[Reseña cinematográfica] Lejos de los hombres

Lejos de los hombres, en francés Loin des hommes, es una película dramática francesa de 2014 dirigida por David Oelhoffen. Protagonizada por el actor Vigo Mortensen, quien también coprodujo el filme, admitió que mientras hacía la película pensó en "las poblaciones europeas frente a las nativas en Estados Unidos, pero también en Gaza" y "el país artificial llamado Iraq que fue creado por los europeos y ahora se están desmoronando."

Sinopsis: Ambientada en la Argelia colonial francesa, la narración sigue a Daru, un profesor francés que debe entregar a Mohamed, un dócil argelino sospechoso de asesinato, en manos de las autoridades francesas. Mientras tanto, la Guerra de Independencia argelina estalla.

La película está basada en 'El huésped', un relato corto de Albert Camus de su colección 'El exilio y el reino'. Sin embargo, la narración de este filme es más amplia que el relato en que está basado. Aprovecha la coyuntura del inicio de la lucha anticolonial en Argelia frente al Estado francés, para convertir la narración de un relato intimista en una aventura en el que el personaje principal chocará con un contexto social del que pretende huir y no posicionarse. Un personaje que no busca la amistad de su huésped argelino, ya que él solo desea su soledad y seguir con su sistema de vida. Tras su lucha en Italia en plena Segunda Guerra Mundial, felizmente aislado impartiendo clases, o más bien adoctrinando a niños y niñas argelinas en la cultura francesa, cree estar fuera del conflicto colonial que los guerrilleros argelinos le han declarado a la metrópoli.

Este filme fue seleccionado para competir por el León de Oro en el 71 ° Festival Internacional de Cine de Venecia. Además, se proyectó en la sección de Presentaciones Especiales del Festival Internacional de Cine de Toronto 2014.

En general recibió buenas críticas por parte de los críticos cinematográficos, este desconocido filme francés, de no ser por la participación de Vigo Mortensen. Nos ofrece una excelente fotografía y una gran belleza de imágenes asentada en una narración perfectamente hilada entre el vacío y la destrucción. Con ciertos aires de western y de road movie atemporal se construye una historia contenida y austera, que mira hacia el interior del ser humano ante el dilema de tomar decisiones que afectan a la vida de otros.

[Reseña cinematográfica] Snowpiercer

Snowpiercer es una película coreana de ciencia ficción de 2013 dirigida por Bong Joon-ho, siendo esta su primera película en inglés de su filmografía, y escrita por Kelly Masterson. La producción está basada en la novela gráfica Le Transperceneige realizada por Jacques Lob, Benjamin Legrand y Jean-Marc Rochette. La película está protagonizada por Chris Evans, Song Kang-ho, Tilda Swinton, Jamie Bell, Octavia Spencer, Go Ah-sung, John Hurt y Ed Harris.

Sinopsis: Un fallido experimento para solucionar el problema del calentamiento global casi acabó destruyendo la vida sobreel planeta. Los únicos supervivientes fueron los pasajeros del 'Snowpiercer', un tren que recorre el mundo impulsado por un motor de movimiento eterno ideado por un reconocido empresario filántropo llamado Wilford. El tren está dividido en dos clases sociales: por un lado, la parte delantera integrada por la clase acomodada y con privilegios; por otro lado, la clase obrera y pobre, situada a la cola del tren. Hartos su situación indigna, los pasajeros de la cola deciden organizar una revolución social para hacerse con el control de la máquina.

En general ha recibido unas buenas críticas cinematográficas, destacando su dirección y actuaciones. Logra momentos muy inquietantes y una gran espectacularidad en pantalla. Calificada como epopeya futurista visualmente impresionante, narra un desquiciado viaje a través de los vagones de un tren como una metáfora verosímil de la lucha de clases y la realidad del capitalismo. 

El vagón de cola es oscuro, sucio y superpoblado, su única función es servir de mano de obra para mantener los lujos de la elite que viaja en los vagones delanteros. Tras este encontramos el vagón de la prisión para quien se atreve a cuestionar el orden social, después el vagón que produce la comida basura para la clase baja, y el vagón del recurso más preciado: el agua, que quien lo posee puede controlar todo el tren. Más adelante el vagón del sistema educativo, y vagones de entretenimiento y lujo de las elites como una sauna o una sala de fiestas. Una avalancha de acción repartida a lo largo de su narración, principalmente en su segunda mitad, que le imprime un ritmo frenético al metraje. Sin embargo, el guion cuenta con algunas concesiones fortuitas que favorecen el avance del grupo a través de los vagones, y también se cuestiona como innecesaria la explicación sentimental que su protagonista ofrece al final del filme.

