Introducción a las teorías políticas: situacionismo

(N del T: El sitio web libertario de habla inglesa Libcom.org publicó, entre 2006 y 2009, un conjunto de cinco textos introductorios a distintas teorías político-sociales pertenecientes a la esfera del socialismo libertario: comunismo anarquista, anarcosindicalismo, comunismo de consejos, situacionismo y sindicalismo. Iré publicando, empezando por el primero, la traducción al castellano de cada uno de estos textos, de valor introductorio y formativo.)

Las ideas situacionistas vinieron de la organización europea Internacional Situacionista, formada en 1957. Aunque solamente duró 15 años, sus ideas han influenciado profundamente, y han sido parte de la sociedad occidental - y los movimientos radicales - desde entonces.

Rasistiéndo cualquier intento de presentar sus ideas dentro de una ideología estática, el situacionismo, la IS llamó la antención sobre la prioridad de la vida real, la actividad del día a día, que continuamente experimenta y se auto-corrige, en vez de reiterar constantemente sobre eternas verdades como las ideologías del troskismo, leninismo, maoismo o incluso anarquismo. Las ideologías estáticas, por muy verdaderas que puedan ser, como todo lo demás en la sociedad capitalista, se vuelven rígidas y se convierten en fetiche, en una cosa más para consumir pasivamente.

En parte como resultado de esto, las ideas situacionistas son notablemente difíciles de explicar, y dejan un alto grado a la interpretación. Sin embargo, algunos datos se pueden afirmar. La mayoría de las introducciones a los situacionistas se centran en sus ideas culturales, particularmente en relación al détournement (subvertir elementos de la cultura popular) y al desarrollo del punk, pero las raíces de las ideas situacionistas se encuentran en el marxismo. El marxismo libertario, más cercano al anarquismo que a las tendencias autoritarias del marxismo tradicional, con la central idea de que los trabajadores son sistemáticamente explotados en el capitalismo y que deben organizarse y tomar el control de los medios de producción y organizar la sociedad en base a consejos obreros democráticos.

Los situacionistas, o situs, fueron el primer grupo revolucionario en analizar el capitalismo en su actual forma consumista. Entonces, como ahora, en Occidente la mayoría de los trabajadores no eran desesperadamente pobres, trabajando doce horas al día en fábricas y minas (las luchas obreras de los 150 años previos se encargaron de eso) pero la pobreza de la vida cotidiana nunca había sido tan grande. Los trabajadores no fueron golpeados con represión salvaje, sino más bien con ilusiones vacías de bienes de consumo, o espectáculos, que estaban imbuidos por una cultura y marketing cuyas característitas no poseían realmente. Por ejemplo, que la compra de este u otro artículo de tal marca de zapatos haría la vida de uno completa, o haría su triste vida igual que la de los famosos y modelos que la cultura muestra.

Los situs defendían que incrementar la riqueza material delos trabajadores no era suficiente para parar la lucha de clases y asegurar la existencia perpetua del capitalismo, como muchos en la izquierda defendían en el momento, mientras que los auténticos deseos humanos estarían siempre en conflicto con la alienante sociedad capitalista. Vieron en momentos de verdadera comunidad la posibilidad de una futura, alegre y no-alienada sociedad.

"La gente que habla sobre revolución y lucha de clases sin referirse explícitamente a la vida del día a día, sin entender lo que es subversivo en el amor y que es positivo en el rechazo de las limitaciones, esa gente tiene cadáveres en sus bocas." 1

En una (anti-)espectacular demostración de la validez de sus ideas, un grupo de situacionistas, junto con anarquistas, en la Universidad de Nanterre, fueron fundamentales para desencadenar la Revuelta de Mayo del 1968 que asoló el país, llevándolo a un estado cercano a la revolución, con diez millones de trabajadores en una Huelga General, muchos de ellos ocupando sus lugares de trabajo.

La figura clave en la IS, Guy Debord, se suicido en 1994 pero las ideas situacionistas viven, después de haber sido una parte fundamental de buena parte de la teoría anarquista actual, así como sus pensamientos sobre el comunismo que hoy se celebran como verdades por la mayoría de la gente.

“Tenemos un mundo de placer que ganar, y nada que perder salvo el aburrimiento.”2

  • 1. La revolución de todos los días - Raoul Vaneigem.
  • 2. ibid.

