A vueltas con la terminal

A aquellas personas que hayan oído hablar de GNU/Linux les sonarán qué es una terminal y por qué es imprescindible usarla en cualquier distribución GNU/Linux. Lo cierto es que leyendo los hilos (primero éste “El excesivo amor por el terminal” y luego este otro), me ha venido unas reflexiones acerca de cómo se percibe desde fuera el mundo del software libre y GNU/Linux. Sinceramente, en todos esos hilos de discusión tienen su parte de razón, pues por un lado, aunque la terminal sea una herramienta muy potente e imprescindible para cualquier distribución GNU/Linux, no lo es todo, y hay tareas que se realizan mejor o se realizan con mayor facilidad desde una interfaz gráfica (ventanas, botones y clicks de ratón). Por otro lado, se habla mucho de los perfiles de usuario y se tiende a pensar en perfiles que no son siempre ajustados a la realidad. Mi aporte a esta discusión está enfocada a tratar sobre la imagen que damos los "linuxeros" a quienes no lo son, y mi impresión es que parecemos frikis.

Lo primero, contaré un poco algunas experiencias personales que tuve cuando hablé del tema con otras personas. Una buena parte de usuarios de ordenadores lo quiere todo hecho y no tener que estar peleándose con su ordenador para que funcione adecuadamente. Bueno, me atrevería a decir que todo el mundo. Recuerdo una anécdota cuando instalé un Lubuntu a un amigo, le dije que las tareas administrativas se hacían por terminal y le dije algunos comandos básicos. En el entorno gráfico, estaba algo perdido aunque era más o menos intuitivo. Luego, al no saber usar la línea de comandos, finalmente abandonó el Linux y volvió a Windows otra vez. Y sí, la gente no está acostumbrada a usar la línea de comandos, lo quiere todo con ventanitas y botoncitos. Ante esta situación, saqué una pequeña conclusión: no se puede decir a alguien acostumbrado al entorno gráfico a que de golpe y porrazo se aprenda comandos y los atajos de teclado en la terminal  o shell.

Lo segundo, hay que admitir que la gran mayoría de la gente usa el ordenador solamente para navegar por Internet, ver el Youtube, las redes sociales y poco más. Y parece que se quiera excluir a este tipo de gente. Obviamente, entiendo que da cierta mala gana que un usuario de este perfil vaya a un foro a preguntar una duda nimia y espere una respuesta tipo "Siguiente, siguiente, Fin". He leído en los comentarios de los hilos mencionados en los links del principio donde dijeron de mandar a usuarios así a que vuelvan a Windows. Por un lado, lamentable, por otro, en cierto modo se entiende. En este caso, es razonable que un recién llegado a GNU/Linux ponga un poco de su parte leyendo algún manual o la documentación sobre el sistema que ha instalado, es tan de lógica como cuando compras un mueble desmontado y te lees el manual de instrucciones para montarlo.

Tercero, no entiendo por qué exigir a quienes quieran usar GNU/Linux, aunque sea solamente para enchufar el ordenador y abrir el navegador, que se compliquen la vida destripando el sistema usando la línea de comandos o tener que contribuir obligatoriamente a la comunidad del software libre. Tenemos que asumir que los ordenadores no solo lo usan informáticos, que son considerados herramientas para realizar tareas tanto comunes como profesionales, tales como diseñar carteles, escribir documentos, editar multimedia, gráficos en 3D, programar, compilar, etc... Y no tienen por qué estar enterados de la parte técnica, sobre todo aquel usuario que solo utiliza el navegador y pasa del resto. Por algo existen muchísimas distribuciones GNU/Linux con todos los sabores que se quieran: Arch Linux para quienes prefieran montarse su propio sistema, Linux Mint para quienes quieran tener un Linux usable sin complicaciones, Debian, Gentoo o Slackware para servidores, Kali Linux para hackers... Hay gente que critica a Ubuntu y Mint por ser distribuciones que tienen más aplicaciones gráficas para administrar el sistema, pero yo lo veo muy positivo porque permite que cualquiera con unos conocimientos mínimos se los pueda instalar y funcionar sin tirarse de los pelos configurando su sistema desde la línea de comandos.

