A vueltas con la terminal

A aquellas personas que hayan oído hablar de GNU/Linux les sonarán qué es una terminal y por qué es imprescindible usarla en cualquier distribución GNU/Linux. Lo cierto es que leyendo los hilos (primero éste “El excesivo amor por el terminal” y luego este otro), me ha venido unas reflexiones acerca de cómo se percibe desde fuera el mundo del software libre y GNU/Linux. Sinceramente, en todos esos hilos de discusión tienen su parte de razón, pues por un lado, aunque la terminal sea una herramienta muy potente e imprescindible para cualquier distribución GNU/Linux, no lo es todo, y hay tareas que se realizan mejor o se realizan con mayor facilidad desde una interfaz gráfica (ventanas, botones y clicks de ratón). Por otro lado, se habla mucho de los perfiles de usuario y se tiende a pensar en perfiles que no son siempre ajustados a la realidad. Mi aporte a esta discusión está enfocada a tratar sobre la imagen que damos los "linuxeros" a quienes no lo son, y mi impresión es que parecemos frikis.

Lo primero, contaré un poco algunas experiencias personales que tuve cuando hablé del tema con otras personas. Una buena parte de usuarios de ordenadores lo quiere todo hecho y no tener que estar peleándose con su ordenador para que funcione adecuadamente. Bueno, me atrevería a decir que todo el mundo. Recuerdo una anécdota cuando instalé un Lubuntu a un amigo, le dije que las tareas administrativas se hacían por terminal y le dije algunos comandos básicos. En el entorno gráfico, estaba algo perdido aunque era más o menos intuitivo. Luego, al no saber usar la línea de comandos, finalmente abandonó el Linux y volvió a Windows otra vez. Y sí, la gente no está acostumbrada a usar la línea de comandos, lo quiere todo con ventanitas y botoncitos. Ante esta situación, saqué una pequeña conclusión: no se puede decir a alguien acostumbrado al entorno gráfico a que de golpe y porrazo se aprenda comandos y los atajos de teclado en la terminal  o shell.

Lo segundo, hay que admitir que la gran mayoría de la gente usa el ordenador solamente para navegar por Internet, ver el Youtube, las redes sociales y poco más. Y parece que se quiera excluir a este tipo de gente. Obviamente, entiendo que da cierta mala gana que un usuario de este perfil vaya a un foro a preguntar una duda nimia y espere una respuesta tipo "Siguiente, siguiente, Fin". He leído en los comentarios de los hilos mencionados en los links del principio donde dijeron de mandar a usuarios así a que vuelvan a Windows. Por un lado, lamentable, por otro, en cierto modo se entiende. En este caso, es razonable que un recién llegado a GNU/Linux ponga un poco de su parte leyendo algún manual o la documentación sobre el sistema que ha instalado, es tan de lógica como cuando compras un mueble desmontado y te lees el manual de instrucciones para montarlo.

Tercero, no entiendo por qué exigir a quienes quieran usar GNU/Linux, aunque sea solamente para enchufar el ordenador y abrir el navegador, que se compliquen la vida destripando el sistema usando la línea de comandos o tener que contribuir obligatoriamente a la comunidad del software libre. Tenemos que asumir que los ordenadores no solo lo usan informáticos, que son considerados herramientas para realizar tareas tanto comunes como profesionales, tales como diseñar carteles, escribir documentos, editar multimedia, gráficos en 3D, programar, compilar, etc... Y no tienen por qué estar enterados de la parte técnica, sobre todo aquel usuario que solo utiliza el navegador y pasa del resto. Por algo existen muchísimas distribuciones GNU/Linux con todos los sabores que se quieran: Arch Linux para quienes prefieran montarse su propio sistema, Linux Mint para quienes quieran tener un Linux usable sin complicaciones, Debian, Gentoo o Slackware para servidores, Kali Linux para hackers... Hay gente que critica a Ubuntu y Mint por ser distribuciones que tienen más aplicaciones gráficas para administrar el sistema, pero yo lo veo muy positivo porque permite que cualquiera con unos conocimientos mínimos se los pueda instalar y funcionar sin tirarse de los pelos configurando su sistema desde la línea de comandos.

En mi caso, abandoné Windows XP para usar Ubuntu sin tener ni idea de cómo manejarse en la línea de comandos, luego pasé por otras distribuciones como Bodhi Linux y Manjaro hasta llegar a Arch. De no ser por Ubuntu, posiblemente me haya quedado en Windows y no estaría usando Arch. Sin embargo, hay casos y casos, pero lo que vengo a decir es que cada cual tiene su ritmo y ganas de aprendizaje, no a todos les va el trastear en la terminal ni todo el mundo tiene tiempo para estar horas leyendo documentación y experimentar.

De todos modos, GNU/Linux está evolucionando bastante bien, y entornos como KDE, Gnome o XFCE cada vez tienen mejores aplicaciones gráficas, que junto a la línea de comandos, se convierte en un sistema muy completo, con buen rendimiento, robustez y seguridad. Ahora el asunto es que a cada tarea le corresponde su adecuada herramienta y su adecuada interfaz, sea gráfica o por línea de comandos, no tenemos por qué ceñirnos a una sola. Finalmente, respecto a los usuarios novatos y de cara al exterior del mundo de GNU/Linux, me parece que, al igual que en la militancia política y las líneas estratégicas que tracemos, es muy importante no encerrarse en sí, por lo que es positivo acercar los sistemas GNU/Linux como alternativas reales y funcionales a los sistemas privativos. Y la mejor manera, guste o no, es mostrando que es posible manejarse en GNU/Linux gráficamente, sin tener que tocar la línea de comandos. Yo aprendí de mis propios errores explicando cómo va la consola de primeras, y por eso a la gente que le pica la curiosidad con GNU/Linux, mejor les recomiendo Mint o Xubuntu. Y conforme se vayan acostumbrando, ya verán si les sería conveniente echar mano de la línea de comandos si quieren explorar herramientas potentes.

PD: La imagen de la cabecera de este artículo es un pantallazo del comando cowsay -e @@ -f turkey "¿Por qué la línea de comandos? ¿No es más fácil hacerlo todo con clicks?"