Introducción a las teorías políticas: comunismo de consejos

(N del T: El sitio web libertario de habla inglesa Libcom.org publicó, entre 2006 y 2009, un conjunto de cinco textos introductorios a distintas teorías político-sociales pertenecientes a la esfera del socialismo libertario: comunismo anarquista, anarcosindicalismo, comunismo de consejos, situacionismo y sindicalismo. Iré publicando, empezando por el primero, la traducción al castellano de cada uno de estos textos, de valor introductorio y formativo.)

El comunismo de consejos fue un movimiento obrero militante que emergió por primera vez en Alemania y los Países Bajos en la década de 1920. Hoy en día continúa siendo una importante coriente teórica dentro del comunismo libertario.

El agumento central (y simple) del  comunismo de consejos, en marcado contraste con los reformistas socialdemócratas y los leninistas, es que los consejos obreros que surgen en los lugares de trabajo y las comunidades durante los periodos de intensa lucha son la forma natural organizativa de la clase trabajadora. Esta visión es completamente opuesta a los argumentos reformistas o leninistas que hacen hincapié en que la clase obrera es incapaz de hacer nada por si misma y la necesidad de contar con partidos de vanguardia, urnas (y las instituciones estatales que ambos conllevan) para solucionar sus problemas.

Estas conclusiones llevan a los comunistas de consejos a mantener posiciones muy similares a las sostenidas por los anarco-comunistas con la principal diferencia de que en ocasiones, aunque no siempre, mantienen un compromiso con Marx y sus métodos de análisis. Como tal, hay momentos históricos y presentes de una estrecha colaboración entre las dos corrientes, hasta el punto de que comunistas de consejos se convierten en miembros de grupos anarco-comunistas.

A raíx de esto, los comunistas de consejos defienden que la sociedad y la economía debe ser dirigida por federaciones de consejos obreros, compuestas por delegados elegidos en los lugares de trabajos y que pueden ser revocados en cualquier momento por los que les eligieron. Como tal, los comunistas de consejos se oponen al burocrático socialismo de estado. También se oponen a la idea de un partido revolucionario que tome el poder, considerando que cualquier agitación social liderada por uno de estos "revolucionarios" partidos solo puede acabar en una dictadura del partido.

También consideran que el rol del partido revolucionario no es llevar a cabo la revolución por la clase trabajadora, sino tan solo agitar dentro de la clase, animando a la gente a tomar el conrol de sus propias luchas a través de las instituciones de democracia directa de los consejos obreros.

A veces se piensa que los comunistas de consejos han mantenido una oposición "desde fuera y contra" la burocracia de los sindicatos reformistas, viéndolos como un freno a la militancia obrera y considerando que el liderazgo, cuyo rol es visto como poco más que "polis de gorra blanda (N del T: hace referencia a la típica boina o gorra del trabajador industrial)", que con el tiempo siempre venden al resto de miembros. Es verdad que, históricamente al menos, los comunistas de consejos han sido antisindicales. Sin embargo, esto ha sido debido en gran medida debido al contexto en que escribieron los comunistas de consejos. Por ejemplo, los comunistas de consejos alemanes de la década de 1920 eran plenamente conscientes del papel de los sindicatos alemanes en traicional los intentos de revolución obrera en 1918. Sin embargo, en la actualidad, aun manteniendo una visión muy crítica de los sindicatos y su naturaleza antidemocrática, los comunistas de consejos generalmente considera que tener un sindicato es mejor para los trabajadores que no tenerlo.

Los comunistas de consejos llevan a cabo, obviamente, una fuerte crítica de la "exitosa" Revolución Rusa de 1917. Apesar de que  sentían que originariamene tenía un carácter pro clase obrera, terminó siendo una revolución burguesa, con los nuevos líderes "comunistas" remplazando la vieja aristocracia feudal con la burocracia del capitalismo de Estado. Los comunistas de consejos sostienen que el partido bolchevique solo tomó el rol de los capitalistas individuales en lugar de deshacerse del capitalismo.

