El anarquismo en el laberinto ideológico: Una aproximación histórica

Si alguien estudia la historia del movimiento ácrata podrá darse cuenta, entre otras cosas, que el caso del anarquismo hispano es paradigmático en la historia, tanto por su posición vanguardista a principios del siglo XX, como por la dotación de unas organizaciones y unos procedimientos de lucha que fueron pioneros en lo que respecta a la consecución de derechos sociales y la dotación de una conciencia social y obrera. Y fue, precisamente, por su posición vanguardista, que provocó inevitablemente que el movimiento anarquista tuviera que enfrentarse a diversos debates internos sobre la colaboración con otras ideologías obreristas y de izquierdas, así como saber a quién considerar amigo o enemigo en los tiempos de la guerra social contra la burguesía.

Movimiento libertario y catalanismo progresista

Si hubo una zona del Estado español donde el anarquismo arraigó desde un principio y demostró su gran potencial, fue, sin duda, en Cataluña. Y si era en el ‘Comtat Gran’ donde mayor presencia anarquista hubo, fue de esperar que el movimiento ácrata tuviera que relacionarse con los elementos más progresistas del catalanismo. Dicha relación, alcanzaría su máximo apogeo entre los últimos años de la década de los años ’10 hasta 1923, concretamente hasta el 10 de marzo de este último año, en la que el dirigente cenetista Salvador Seguí murió asesinado por el Sindicato Libre. Y es que Salvador Seguí fue el máximo exponente del anarquismo de corte catalanista y, por extensión, de la relación entre la C.N.T con diversos partidos independentistas, como fue el caso del partido Estat Català, presidido por Francesc Macià. “El Noi del Sucre”  aseguraba que hablar catalán y desear la liberación nacional de Cataluña no implicaba la renuncia a las inquietudes internacionalistas. Por aquellos años, todo el mundo sabía de la gran amistad existente entre Francesc Macià y Salvador Seguí. El Seguí sindicalista y el Macià separatista estaban muy de acuerdo en diversos puntos, tanto referentes a la liberación nacional, como en las reivindicaciones proletarias. Salvador Seguí mostró su catalanismo en el ateneo de Madrid, el 4 de octubre de 1919, como Secretario regional de la C.N.T:

Nosotros, lo digo aquí en Madrid, y si conviene también en Barcelona, somos y seremos contrarios a estos señores que pretenden monopolizar la política catalana, no para conseguir la libertad de Cataluña, sino para poder defender mejor sus intereses de clase y siempre atentos a socavar las reivindicaciones del proletariado catalán. Y yo os puedo asegurar que estos reaccionarios que se autodenominan catalanistas lo que más temen es el enderezamiento nacional de Cataluña, en el caso de que Cataluña dejara de estar sometida. Y como que saben que Cataluña no es un pueblo servil, ni siquiera intentan desligar la política catalana de la española. En cambio, nosotros, los trabajadores, como con una Cataluña independiente no perderíamos nada, al contrario, ganaríamos mucho, la independencia de nuestra tierra no nos da miedo. Estad seguros, amigos madrileños que me escucháis, que si algún día se habla seriamente de independizar Cataluña del Estado español, los primeros y quizás los únicos que se opondrían a la libertad nacional de Cataluña, serían los capitalistas de la Liga Regionalista y del Fomento del Trabajo Nacional.

El cenetista Simón Piera, en sus memorias, explica que en el exilio francés durante la dictadura de Primo de Rivera, en 1924, era habitual ver a anarquistas viviendo –y conspirando- con miembros de Estat Català, y añade que “Los obreros afiliados a la C.N.T no se opondrían nunca a la liberación de una determinada región del poder central que, por su voluntad soberana, decidiese federarse y no ligarse al poder central. No podrían combatir un sistema orgánico que ellos mismos practican por la defensa de sus intereses de clase”.

Joan García Oliver, nos muestra en su autobiografía “El eco de los pasos”, unas palabras muy reveladoras en cuanto a relaciones entre el sindicato C.N.T y Estat Català durante los años ’20 y ’30; García Oliver cuenta que “En Esparraguera y en otras partes de Cataluña, en virtud del acuerdo de la regional catalana de la C.N.T de luchar conjuntamente con el “Comité d’Estat Català” que presidía Macià en París, existían estrechas relaciones entre los sindicalistas y separatistas catalanes”. García Oliver prosigue, esta vez sobre su amistad con Macià: “(…) Visité varias veces a Macià. El aislamiento en que lo tenían los demás políticos acrecentó mi simpatía por él. Perdió su carrera en el ejército español al pasar a ser político separatista, lo que a mí no dejaba de ser un antecedente a su favor”.

La dictadura de Primo de Rivera no hizo más que reforzar esta colaboración entre dos movimientos aparentemente con pocos elementos en común. Tal dictadura hizo que una razón de interés, el interés de la libertad, unificara –aun más- en el combate contra el Estado español a las dos fuerzas más atacadas por el régimen, que eran el independentismo catalán y el anarcosindicalismo. Sobre este tema, el anarcosindicalista Ricardo Sanz en “El sindicalismo y la política” explica que “la dictadura (de Primo de Rivera) había logrado limar asperezas y hasta antagonismos entre el catalanismo y sindicalismo. La mayoría de separatistas eran obreros, por tanto, como tales, conocían la vida de los explotados. Por otra parte, los anarcosindicalistas, cuanto más cultos y capacitados, mejor conocían, por haberlo estudiado, el llamado problema separatista. (…) Frente a la dictadura militarista, los elementos revolucionarios del separatismo catalán no se conformaron con vivir de rodillas, sino que pasaron a la acción subversiva, desde la propaganda escrita al atentado organizado.

Como se ha apuntado anteriormente, fue durante el régimen de Primo de Rivera (1929-1930) cuando el catalanismo de base popular alza su vuelo. En ese preciso momento el catalanismo dejó de ser un ideal romántico perteneciente a los sectores intelectuales y pequeñoburgueses para convertirse en un elemento político más de las masas explotadas, tanto de cariz socialista como anarcosindicalista. El centralismo del Estado español, una vez más, fue contraproducente a la hora de intentar frenar el nacionalismo. La dictadura de Primo de Rivera hizo mucho más por el crecimiento del sentimiento nacionalista e independentista catalán que los partidos nacionalistas catalanes de entonces.

