[Película] El hombre del corazón de hierro

El hombre del corazón de hierro, es una película de drama y thriller de guerra francesa, dirigida por Cédric Jimenez, y escrita por David Farr, Audrey Diwan y el propio Cédric Jimenez basándose en la novela del autor francés Laurent Binet. La historia se centra en la Operación Antropoide, el asesinato del líder nazi Reinhard Heydrich en Praga durante la Segunda Guerra Mundial.

La película está protagonizada por Jason Clarke, Rosamund Pike, Jack O'Conell, Jack Reynor y Mia Wasikowska. Fue rodada en las ciudades de Praga y Budapest entre el mes de septiembre de 2015 y febrero de 2016. Finalmente estrenada mundialmente en julio del año 2017, recibiendo críticas generalmente positivas.

La narración divide la película en dos partes claramente diferenciadas, la primera parte se centra en la juventud de Reinhard Heydrich en el ejército naval alemán, cómo conoce a su futura mujer y la manera en que llega a conocer a Heinrich Himmler por el cual entra a formar parte de las SS. La segunda parte se centra en los dos jóvenes checos que viajan desde Gran Bretaña y se infiltran en la resistencia en la ciudad de Praga para acabar con el hombre del corazón de hierro, Heydrich. La primera parte logra construir un filme biográfico que refleja perfectamente la ostentosa parafernalia nazi y algunos sucesos históricos como la purga del partido en junio de 1934, conocida 'la noche de los cuchillos largos'. La segunda parte construye una historia clásica bélica de contraespionaje y acción, que si bien trata de huir del heroísmo o romanticismo más tópico de esta clase de filmes, tiene algo de ambos elementos en justa medida, no impidiendo contarnos con gran acierto una historia apasionante.

La narración del atentado contra Heydrich está separado en tres escenas distintas diseminadas a lo largo del metraje, donde se van conociendo poco a poco los elementos y personajes del momento exacto, y que le aportan una tensión e intriga de estupenda calidad, posiblemente el mejor acierto de la película.

Sin ahogarse en la trama de la resistencia checa en Praga contra la ocupación nazi, nos cuenta muchísimos sucesos históricos igualmente sin alargar pesadamente el metraje, parece increíble que en tan solo dos horas cuente tanto y tan bien esta película. Si la narración es un punto clave de este filme, queda complementada por una inmejorable fotografía, profundamente cuidada y detallada, que ayuda a construir una perfecta atmósfera intimista, a la par que una banda sonora que pone los pelos de punta.

 

La prioridad nacional… A estas alturas

El “área patriota” española sigue a la deriva, entre la fragmentación y el pandillismo navajero de los últimos 30 años. Sin embargo, de ese pandillismo a veces emergen líderes e ideas capaces de aglutinar al suficiente número de antisociales como para hacer pasar a su pandilla de larva a mosca cojonera.

Estos días nos encontramos en prensa con la última genialidad de los ultras del Elche, la campaña #lonuestro. Desde enero y con el correspondiente lavado de cara, esa agrupación local de pandilleros ha ido poniendo en marcha una campaña de marketing para difundir unas ideas muy concretas y que se hace eco de la iniciativa más sonada del “área patriota”, los “Hogares Sociales” del MSR.

Tanto la campaña que el pasado 16 de abril a rellenado minutos telediario como los mensajes del partido que anda detrás de los “Hogares Sociales” de Madrid y Zaragoza, el MSR, circulan en torno al concepto de la “prioridad nacional”. Pero no sólo estos grupúsculos. La prioridad nacional es un punto común de los programas del “área patriota”, aunque con divergencias. Alianza nacional, como buenos nazis sacados de un museo, la vincularían al “derecho de sangre”¹. Plataforma per Catalunya para no empantanarse mucho en su contradicción nacional, lo cual es muy duro para un partido nacionalista, apuesta por un discreto “primer els de casa”. Democracia nacional también lo lleva por bandera, después de muchos años de hacernos pasar por el museo del terror de las campañas de propaganda.

Pero eso no es todo. El afamado Jorge Vestrynge cada vez que puede [1] [2] no hace más que plantear la cuestión de una supuesta “prioridad nacional”, o “nacional-popular” si lo prefieren, para “tratar bien a los de aquí y a los que vienen”.

Pues a estas alturas, con el Mediterráneo ensangrentado, hay que decirlo alto y claro: la “prioridad nacional” YA EXISTE. La población trabajadora migrante se enfrenta a bastantes más barreras que la nativa frente al empleo y no sólo el empleo, también para las ayudas sociales. Existen ciertos requisitos para acceder a un puesto de trabajo (permisos, seguridad social, nivel educativo…), existen largos trámites para obtener permisos de residencia y no digamos ya la nacionalidad, existen barreras según el nivel educativo que son aún más altas cuando hay que convalidar, existen barreras culturales más relevantes que el idioma y que se apoyan en lo que se conoce como racismo, y que está bastante más enraizado de lo que parece. La propuesta de los “patriotas” consiste entonces en endurecerlas, sin más.