PD2: Si queréis saber la estructura de cualquier terminal, aquí os dejo una imagen;

La terminal

Añadiendo una capa de seguridad al navegar por la red

Hace tiempo escribí unas pinceladas sobre software libre y GNU/Linux, que si mi memoria no falla, fue el único tema de informática sobre el que traté. Ahora, me gustaría compartir unos pequeños conocimientos para que nuestra navegación sea más anónima en un Internet cada vez más vigilado y rastreado. Para ello, hablaremos del navegador Tor, unas configuraciones de Firefox y una conexión VPN. Advierto de que estas medidas no sirven de nada si al final acabamos poniendo nuestros datos personales, direcciones y fotos en las redes sociales, aunque de todos modos, tampoco sería para descartar este tema. Otra nota importante: si usas Windows 10, no sigas leyendo a no ser que te pases a otro sistema operativo porque este sistema operativo es en sí un spyware que registra toda tu actividad y envía los datos a Microsoft, por lo que tomes la medida que tomes, será inútil.

Navegador Tor

Este navegador es en realidad un Firefox adaptado especialmente para la navegación anónima. Su funcionamiento es sencillo: se conecta a la llamada Red Tor formada por millones de nodos (relays) repartidos por el mundo. Estos nodos son en realidad ordenadores de usuarios anónimos que se ofrecen voluntarios montando un nodo para la red Tor. Existen básicamente tres tipos de nodos: los de entrada, los cuales reciben las peticiones del navegador, los del medio que enrutan el tráfico entre los nodos, y los de salida por donde salen las peticiones hacia el destino. En otras palabras, cuando navegamos, el navegador encripta el tráfico saliente y entrante hacia un nodo de entrada, y a partir de allí, viaja por la red Tor a través de 3 o 4 nodos y sale a la red normal. En la práctica, esto hace que sea muy difícil rastrear la actividad en la red, ya que el tráfico que viaja a través de los nodos va encriptado y sale a la red normal en cualquier país (un nodo de entrada puede estar en Francia, otros del medio en EEUU, Holanda,... y el de salida en Pakistán). Además, va cambiando las conexiones entre nodos, lo cual, en unos minutos podemos tener una IP en Chile y pasado un rato, en Alemania, por ejemplo.

Esquema del funcionamiento de la red Tor

Además, a través de Tor te permite acceso a la Deep Web, que es un espacio en Internet oculto, no accesible desde un navegador normal y tampoco se encuentra en los buscadores (no profundizaré sobre esto porque no es tema para hablar en este artículo sobre la Deep Web). También lleva unos complementos como noscript que impide que en el navegador se ejecute javascript que puede contener trozos de código para detectar tu IP real.

Las desventajas que he notado es que el ancho de banda se reduce ligeramente, está más optimizado para un dispositivo Android rooteado (con privilegios de administrador), y en la versión para ordenador solo encripta el tráfico generado desde Tor, no desde otras aplicaciones como un cliente de correo electrónico y/o de chat, un juego online o las conexiones que realiza tu sistema.

De todos modos, se puede descargar aquí para todos los sistemas operativos y es muy fácil de usar.

Configurar Firefox

Podemos mejorar un poco más nuestra privacidad en caso de que estemos utilizando Firefox. Lo primero, podemos cambiar el historial y la política de cookies. Las cookies son pequeños archivos que envían las páginas web para mantener una sesión de usuario o también para recoger estadísticas sobre ti, como por ejemplo, a qué secciones de la página sueles frecuentar, la IP desde donde te conectas, el tiempo en que te mantienen en ellas, etc. Para ello, vamos a la sección de "Preferencias" y al apartado "privacidad". Aquí podemos ir marcando las opciones que queremos respecto al historial, la caché, las cookies, etc. Recordad que en según qué sitios las cookies son obligatorias para mantener una sesión.

Menú Preferencias

Una advertencia que viene del navegador Tor, es que recomienda que no selecciones tu idioma nativo para las páginas multilingües. Se puede configurar en el apartado "Contenidos" del menú de "Preferencias"

Idioma predeterminado

Otra configuración relevante es el menú "about:config", donde si lo pones por primera vez, te saldrá una advertencia ya que estás tocando zonas sensibles del navegador. Pero no hay que preocuparse. Para este caso, hay un elemento incómodo que podemos desactivar llamado media.peerconection.enabled que es una opción que utiliza el protocolo webRTC que te delata las direcciones IP reales desde donde te conectas. Dejándolo en el valor false con doble click lo desctivaremos y dejará de revelarnos nuestra IP en caso de que nos conectemos a través de una VPN que veremos a continuación.

Entra a través de la barra de navegación poniendo about:config

E incluso podéis cambiar el buscador predeterminado del navegador. En mi caso, me he acostumbrado a uno llamado DuckDuckGo, una alternativa bastante buena a Google que también ofrece buenos resultados en la búsqueda y no es tan invasivo. Además, tiene una opción muy buena denominados !Bang, que son atajos para buscar en otros sitios. Por ejemplo, si pones !g [texto que quieres buscar], te busca en Google, !youtube en Youtube, etc...

Configurar motores de búsqueda en Preferencias

Para profundizar en estos temas, os sugiero buscar acerca de los add-on o complementos para el navegador sobre temas de privacidad y seguridad. Por otro lado, lamento no poner nada para quienes usen Google Chrome.

Conectarse a una VPN

Una VPN (Virtual Private Network) es una red privada virtual a través de Internet que ofrece una conexión punto a punto desde tu ordenador hasta una oficina o servidor remoto como si fuese una conexión de área local a través de un túnel virtual. Existen proveedores de VPN de pago, que son los que garantizan realmente la privacidad y permiten conectarse a Internet como si estuviésemos en otro país, ofreciendo la posibilidad de seleccionar entre varios países. O sea, que a nivel práctico, una VPN es similar a Tor, pero que posee unas ventajas mayores como un mejor ancho de banda y enruta todo el tráfico que genera el ordenador, no solo el navegador.

Esquema VPN

No obstante, el colectivo riseup ofrece un servicio de VPN gratuito al que llevo yo utilizando una buena temporada. Ahora bien, la aplicación llamada Bitmask utilizada para conectarse a su VPN solo está disponible para Linux y Android. Así que lo siento por quienes uséis Windows. Realmente es fácil de instalar, y está bien integrada para Debian, Ubuntu y basados en Ubuntu, aunque funciona perfectamente en otras distros GNU/Linux instalando, además de Bitmask, el paquete openvpn para que la aplicación funcione sin problemas.

La prueba de fuego: Tor vs VPN

Al utilizar Tor, podemos ver que nuestro tráfico va por los nodos indicados en el icono de la cebolla, como se puede ver aquí.