Los comunistas consejistas surgieron en gran medida del movimiento sindical de base alemán, que se oponía a sus sindicatos y que organizaron huelgas cada vez más radicales hacia finales de 1917 y principios de 1918. Éste se formó en el Partido Comunista Obrero de Alemania (KAPD), que es la unión de la AAUD y la AUUD-E, cuyo apogeo fue el intento de revolución alemana de 1918-19. Tendencias similares se desarrollaron en los movimientos obreros de Italia, Bulgaria y Países Bajos.

El brutalmente reprimido pero brevemente exitoso levantamiento obrero anti URSS de Hungría de 1956 se utiliza a menudo como ejemplo histórico de como los consejos obreros puedes surgir naturalmente de la clase obrera durante los periodos de intensa lucha de clases, incluso a pesar de la falta explícita de los trabajadores de compromiso con la teoría del cmunismo consejista.

Las ideas del comunismo de consejos han sido desde entonces tomadas por muchos comunistas libertarios de todo el mundo con grupos como Socialismo o Barbarie y la Internacional Situacionista siendo en gran medida influenciados por ellas.

Sin embargo, estos grupos son a veces designados despectivamente como "consejistas" por los comunistas de consejos, por obsesionarse abiertamente con la espontaneidad obrera y someterse a lo que Mark Shipway describe como "un énfasis vacío, formalístico en los consejos obreros que descuida completamente el contenido comunista de la ecuación del comunismo de consejos." Esto es percivido como peligroso debido a que es posible que los trabajadores sean capaces de tomar espontáneamente los medios de producción durante una crisis pero solo para finalmente acabar estableciendo una forma de "capitalismo autogestionado" en el que los consejos obreros gobiernen el mundo pero desgraciadamente se conserven las relaciones salariales el capitalismo.

Los comunistas de consejos, en cambio, piensan que la clase trabajadora debe desarrollarse para poseer una fuerte consciencia política y tener marcados el comunismo y la abolición del capitalismo como fines; los consejos son solo los medios para que este fin pueda ser realizado. Esta fue también la crítica hecha por el KAPD/AAUD cuando la AAUD-E se escindió de ellos en el rechazo de una organización separada de los comunistas.

Por libcom, 2005.

Introducción a las teorías políticas: anarcosindicalismo

(N del T: El sitio web libertario de habla inglesa Libcom.org publicó, entre 2006 y 2009, un conjunto de cinco textos introductorios a distintas teorías político-sociales pertenecientes a la esfera del socialismo libertario: comunismo anarquista, anarcosindicalismo, comunismo de consejos, situacionismo y sindicalismo. Iré publicando, empezando por el primero, la traducción al castellano de cada uno de estos textos, de valor introductorio y formativo.)

El anarcosindicalismo es una de las mayores formas del anarquismo social. La idea detrás del anarcosindicalismo es combinar los métodos económicos del sindicalismo con las políticas revolucionarias del anarquismo. Esto lleva a los anarcosindicalismos a involucrarse desde en pequeños grupos de propaganda hasta en sindicatos revolucionarios masivos, siempre organizados de acuerdo a los principios anarquistas, en unas bases descentralizadas y federadas.

El anarcosindicalismo se desarrolló a partir del sindicalismo revolucionario, sin embargo, mientras que los sindicalistas revolucionarios rechazaron cualquier política en el sindicato (en la Carta de Amiens de 1906), los anarcosindicalistas insistieron en que toda organización de trabajadores debe poseer políticas explícitamente revolucionarias para no caer con el tiempo en el reformismo y la colaboración con la clase dirigente. Tras el apoyo de la central sindicalista revolucionaria CGT a la Primera Guerra Mundial, contra el principio anarquista de solidaridad proletaria internacional, la CNT española votó en 1924 adoptar el comunismo libertario (anarquismo) como meta explícita.

Mientras los anarcosindicalistas abogaban por tácticas similares a las de los sindicalistas, sus políticas revolucionarias no buscaban reclutar a todos los trabajadores en "Un Gran Sindicato". En lugar de ello, intentaban organizar a los obreros no-anarcosindicalistas abogando por asambleas masivas, comités de fábrica y consejos obreros que unieran a todos los trabajadores. En sus comentarios sobre la Revolución Rusa, el anarcosindicalista ruso GP maximov escribió que:

Es una característica notable de la revolución que a pesar de la más bien pequeña influencia de los anarquistas en las masas antes de su estallido, estas siguieron desde su origen el curso anarquista de la completa descentralización; el cuerpo revolucionario inmediatamente fue empujado por el curso de una revolución que era anarconsindicalista en su carácter esencial. Estos eran del tipo que se prestan como instrumentos adecuados para la rápida realización del ideal anarquista - Sóviets, comités fabriles, comités campesinos y comités vecinales, etc.