El movimiento anarquista y el marxismo

En el II Congreso de la C.N.T celebrado en el Teatro de la Comedia de Madrid se aprobó la adhesión (provisional) del sindicato libertario a la III Internacional con el respectivo envío de una comisión de delegados a Moscú para dar información de primera mano y establecer relaciones “diplomáticas”. Desde el principio de la Revolución Rusa de 197 el anarquismo hispano se mostró, mayoritariamente, entusiasta y favorable a dicha revolución, gracias a la propaganda anarquista que llegaba desde Rusia y que veían la revolución rusa como la oportunidad para establecer la ansiada sociedad sin clases. Aunque corría un mayor entusiasmo dentro del movimiento ácrata español sobre el proceso revolucionario ruso, sobre todo a raíz del establecimiento de ‘soviets’ (consejo o junta en ruso), el periódico anarquista Tierra y Libertad, hacía apología formal de la revolución proletaria acaecida en Rusia, mientras que Solidaridad Obrera, máximo órgano propagandístico de la C.N.T., se mostraba más reticente a la “dictadura del proletariado”. En verano de 1920, el dirigente anarcosindicalista Ángel Pestaña partió hacia Rusia para entrevistarse con Lenin. Pestaña no debió salir muy contento de dicha entrevista ya que a partir de ese verano todo el apoyo anarquista a la revolución rusa desapareció, a partir, también, de la propaganda “antibolchevique” del movimiento anarquista ruso, el anarquismo hispano empezó a criticar duramente la no existencia de ‘soviets’, la excesiva burocratización y el autoritarismo bolchevique que habían convertido la “dictadura del proletariado” en “dictadura del partido”. Se criticaba, a partir, también, de las noticias traídas por el socialista Fernando de los Ríos, el cual también se entrevistó con Lenin en 1921, la supeditación de los sindicatos rusos al Partido comunista y la gran represión hacia todo el movimiento ácrata.

Paralelamente a esto, hubo un sector, aunque minoritario, del anarcosindicalismo que cada vez se iba acercando más y más a las posturas soviéticas. Fueron el caso de personalidades como Maurín, Pere Bonet o Eusebio Rodríguez, que, aunque intentándolo con todas sus fuerzas, no consiguieron ‘controlar’ ningún sindicato. El 28 de abril de 1921 se decidió elegir a una delegación anarcosindicalista con el propósito de que viajaran a Moscú. Tal delegación estuvo formada por las personalidades anteriormente citadas más Andreu Nin y el francés Gaston Leval. A excepción de Leval, todos los demás abandonaron definitivamente la ideología anarquista y abrazaron el marxismo.

A partir de aquí, las diferencias entre el naciente movimiento comunista y el anarquista son cada vez mayores. Periódicos como Tierra y Libertad, Solidaridad Obrera o La Revista Blanca comenzaron a traducir todos los textos de críticas a la joven Unión Soviética escritos por personalidades de renombre internacional en aquel momento como Emma Goldman o Rudolf Rocker. Estas diferencias tendrían su punto álgido en la Guerra Civil española, concretamente en los sucesos de mayo de 1937, en los cuales se produjo una verdadera “intra-guerra” civil entre el sector anarquista y el sector republicano-comunista.

Anarquismo y republicanismo

El movimiento anarcosindicalista se vio obligado, desde la dictadura de Primo de Rivera, a tener que acercar posturas si querían acabar con la dictadura militar. Alfonso XII, al ver lo impopular que estaba siendo el gobierno de Miguel Primo de Rivera, decidió deshacerse de él, poniendo al mando al General Berenguer en enero de 1930, con la idea de que el nuevo gobierno retornara a una situación constitucional y pacífica. Fue imposible. Las conspiraciones, tanto civiles como militares, contra la monarquía de Alfonso XIII iban en aumento, y republicanos y anarquistas colaboraban cada vez más y más para derrocar al régimen. El marzo de 1930, las fuerzas conspiradoras contra el régimen firmaban el Manifiesto de Inteligencia Republicana, el cual estuvo firmado, también, por la C.N.T. Ángel Pestaña, por aquel entonces, optaba por las vías reformistas y colaboracionistas con el republicanismo, y supo esparcir bien esa idea dentro del seno del movimiento anarcosindicalista. Desde los plenos regionales se censuraba de forma sistemática la oposición de la FAI al reformismo y se abogaba por la vuelta a la legalidad del sindicato rojinegro. La C.N.T. mostró su apoyo a la opinión mayoritaria tendente a la convocación de unas Cortes Constituyentes. Además pedían “el respeto a la jornada legal de ocho horas, libertad sindical y la libertad de todos los presos políticosociales”. En un manifiesto de la CNT, publicado en 1930, se decía:

La CNT debe proclamar su solidaridad circunstancial con todas las fuerzas políticas y sociales que coincidan al exigir la convocatoria de Cortes constituyentes que liquiden el pasado y abran un nuevo cauce a la corriente de pensamiento moderno.

Vemos, pues, como desde la CNT, se consideró que no era incompatible la “solidaridad circunstancial” con el republicanismo, con el ideal anarquista y revolucionario. Asimismo, el Comité Nacional de la CNT, para no recibir críticas desde el sector más ortodoxo del anarquismo y de la FAI, concretó lo siguiente:

El Comité Nacional manifiesta clara y terminalmente que no se ha comprometido con nadie, absolutamente con nadie, para ninguna acción revolucionaria. Ni pactos ni compromisos.

De esta forma la CNT mandaba un aviso a las fuerzas republicanas para hacerles saber que solo apoyarían la voluntad del pueblo a acabar con el régimen monárquico pero que, una vez establecido el futuro régimen republicano, el movimiento anarcosindicalista volvería a ser un movimiento “al que se le deberían apretar los tornillos” desde el Estado.

Las firmas del Manifiesto de Inteligencia Republicana y las distintas acciones conspirativas contra Alfonso XII, hicieron que un sector importante del anarquismo estableciese cada vez más contactos amistosos con las fuerzas republicanas, sobre todo con el republicanismo catalanista. En octubre de 1930, se firmó el famoso Pacto de San Sebastián, en el cual todas las fuerzas republicanas del Estado español expondrían la necesidad de proclamar la República española y poner fin a la monarquía. A la firma de este pacto la CNT no se adhirió, pero sí que envió a dos delegados en calidad de observadores. La monarquía se tambaleaba, y las reuniones clandestinas con planes conspirativos iban en aumento. La CNT consiguió arrastrar a sus filas a algunos militares de la sublevación de Jaca, tales como Fermín Galán, Alejandro Sancho o el mismísimo Ramón Franco, hermano del ‘Caudillo’. Pero las primeras desavenencias con el republicanismo iban apareciendo, y la CNT, considerando como “política dilatoria” los procedimientos de las fuerzas firmantes del Pacto de San Sebastián, decidió ir por libre y comenzar a preparar acciones insurreccionales por toda la geografía española. Se formó un comité anarquista formado por Salvador Quemades y Rafael Vidiella que, con la ayuda de elementos del nacionalismo catalán, se encargaron de preparar las distintas acciones. Se produjeron distintas huelgas y sabotajes en Levante, Zaragoza y Logroño, pero de poca relevancia ya que el diez de octubre de 1930 el gobierno detuvo y encarceló a los militares republicanos implicados, a los republicano-nacionalistas Lluís Companys y Joan Lluhí y a los anarquistas Ángel Pestaña y Clara Sirvent.