Tor Network

En cambio, si usamos el comando tracepath desde la terminal en cualquier Linux, observamos que no pasa por esos sitios indicados;

Pista 1: tracepath funciona enviando un paquete a través de la red y por cada red que atraviesa, devuelve por qué host, router o módem ha ido.

Pista 2: Internet está formado por millones de routers y modems conectados por cable, fibra o satélite.

A pesar de tener Tor abierto, comprobamos que nuestras peticiones hechas a través de la terminal en este caso, no pasan por la red Tor, sino que son visibles por el proveedor de Internet que tengamos:

Tráfico que no se enruta a través de la red Tor. A partir del séptimo salto, estamos ya en Internet.

De hecho, se ve que en los primeros saltos pasa a través de modems de teleAfónica antes de salir a Internet.

Sin embargo, si usamos una VPN, el resultado es diferente. El paquetito que enviamos antes con tracepath ahora, una vez activada la VPN, pasa primero por una IP virtual (10.42.0.1) correspondiente a una interfaz virtual, donde viajará por un túnel encriptado hasta el servidor VPN:

Tráfico enrutado a través de la VPN. A partir del sexto salto, estamos ya en Internet.

El truco está en que la VPN crea una interfaz virtual y unas reglas de enrutamiento que hace que todo el tráfico que generes, independientemente de si es desde el navegador, desde el propio sistema, un cliente de chat o cualquier otra aplicación, sea encriptado.

En todo caso, usando tanto Tor o una VPN tendremos un acceso a Internet normal y corriente con unas IPs que no son las nuestras realmente, sino la de algún nodo de salida de la red Tor o la del proxy de un servidor VPN. No notaremos realmente diferencias, pero sí permite saltarse bloqueos de páginas web por parte de ciertos países, proveedores de Internet, firewalls corporativos con restricciones... Asimismo, estas herramientas resultan bastante útiles para periodistas, investigadores y hackers para evadir las represalias, el espionaje y la censura. Y por supuesto, para cualquiera que desee proteger su privacidad.

Análisis de conflictos sociales. Una aproximación

La conflictividad social ha existido desde los inicios de la humanidad hasta la actualidad y seguramente en el futuro, y va a continuar sucediéndose mientras sigan desigualdades sociales estructurales provocados por las relaciones de producción capitalistas. Empezamos con lo básico: ¿Qué es un conflicto? Un conflicto, en términos generales, se da cuando existen dos o más partes enfrentadas, lo que en este caso sería el enfrentamiento colectivo entre dos o más grupos humanos dentro de una misma sociedad. Hay muchos tipos de conflictos: bélicos (guerra popular, guerra civil, guerra imperialista...), laborales, vecinales/barriales, de clases, etc en el cual están involucrados numerosos actores, pero en este artículo vamos a trazar unas líneas básicas para el estudio y análisis de los conflictos sociales, ya que es importante que desde el anarquismo nos dotemos de herramientas analíticas para obtener información sobre el cual trabajar en la creación de hojas de ruta orientadas a la transformación social.

En varias ocasiones, hemos visto análisis tan simples como, por ejemplo, que la intensidad de unos disturbios marcaba la radicalidad de los conflictos así como algo que se utilizaba como baremo para medir cuán politizada y luchadora era una parte de esa población. Estos análisis tan pobres solo sirven para construir espacios de confort y autocomplaciencia en el cual se disfruta del espectáculo de las revueltas. No obstante, un conflicto social es mucho más complejo que lo que se ve, que casi siempre suelen ser las acciones que más resaltan del conflicto, es decir, las acciones simbólicas y espectaculares. Para tener una buena base para el análisis de conflictos, necesitamos pues tener en cuenta los siguientes factores, los cuales, los acompañaremos con un breve ejemplo de la guerra de Kobanê como supuesto práctico:

Antecedentes. Este es el punto de partida de nuestro análisis. En este apartado, tendremos que analizar la evolución histórica de la población en donde se dieron origen los conflictos. Una vez tengamos los datos de su historia, procederíamos a encontrar las causas que dieron lugar al estallido del conflicto y sus detonantes.

Kobani es una ciudad de mayorías kurdas. La etnia kurda constituye uno de los pueblos sin Estado más grandes de Oriente Próximo que han tenido una cultura de resistencia que impidió que sean aplastados o absorbidos por los Estados-nación de la región. En concreto, Kobani es uno de los tres cantones que forman Rojava, el Kurdistán occidental, que recientemente han declarado la autonomía democrática, proyecto político llevado a cabo a iniciativa del PYD, partido hermano del PKK que opera en Turquía. Entonces, Kobani funciona bajo el confederalismo democrático, cuyas bases son el feminismo, el ecologismo y un comunalismo inspirado en el zapatismo, que en la práctica se traduce en un sistema de democracia directa en el cual las bases son las asambleas que actúan en diversos ámbitos de la vida cotidiana (género, comunidad, economía,...) en donde se toman las decisiones que atañen a la población.

Al estallar la guerra civil siria, la región de Rojava eligió no participar en ninguno de los bandos enfrentados y así conseguir una relativa paz en el norte de Siria. No obstante, esa relativa paz fue perturbada, a mediados de septiembre de 2014, por la invasión del Estado Islámico que venía desde Iraq y pasando por Siria. Atacaron Kobani ya que querían primero conseguir un respiro tras algunas pérdidas en Iraq y alcanzar la frontera turca, lo que supondría también dividir los cantones que formaban Rojava. Las milicias kurdas YPG e YPJ no tardaron en reaccionar.

Espacio y tiempo. Los conflictos siempre se dan en un espacio en concreto y en un período de tiempo determinado. Aquí tendremos que situar en el mapa las zonas en las cuales se dan los conflictos, la expansión a otros territorios, las retiradas o sus desplazamientos; así como marcar en la línea temporal los inicios, los acontecimientos y su continuidad en el presente o su finalización.

La batalla en Kobani duró aproximadamente cuatro meses, siendo el día 27 de enero del 2015 el día de la declaración oficial de la liberación de la ciudad. No obstante, el conflicto no termina aquí, pues los combates todavía continúan hoy a las afueras de la ciudad.

¿Dónde se sitúa Kobani? Kobani es una ciudad fronteriza con Turquía al norte de Siria y toma esta posición en el mapa:

Al anterior mapa habría que complementarlo con otros más que muestran la variación de los frentes de batalla, como por ejemplo, éstos: 1, 2, 3, 4 y 5.

