguía latente. Se fue creando una conciencia popular promovida por los teóricos de la recién nacida sociología que investigaban sobre cuales eran las causas de la desigualdad y como poder superarla. Saint Simon, Charles Fourier y Robert Owen centraron sus esfuerzos en diseñar sociedades futuras exentas de desigualdad y en pensar en formas de organización, estos pensadores retomaron el camino emprendido por los utopistas anteriores como Tomás Moro, pero se distinguen de estos en que aplicaron sus teorías en la medida de sus posibilidades y sentaron las bases del socialismo moderno que luego fueron recogidas por los teóricos marxistas y anarquistas.

Me propongo a analizar el pensamiento y la puesta en práctica de las ideas de los principales socialistas utópicos, además de la influencia que ejercieron en los pensadores socialistas posteriores.

Saint Simon

Claude Henry de Rouvroy, conde de Saint Simon es considerado uno de los padres de la sociología, fue el primer teórico en estudiar la evolución histórica de la lucha de clases y su influencia en el ámbito económico y social. No distinguía entre privilegiados o no privilegiados, sino entre trabajadores y ociosos y sus teorías no van dirigidas a agitar a la clase obrera, su objetivo eran las élites económicas, les aconsejaba que tomaran conciencia de la situación y ayudaran a construir una sociedad mas justa, por eso es considerado un pensador de la escuela elitista. Su idea de sociedad ideal es un gobierno formado por las élites económicas pero atendiendo a cuestiones sociales, en su obra “El Organizador” dio las instrucciones para la creación de el Parlamento Industrial constituido por tres cámaras. Saint Simon firme en sus convicciones positivistas consideraba la industrialización como un signo de progreso y desarrollo, creía que la desaparición total del Antiguo Régimen y su remplazamiento por la sociedad industrial acabaría con las desigualdades y superaría los conflictos de clase. Consideraba al trabajador y al empresario como miembros de un grupo común (los productores) frente a otro formado por terratenientes, comerciantes, ociosos y demás elementos que no aportaban nada al proceso productivo. Su idea de Estado era un ente que ayudara a organizar la sociedad bajo las tesis del industrialismo, que principalmente establecía que el crecimiento de la productividad, la eficiencia económica y el empleo de tecnología.

También intentó conciliar su teoría industrialista con el cristianismo, éste le proporciono la jerarquía de valores y la ética de su sociedad ideal. En “Le Noveau christianisme” defendió la igualdad de oportunidades, el reconocimiento de las capacidades personales sin importar la procedencia social, la propiedad privada en función de los intereses sociales, la promoción de las clases populares y la función social de la Iglesia entre otras cosas. La evolución de su pensamiento se fue alejando cada vez mas del liberalismo, llegó a cuestionar la propiedad privada, rechazó la idea de que el avance de la civilización fuera fruto del egoísmo y defendió la comunidad de intereses.

La escuela fundada por Saint Simon repercutió en el pensamiento socialista europeo, se constituyó como asociación después de la muerte del pensador, después de la revolución de 1830 se fue alejando de los postulados industrialistas iniciales para acercarse al socialismo, sus discípulos interpretaron la obra de una forma mas radical y acentuaron sus críticas a la propiedad privada y a la herencia,  además otorgaron un papel de mayor influencia al Estado cuya forma ideal era la asociación de productores que eliminaría los conflictos sociales. La principal diferencia de los saintsimonianos con su maestro fue la definición de industriales que cada vez se fue identificando mas con la clase obrera y el grupo de los zánganos o no productores con la burguesía, se empezaron a publicar las primeras teorías sobre antagonismo entre estas dos clases. El pensamiento de la escuela saintsimoniana se puede resumir en esta frase de de George Lichteim:

“La Revolución Francesa liberó al burgués; ha llegado el momento de liberar al proletario. La propiedad privada supone un obstáculo para lograrlo. No debe abolirse, pero sí dejar de ser un derecho absoluto para transformarse en función social modificable a voluntad. La sociedad obtiene la primacía sobre el individuo.”

La escuela saintsimoniana estaba en las últimas cuando llegó la Revolución de 1848, fue degenerando en una secta,  pero ejerció una gran influencia en la teoría de pensadores socialistas posteriores.

Robert Owen

Robert Owen era un industrial de éxito que inició una serie de proyectos reformistas, se centró en la práctica mas que en la teoría, en el Reino Unido durante la primera mitad del siglo XIX las condiciones de vida de la clase obrera eran terribles, así que Owen que siempre se opuso al individualismo liberal intentó mejorar las condiciones.