El 29 de octubre, una delegación venida desde Madrid y formada por Miguel Maura y Ángel Galarza, se entrevistaron con los cenetistas Joan Peiró y Pere Massoni, con los que acordaron “establecer una inteligencia con los elementos políticos para crear un movimiento revolucionario”. En el mismo momento en que la conspiración antimonárquica alzaba el vuelo, la CNT se dividía en dos. Por una parte el sector más ortodoxo, representado por la FAI, criticaba que el sindicato tuviera relaciones con el movimiento republicano y hacia énfasis en ir por vía libre y dar comienzo a la revolución. Por otra parte, el sector más moderado y pragmático, que consideraba necesario establecer relaciones con el sector republicano y avanzar hacia la Segunda República española. La CNT, en su mayoría, después de las reuniones con los elementos republicanos, apoyó el movimiento pero no pactó nada, no quería hipotecar su libertad. En ese momento, la CNT jugaba un doble papel, por una parte la de no poner obstáculos a las conspiraciones republicanas contra la monarquía, y, por otra, la de mantener una imagen limpia de toda política institucional. Una última acción conjunta del republicanismo y el anarquismo fue la huelga general convocada el 15 de diciembre de 1930, que acabó en represión policial y con las prisiones del Estado repletas de conspiradores ácratas y republicanos. Pero la monarquía de Alfonso XIII ya estaba herida de muerte. El 12 de abril de 1931 se producen las elecciones municipales que, a modo de elecciones plebiscitarias, darían la victoria a las fuerzas republicanas. El voto obrero, y en parte anarquista, fue altamente decisivo para el triunfo de las fuerzas progresistas. Así lo explicaba Joan Peiró:

No voy yo a negar, que los sindicalistas revolucionarios, contribuimos indirectamente al triunfo electoral del 12 de abril. Las masas del pueblo, que sabían del dolor de los aguijonazos de la tirana Dictadura, sentían irresistibles ansias de cambiar el decorado político de España. Sus ansias trocaron en el anhelo republicano y nosotros –y todos los anarquistas también- impotentes por encauzar aquella formidable corriente antimonárquica por cauces superiores a la República, nos echamos a un lado y dejamos que el pueblo desbordado en santo entusiasmo hiciera su voluntad. No dijimos jamás a los trabajadores que acudieran a las urnas electorales; pero tampoco les dijimos que dejaran de ir a ellas.  

Borja

Días de limpieza

Dijo Amadeo I de Saboya antes de abdicar como monarca y marchar a Lisboa, que este país es ingobernable. Y aunque las tensiones sociales actuales difieren mucho en cantidad de las de entonces, actualmente no es por una intensa agitación social como ocurría en aquella época o en vísperas de la guerra civil, sino por estar gobernados por una pandilla de inútiles, parásitos y corruptos.

En aquel periodo revolucionario entre 1936 a 1939, los trabajadores se echaron a la calle a defender las colectividades arma en mano, de la ofensiva del fascismo, para defender todas las mejoras conseguidas en años y años de lucha y sangre, e ir más allá y superar ese dogma absoluto que es el estado. Fueron aniquilados por los fascistas, realizando una carnicería de inmenso calibre. Estos se mantuvieron a lo largo de 36 años de franquismo a través de un régimen autocrático y católico denominado “Movimiento Nacional”, cuyas bases eran el partido único, el sindicato corporativista vertical, otras organizaciones como el Frente de Juventudes o el Auxilio Social, el militarismo y la exaltación tradicionalista.

Después del aislamiento del principio, fue apoyado por EEUU en los años 50, después de la caída de los fascismos europeos y con el comienzo de la guerra fría, lo que llevó al abandono del aislamiento, y a abrirse al capitalismo a través de un aperturismo progresivo.

Estas circunstancias económicas y políticas internacionales fueron el germen del modelo político de transición democrática, con la ayuda de todos aquellos falangistas y demás alta burguesía cuyo único interés es ampliar sus capitales, poseer más y no tener tantas limitaciones a la hora de especular.

La Transición Española

La Transición se realizó dentro una profunda crisis económica con una alta tasa de desempleo, una fuerte agitación del fascismo no renovador con continuas amenazas de golpe de estado y la violencia constante en la calle por parte de grupos de ultraderecha, así como de organizaciones independentistas o autoritarias. El proceso se desarrolló mediante la legalidad franquista vigente a través de la Ley para la Reforma Política (Ley 1/1977), que fue aprobada por las Cortes y sometida a referéndum el 15 de diciembre de 1976, y por la cual se convocarían elecciones generales, se crearía un sistema bicameral (Congreso y Senado) y se legitimaría el proceso mediante un referéndum.

Mediante el Real Decreto Ley 20/1977 del 18 de marzo se instauró el sistema D’Hont, el 13 de junio de 1977 se desarrollaron las primeras elecciones generales, saliendo representados los partidos Unión de Centro Democrático (UCD), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Partido Comunista de España (PCE), Alianza Popular (AP), y varios partidos nacionalistas.

Los diversos representantes comenzaron entonces un proceso de negociación de una constitución a través del consenso (para dar estabilidad al proceso político), que llevó a la aprobación de la propuesta por el Congreso y el Senado. El 6 de diciembre de 1978 se realizó el referéndum ganando el sí por mayoría, no siendo apoyado por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), por obviar su reclamación histórica de los fueros Vascos y Navarros y un tipo de soberanía distinta al conjunto del estado. Esta carta magna define a España como un estado social y democrático de derecho con un régimen político en forma de monarquía parlamentaria descentralizada.

Vacío de ideología de partidos

Es de vital importancia para el nuevo sistema político y el fortalecimiento del capitalismo, el destruir cualquier tipo de ideología que intente superar la democracia representativa y el capitalismo. La mejor manera de hacerlo es vaciar de contenido cualquier tipo de ideología que salga de las pautas pactadas.

El PSOE en su congreso extraordinario de Madrid de 1979, bajo el lema “Forjando el Socialismo”, abandonó el marxismo como ideología oficial, pasándolo a un plano secundario y obsoleto, o, como lo denominaron, instrumento teórico, crítico y no dogmático, adoptando una ideología cercana a la social democracia, estructurándose de manera federal.

El PCE realizó el IX Congreso, el más vergonzoso de su historia. Abandonó el Leninismo, apoyando la figura de la monarquía, y adoptó como suya la bandera monárquica. Más tarde hubo una ola constante de expulsiones y luchas internas entre renovadores, leninistas y carrillistas. Más tarde, los carrillistas son expulsados y se pasan al PSOE. Su deriva actual gira en torno al eurocomunismo.

El gran pacto de la paz social. Los Pactos de la Moncloa

Los Pactos de la Moncloa (Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron sendos pactos firmados el 25 de Octubre de 1977, en medio de una fuerte conflictividad social, entre el gobierno de Adolfo Suárez (UCD), los principales partidos políticos con representación parlamentaria antes mencionados, las asociaciones empresariales y el sindicato CCOO. Más tarde se uniría la UGT. Su objetivo no es más que procurar la estabilización del proceso de transición y adoptar una política económica determinada que contuviese la enorme inflación de entonces y la salida de la crisis económica y social.