En su fundación en 1922, la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) se comprometió al "establecimiento de comunidades económicas y organos administrativos dirigidos por los trabajadores en el campo y las fábricas, formando un sistema de consejos libres sin subordinación a ninguna autoridad o partido político, sin excepción." En tiempos más recientes, a final de los 80 se vió a la CNT organizar asambleas masivas en el lugar de trabajo y en la comidad durante las luchas del astillero de Puerto Real.

Otro importante elemento del anarcosindicalismo es que no limita su actividad al lugar de trabajo, siguiendo tácticas como la huelga de alquileres y la organización de los desempleados como medios de promover las demandas de la clase trabajadora fuera del lugar de trabajo, junto con la más típicamente sindicalista acción directa de huelgas, ocupaciones y sabotaje por los trabajadores en el lugar de producción.

El objetivo del sindicato anarcosindicalista no solo ganar mejores condiciones. También debe servir como la "escuela elemental del socialismo" (Rudolf Rocker, Anarquismo y Anarcosindicalismo). En este sentido, los sindicatos anarcosindicalistas tienen por objetivo "crear un nuevo mundo sobre la cáscara del viejo" y toman muy en serio la observación de Bakunin de que las organizaciones obreras debían crear "no solo ideas sino también hechos para el futuro" en el periodo pre-revolucionario. la organización del sindicato debe preparar a los obreros para la democracia directa, la autogestión y la ayuda mutua necesarias si la sociedad futura se alcanza.

Los anarcosindicalistas, como todos los comunistas libertarios, "están convencidos de que un orden económico socialista no puede ser creado por decreetos y estatutos de un gobierno, sino solo por... la asunción de la gestión de todas las plantas por los propios productores" (Rocker, ibid.). Los partidos políticos no son solo innecesarios para el cambio social, sino que elr ealidadlo detienen. Estos partidos (incluso los que declaran representar a los trabajadores) sofocan la actividad de la propia clase obrera tratando de negociar con el gobierno o de liderar a la clase obrera hacia la victoria.

Los anarcosndicalistas consideran que los trabajadores deben tomar la acción directa para conseguir mejores condiciones en el trabajo y ganar demandas políticas y sociales (aunque siempre con la revolución y el control obrero como objetivo final). Un ejemplo de esto sería la CNT española (Confederación Nacional del Trabajo) en huelga por la liberación de los presos políticos a comienzos del siglo XX, y los obreros británicos de la construcción haciendo lo mismo en los 70. Otras huelgas políticas recientes incluyen las huelgas contra la Segunda Guerra de Iraq en Italia, España y Alemania.

Entre 1905 y 1939, el anarcosindicalismo se ganó una posición muy destacada en los movimientos obreros de Francia, Italia y España (la CNT jugó el papel dirigente en la Revolución y Guerra Civil Española de 1936-39) así como en Latinoamérica donde el anarquismo fue la fuerza predominante en el movimiento obrero en algunos países (como Argentina, Brasil y, en cierta medida, Perú). Hoy, a pesar de no ser una fuerza tan poderosa como fue una vez, sigue jugando un rol significante en las luchas obreras en algunas zonas de Europa Occidental.

Introducción a las teorías políticas: comunismo anarquista

(N del T: El sitio web libertario de habla inglesa Libcom.org publicó, entre 2006 y 2009, un conjunto de cinco textos introductorios a distintas teorías político-sociales pertenecientes a la esfera del socialismo libertario: comunismo anarquista, anarcosindicalismo, comunismo de consejos, situacionismo y sindicalismo. Iré publicando, empezando por el primero, la traducción al castellano de cada uno de estos textos, de valor introductorio y formativo.)

El comunismo anarquista es una forma de anarquismo que defiende la abolición del Estado y el capitalismo a favor de una red horizontal de asociaciones voluntarias a través de la cual todo el mundo sea libre de satisfacer sus necesidades.