En mi caso, abandoné Windows XP para usar Ubuntu sin tener ni idea de cómo manejarse en la línea de comandos, luego pasé por otras distribuciones como Bodhi Linux y Manjaro hasta llegar a Arch. De no ser por Ubuntu, posiblemente me haya quedado en Windows y no estaría usando Arch. Sin embargo, hay casos y casos, pero lo que vengo a decir es que cada cual tiene su ritmo y ganas de aprendizaje, no a todos les va el trastear en la terminal ni todo el mundo tiene tiempo para estar horas leyendo documentación y experimentar.

De todos modos, GNU/Linux está evolucionando bastante bien, y entornos como KDE, Gnome o XFCE cada vez tienen mejores aplicaciones gráficas, que junto a la línea de comandos, se convierte en un sistema muy completo, con buen rendimiento, robustez y seguridad. Ahora el asunto es que a cada tarea le corresponde su adecuada herramienta y su adecuada interfaz, sea gráfica o por línea de comandos, no tenemos por qué ceñirnos a una sola. Finalmente, respecto a los usuarios novatos y de cara al exterior del mundo de GNU/Linux, me parece que, al igual que en la militancia política y las líneas estratégicas que tracemos, es muy importante no encerrarse en sí, por lo que es positivo acercar los sistemas GNU/Linux como alternativas reales y funcionales a los sistemas privativos. Y la mejor manera, guste o no, es mostrando que es posible manejarse en GNU/Linux gráficamente, sin tener que tocar la línea de comandos. Yo aprendí de mis propios errores explicando cómo va la consola de primeras, y por eso a la gente que le pica la curiosidad con GNU/Linux, mejor les recomiendo Mint o Xubuntu. Y conforme se vayan acostumbrando, ya verán si les sería conveniente echar mano de la línea de comandos si quieren explorar herramientas potentes.

PD: La imagen de la cabecera de este artículo es un pantallazo del comando cowsay -e @@ -f turkey "¿Por qué la línea de comandos? ¿No es más fácil hacerlo todo con clicks?"

PD2: Si queréis saber la estructura de cualquier terminal, aquí os dejo una imagen;

La terminal

Software libre en la era de los ordenadores

Cuando hablamos de software libre no solo nos referimos a programas gratuitos, sino también a todo aquel software desarrollado por una comunidad que se publica bajo una licencia libre. Dentro del software libre, lo que se nos vendría a la cabeza sería Linux. Y os preguntaréis, ¿qué tiene que ver todo esto en un espacio que no está dedicado a la tecnología? Pues se da el caso que en los países capitalistas avanzados, el ordenador está tan presente en nuestras vidas como la caja de herramientas de toda la vida que guardamos en el trastero. El ordenador se ha convertido también en un electrodoméstico tradicional como la lavadora o el frigorífico, el cual utilizamos como fuente para consultar la información, realizar documentos, navegar por Internet, descargar, escuchar y compartir música, etc.. Y como siempre, viene bien que conozcamos un poco mejor las herramientas que usamos para poderlas aprovechar mucho mejor. Antes de hablar de Linux, haré un breve repaso sobre Windows, el sistema operativo que nos viene por defecto impuesto en cada ordenador que compramos en la tienda (de hecho, pagas por el sistema operativo y sus complementos como el Office, importe que va incluido en el precio del ordenador). Sin embargo, Windows está pensado para que cualquiera lo pudiera usar, teniendo sus asistentes e interfaces gráficas para todo. Entonces, ¿qué problema hay? Aunque con Windows podamos realizar muchas tareas de las mencionadas anteriormente, posee varios inconvenientes a destacar;

—Al ser software privativo, solo ceden su licencia de uso previo pago de la misma, y además tiene muchas restricciones, como el no poder modificar partes del sistema operativo ni sus características y que dicho sistema no es tuyo, sino que sigue siendo propiedad del fabricante (Windows de Microsoft, MAC OS X de Apple).

—No es un sistema operativo seguro, a no ser que le instales un buen antivirus, también de pago. Aun así, algunas fuentes señalan que la NSA puede espiarnos a través del sistema operativo Windows sin que ningún anti-spyware lo detecte.

—Presenta problemas de rendimiento con el paso del tiempo y requiere de programas de limpieza para borrar la basura que acumula. Además, los cuelgues y la inestabilidad del sistema también están a la orden del día, así como la necesidad de formatear el sistema cada cierto tiempo.

—Otra importante pega de Windows es que viene con obsolescencia programada y deja de servir para 'revivir' equipos antiguos.