¿La “prioridad nacional” nos ha evitado el paro a los no-migrantes? ¿Nos ha evitado que los barrios se conviertan en guetos? ¿Nos ha evitado los desahucios, la precariedad, los bajos salarios…? Vamos a ver por qué no.

La línea argumental de todas estas posturas parte de ver el mundo del trabajo como si fuera un mercado perfecto. “Entra mano de obra a menos precio, el coste de la mano de obra baja porque la demanda de trabajo prefiere pagar menos por el mismo servicio.”, “Entra mano de obra barata a un mercado en el que hay una mano de obra más cara, por lo que la más cara se va quedando fuera del mercado”. Son afirmaciones básicas de la “economía” de mercado. Pero como cualquiera que conozca economía sabrá que si bien estas afirmaciones son válidas en lo que se conoce como “micro-economía”, al escalar estas relaciones la cosa se complica y por la “macro-economía” no sigue reglas tan simples. En el mundo “macro” las cosas no son tan sencillas y por eso la economía neoclásica a este nivel es un sinsentido que no es capaz de predecir 2008 en 2007. Hay quién considera que si las reglas del mundo “micro” no funcionan en el mundo “macro” es porque hay imperfecciones a las que llaman intervencionismo, socialismo, estado, chemtrails o cualquier chorrada. A esa gente la llamamos liberales. Los liberales al menos saben cómo funciona su teoría económica, para aplicarla a un mundo imaginario.

Este caso es un ejemplo en donde la lógica “micro”, en lo “macro” hace aguas. ¿en serio creéis que en el mercado de trabajo sólo interviene el precio, la cantidad de oferta y la cantidad de demanda?¿un conjunto de mano de obra es sustituible de forma perfecta y completa por otro? Claro que no. Los liberales culparían de que esto no fuera así a alguna fuerza maligna: el estado, los vagos, los monopolios, los sindicatos… Otra gente pensamos que simplemente, en el mundo “macro”, no se puede hablar de nada en economía sin contemplar su Historia. No hay leyes inmutables en la economía del mundo “macro”. Así que tenemos que ceñirnos a la realidad que contemplamos. Y eso vamos a hacer.

A principios de siglo, con la llegada de millones de personas como mano de obra a los países centrales del orden económico global, no pasaron millones de personas al paro automáticamente. Ni bajaron inmediatamente los salarios. De hecho, cuando finalmente esto ocurrió no fue por una “saturación” de mano de obra, cosa que podría darse según esas “matemáticas nacionales”, sino que ha ocurrido por un proceso de crisis sistémica del capitalismo. Resulta que las cuentas no salen. Resulta que la “prioridad nacional” no nos protege de nada a las trabajadoras de aquí, puesto que estamos expuestos a fuerzas que nos llevan al paro, a la miseria, a la precariedad y que al final nos llevan a la migración. No conviene perder de vista que las migraciones son consustanciales a la condición de trabajador. Aquí lo explican con palabras que hasta Manolo Canduela entenderá:

LA MAYOR PARTE DE LOS TRABAJADORES SON INMIGRANTES (EN SU PROPIO PAÍS), LES GUSTE O NO.
Los trabajadores no podemos permanecer ligados a nuestras “raíces”. Trabajamos donde hay empleo, pues no nos dan nada más para poder vivir. Cuando la industria del acero del noroeste de Inglaterra cerró porque no lograba beneficios, la gente se trasladó a Londres para encontrar trabajo. Cuando la construcción estaba mejor pagada en Alemania, en los años 90, miles de trabajadores británicos acudieron allí. Ni que decir tiene que cuando el desempleo llegó al 20-30% en Polonia en los 90, nos fuimos de allí. No fuimos nosotros quienes empezamos la guerra en Siria, Ucrania o Somalia, y no queremos combatir por este o aquel contendiente. Así que tenemos que huir de allí. Todos somos inmigrantes en cierto sentido…”