En Manchester dirigió una fábrica de quinientos obreros donde aplicó algunas de sus teorías con éxito, mas tarde estuvo al mando de una fábrica de hilados en Escocia que alcanzó la fama mundial, ya que en la comunidad donde vivían los obreros la conflictividad social era mínima, no se cometían apenas crímenes y no existía ningún órgano represivo. Las condiciones de vida eran muy diferentes en la fábrica de Owen de como lo eran en el resto, la jornada laboral era de diez horas y media en vez de catorce, los obreros seguía recibiendo el mismo salario aunque la producción disminuyera, si la fábrica cerraba por falta de trabajo los obreros seguían recibiendo prestaciones. La clave de su éxito fue el papel central que le otorgó Owen a la educación, los niños recibían educación gratuita desde los dos años, estaba convencido de que el ser humano se construye con las circunstancias que le rodean y que con una buena educación se podría llegar a una sociedad mas armónica y sin conflictos.

La experiencia de la fábrica de Lew Lanark en Escocia fue un éxito, sin embargo no le convenció del todo ya que sentía como si fueran sus esclavos, en 1823 propuso un sistema de comunas para solucionar la conflictividad social reinante en Irlanda entonces, realizó un diseño minucioso de como deberían ser las comunidades y como organizar la sociedad, pero no fue bien recibido por las élites económicas y políticas, además tuvo numerosos enfrentamientos con la Iglesia por su carácter patriarcal, Owen también puede ser considerado un feminista, consideraba que la igualdad de sexos era indispensable para una sociedad igualitaria y denunciaba la institución del matrimonio y el carácter retrógrado de la religión.

Owen pasó de ser un próspero empresario admirado mundialmente por su filantropía a un visionario ignorado y calumniado por la prensa, se arruinó intentando llevar a cabo un experimento comunista en Estados Unidos, al perder si influencia en las élites se dirigió directamente a la clase obrera, en Inglaterra alcanzó una influencia notable como sindicalista e impulsó numerosas reformas en las condiciones laborales de la que destaca la limitación del trabajo de la mujer y de los niños en las fábricas, tampoco abandonó sus aspiraciones comunistas y desarrolló teorías sobre el cooperativismo.

Owen ejerció una gran influencia en los socialistas posteriores, es considerado uno de los primeros comunistas y su compromiso con el ideal le causó numerosas dificultades sobre todo al oponerse a la propiedad privada y a afirmar que era posible una sociedad sin propietarios y sin intermediarios. También tuvo repercusión sus teorías sobre educación que fueron recogidas por los pedagogos libertarios posteriormente. Entre los pensadores a los que influyó se pueden destacar a Engels, Marx, Proudhon y Bakunin, principalmente Owen sería mas cercano al anarquismo ya que no consideraba necesario el papel del Estado en la sociedad.

Continúa en la segunda y última entrega

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Una respuesta para Los inicios del pensamiento socialista: El socialismo utópico (I)

  1. Joseba says:

    Hola:

    No voy a criticar el texto, sino la influencia de "la institución" a la hora de pensar y presentar ciertos temas, como, por ejemplo, los temás políticos, económicos... En este caso filosofía política, si se puede clasificar de algún modo.

    Comparto la idea de que los socialistas utópicos fueran de los primeros en hablar seriamente de algún tipo socialismo de una forma consciente, es decir, como proposición. Pero, como en casi todos los asuntos, siempre ha habido un antes.

    En el primer párrafo el autor menciona que hubo la Ilustración. Pero se queda en una simple mención. Y creo que es ahí cuando se empiezan a fraguar de un modo serio teorías socialistas. El cura Jean Meslier (cura ateo que escribió un libro (póstumo) titulado "Memoria contra la religión") ya profesaba ideas de carácter socialista, y también algo más tarde Ilustrados radicales como Helvetius, el barón D'Holbach o Diderot. Y todo esto un siglo antes.

    Creo que son estos autores los que fraguan lo que más tarde, de un modo u otro, retoman los utópicos (aunque de una forma no tan radical e incluso deformada por el cristianismo, ya que eran religiosos) y sobre todo retoman los posteriores, como Bakunin, profundamente influenciado por D'Holbach que le llevó a su vez a Meslier.

    Aquellos ilustrados fueron los que realmente comenzaron a fraguar las ideas socialistas y materialistas, algo muy importante para el posterior desarrollo del anarquismo (el materialismo de los radicales de la Ilustración fue vital, no por el contrario deístas como Voltaire o Rousseau y los utópicos, que no olvidemos que también fueron deístas).

    No pretendo restarles mérito a los utópicos, ni criticar al autor del artículo por haber escrito esto. Simplemente quería que si no se sabía nada, por lo menos se oyeran algunos nombres diferentes y anteriores, y desmitificar un poco ese inicio del socialismo a partir de los utópicos. Como he dicho, es lo que pone en todas partes, es lo que nos enseñan en las universidades, pero en realidad, siempre hay algo oculto que resulta ser anterior y más acertado.

    La Historia es parte de la verdad, que hay que complementarla con la Contra-historia.

    Salud.

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