Si comparto la reseña de esta película de argumento muy similar a otras tantas que se han realizado adaptando una novela gráfica que narra una historia distópica, es para establecer un análisis comparado que es transversal a estos filmes, y advertir que muchas veces tan solo nos quedamos en el mensaje superficial, sin cuestionarnos que detrás de una obra cinematográfica de este estilo hay otros mensajes secundarios que la industria del cine cuela de manera aún más sutil.

La película presenta un argumento clásico en la ciencia-ficción post-apocalíptica, es decir, la de una sociedad autoritaria, controlada férreamente y que provoca un estallido social liderado por algunos pocos personajes, que al final de la narración descubren que el propio sistema preveé y potencia estas sublevaciones como medidas de control de la población. El futuro parece incierto fuera de los límites en los que se asegura la supervivencia, y también parece un despropósito verter sangre contra un enemigo que ya ha decidido otros planes, y que la revolución social no puede derrocar por mucha voluntad y organización que se aporte. La realidad es que en la mayoría de los casos películas con una reconocida crítica social bastante notable, terminan enviando un mensaje desalentador en cuanto a la acción revolucionaria cotidiana. Alientan a crear un cliché sobre los intentos de transformación radical de la sociedad, postergándolos a un contexto futuro y con unas características muy arraigadas en la tradición revolucionaria occidental. Se banaliza el potencial de la organización social, y se deja en manos de unos elegidos concretos la capacidad de transformar la realidad social, además de producir la sensación de necesidad de un colapso ecológico y el establecimiento de un enemigo autoritario evidente para actuar conscientemente.

[Reseña] Vivir a muerte

Vivir a muerte es la selección de las últimas cartas de condenados a muerte durante la ocupación alemana de Francia en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Estas últimas palabras escritas antes de la muerte anunciada son un archivo sensible para comprender la historia de la Resistencia francesa y sus actores. Redactadas en Francia entre el verano de 1941 y el verano de 1944, por franceses o extranjeros, en los campos de concentración o las cárceles francesas, tras haber sido detenidos y juzgados por los tribunales alemanes por llevar a cabo atentados contra los intereses del gobierno colaboracionista o contra el ocupante alemán. acusados de espionaje, acciones terroristas y de sabotaje.

Un último mensaje que a veces es piadoso, a veces rencoroso, valiente o temeroso, desesperado o tranquilo. Es un fresco de la condición humana colocada en la situación más extrema posible: la de una muerte segura. Un testimonio personal y real de personas que ya no tenían nada que perder. Con el deber de la fraternidad humana y no dejar su memoria en el olvido, estas últimas cartas se dirigen a nosotras/os. Porque hablan de la vida de estos hombres y de estas mujeres, lo que cuenta frente a la muerte, palabras de hombres sobre la vida de la humanidad y la lucha por su liberación.

Aunque aparentemente nuestra sociedad no tiene nada en común con aquella contra la que se levantaron, comparte muchas más características de las que podamos ver a simple vista, y por eso estos últimos escritos de los fusilados están dirigidos a nosotros. ¿Qué hemos hecho de la sociedad que nos legaron? ¿qué hemos hecho de su noción de la solidaridad? ¿qué significado le hemos dado a su muerte?

Es un libro que se deja vivir intensamente, una lectura que duele y apasiona. Es una despedida de la vida.

Contexto histórico. Tiempo de lucha armada.

Tras la ocupación militar nazi del territorio francés, Hitler necesita asegurar una dominación apacible y rentable, la autoridad francesa representada en el viejo mariscal Pétain ofrece esta oportunidad. Establece un gobierno colaboracionista convencido de la victoria alemana, y queriendo sentar las bases de una futura paz europea con la Alemania nazi como vencedora. El gobierno de Vichy, se compromete, según el armisticio firmado el 22 de junio de 1940, a reprimir duramente los focos de resistencia política y militar que hubiera, de esta manera el ocupante alemán evitaba la impopularidad de tales medidas. La situación cambia radicalmente en el verano de 1941 con la ruptura del pacto germano-soviético, de esta manera Alemania ataca militarmente a la Unión Soviética, y se inicia una nueva estrategia comunista de lucha armada. Esto desata una ola de detenciones y juicios, que conllevarán numerosas ejecuciones de comunistas y judíos franceses en otoño de 1941 como represalia, y como ejemplo para intimidar al resto de la población francesa. El régimen de Vichy endurece las reprimendas y crea las Secciones Especiales, encargadas de condenar a muerte sin previo aviso.

El gobierno francés participa activamente de la represión, asegurándose de esa manera su existencia como súbdito frente al ocupante, entrega numerosos rehenes a las autoridades alemanas para su fusilamiento en las principales ciudades francesas. El Partido Comunista Francés se lanza a una lucha armada total a pesar de la represión, que desenmascaran al ocupante alemán, convirtiéndolo en odioso ante la población francesa. Se inicia una complicada dinámica de acción, represión y solidaridad, dado que las acciones armadas provocan fusilamientos de franceses, pero engrosa la solidaridad entre la población.