Si la “prioridad nacional” no sólo no nos sirve de nada a los de aquí tan sólo sirve para complicar aún más la vida a nuestros iguales y agravar la diferencia entre identidades. Esto tampoco sale de la nada. De la misma forma que para entender la macroeconomía hay quienes apostamos por contemplar la Historia, para entender que lleva a los pandilleros de rojigualda y navaja a apostar por una campaña así como banderín de enganche hay que ver en qué contexto estamos. La reacción a la mundialización de la economía por un lado y del avance de los movimientos sociales post-68, especialmente feminismo y ecologismo, se está materializando en una vuelta a los fundamentalismos religiosos, incluidos los laicos. En Israel el judaísmo más ultra, el Estado Islámico en el mundo árabe, los neofascismos en Europa, las grandes sectas en China…todos coinciden en aglutinar a grupos sociales descontentos en torno al refuerzo de la identidad excluyente y del patriarcado. En Castilla y otros países de Europa la presión popular contra el fascismo ha mantenido durante años en la marginación a los grupos que abanderan esa reacción identitaria y patriarcal, sin que consigan ser masivos y manteniéndolos en una constante autodestrucción puesto que su composición social se basa en un puñado de antisociales resentidos por su pérdida de estatus ante el avance del feminismo, principalmente.

Pero como vemos eso no es todo, sino que esta lógica envenenada que como ya se ha señalado aquí hay gente en Podemos que defiende y que está arrasando electoralmente en distintos estados de Europa. Pues nada, habrá que mantener la presión sobre el “área patriota” para que su mundo y sus matemáticas sigan en 2 dimensiones.

Valladolid. Abril de 2015.
@botasypedales

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1.- https://anlostuyos.wordpress.com/que-queremos/
Nota: no ponemos el enlace directo por evitar el trackback.

Atacan oficina del partido nazi Amanecer Dorado

Esta madrugada, a eso de las 4 de la mañana, un artefacto casero explotaba en los exteriores de una de las oficinas del partido nazi Amanecer Dorado. La oficina en cuestión se encuentra en la localidad de Aspropirgos, a 170 kilómetros de la capital griega.

El artefacto ha sido colocado por personas que todavía no han sido identificadas por las fuerzas represoras del Estado griego, y tampoco ningún grupo se ha hecho con la responsabilidad de la bomba. La explosión causaba daños materiales al inmueble de dos plantas en el que se encuentra la oficina del partido nazi, dañando solamente los comercios locales de la planta baja.

Cabe preguntarse el propósito de esta acción, la cual, como decía, ha dejado intacta la oficina de Amanecer Dorado. Además, la localidad de Aspropirgos (de reducido tamaño) no parece ser un centro clave para atacar la presencia de les nazis. ¿Cómo hemos de interpretar esta acción? ¿Aviso a les nazis de algún grupo o individualidad antifascista? ¿Auto-atentado para justificar futuras acciones fascistas?

Gracias a M-N por su ayuda en la traducción.

Fuente (en griego): [1]

Los nazis de Amanecer Dorado amenazan a la propia policía

Ayer 27 de noviembre en Creta, Grecia, ocurría lo inesperado: Illias Kasidiaris amenazaba de muerte a la policía.

Durante un encuentro del partido nazi Amanecer Dorado en Creta, Illias Kasidiaris (el diputado nazi que pegó varias bofetadas en directo a una política del partido comunista) amenazó de muerte a varios oficiales de la policía. Sus palabras fueron exactamente: "juro que esto no quedará así, habrá muertos" [refiriéndose a la policía como se puede ver en la foto de esta noticia]. Todo ocurría en los exteriores del edificio donde los nazis celebraron un mitin. Allí, un amplio grupo de antifascistas se concentró para mostrar su enérgico rechazo a les nazis de Amanecer Dorado. La policía medió entre les nazis y les antifascistas para evitar una confrontación directa, así que separó a ambos grupos con varios metros de distancia.

El problema vino, al parecer, cuando la policía empezó a cachear a les nazis que intentaban entrar al edificio. Fue entonces cuando Illias Kasidiaris salió a gritar a la policía, increpándoles que el enemigo estaba al otro lado de la calle (refiriéndose a les antifascistas). Cuando vio que no le hacían caso y que no detenían al grupo antifascista (que es lo que él pedía), Kasidiaris pronunció las palabras que tanto escándalo están creando en Grecia. Y es que hasta les nazis son una propia amenaza para el aparato represor del Estado.

Todo lo narrado se puede visualizar en este vídeo (en griego). Además se puede ver el mitin y cómo un miembro del partido nazi muestra la bandera de la dictadura militar griega, la cual exalta el golpe de Estado del 21 de abril de 1967.

Agradecimientos a M-N por su ayuda con la traducción.

Fuentes (en griego): [1] [2]

No me siento amenazada

Hace unos días asistía a un debate con activistas de Grecia, activistas locales (entre los que nos encontrábamos varios anarquistas), y gente varia. El tema era la represión policial y, como no, por ser la mayoría del grupo de origen griego salió el tema de Amanecer Dorado. Para mi sorpresa una chica griega afirmó rotundamente: "no creo que Amanecer Dorado sea un problema tan grave para Grecia, yo personalmente no me siento amenazada." La pregunta que me vino a la cabeza fue inevitablemente: ¿qué esconden estas palabras?