El comunismo anarquista es también conocido como anarco-comunismo, anarquismo comunista, o, en ocasiones, comunismo libertario. Sin embargo, mientras que todos los comunistas anarquistas son comunistas libertarios, algunos comunistas libertarios, como los comunistas consejistas, no son anarquistas. Lo que distingue el comunismo anarquista de otras variantes de comunismo libertario es la oposición formal a todas formas de poder político, jerarquía y dominación.

El comunismo anarquista insiste en el igualitarismo y la abolición de la jerarquía social y las diferencias de clase que surgen de la desigual distribución de la riqueza, la abolición del capitalismo y el dinero, y la producción y distribución colectiva de la riqueza por medio de las asociaciones voluntarias. En el comunismo anarquista, el Estado y la propiedad dejan de existir. Cada individuo y grupo es libre de contribuir a la producción y satisfacer sus necesidades de acuerdo a su propia elección. Los sistemas de producción y distribución son dirigidos por sus propios partícipes.

La abolición del trabajo asalariado es primordial para el comunismo anarquista. Con la distribución de la riqueza basada en las necesidades autodeterminadas, la gente será libre de comprometerse en cualquier actividad que le resulte más satisfactoria sin tener que realizar más trabajos para los que no se tenga el genio o la aptitud. Los comunistas anarquistas sostienen que no existe una forma válida de medir el valor de las contribuciones económicas de una sola persona porque toda la riqueza es producto colectivo de las generaciones actuales y anteriores. Defienden que cualquier sistema económico basado en el trabajo asalariado y la propiedad privada requiere un aparato coercitivo estatal para mantener los derechos de la propiedad y mantener las relaciones económicas desigualitarias que inevitablemente aparecen.

Conocidos comunistas anarquistas son Pedro, o Piotr Kropotkin (Rusia), Errico Malatesta (Italia) y Nestor Makhno (Ucrania). Kropotkin es generalmente visto como el más importante teórico del comunismo anarquista, delineando sus ideas económicas en libros como La Conquista del Pan y Campos Fábricas y Talleres. Kropotkin consideraba que la cooperación era más beneficiosa que la competición, defendiendo en La Ayuda Mutua: Un Factor para la Evolución sus conocimientos en naturaleza. Las ideas del comunismo anarquista fueron muy influyentes en la introducción del anarquismo en Japón, a través de los esfuerzos de Kôtoku Shûsui al comienzo de la década de 1900, quien tuvo correspondencia con Kropotkin y tradujo sus trabajos. Alexander Berkman y Emma Godman (quienes fueron deportados de los EE.UU. en 1919) se convirtieron en importantes defensores del "Anarquismo comunista" y especialmente críticos con el Bolchevismo después de descubrir su terrible realidad de primera mano en Rusia, y después del aplastamiento de la rebelión de Kronstadt por parte del Ejército Rojo. A su vuelta fueron influenciados por el alemán emigrado en los EEUU, Johann Most, quien antes había ayudado a traer los principios comunistas anarquistas a Gran Bretaña a través de su contacto con Frank Mintz en Londres al rededor de 1880.

Muchos plataformistas se refieren a sí mismos como comunistas anarquistas, a pesar de que otros comunistas anarquistas no se sienten cómodos con algunas partes del documento de la Plataforma Organizativa, como el asunto de la "responsabilidad colectivo" defendido por Makhno pero con la oposición de Malatesta. Mientras históricamente muchos comunistas anarquistas fueron activos anarcosindicalistas, muchos fueron críticos con los sindicalistas que buscan alguna forma de sistema de salarios auto-gestionadios antes que la abolición salarial, señalando que cualquier sistema que mantenga relaciones económicas basadas en la recompensa según el esfuerzo y el intercambio no es comunista.

Los actuales comunistas anarquistas están representados en distintas organizaciones como la Internacional de Federaciones anarquistas, incluyendo la Federación Anarquista (Gran Bretaña). Los plataformistas  incuyen el Movimiento de Solidaridad de los Trabajadores (Irlanda) y la Federación de los Comunistas Anarquistas del Noreste (EE.UU.). Muchos grupos anarquistas nacientes del Este europeo, Rusia y el Caúcaso se identifican con el comunismo anarquista y  actualmente hay un fuerte comunismo anarquista en las organizaciones anarquistas de Latinoamérica y el Caribe.

Editado por Libcom a partir de un artículo de la Federación Anarquista (GB).