 ¿Y qué podríamos decir de Linux? Pues Linux es en realidad un núcleo de sistema operativo (kernel) a partir del cual se construyen las llamadas distros, que son sistemas operativos completos con sus características. El kernel de Linux fue desarrollado por Linus Torvalds y actualmente es mantenido por una comunidad alrededor del mundo. La principal diferencia con Windows es que Linux es software libre y cada distro es desarrollada por una comunidad de desarrolladores, programadores y demás. Richard Stallman sería quien inicie el movimiento por el software libre y desarrolle las licencias GPL, las cuales permiten la libertad para copiar, ver y modificar su código y distribuir los programas libremente. ¿Qué tendrá que ver esto a nivel de usuaria? La cuestión por la que recomiendo el uso de software libre en vez del privativo no es por cuestión de coherencia ideológica (que también, pero no es la principal), sino por su funcionalidad y por promocionar el uso de alternativas libres igualmente funcionales que el privativo. Con Linux disfrutaremos de las ventajas de ser gratuito —aunque tendremos la opción de donar y apoyar proyectos de software libre—, permiten más margen para configurar las aplicaciones y la libertad para poder escoger los programas que mejor se adapten a nuestras necesidades, así como la apariencia del entorno gráfico. Y para usarias más avanzadas, poder tener mayor control sobre su sistema y su equipo. A estas ventajas podemos destacar los siguientes:

—Sus distribuciones, excepto algunas orientadas a empresas, son gratuitas, las cuales se pueden descargar sus imágenes en bruto y a partir de ellas crear un CD, USB o DVD arrancable para instalarlo en el eauipo.

—Ofrece un buen rendimiento, robusted, flexibilidad y mejor aprovechamiento de los recursos en cualquier tipo de hardware, aunque para ello tendremos que escoger la distro adecuada a sus especificaciones de hardware. Con el tiempo, Linux no acumulará basura, por lo que no necesitaremos programas de limpieza ni tener que formatear, puesto que el sistema se sigue manteniendo estable por mucho tiempo que pase.

—A pesar de que con la popularización de distros como Ubuntu o Linux Mint hayan hecho que comenzaran a programar virus para Linux, estos sistemas operativos siguen siendo mucho más seguros que Windows, aunque algunas recomiendan instalar algún antivirus (obviamente software libre) en Linux.

—Carece de obsolescencia programada, lo que hace que con el tiempo se pueda seguir usando sin problemas de cuelgues ni comiencen a salir errores críticos del sistema. Además, gracias a Linux podemos revivir equipos antiguos y hacerlos usables otra vez sin tener que comprar nuevos ordenadores.

El problema de Linux es que requiere ciertos conocimientos, pero esto realmente no es una pega cuando aprendemos, y veremos que es más una ventaja que un inconveniente. Si te ha convencido o tienes curiosidad, ¿qué distribuciones escoger? Recomendaré algunas que son más fáciles de instalar y tienen un entorno gráfico agradable. Actualmente, Linux está mejorando mucho y cada vez más gente ve alternativas en ello. He aquí una pequeña lista: ElementaryOS, Ubuntu, Linux Mint, Manjaro Linux, Antergos... y para quienes quieran aventurarse con algo más configurable y avanzado, podéis probar Arch Linux. Además de esto, también estaría bien nombrar algunas alternativas libres al software privativo:

  • Multimedia: VLC (reproductor audio y vídeo), brasero (gravadora de CD/DVD), Open Shot (editor de vídeos)...
  • Suite ofimática (procesador de textos, hojas de cálculo, power point...): LibreOffice.
  • Edición de imágenes: GIMP, Inkscape, blender (editor de gráficos en 3D)
  • Navegadores: Icecat, Firefox, Chromium...
  • Mensajería: Pidgin, Thunderbird...

En caso de que querramos correr un programa de Windows en Linux, usaríamos Wine para ejecutarlo.

Por último, aunque me gustaría dedicar más entradas sobre el proceso de instalación de una distro Linux, lamentablemente, este no es un espacio para cuestiones meramente técnicas. De todos modos, en la red existen muchos tutoriales sobre los cuales apoyarse. Dedico esta entrada a Linux porque pienso que sería interesante que en la era de la tecnología sepamos qué estamos usando y qué alternativas hay, además de aprovechar las herramientas que existen, funcionan bien, son gratuiras, seguras, ofrecen buenas prestaciones y están a nuestra disposición.