Tejido social y actores involucrados. El tejido social es la composición social de los territorios en conflicto, es decir, cómo están distribuidas las clases sociales, la distribución de la riqueza, su componente cultural y étnico, el grado de organización popular y cohesión entre las clases populares, etc. Y cuando hablamos de actores aquí, hablamos de entidades colectivas que se articulan como una fuerza política que juega un determinado papel en el conflicto. Un actor político es aquella fuerza que interviene en el escenario político y social, y su nivel de fuerza se caracteriza primero por la base social y el apoyo popular que tiene, y luego, por su grado de cohesión interna (unidad teórica, organizativa y de acción).

A lo largo de un conflicto, las fuerzas de los actores varía en función de quiénes tienen una mejor estrategia política y por tanto, influir más en el tejido social y los movimientos populares. Hay que tener en cuenta primero que, como los gases, toda fuerza o actor político tiende a ocupar todo el espacio posible y, por tanto, los vacíos políticos no existen. Tampoco podemos pensar en solo dos opuestos enfrentados, sino que hay que verlo como un conjunto de relaciones entre las fuerzas políticas en el tablero, como la neutralidad, las alianzas tácticas/estratégicas o políticas, las rivalidades y las enemistades o de confrontación directa. Además de esto, tendremos que distinguir entre actores principales, quienes protagonizan el conflicto en el cual participan, y actores secundarios, que forjan alianzas con los principales o son independientes sin llegar a tener influencias decisivas. Durante un conflicto, pueden irrumpir en escena nuevos actores (fuerzas políticas que van ganando base social, jugando acertadamente la política de alianzas y aumentando su capacidad ofensiva) y/o que otros actores bajasen del escenario (debilitamiento interno, escisiones, estancamiento, aislamiento de su base social..., en otras palabras, pérdida de fuerzas e influencia en el escenario).

La composición social de Kobani no solo es de mayorías kurdas, sino también en la región conviven otras etnias como asirias, turcomenas, árabes, entre otras, que también han sido incluidas en la participación política y la sociedad de la región. También, conviven diferentes confesionalidades religiosas, como cristianas, musulmanes, laicas, entre otras. En Kobani no podría señalar con exactitud la composición de clases, aunque una aproximación a ella nos diría que predominan prácticamente las clases populares con capacidad para administrar la economía y la política. Rojava en general y en concreto Kobani están en una situación de embargo llevado a cabo por Turquía y el gobierno del KRG con Barzani a la cabeza y aliados de Turquía y Occidente. Hay que decir que no toda la población se adscribe al confederalismo democrático, aunque tienen voz igualmente y pueden participar en las asambleas.

Los principales actores en este conflicto son, en un lado: el PYD como fuerza política, las YPG-YPJ junto con otras milicias kurdas menos conocidas como fuerzas político-militares. Y en el otro lado, se encuentra el Estado Islámico (ISIS). Los actores secundarios serían, por un lado, fuerzas aliadas de las kurdas: Pershmergas (la milicia del KRG que decidieron finalmente ofrecer apoyo militar a Kobani pese a sus diferencias políticas), el Ejército Libre Sirio (entrada posterior) y EEUU (aunque jugó un papel muy pasivo, pero con la excepción de algunos bombardeos y envíos de suministros para las YPG/YPJ). Y en el otro, se encontraba Turquía que ofrecía apoyo logístico al ISIS así como económico comprándoles el petróleo. 

Escenario y acontecimientos. La configuración de los movimientos populares y su fuerza real dependerá de los actores políticos principales en el escenario, así como de las fuerzas políticas enemigas con quienes están directamente enfrentadas. El escenario son los lugares donde se dan los acontecimientos que forman parte del conflicto, es decir, donde tienen lugar los enfrentamientos directos y la implementación de las estrategias de los actores políticos y movimientos populares en escena.

Los acontecimientos forman parte del desarrollo de los conflictos, los cuales son todas las acciones llevadas a cabo en el transcurso de un conflicto. Además, serían la parte más visible, y es por el cual se entran a conocer los conflictos. En esta parte, se analizan las acciones, reacciones y los movimientos de cada parte involucrada, así como las tácticas y estrategias llevadas a cabo por los actores políticos y los movimientos populares.

Ante los ataques terroristas del ISIS, gran parte de la población civil huyó de la ciudad buscando refugio tras la frontera turca. La salida de la población civil permitió a las milicias hacer más agilmente sus maniobras militares. Quienes se quedaron, ofrecieron todo su apoyo, tanto logístico como de cobijo a las milicias para que puedan realizar sus misiones. De hecho, las YPG/YPJ estaban totalmente integradas con aquellas personas que decidieron quedarse en la ciudad para ofrecer todo el apoyo posible. Gracias a la perfecta sincronía entre fuerzas político-militares y la población civil, resistieron y pudieron vencer, y esto es, el pueblo articulado políticamente.

La guerra se desarrolló en la misma ciudad de Kobani, donde en los días más críticos el ISIS dominó más de la mitad de la ciudad, y en los alrededores. Militarmente, el ISIS fue superior ya que traía armamento pesado de Iraq y tenía afluencia de nuevos militantes que entraban a Siria sin muchos problemas a través de la frontera turca. Entraron con tanques, atacaron con morteros y lanzacohetes, además de utilizar coches bomba y atentados, así como matanzas hacia la población civil. No obstante, el ISIS no pudo contra la articulación político-militar del pueblo. Las YPG e YPJ, armados solo con armamento ligero y algunos lanzacohetes, pudieron con mucho esfuerzo y sacrificio, aguantar los embates del ISIS e incluso lanzar contraofensivas exitosas contra los terroristas, entre ellas, una que liberó una gran zona al oeste de Kobani en octubre. Relatar todos los sucesos y batallas daría para largo si además tenemos que incluir las acciones que siguieron otros actores políticos secundarios.

Trasfondo. Aquí realizaremos el análisis a un nivel más teórico y estructural, donde tendremos en cuenta los intereses, las motivaciones y aspiraciones de cada bando enfrentado, así como sus tendencias políticas (bases ideológicas), hojas de ruta, objetivos, reivindicaciones y programas. Incluso podría añadir los significados que tenga tal conflicto, lo representativo que puede llegar a ser, sus similitudes con conflictos pasados y el valor simbólico.