El único sindicato que se negó a firmarlo fue la CNT, por coherencia con su postulado ideológico y su finalidad comunista libertaria, lo que conllevó un tremendo montaje policial, su posterior división, y el surgimiento de otra organización que sí aceptaría las nuevas “reglas del juego”.

Así pues, se garantizó la paz social entre las clases sociales, y la consagración de la Constitución Española, la cual refuerza la sacrosanta propiedad privada y la dependencia del estado del sindicalismo, y su posterior conversión en enormes gestoras profesionalizadas de conflictos, que se desenvuelven en un entorno laboral cada vez más complejo, así como en lo que se denomina agentes sociales orientados a fortalecer la paz social.

La España de la democracia

Un pueblo feliz de haber conseguido una cierta estabilidad política y social, un poco de miedo infundido orquestando un golpe de estado, el cada vez mayor distanciamiento del pueblo de la política a la hora de delegar su responsabilidad social y económica en elecciones parlamentarias o laborales, la pérdida de interés por el asociacionismo, la búsqueda del asistencialismo en el estado, el aniquilamiento de cualquier tipo de organización e ideología coherente que quisiese superar el capitalismo o intentase crear un poco de agitación, han sido las claves para que la política y la economía se eliticen en manos de unos pocos que creen tener la potestad de administrar a los demás.

Así pues, la grata costumbre española del enchufismo y la corrupción se ha hinchado, multiplicando la casta de vagos y parásitos del estado que no producen nada de nada en su día a día, pero que reciben sueldazos de júbilo, hacen concesiones económicas a empresas de amigos o familiares, o dan retiros a costa de todos aquellos que día a día tenemos que ir a nuestro puesto de trabajo y a enriquecerles a ellos y a los empresarios que se lucran de nuestra producción. No hay color político, PP, PSOE, IU, CCOO, UGT y la iglesia católica son los gestores del capitalismo y los responsables directos.

Muchos carniceros de la transición, protagonistas de montajes políticos y asesinatos, tienen puestos políticos, puestos en las administraciones de interior o defensa, o retiros de lujo. Como el caso de Emilio Hellín Moro, asesino de Yolanda González, militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), actualmente con un alto cargo en el Ministerio del Interior.

Tenemos multitud de políticos mediocres que, mientras van escalando puestos en los partidos, se dedican a colocar y recolocar a sus familiares, amigos, etc., en diversos puestos del partido, de la administración, del sindicalismo, cajas de ahorro, justicia, etc.

En todas las administraciones del estado se han ido creando cargos y más cargos, cada cual más inútil que sus predecesores, mientras que los servicios básicos de limpieza, infraestructuras, etc., se han ido externalizando y precarizando.

El mejor ejemplo de parásito vividor actualmente lo tenemos en el personaje Ángel Carromero, cachorrito cabeza de las Nuevas Generaciones del PP de Madrid como Vicesecretario General y Presidente de NNGG del Distrito de Salamanca, cuya responsabilidad era la de organizar eventos en Madrid. Fue expulsado de la Universidad Pontifica de Comillas de la carrera de Derecho y Administración de Empresas. Comenzó sus pinos como empresario con un gimnasio en el barrio de Salamanca, poco rentable y moroso con Hacienda, hasta que se desprendió de él. Le fue retirado el carnet de conducir en 2012 por 42 multas de tráfico desde 2009. Después de ser deportado de Cuba por el accidente de tráfico en el que murió un disidente, y vista su incapacidad para hacer nada socialmente útil, ha sido enchufado como asesor de una concejala en los distritos de la Latina y Moratalaz, y desde marzo de 2013 es asesor del grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid.

Otro ejemplo de enchufismo, parasitismo y derroche lo tenemos en Ana Botella y la ciudad de Madrid. El único motivo de que esta señora sea alcaldesa de Madrid no es ni más ni menos que ser la esposa de José María Aznar. Gracias a ella y a su predecesor en el cargo, Alberto Ruiz Gallardón, el Ayuntamiento actualmente está en el Palacio de Correos, cuya remodelación ha costado más de 500 millones de euros. Algunos lujos y caprichos son: un mayordomo cuya única función es servirle café, 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 € o 267 coches oficiales para uso personal. En una ciudad como la de Madrid, en la que existen más de 258.000 personas desempleadas, con más de 15.000 jóvenes menores de 25 años en paro, según las estadísticas oficiales, donde la mitad de estas personas carecen de recursos o ayudas (no se sabe cómo afrontarán sus gastos), y en las que los recortes y privatizaciones en materias de servicios sociales es descomunal (en 2013 el presupuesto de lucha contra el paro del Ayuntamiento bajó 17 millones de euros, un 17,8%, y el presupuesto de la Agencia para el Empleo bajó a los 27 millones, desde los 43,7 millones).

Gracias al escándalo de la contabilidad secreta del PP, a raíz del caso Bárcenas, se ha demostrado cómo este partido hace trato de favor con ciertas empresas: en forma de cesión y ejecución de contratos públicos, leyes a medida, inestabilidad laboral o reducción de personal a cambio de jugosas comisiones, tanto al partido como a sus miembros durante más de 20 años, así como conceder puestos de directivos a los que se retiran. Estos sobresueldos salpican a la presidencia de José María Aznar poco después de llegar a la Moncloa, Mariano Rajoy, Jaime Mayor Oreja, Javier Arenas, Álvarez Cascos, etc. Entre las empresas encargadas de aportar las comisiones destacan Sacyr Vallehermoso, OHL, Constructura Hispánica, Cedesa o Mercadona. Así otras organizaciones ligadas al PP, como Basta Ya o el portal Libertad Digital, también reciben suculentos ingresos de esta contabilidad, asegurando su máxima docilidad.

No podemos olvidarnos de la otra cara de la misma moneda: el PSOE, IU y los agentes sociales CCOO y UGT. Estos, aparte de las enormes subvenciones que da el estado, reciben suculentos beneficios gestionando la desgracia del trabajador. La reconversión industrial, con su consiguiente desmantelamiento de la industria, la temporalidad y la precariedad en la contratación, vino de la mano del PSOE, con Felipe González a la cabeza. La gestión de los “agentes sociales” CCOO y UGT, de defensa y mantenimiento de la paz social, al otro lado de la lucha de clases, trae consigo un gran muro en el que se suavizan, vacían de contenido y anulan cualquier tipo de movilizaciones, reivindicaciones, etc. Gestionan EREs en los que reciben dinero por negociar el despido de los trabajadores. En 2012, con la entrada en vigor de la nueva reforma laboral y la pasividad de los sindicatos oficiales, el número de EREs aumentó a un total de 29.958, con 406.810 personas despedidas. Incluso en varias fundaciones en las que estos sindicatos tienen asalariados, fue aplicada la reforma laboral, con EREs en los que se dejó en la calle a decenas de personas. Este método, que tan poco protege los intereses de los trabajadores, deja la puerta abierta a la plena corrupción, como en el caso de Andalucía.