El grupo enmudeció un instante cuando las palabras de esta chica se hicieron presentes en la sala. Nadie contestó; el debate continuó sin más. Pero tras el encuentro no pude resistir la tentación de escribir esta pequeña reflexión. Como dije, el debate tenía como tema la represión policial, la cual intenté ligar con la represión estatal en términos de clase, pero mi intento se quedó en mera anécdota por no recibir el apoyo del grupo. Una vez que cambiamos al tema del fascismo creciente en las calles de Atenas, el grupo se dividió al instante en dos posturas bien diferenciadas: aquellas personas que defendían la acción directa contra les facistas, y las personas que argumentaban por una vía institucional acorde con las leyes vigentes.

Un chico griego daba en el clavo: "¿cómo nos vamos a proteger de los fascistas si actúan impunemente, apaleando en la calle a inmigrantes y homosexuales?" La citada chica replicó: "llama a la policía." Pero lo que ella no sabía, o tal vez no quería saber, es que la policía en Atenas está profundamente ligada a los grupos fascistas. El chico siguió: "llama tú a la policía cuando diez nazis vienen corriendo con palos y armas." Les que defendían la no-violencia se sumaron argumentando que contestar con violencia es rebajarse al nivel de les fascistas. Como si la violencia en su sentido más puro y abstracto fuera universalmente perversa. Como si la violencia no pudiera ser un medio para la consecución de un mundo mejor. Como si una agresión violenta y la autodefensa fueran la misma cosa.

No obstante, sea une misme partidario de la acción directa violenta o no, lo que no se puede argumentar con rigor y seriedad es que los nazis de Amanecer Dorado no son una amenaza simplemente por el mero hecho de no sentirse amenazade a nivel personal. Desde luego que ella no se siente en peligro cuando vuelve a su Atenas natal de visita: es blanca, de clase media-alta, educada, y griega. Además no viste con una estética que podríamos definir "de izquierdas." ¿Por qué se iba a tener que sentir amenazada si perfectamente podría pasar por un miembro de Amanecer Dorado? Pero el problema de fondo, que es el que quiero esbozar en este texto anecdótico, es la falta de solidaridad para con otros seres humanos que sufren cualquier tipo de opresión. Como el joven Mario, homosexual y fascista declarado, la chica griega no entendía que su libertad personal se ve absolutamente negada en tanto que la libertad de otras personas es pisoteada, sean estas personas turcas, moldavas, u homosexuales. Lo que no parecía comprender es que la libertad personal se construye de manera social.

La solidaridad se limita hoy en día a puro teatro. La gente acude a manifestaciones pro Palestina pero luego siente indiferencia hacia el sintecho de su barrio. La gente dona dinero para les afectades de algún monzón en el lejano Sudeste Asiático pero luego le da igual si su vecino está desempleado y tiene tres hijes que mantener. Pareciera que la solidaridad solamente se pudiera ejercer a distancia, como evitando establecer relaciones humanas que nos pudieran suponer algún coste social. Donar dinero para personas del otro lado del globo no supone coste alguno más allá del monetario; establecer una relación social con tus vecinos supone invertir en tiempo, conversaciones, empatía emocional, comprensión, convivencia...

No estoy aquí negando la necesidad de establecer lazos de solidaridad internacional, sino que estoy intentando subir a la palestra algo tan sencillo como la cercanía humana, la cual escasea en nuestras ciudades capitalistas (en eso que llamamos "civilización"). Caminas por la calle y la gente evita mirarte a la cara; te montas en el metro y la gente busca sitios que no impliquen sentarse al lado de otra persona; si saludas a un desconocido en el autobús lo más seguro es que te miren con suspicacia. Ahora, buscamos lazos humanos en la distancia de la Cruz Roja o Médicos Sin Fronteras; buscamos amistades por Facebook (donde precisamente no hay coste social alguno más que hacer click en un botón); intentamos reafirmarnos como seres humanos significantes en un mundo que nos enseña a no ser solidaries con nuestro entorno social.

Tal vez esa chica griega no se sienta amenazada hoy por los nazis de su ciudad, pero lo que es una realidad objetiva e innegable es la miseria moral de su actitud; un hecho que no depende del individuo como tal sino de una sociedad enferma que, guiada por los principios liberales ya bien socializados, nos conduce a una vida asocial centrada en la propia persona. El fascismo es una amenaza para todes, se dé donde se dé; afecte a quien afecte directamente. La opresión debería gatillar lazos de solidaridad humana de forma automática, despertar sentimientos de ayuda mutua en las mentes menos oprimidas. Por ello nuestra revolución es social, no simplemente material.