David Graeber escribió acerca de la similitud entre la guerra de Kobani con la Revolución Social de 1936 en España, en el cual, se compara la pasividad de la comunidad internacional y la poca repercusión y cobertura mediáticas que tuvo así como la vida en Rojava. Además de ello, la guerra tuvo un valor simbólico de un enfrentamiento entre los fanatismos y totalitarismos representados en los yihadistas y la libertad de los pueblos en Kobani y las milicias. Esta guerra retrató también que a la comunidad internacional no le interesa que exista una verdadera democracia en Oriente Próximo, donde tiene cabida la diversidad religiosa y étnica que conviven pacíficamente. Por otro lado, también demuestra que el socialismo libertario (aunque no perfecto debido a la difícil situación) no es una utopía, que es posible por mucho que lo nieguen los capitalistas. Las YPG e YPJ se comprometieron a defender la revolución hasta la muerte y en ningún momento renunciaron a este compromiso ni abandonaron a su gente, a la base social que confió sus esperanzas en las milicias, mientras que el ISIS es utilizado por las potencias occidentales para mantener constantemente una situación de guerra y tener excusa para intervenir en ella y disputarse los recuros petrolíferos. 

Al liberar oficialmente la ciudad de Kobani gracias a la ayuda de los Pershmergas y parte del Ejército Libre Sirio, los combates a partir de entonces fueron más holgados, ya que además capturaron mucho armamento y municiones que dejaron los terroristas derrota tras derrota. Rápidamente, se liberaban los pueblos de alrededor y poco a poco, la gente iba regresando a Kobani y a los pueblos liberados. Todas estas victorias dan unas inyecciones brutales de moral para el pueblo kurdo y las etnias oprimidas de Oriente Próximo, además de servir como ejemplos y motivaciones para la lucha de los pueblos del resto del mundo.

Consecuencias, finalización o continuidad, y "lo que deja". En todos los conflictos siempre hay daños, tanto materiales y físicos como psicológicos y morales. Por ejemplo, en el caso de los bélicos, deja muertes, ruinas, caos, desabastecimiento, éxodos, barbarie... Luego, hay coflictos que terminan y otros que continúan o entran en un nuevo ciclo con nuevos actores y nuevos intereses enfrentados. En la finalización, veríamos los resultados y consecuencias tanto en la población local como en otras partes cercanas o con vinculación a las zonas de conflicto, quiénes salieron victoriosos y quiénes tuvieron que cargar con la derrota, así como qué experiencias (errores y aciertos) dejaron en las luchas. Todo ello formaría parte del "lo que deja". Son las enseñanzas que quedarán grabadas en las páginas de la historia. En caso de que continuara, lo más acertado es buscar un hueco para intervenir a favor siempre de las clases explotadas, sea apoyando un conflicto lejano o intervenir directamente si nos queda muy cerca.

A pesar de la victoria sobre el ISIS en Kobani, la ciudad está completamente destrozada. Son solo ruinas y cadáveres y se ha convertido en un lugar prácticamente inhabitable como la ciudad de Homs, arrasada por la guerra. No obstante, surgieron muchas iniciativas de reconstrucción de Kobani en el cual participan colectivos e individualidades, entre ellos, la DAF, un colectivo anarquista turco muy afín al confederalismo democrático que ha estado apoyando a la lucha kurda desde tiempo atrás. Por entonces, al menos Kobani ya logró la paz con la eliminación del ISIS, pero les quedan la ardua tarea de reconstrucción.

Por una vez en la historia, el pueblo ha conseguido una victoria bien merecida y lograda que festejamos también el resto de pueblos del mundo. Esta victoria nos demuestra también que la guerra y la revolución se han de hacer a la vez, que solo el pueblo en armas puede lograr este importante acontecimiento, sin requerir de gobernantes ni ejércitos profesionales, sino una fuerza armada emanada desde el corazón de las clases populares. Seguramente les quedarán muchos retos incluso dentro del propio territorio. Sin embargo, aún el conflicto no ha concluido, pues la amenaza del ISIS sigue allí y los combates también. La situación del conflicto ha cambiado y se ha vuelto favorable para las kurdas por ahora, aunque no por ello tengamos que relajarnos.

Estos factores constituyen las líneas generales para el análisis riguroso de conflictos sociales, y decimos generales porque habrá conflictos en que se necesitarían añadir más factores u omitir ciertos puntos. Añadir también que todos los factores anteriormente mencionados están estrechamente relacionados entre sí, no pueden ser utilizados aisladamente. Por otro lado, he omitido bastantes datos en el supuesto práctico debido a que he tratado de ser lo más breve posible para no alargar demasiado el artículo, y que por lo visto, un análisis completo de un conflicto social requeriría un artículo muy muy extenso. He escogido este ejemplo porque creo que los conflictos bélicos de esta índole ilustran mejor la metodología de este tipo de análisis, lo que no quita que se pueda aplicar esta herramienta analítica para extraer información rigurosa y detallada de otros conflictos sociales, como las huelgas, las de barrio, territoriales, indígenas, etc.

Otro dato que tengo que señalar es que cualquier conflicto social tiene base en la lucha de clases, por lo tanto, es imposible entender bien un conflicto social sin tener una perspectiva de clase en los análisis. Estos conflictos sociales son manifestaciones coyunturales, con mayor o menor grado de intensidad, de la lucha de clases.

El objetivo principal del que deriva la dotación de herramientas analíticas es la intervención social y política de las anarquistas de cara a construir un proyecto de mayorías y revolucionario, no para quedarse única y exclusivamente en el mundo académico. Este análisis tampoco es neutral porque la neutralidad solo es la reproducción de los valores del sistema dominante, por lo tanto, nosotras la rechazamos. No obstante, sí pretende ser objetivo, imparcial y riguroso, ya que solo partiendo de estas bases podremos conseguir información veraz sobre la que trabajar y partir de bases sólidas para construir nuestras estrategias políticas. Por último, podéis probar a aplicar estas bases para analizar los conflictos en Gamonal, Can Vies y la huelga de técnicos y técnicas de Movistar y observad luego los resultados obtenidos.