El caso de los EREs de Andalucía salpica al PSOE de Andalucía, que se presenta como acusación particular para lavar su imagen. Este fraude consiste en un respaldo económico de la Junta de Andalucía tanto a empresas que se veían obligadas a presentar EREs para realizar prejubilaciones o despidos, como a los trabajadores afectados. La gestión del dinero puesto a disposición de la junta es irregular. Se concedieron prejubilaciones fraudulentas a personas que nunca habían trabajado en las empresas afectadas, un total de 12,3 millones de euros. Se concedieron subvenciones a empresas que no estaban presentando ERE o a personas que ni siquiera crearon ninguna empresa, en un total de 73,8 millones de euros. Se dieron comisiones a intermediarios, como consultoras, abogados y los sindicatos CCOO y UGT, que llegan hasta los 68 millones.

Incluso uno de los partidos socialdemócratas que hacen gala de ser una izquierda auténtica, pero que tanto defiende el sistema, como es el caso de IU, también tiene implicación en los casos de corrupción que salpican a los sindicatos. Así, el teniente alcalde de Sevilla, de IU, fue imputado por participar en la venta del suelo de Mercasevilla (empresa fraudulenta que forma parte del conglomerado). Otro tanto se puede decir de EUIA en el gobierno tripartito en Cataluña, donde, desde la Conselleria de Interior, se llevaron a cabo auténticas salvajadas y golpes represivos constantes contra los movimientos políticos y sociales ajenos al sistema. Otros casos conocidos son el de la alcaldesa de Maldiva, de IU, que tenía 17 miembros de la lista de IU y 57 familiares directos con contratos municipales, y pagó facturas por un importe de 69.854 euros a dos empresas de su esposo, e imputada de un delito contra la ordenación del territorio.

La iglesia católica no podía ser menos. Gracias a ese ser metafísico que dicen representar y por el cual dicen tener autoridad moral sobre toda la humanidad, el gobierno español le concede como institución más de 11 mil millones de euros en conceptos como asignaciones vía IRPF, exenciones y bonificaciones tributarias (IBI, impuesto de sociedades, impuestos de la renta), enseñanza, obra social y asistencial, hospitales, mantenimiento de patrimonio histórico y artístico, eventos religiosos, etc., etc. El genocidio practicado por esta institución a los largo de los siglos se cuenta por millones de víctimas en nombre de su Dios. Todos sus sacerdotes ejercen de guías morales de la población, que es adoctrinada en escuelas e iglesias a la más estricta sumisión y obediencia a través del miedo infundido por su Dios y a los constantes discursos que hablan de su deber devoto y de servicio a la iglesia. La caridad de esta institución, financiada por el estado, solo consiste en mantener y perpetuar la miseria. Su enorme influencia en la política española e internacional ha llegado a conseguir que la asignatura de religión sea computable con otro tipo de asignaturas a través de la LOMCE. Los casos de corrupción y escándalos sexuales (destacando la violación de niños) de esta institución se cuentan por miles a lo largo del globo terráqueo.

Hora de tomar las riendas de nuestro destino

Actualmente, mucha gente identifica la política como una actividad turbia y despreciable. Ese sentimiento de descrédito se traslada enseguida a los políticos, quienes ocupan los puestos más bajos en las encuestas que miden la estima social de los políticos y las instituciones del estado. Este distanciamiento de la persona de su responsabilidad económica y política en el puesto de trabajo, ha llevado a la profesionalización de la política y el sindicalismo. Así pues, la política es asunto de los políticos, como el sindicalismo es asunto de los sindicalistas, y solo a los políticos y a los sindicalistas les corresponde generalmente arreglar cuanto haga falta de los asuntos comunes, y por supuesto los particulares, porque, como resalta otro tópico que sigue justificando la profesionalización y elitización, para eso les pagamos. Así, nuestra única responsabilidad es contribuir con Hacienda y votar cuando nos digan, para que se sigan legitimando con la que debería ser nuestra responsabilidad. Por lo que todo lo que el asociacionismo ha conseguido se pierde a pasos agigantados, y por todo lo descrito anteriormente nuestra dependencia de ellos y del estado seguirá perpetuándose y expandiéndose.

Es por esto, que es nuestro deber como individuos políticos y sociales ser los precursores del asociacionismo autónomo en las aulas, en los puestos de trabajo, en las plazas, etc., Construyéndonos así como personas autónomas y únicas, fomentando la defensa y promoción de nuestros intereses de clase a través del anarcosindicalismo, construyendo una sociedad donde compartamos intereses económicos y sociales comunes con otros individuos, podremos plantearnos para qué nos sirven los obispos, los militares, los partidos políticos, los banqueros, los jueces podridos, los policías torturadores, o los sindicalistas. Nos podremos plantear para qué seguir dando de comer y mantener a toda esta panda de vagos, parásitos y vividores, y mantener las caducas estructuras de los estados a los que se agarran.

Es hora de señalar que esta farsa de sistema democrático y que el capitalismo no son más que sistemas que se han montado unos cuantos para perpetuar el poder, y acumular la riqueza por encima de las calaveras y los huesos de aquellos miles de trabajadores que asesinaron hace 77 años, sobre la sangre de todo trabajador asesinado en el puesto de trabajo, y sobre el sudor de los parados que se buscan la vida para subsistir y de los actuales trabajadores en activo.

Grupo Anarquista Tierra

Federación Anarquista Ibérica (FAI)

Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA)

Más allá de la escuela estatal y las luchas laborales. Hacia la autogestión de la enseñanza

En el debate en torno a la educación, la única discusión actual está en si debe estar supeditada al poder monopolista del estado y a la gestión de multitud de políticos/as parásitos/as, o si hay que apoyarse en la gestión privada a manos de la iglesia y especuladores/as diversos/as. Pero nosotros/as, como anarquistas, queremos ir más allá de reivindicaciones puramente laborales y economicistas, queremos hacer una crítica al sistema de enseñanza, tanto al estatal como al privado, con una perspectiva de transformación social, nunca de legitimación y mantenimiento de la inoperancia de la educación actual.

Con la lógica capitalista de que las personas están al servicio de la economía, y el vacío ideológico y transformador de las movilizaciones obreras del sector, se da al estado la llave para seguir adaptando las leyes educativas al servicio de la mercantilización de la educación, hacinando a los/as alumnos/as (aumento de las ratios), subiendo las tasas de la Universidad o la FP (elitización de la educación), dejando que sean las empresas quienes subvencionen las becas y las prácticas (privatización y especialización productivista), o reduciendo la contratación de profesorado funcionario, manteniendo interinos/as y abriendo la entrada de externos/as a la educación pública desde empresas privadas (precarización de las relaciones laborales).

Nosotros/as los/as anarquistas creemos firmemente que la emancipación de la clase obrera de sus cadenas va mucho más allá de lo exclusivamente material, y la evolución de la concienciación y la construcción íntegra del individuo es el primer paso que lleva a la aceptación de los postulados emancipadores por parte de los/as trabajadores/as. Dada esta premisa, el movimiento libertario ha trabajado durante décadas en la construcción de una teoría pedagógica y su fomento a través de escuelas racionalistas y ateneos libertarios desde las continuas reflexiones y debates en torno a las experiencias.

Nosotros/as no creemos en mejorar las instituciones educativas ni hacerlas más eficientes, queremos devolver el libre proceso de aprendizaje a las comunidades naturales, y la elaboración del proceso cultural entre todos/as, acabar con las instituciones privadas o del estado, que tienen secuestrado el proceso de conocimiento, y disolverlas. Ser partícipes como trabajadores/as de todas las actividades de la vida social, en una sociedad autogestionada y federativa de libres acuerdos tomados entre iguales por todos sus miembros, sin privilegios de ningún tipo.

Crítica a la enseñanza estatal y privada

El sistema de enseñanza está concebido como un sistema cerrado a otras instituciones sociales, cuyo fin es el de producir mercancía con su correspondiente título, para su inserción en el sistema clasista. Esta forma de educación está concebida para la especialización productivista con el fin de dar un mayor rendimiento del mismo capitalismo.

A todos/as los/as niños/as les es impartida constantemente una práctica determinada por las normas fundamentales del capitalismo. Así pues, al igual que la sociedad misma está estratificada y jerarquizada: existen patronos/as y asalariados/as, o gobernantes y gobernados/as; dentro del sistema educativo los/as niños/as empiezan a asimilar estos roles bajo la autoridad del profesorado (como papel policial), el cual debe velar constantemente por la actitud disciplinada sumisa y obediente de los/as niños/as y condenar o juzgar a todo aquel o aquella que se salga del marco normativo. Algunas herramientas en este camino son la repetición de dogmas incuestionables totalmente preelaborados y ajenos a cualquier pequeño/a, la delegación de toda práctica o experiencia a especialistas de turno, la programación mecánica de tiempos y ritmos con rígidos horarios que habitúan a la organización de la semana laboral, aislamiento del espacio de aprendizaje con el exterior, o los exámenes como herramienta de competición y exclusión entre los/as alumnos/as; las recompensas a los/as que asimilan y “aprueban” y la marginación de aquellos/as que no lo hacen. Así, la actividad natural se proscribe o se controla al servicio de la obediencia, los/as niños/as van adquiriendo el rol de sumisión para ganarse la aprobación de la autoridad referente y el rol competitivo con sus lógicas consecuencias, la humillación y violencia entre compañeros/as, el fracaso escolar o la exclusión de todo aquel o aquella inadaptado/a que deba ser retirado/a a otras instancias de reinserción.

Por ello, nos mostramos en contra de agravar diferencias sociales, de manipular física y mentalmente a los menores cuando son incapaces de defenderse, de la jerarquización, el autoritarismo, el confesionalismo religioso, los castigos como imposición represiva, la exclusión de la naturaleza o la separación por sexos.

La propuesta de los/as anarquistas. Caminando hacia la autogestión

Nuestra pretensión no es la gestión de los fondos estatales, ni construir la universidad obrera, ni seguir dando titulaciones; nuestra intención es la abolición del estado y cualquiera de sus estructuras de dominación. Para ello proponemos la autogestión educativa:

El término autogestión es la gestión cooperativa por los/as trabajadores/as y demás implicados/as en la gestión, distribución y consumo, de una forma libre e igualitaria, con independencia de cualquier tipo de factor externo. Se promueve la participación de toda la comunidad productora sin relación de autoridad entre los/as participantes.

En el factor educativo, creemos en un aprendizaje abierto y permanente en base a una recreación constante de uno/a mismo/a con su entorno natural, fuera de cualquier tipo de autoridad, de manera racionalista, secular y no coercitiva. Propugnamos el aprendizaje individual y colectivo en grupos y comunidades naturales: asociaciones productoras o comunidades libres sin tutela estatal o privada, cuya fuerza unificadora sea la creatividad y el contrato social libremente aceptado por todos sus miembros. Creemos que el aprendizaje no es repetir hasta memorizar, encerrados entre cuatro paredes, ni aceptar roles. Para nosotros/as es el trabajo colectivo de proyectos socialmente útiles, artísticamente recreativos y científicamente estimulantes para el entorno comunitario, técnico, económico y natural; entornos que deben de ser el medio para un aprendizaje y una construcción íntegra individual, libre y creadora. Así, mediante el cuestionamiento y el dialogo constante, la sociedad se recreará constantemente a sí misma.

Los niños y las niñas tendrán una insólita libertad, se realizarán ejercicios, juegos y esparcimientos al aire libre, se insistirá en el equilibrio con el entrono natural y con el medio, en la higiene personal y social, desaparecerán los exámenes y los premios y los castigos. Se hace especial atención al tema de la enseñanza de la higiene y al cuidado de la salud. Los alumnos visitarán centros de trabajo – las fábricas textiles de Sabadell, especialmente- y harán excursiones de exploración. Las redacciones y los comentarios de estas vivencias por parte de sus mismos protagonistas se convertirán en uno de los ejes del aprendizaje. Y esto se hará extensivo a las familias de los alumnos, mediante la organización de conferencias y charlas dominicales.
Francisco Ferrer i Guardia- La Escuela Moderna

El anarcosindicalismo, la mejor herramienta de lucha para los/as trabajadores/as

Entendemos la asamblea como el único medio de toma de decisiones en igualdad de condiciones entre todos/as los/as afectados/as de un ramo concreto.

Entendemos la autogestión en nuestro día a día como la mejor forma de mantener la independencia de cualquier tipo de subvención que domestique nuestra lucha.

Entendemos que la enseñanza debe ir ligada a otras ramas de lucha, coordinada con trabajadores/as de otras industrias, para así poder practicar la solidaridad entre los/as oprimidos/as y recuperar los recursos económicos y naturales que actualmente explota el capitalismo para su autogestión en comunidades igualitarias y libremente federadas. Es por eso que renegamos del corporativismo y de cualquier forma de aislamiento que solo divida a la clase obrera y fortalezca el estado.

Entendemos la huelga como una de las mejores herramientas de lucha de la clase obrera que tantas victorias nos ha dado, como, en su día, la jornada laboral de 8 horas (hoy aspiramos a una jornada de 6 horas como máximo de tiempo trabajando).

El asamblearismo frente al delegacionismo, la autogestión frente a la subvención, el federalismo frente al corporativismo y la huelga general indefinida frente a paros de 1 día, es la única manera de atajar los graves ataques que está sufriendo la clase obrera; luchar contra la ofensiva del estado y del capital, y construir un modelo económico y social para las personas, y no para la acumulación de riquezas de políticos/as, monarcas, empresarios/as y demás parásitos del sudor y la sangre obrera.