Versión en pdf aquí

Software libre en la era de los ordenadores

Cuando hablamos de software libre no solo nos referimos a programas gratuitos, sino también a todo aquel software desarrollado por una comunidad que se publica bajo una licencia libre. Dentro del software libre, lo que se nos vendría a la cabeza sería Linux. Y os preguntaréis, ¿qué tiene que ver todo esto en un espacio que no está dedicado a la tecnología? Pues se da el caso que en los países capitalistas avanzados, el ordenador está tan presente en nuestras vidas como la caja de herramientas de toda la vida que guardamos en el trastero. El ordenador se ha convertido también en un electrodoméstico tradicional como la lavadora o el frigorífico, el cual utilizamos como fuente para consultar la información, realizar documentos, navegar por Internet, descargar, escuchar y compartir música, etc.. Y como siempre, viene bien que conozcamos un poco mejor las herramientas que usamos para poderlas aprovechar mucho mejor. Antes de hablar de Linux, haré un breve repaso sobre Windows, el sistema operativo que nos viene por defecto impuesto en cada ordenador que compramos en la tienda (de hecho, pagas por el sistema operativo y sus complementos como el Office, importe que va incluido en el precio del ordenador). Sin embargo, Windows está pensado para que cualquiera lo pudiera usar, teniendo sus asistentes e interfaces gráficas para todo. Entonces, ¿qué problema hay? Aunque con Windows podamos realizar muchas tareas de las mencionadas anteriormente, posee varios inconvenientes a destacar;

—Al ser software privativo, solo ceden su licencia de uso previo pago de la misma, y además tiene muchas restricciones, como el no poder modificar partes del sistema operativo ni sus características y que dicho sistema no es tuyo, sino que sigue siendo propiedad del fabricante (Windows de Microsoft, MAC OS X de Apple).

—No es un sistema operativo seguro, a no ser que le instales un buen antivirus, también de pago. Aun así, algunas fuentes señalan que la NSA puede espiarnos a través del sistema operativo Windows sin que ningún anti-spyware lo detecte.

—Presenta problemas de rendimiento con el paso del tiempo y requiere de programas de limpieza para borrar la basura que acumula. Además, los cuelgues y la inestabilidad del sistema también están a la orden del día, así como la necesidad de formatear el sistema cada cierto tiempo.

—Otra importante pega de Windows es que viene con obsolescencia programada y deja de servir para 'revivir' equipos antiguos.

 ¿Y qué podríamos decir de Linux? Pues Linux es en realidad un núcleo de sistema operativo (kernel) a partir del cual se construyen las llamadas distros, que son sistemas operativos completos con sus características. El kernel de Linux fue desarrollado por Linus Torvalds y actualmente es mantenido por una comunidad alrededor del mundo. La principal diferencia con Windows es que Linux es software libre y cada distro es desarrollada por una comunidad de desarrolladores, programadores y demás. Richard Stallman sería quien inicie el movimiento por el software libre y desarrolle las licencias GPL, las cuales permiten la libertad para copiar, ver y modificar su código y distribuir los programas libremente. ¿Qué tendrá que ver esto a nivel de usuaria? La cuestión por la que recomiendo el uso de software libre en vez del privativo no es por cuestión de coherencia ideológica (que también, pero no es la principal), sino por su funcionalidad y por promocionar el uso de alternativas libres igualmente funcionales que el privativo. Con Linux disfrutaremos de las ventajas de ser gratuito —aunque tendremos la opción de donar y apoyar proyectos de software libre—, permiten más margen para configurar las aplicaciones y la libertad para poder escoger los programas que mejor se adapten a nuestras necesidades, así como la apariencia del entorno gráfico. Y para usarias más avanzadas, poder tener mayor control sobre su sistema y su equipo. A estas ventajas podemos destacar los siguientes:

—Sus distribuciones, excepto algunas orientadas a empresas, son gratuitas, las cuales se pueden descargar sus imágenes en bruto y a partir de ellas crear un CD, USB o DVD arrancable para instalarlo en el eauipo.

—Ofrece un buen rendimiento, robusted, flexibilidad y mejor aprovechamiento de los recursos en cualquier tipo de hardware, aunque para ello tendremos que escoger la distro adecuada a sus especificaciones de hardware. Con el tiempo, Linux no acumulará basura, por lo que no necesitaremos programas de limpieza ni tener que formatear, puesto que el sistema se sigue manteniendo estable por mucho tiempo que pase.

—A pesar de que con la popularización de distros como Ubuntu o Linux Mint hayan hecho que comenzaran a programar virus para Linux, estos sistemas operativos siguen siendo mucho más seguros que Windows, aunque algunas recomiendan instalar algún antivirus (obviamente software libre) en Linux.

—Carece de obsolescencia programada, lo que hace que con el tiempo se pueda seguir usando sin problemas de cuelgues ni comiencen a salir errores críticos del sistema. Además, gracias a Linux podemos revivir equipos antiguos y hacerlos usables otra vez sin tener que comprar nuevos ordenadores.

El problema de Linux es que requiere ciertos conocimientos, pero esto realmente no es una pega cuando aprendemos, y veremos que es más una ventaja que un inconveniente. Si te ha convencido o tienes curiosidad, ¿qué distribuciones escoger? Recomendaré algunas que son más fáciles de instalar y tienen un entorno gráfico agradable. Actualmente, Linux está mejorando mucho y cada vez más gente ve alternativas en ello. He aquí una pequeña lista: ElementaryOS, Ubuntu, Linux Mint, Manjaro Linux, Antergos... y para quienes quieran aventurarse con algo más configurable y avanzado, podéis probar Arch Linux. Además de esto, también estaría bien nombrar algunas alternativas libres al software privativo:

  • Multimedia: VLC (reproductor audio y vídeo), brasero (gravadora de CD/DVD), Open Shot (editor de vídeos)...
  • Suite ofimática (procesador de textos, hojas de cálculo, power point...): LibreOffice.
  • Edición de imágenes: GIMP, Inkscape, blender (editor de gráficos en 3D)
  • Navegadores: Icecat, Firefox, Chromium...
  • Mensajería: Pidgin, Thunderbird...

En caso de que querramos correr un programa de Windows en Linux, usaríamos Wine para ejecutarlo.

Por último, aunque me gustaría dedicar más entradas sobre el proceso de instalación de una distro Linux, lamentablemente, este no es un espacio para cuestiones meramente técnicas. De todos modos, en la red existen muchos tutoriales sobre los cuales apoyarse. Dedico esta entrada a Linux porque pienso que sería interesante que en la era de la tecnología sepamos qué estamos usando y qué alternativas hay, además de aprovechar las herramientas que existen, funcionan bien, son gratuiras, seguras, ofrecen buenas prestaciones y están a nuestra disposición.

El anarquismo como herramienta y no como utopía

¿Qué es el anarquismo? Probablemente, a esta pregunta le sucederían un montón de respuestas. La particularidad del anarquismo es que cada anarquista tiene su propio concepto, pero compartiendo el común denominador que es una sociedad libre, sin Estado ni clases, basada en el apoyo mutuo y la cooperación, organizada a través de las comunas y éstas se agruparían en una confederación de comunas. Kropotkin lo definió como "principio o teoría de la vida y la conducta que concibe una sociedad sin gobierno, en que se obtiene la armonía, no por sometimiento a ley, ni obediencia a autoridad, sino por acuerdos libres establecidos entre los diversos grupos, territoriales y profesionales, libremente constituidos para la producción y el consumo, y para la satisfacción de la infinita variedad de necesidades y aspiraciones de un ser civilizado." Pero esta definición, aunque válida, le falta más cosas. De hecho, incluso a muchas definiciones dadas al anarquismo actualmente les faltan. Muchas de ellas apuntan al fin, a esa lejana sociedad libre ideal, pero no concretan los medios. Esta es la cuestión que trataremos, pues aunque el anarquismo no sea una utopía, a partir de ciertas definiciones, da la impresión de que sí lo es.

Hablemos en presente. Actualmente, el sistema dominante es el neoliberalismo, y el anarquismo prácticamente ya no es una fuerza política y constituye en muchos sitios —que no en todos— un movimiento minoritario o casi marginal, aunque hay casos de realizaciones del anarquismo a muy pequeña escala a nivel local. Si algo es realizable quiere decir que no es utópico, pero es discutible, puesto que hoy por hoy, es absurdo pensar que en un período de tiempo relativamente corto, seamos capaces de materializar a mayor escala el anarquismo o socialismo libertario. Sin embargo, también es cierto que los principios antiautoritarios se pueden aplicar igualmente en el presente, y es aquí de donde tiene que partir las herramientas de transformación.

Si presentamos continuamente el anarquismo únicamente como sociedad ideal futura, estaremos diciendo que el anarquismo es utópico. De hecho, a día de hoy, materializar una sociedad anarquista a mediana o gran escala en el actual contexto neoliberal es imposible. Pero que sea imposible no impide que sigamos aspirando a ella. Esto no significa que nos convirtamos en apasionadas soñadoras tratando de ser lo más coherentes posibles con nuestras ideas, sino buscar medios materiales para llegar a los objetivos de largo plazo. Para ello, es imprescindible desde el anarquismo, crear las herramientas para ello sabiendo que la revolución no vendrá espontáneamente sino que será resultado de una acumulación de fuerzas en favor de la clase trabajadora. Lo primero de todo, es esencial conocer el entorno que nos rodea a través del análisis de la coyuntura, y actuar donde existan conflictos sociales, autoorganizándonos y utilizar nuestros principios para aplicarlos en la praxis inmediata. En este sentido, potenciar las estructuras asamblearias para la toma de decisiones colectivas, fomentar la acción directa como método efectivo para la resolución de conflictos, así como las estructuras horizontales en las organizaciones populares, y, en definitiva, poner a disposición de todas nuestros métodos y no hacerlos exclusivamente nuestros.

 Necesitamos más un anarquismo que sirva como herramienta de lucha, porque de lo contrario, por mucho que querramos lograr una sociedad libre sin clases ni Estado, si no tenemos los medios para ello, estaríamos continuamente soñando con utopías mientras vemos cómo continuamente el capitalismo se reestructura en cada crisis. Por ello, cabe añadir a las definiciones del anarquismo como que "no solo es un principio o teoría de la vida que concibe una sociedad sin gobierno cuya armonía se obtiene por el libre acuerdo, sino que también constituye una herramienta para la praxis social y política encaminada a la emancipación social de las clases oprimidas."

Ante el típico reproche de "lo vuestro es imposible", responderíamos que no se trata de un proyecto de realización inmediata y espontánea ni tampoco se trata de un estilo de vida única y exclusivamente personal, sino que también el anarquismo constituye, a día de hoy, una herramienta de lucha al alcance de cualquiera que desee un cambio radical. Aspiramos a un mundo mejor, por supuesto, y esto nos impulsa a luchar contra todas las agresiones del capital y el Estado, pero no expresamente declarando una guerra abierta, sino pensando bien las estrategias y, partiendo del análisis de la coyuntura, crear las estructuras organizativas adecuadas para cada ámbito de lucha, potenciar los movimientos sociales de base para crear comunidad, buscar alianzas con otras tendencias políticas más afines y constituirnos como actor político revolucionario.

La acción directa como método de resolución de conflictos, el asamblearismo como vía para la toma de decisiones colectivas, la descentralización como estructura organizativa, la autogestión como independencia y autonomía económica, etc, constituyen métodos propios del anarquismo que pueden aplicarse perfectamente en las luchas actuales, los cuales se emplearían, no solo para ganar pequeñas victorias, punto muy importante para llevar la moral alta, atraer a nuevas personas, crear redes y lazos de solidaridad así como comunidades en lucha, sino también llevarnos a la posibilidad de dar un salto cualitativo. Así que, los y las anarquistas no vamos a ir al monte para vivir nuestras vidas, sino que constituiremos una alternativa de confrontación al sistema, dotando de contenido político a las luchas y poniendo sobre la mesa las herramientas necesarias para avanzar en ellas. No es momento para poner excusas escudándose en la coherencia o la libertad personal, es momento de volver a levantar la cabeza, repartir las herramientas y caminar.

Comunicándonos III

Superando la endogamia. ¿Qué imagen proyectamos?

El objetivo de la comunicación es, fundamentalmente, llegar a un público no afín o que no conoce el mensaje que queremos transmitir. Sin embargo, con regularidad el tipo de material, el canal utilizado o el lenguaje elegido hacen inviable salir de los círculos más próximos, generando esa cultura de la autoreferencialidad, del gueto.

El desconocimiento de los distintos públicos y la forma de acercarse a cada uno de ellos hace que muchos movimientos sociales generen materiales supuestamente orientados a la difusión externa que, sin embargo, terminan siendo de uso interno. De ahí que resulte fundamental el desarrollo de una buena estrategia comunicativa haciendo uso de las herramientas que hemos mencionado (u otras).

Pero más allá de eso, también resulta necesario tener en cuenta el imaginario social que se construye sobre nosotros a raíz de nuestras charlas, talleres, ruedas de prensa, comunicados, artículos, entrevistas en radio o televisión, etc. Este imaginario no es unívoco y mucho menos estático. Se construye a distintos niveles, pero da como resultado la imagen que la sociedad tiene de nosotros.