POR UNA ENSEÑANZA LIBRE
POR LA PEDAGOGÍA LIBERTARIA
HACIA LA AUTOGESTIÓN

Grupo Anarquista TIERRA (Federación Anarquista Ibérica-FAI-)

Los medios de comunicación de masas y la alternativa autogestionada

Podemos definir como medio de comunicación el instrumento o forma de contenido por el cual se realiza un proceso de trasmisión de información. Pueden ser medios de comunicación de masas, los cuales están dirigidos al público en general, o los medios de comunicación interpersonales, como puede ser el teléfono.

Pero es en los medios de información de masas donde nos queremos centrar, y es aquí donde podemos preguntarnos: ¿Qué nos quieren contar y cómo nos lo van a contar?

En España, los principales medios de comunicación de masas pertenecen a élites económicas que están ligadas a los principales partidos políticos del país. Tras años de "democracia" y sucesivos gobiernos del PSOE y el PP, ha quedado demostrado que ninguno de estos partidos tiene orientación ideológica, ya que solo se dedican a crear cargos para que los amigos de los cabezas visibles puedan parasitar sin trabajar ni producir, asegurarse un buen retiro y velar tanto por sus intereses, como por los de los empresarios, la alta nobleza y los grandes bancos. Así pues, ya que los términos "izquierda" y "derecha" han sido abolidos del panorama político electoralista desde la Transición, no tiene sentido llamar a ningún tipo de medio de comunicación de izquierdas o de derechas. Estos medios solo obedecen a las directrices de los partidos según los intereses de los mismos en cualquier momento, y de los bancos que posean acciones en las grandes empresas de la comunicación.

Un ejemplo muy claro de toda esta mafia banco-partido-medio es el grupo PRISA (Promotora de Informaciones, Sociedad Anónima), relacionada directamente con el PSOE, cuyo principal accionista es Liberty Acquisition Holding, empresa perteneciente al multimillonario Nicolas Berggruen, defensor aférrimo de la Unión Europea capitalista y creador del consejo de los 21, formado por personajes tan célebres como Tony Blair, relacionado con la guerra de Irak, Felipe González, que gobernó España durante 12 años trayendo la reconversión industrial o el trabajo precario a través de las Empresas de Trabajo Temporal, o Mario Monti, actual primer ministro tecnócrata italiano. Además, han entrado en PRISA HSBC, Grupo Santander, La Caixa o Telefónica (que adquiere bonos de la compañía por un valor de 100 millones de euros).

Así pues, ningún medio relacionado con el grupo PRISA (Cadena SER, El País, etc.) va a poder dar nunca una información de "izquierdas", sino al contrario, crean una opinión pública cercana a los intereses de todos sus accionistas.

Otro curioso ejemplo es Mediaset, grupo de comunicación creado en España en marzo de 1989 cuya actividad se centra en la producción y exhibición de contenidos televisivos. Mediaset es del grupo Fininvest, propiedad del famoso y controvertido expresidente italiano Silvio Berlusconi. Esta empresa genera contenidos para canales como Tele5 o Cuatro. Un 15 por 100 del capital social de Mediaset en España es de PRISA. El presidente actual de Mediaset España es Alejandro Echevarría, cuya familia está relacionada con el Grupo Correo, perteneciente este a Vocento, todos ellos relacionados con el PP.

Esto es una prueba, como tantas otras que existen, de que los medios de comunicación en España están relacionados entre todos y que la gran mayoría de ellos no son ni siquiera españoles, sino que su capital procede de intereses de otros países, cuya principal intención es sostener la estructura económica capitalista occidental, y la idea de la unión económica y política europea, la cual está haciendo estragos en todos los países europeos y que, como siempre, es la clase obrera la que los está sufriendo (altos índices de paro, trabajo precario, generaciones de jóvenes sin oportunidades, suicidios, etc.).

Este paradigma social nos hace ver que los medios de comunicación están en manos de las clases dominantes, y que son un instrumento que usan para sus propios intereses. Además, actualmente los medios de comunicación han evolucionado y se han convertido en objetos de consumo. Cualquier persona se vuelve consumidora de medios de comunicación. Con una finalidad de entretenimiento, va pasando nuestra existencia enfrente de cualquier canal de televisión o leyendo cualquier revista, solo por mera diversión o para pasar el tiempo, escuchando música, o cualquier programa de radio mientras se está trabajando, adquiriendo los valores que vemos reflejados y que consideramos más reales y verídicos, que lo que pasa directamente en nuestra calle o en nuestro barrio.

Las funciones de los medios de comunicación de masas, por tanto, aunque ciertos sociólogos puedan decir que están desfasadas, se pueden explicar en varios puntos:

1.- La función de vigilancia: La desproporcionada demanda, cada vez más inmediata, de información al momento hace que las grandes agencias de noticias e información estén constantemente pendientes de todo aquel acontecimiento o suceso morboso que pueda llamar la atención, intercambiando noticias con otros canales de información en un flujo continuo de datos sobre el mundo en el que vivimos. Esto forma redes de vigilancia constante de estas empresas hacia todo aquello de lo que puedan sacar rentabilidad económica.

2.- La función de adjudicación de estatus: Todos los medios de comunicación confieren estatus a determinadas personas, asuntos públicos, organizaciones o movimientos sociales. Según el interés económico o social pretendido por los dirigentes en la sombra, tanto de la política, como de la economía, ponen a tal o cual persona como cabeza visible de diversas políticas, o como símbolo de cualquier institución que se precie. Así, los consumidores de información centran su atención hacia el individuo señalado y pueden adorarle, mofarse o despreciarle, desviando así su atención de los principales responsables de los problemas económicos o sociales que machacan de forma constante a la clase obrera. Así como se puede hacer con tal o cual persona, también puede adjudicarse estatus a los movimientos sociales que actualmente están surgiendo, pudiendo dar más importancia a unos, por los diversos intereses políticos y sociales que pudiesen tener, acallando al resto, para que así no se divulgue ningún tipo de reivindicación que pudiese dañar al sistema.

3.- La función de presión para la aplicación de normas sociales: Para analizar esta función, hay que saber quién está en potestad de aplicar las normas sociales. Podemos suponer que no son los pobres precisamente, quienes tienen capacidad de aplicar esta presión. Históricamente han sido los que poseen la fuerza y la riqueza, sobre los que son sometidos: las mayorías étnicas sobre las minorías, la gente mayor sobre la gente más joven o simplemente, dentro de una sociedad patriarcal, el hombre sobre la mujer. En este caso, son las personas que ostentan el poder, las fuerzas de la ley y el orden, la Iglesia y todos aquellos que pueden imponer definiciones de moralidad a otros. Estos son los que usan a los medios de comunicación para etiquetar a todos aquellos contrarios al interés económico y social de los poderosos, aplicando las normas sociales que respeten todo su estatus económico, social y no se interpongan en sus intereses. Así pues, un político, un cura, un policía o un periódico, puede tachar a varios jóvenes de un entorno de clase baja como desviados, y que estos sean tratados como indignos de confianza y condicionarlos a conductas agresivas, hasta que los mismos se definan como desviados, marginales o cualquier otra etiqueta, hasta que reproduzcan este rol. Pero nunca la voz de cualquier trabajador o excluido podrá tener relevancia en ningún tipo de medio de comunicación de masas, ni podrá tener relevancia en la crítica hacia la estructura económica y social. Además, a nivel de control de población, al bombardear constantemente con estigmas, como la delincuencia juvenil, las violaciones, las drogas, los asesinatos, los abusos sexuales, violencia policial, etc., tanto a nivel nacional, como internacional, la alerta social y el miedo crecen, haciendo a la población más sumisa y apática.