En todo momento es necesario tener las siguientes preguntas presentes:

¿Qué actitud tenemos como asociación ante la imagen que proyectamos a la sociedad?

¿Es posible que algunas de nuestras principales cualidades no estén siendo proyectadas?

¿Cómo difundir aquellas cosas que mejor nos definen en vez de las anecdóticas o las que a algunos medios interesa difundir?

Decimos que este imaginario es dinámico porque parte de la interacción social: lo que decimos como organización o colectivo es decodificado para ser comprendido, pero esto ya supone del procesamiento y la interpretación por parte de los receptores (la sociedad receptora). Este eje pragmático señala que el receptor interpreta los signos según las reglas sociales, culturales y psicológicas que determinan el uso particular del lenguaje en un momento dado.

Esto es importante porque muchas veces caemos en el idealismo de pensar que el receptor interpreta nuestros signos en base a nuestras reglas, las nuestras como emisores. Al contrario, somos nosotros como emisores lo que debemos adecuar la forma al receptor si aspiramos a comunicarnos y que se nos entienda. El uso de códigos indescifrables (palabras de uso determinado en nuestros círculos), anticuados o directamente hostiles a los utilizados en el contexto en el que nos movemos suele ser habitual y muchas veces solo sirve para dificultar nuestra labor comunicativa. Alterar las formas comunicativas para hacerlas más efectivas no tiene que entrar en contradicción con el mantenimiento de las ideas de fondo.

Caso de estudio: El conservadurismo estadounidense

Los conservadores estadounidenses, explica Lakoff en No pienses en un elefante, han invertido billones de dólares desde los años setenta en think tanks, en financiar investigadores y encuentros dedicados a estudiar la mejor forma de estructurar y comunicar sus ideas y de destruir las posibilidades de su adversario. Lo lograron. Consiguieron definir las grandes cuestiones políticas en sus términos y etiquetar a sus opositores desde su lenguaje y sus valores.

Las políticas conservadoras se fundamentan en una visión de la moral familiar, que se extienden a la política y a otros ámbitos. La familia conservadora se estructura en torno a la imagen del padre estricto que cree en la necesidad y el valor de la autoridad, que es capaz de enseñar a sus hijos a disciplinarse y a luchar en un mundo competitivo en el que triunfarán si son fuertes, afirmativos y disciplinados.

El gran logro de la estrategia de los conservadores ha sido el de estructurar todos los asuntos políticos en torno a estos valores básicos y profundamente asentados en la mentalidad de gran parte de los ciudadanos. Profundizando ese sistema de conceptos y valores, los intelectuales al servicio de los republicanos estadounidenses han sido capaces de elaborar un discurso articulado y un lenguaje eficaz. Eficaz porque reconoce el poder de nombrar, que es el de empotrar cada denominación en un marco conceptual que implica valores y sentimientos de los que las audiencias son generalmente inconscientes. Y ese lenguaje bien armado con sus implicaciones morales y emocionales tiene el poder de definir las realidades una vez introducido y reiterado en los medios de comunicación. La «guerra contra el terror» es un ejemplo. Activa el miedo a un terror difuso —y con el miedo, el marco del padre estricto— y asocia terrorismo con «guerra», que requiere un comandante en jefe, un «presidente de guerra», poderes especiales para la guerra, así como naciones que atacar, etc.

Competencia discursiva

A la hora de tratar determinada cuestión, el espacio discursivo se va construyendo con la interacción de las distintas visiones de una misma idea. De esa forma, el discurso libertario se mezcla con el discurso del resto de tendencias políticas en los movimientos sociales, entrando en competencia comunicativa con otros discursos ideológicos. El discurso (también las prácticas) de los movimientos sociales se construirá en base a cómo se distribuya la hegemonía de las distintas tendencias dentro del movimiento social. De la habilidad de los libertarios dependerá evitar la preponderancia de las tendencias reformistas o autoritarias, manteniendo la autonomía del movimiento.

Asimismo, el discurso resultante de los movimientos sociales entrará en competencia discursiva con el de otros agentes de la sociedad: Empresas, instituciones estatales, think tanks y grupos de poder. Por ejemplo el discurso ecologista sobre el cambio climático entra en competencia con el discurso del gobierno, el discurso empresarial favorable a las renovables, el discurso que niega el cambio climático... De esa competencia la mayoría de la sociedad integrará su visión sobre el tema. De ahí que sea esencial desarrollar nuestras habilidades comunicativas para ser un vector de influencia en la construcción del discurso hegemónico.

Más allá de eso, también se intuye ahí la necesidad estratégica de “empujar hacia la izquierda” el discurso del resto de actores sociales. A la inversa del caso del conservadurismo estadounidense que nombrábamos, si son los valores propios de la izquierda libertaria los que se establecen socialmente, es decir, los que se vuelven hegemónicos, el resto de actores tendrá que construir sobre ellos su discurso, lo que dificultará su labor comunicativa. De ahí que sea interesante para los anarquistas que ciertos valores que les son propios se generalicen (lo que entra en contradicción con el “cuanto peor, mejor” que defienden algunos).

El marco discursivo

Como hemos dicho, estamos comunicando nuestro proyecto político a cada momento. Sin embargo, hay espacios discursivos de especial notoriedad, como los que de vez en cuando surgen en los grandes medios de comunicación.

Resulta necesario valorar la oportunidad y la capacidad de un marco discursivo a la hora de participar en él. ¿Va a salir reforzada nuestra posición o va a ayudar a dar a conocer nuestro argumentario? ¿Tenemos capacidad para expresarnos en ese marco? Si es así debemos aprovecharlo. La pregunta, en definitiva, no es otra que: ¿Merece la pena?

Parte del movimiento anarquista se ha negado a hacer uso de los medios de masas casi por principio, pero la cuestión es más bien estratégica. Por supuesto, para aprovechar los espacios de especial notoriedad debemos estar preparados, tener una buena estrategia comunicativa (saber qué y cómo se va a decir) y habilidades comunicativas (capacidad para expresarse adecuadamente).

Otros actores tienen clara la necesidad de expresar su argumentario en los medios de masas. Es paradigmático el caso de Pablo Iglesias, apareciendo como tertuliano habitual en cada vez más programas televisivos. ¿Está ayudando a reforzar socialmente su argumentario político? Y, sobre todo ¿Podría el anarquismo hacerlo con el que le es propio? ¿Por qué no lo hace?

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