4.- La función de transmisión de la cultura: Cada persona, cada municipio o cada región tiene unos valores culturales determinados. Algunos de ellos son rentabilizados para sacar beneficios y otros son desechados. Son estos rentabilizados los que tienen la prioridad en los medios de comunicación de masas, después de los objetos de consumo de la industria del espectáculo. Espectáculos de sangre y tortura, como la tauromaquia, en la que hay muchos intereses económicos tanto de grandes ganaderías, como de otros empresarios relacionados con estos eventos, ocupan las páginas de diversos diarios españoles. Prostitución, música comercial carente de contenido, deportes de unas pocas élites de grandes empresarios que mueven millones de euros, pueden llegar a ser el contenido de cualquier medio de información. Canales de televisión como Divinity, destinado a mujeres, en el que se trasmiten valores sexistas y patriarcales, convirtiendo a la mujer en un mero objeto obsesionado por las compras o la estética, u otros como Energy, que trasmiten valores también patriarcales dirigidos a los hombres, con un contenido alto en machismo, autoritarismo y violencia. Revistas que, al igual que los canales mencionados, solo degradan a la mujer como mero objeto sexual y al hombre como ser dominante. En definitiva, valores y cultura alienante, ocio dirigido y objetos de consumo divulgados por los dueños del capital para crear seres que satisfagan una necesidad inmediata creada solo para el consumo.

5.- La función narcotizante: esta es más una disfunción que una función, haciendo referencia a que la avalancha de contenidos, imágenes, sonidos y cualquier otro tipo de información de manera constante a lo largo del tiempo adormece, nos resta capacidad crítica y nos lleva a una condición de superficialidad, en que no somos capaces de indagar en ningún tipo de tema.
Prensa obrera y autogestionada

Aun antes de la llegada de la I Internacional a España, ya existía prensa obrera como principal medio de comunicación libre y autogestionado, sin dependencia de ningún partido ni de ningún tipo de empresa, con la intención de contraponerse a la prensa escrita editada por la burguesía. En el siglo XIX, los medios de comunicación de masas ya servían como medio de manipulación y de justificación de la penosa realidad social que sufría la clase obrera en Europa y América (insalubridad, hacinamiento, trabajo esclavo, explotación de menores, etc.). Su principal consumidor era la clase media-alta, la cual podía tener acceso a la educación a través de la Iglesia.

Algunos periódicos y revistas autogestionados y libres durante el siglo XIX fueron: La Federación, Espartaco, El trabajador, La Asociación, La Unión Obrera, Acracia, Tierra y Libertad, etc. Los objetivos de estos medios eran:

-La trasmisión de ideas y el debate continuo de las mismas.

-Información sobre los acontecimientos dentro del movimiento obrero, lejos de la manipulación de partidos, gobiernos y empresarios.

-La trasmisión de valores culturales libres, la educación y la formación integral del individuo para potenciar su autonomía.

La trasmisión de conocimientos a la clase obrera se hacía principalmente en los sindicatos y en los ateneos libertarios, así como en las escuelas racionalistas. El periódico Solidaridad Obrera, creado en 1907, después de la reorganización del movimiento obrero antiautoritario en España, fue portavoz del sindicato Solidaridad Obrera en Cataluña, embrión de la Confederación Nacional del Trabajo. Este mismo periódico continuó siendo el portavoz de la Confederación Regional de Cataluña después de la creación de la CNT.
En Pleno Nacional de Regionales en 1932 se decidió que la anarcosindical poseyese un órgano propio de expresión llamado CNT, nombre elegido en contraposición al diario conservador ABC. El primer número vería la luz el 14 de noviembre de ese mismo año.

El periódico Tierra y Libertad, aunque ya existió desde 1888 como semanario o como suplemento de La Revista Blanca, años después reapareció como semanario en 1930, editado por la Federación Anarquista Ibérica, siendo diario en el periodo revolucionario desde 1936 a 1939.

Actualmente, desde las organizaciones libertarias y autogestionadas, seguimos editando revistas y periódicos con los objetivos de trasmitir la realidad social y la problemática de la clase obrera, la trasmisión de valores culturales libres de autoritarismo, la pedagogía, el análisis de la realidad económica y social, y el constante debate para nuestra construcción integral como individuos únicos y autónomos. Destacan entre estas publicaciones el CNT, órgano de expresión de la Confederación Nacional del Trabajo, de tirada mensual; Solidaridad Obrera, órgano de expresión de la Confederación Regional de Cataluña y Baleares, federada a la CNT, de tirada bimestral; Tierra y Libertad, periódico anarquista mensual editado por la FAI, y El Fuelle, órgano de expresión de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias, de tirada semestral.

Para contrastar visiones y distintas realidades en otras partes del mundo, se puede observar la eclosión de prensa autogestionada y libertaria en América Latina, donde existen multitud de publicaciones, como El Libertario en Venezuela, Organización Obrera de la FORA-AIT, El Libertario de la FLA (ambos de Argentina), o Cuba Libertaria.

Otros tipos de medio de comunicación son las radios libres y comunitarias en contraposición a los canales comerciales de radio, que ejercen una función idéntica a los periódicos o la televisión. Este tipo de radios existen a lo largo y ancho de España, donde también están compuestas por o participan anarquistas, y se divulga nuestro trabajo diario y nuestra perspectiva económica y social, así como el fomento del diálogo entre trabajadores, los principales afectados en cualquier temática económica y social, contrarrestando los programas de las radios comerciales llenos de tertulianos que ladran sin decir nada. Algunos programas de radio son Erre k Erre en Radio Vallekas los domingos, en emisión abierta, donde se da voz tanto a las luchas laborales, como a las vecinales y sociales; o el programa Solidaridad Obrera, realizado por los compañeros de la CNT Valencia en Radio Malva.

En definitiva, comunicación hecha y soportada económicamente por trabajadores para trasmitir su voz a toda la clase obrera, rompiendo con la narcotización a la que somos sometidos diariamente por el bombardeo continuo de información y publicidad de las grandes empresas capitalistas, las cuales solo ven en nosotros meros objetos de consumo y de ganancia, reforzando su posición en la jerarquía social y su función de control y sometimiento.

Grupo Anarquista Tierra (FAI)
g.tierra@yahoo.es
http://www.nodo50.org/tierraylibertad/3articulo.html