El objetivo fundamental es la opinión pública francesa, y tanto Vichy como los nazis alemanes ven que tras cada ejecución represiva, esta se decanta del lado de los resistentes inevitablemente. La situación genera debate interno entre los alemanes, pero en la primavera de 1942 las SS se encargarán de la lucha contra la resistencia, la represión se intensifica con la generalización de la lucha armada en todo el territorio francés, y los ejecutados son condenados por delitos de sangre contra los alemanes. Aunque la lucha inicialmente fue asunto de los comunistas, a partir de 1942, y sobre todo en 1943, otros movimientos de resistencia se unen a esta lucha, como la Armada Secreta y las Fuerzas Francesas del Interios. Esta lucha armada, llevada al principio bajo la forma de guerrilla urbana, se extiende al mundo rural con la aparición de los maquis a principios de 1943.

Los ocupantes se esfuerzan en una represión discreta, deportando a muchos resistentes a Alemania en lugar de juzgarlos en Francia. En base a la política del decreto Nacht und Nebel («Noche y Niebla») firmada en Berlín en diciembre de 1941 por el mariscal Keitel.

Aún así se suceden procesos represivos en territorio que son difundidos entre la población generando un gran rechazo. El proceso contra Juventudes Comunistas con siete condenas a muerte el 6 de marzo de 1942; el proceso de la Casa de la Química con veintisiete condenas a muerte el 14 de abril de 1942; o el proceso el «Cartel Rojo» con veintitrés condenas a muerte el 17 de febrero de 1944. Se estima en unos tres mil los resistentes (franceses y extranjeros) fusilados tras ser condenados por tribunales militares. También se consuman pausadamente las ejecuciones de rehenes, la mayoría comunistas fusilados por orden alemana, se calcula en torno a un millar. La policía francesa colabora activamente con los alemanes contra los miembros de los grupos de resistencia. Para este cometido en enero de 1943 se crea la Milicia, un cuerpo policial francés que actúa fuera de todo marco legal.

La opción de la resistencia.

Durante el periodo de ocupación nazi de parte del territorio francés, y el establecimiento del régimen colaboracionista de Vichy en la Segunda Guerra Mundial, surgieron multitud de grupos de resistencia organizados, los sindicatos y partidos de izquierdas fueron ilegalizados y tuvieron que surgir nuevamente en la clandestinidad. Estos distintos grupos de resistencia surgieron a nivel local, territorial o nacional, en el interior y en el exilio.

Sus funciones eran variadas y adquirían distintos niveles de compromiso y riesgo, a lo largo de los años de la guerra irán cayendo algunos de estos grupos debido a la represión, y otros se unificarán e irán tomando mayores estructuras de organización. Principalmente se dedicaban a difundir noticias a través de periódicos entre la población para mantener un ánimo beligerante frente a los ocupantes, labores de espionaje sobre el propio terreno, acciones de sabotaje en industrias, centros de trabajo, líneas ferroviarias o eliminación de responsabilidades nazis o colaboracionistas. También estudiaban la instalación de redes de evasión y organización de manifestaciones públicas.

Sobre las cartas:

En estas últimas misivas se aprecian excesivamente los desgarros o las contradicciones humanas, sus autores son a la vez héroes y gente simple, dado que se han atrevido a llevar a cabo un combate siguiendo sus convicciones y asumiendo riesgos.

Escriben a su madre, padre, hermanos, mujer, hijos y amigos, compartimos esa emoción con ellos porque evidencian amores fundamentales. A los que quiere, el condenado a muerte les confía su amor, su razón de vivir y luchar, cuenta sus últimas horas o hace un último legado. Recuerda un paso común y evoca un futuro que no será suyo. Habla de él, y habla mucho de los otros, de nosotros. Su razón de vivir se convierte bruscamente en esperanza a la hora de morir.

Primero celebra el amor a su país y en defensa de los valores de la comunidad, la fe en Dios, la construcción del comunismo, la expectativa de una sociedad más libre y justa. Se evoca una fidelidad del condenado a su compromiso, y escribe palabras tales como honor, orgullo o deber. Pero necesitan el reconocimiento familiar, y este está condicionado al reconocimiento por la sociedad. Su orgullo es no morir banalmente.

A menudo los condenados piden perdón a los suyos por el dolor que les han causado y el que les causará su ausencia. Perdón también por tener que abandonar a aquellos con los que tenían aún mucha felicidad que compartir, o por no haberles dado toda la alegría que ellos hubiesen querido. Suelen tener unas últimas atenciones materiales, estos últimos legados son objetos simbólicos que testimonian la preocupación por el futuro de los seres queridos.

Esta última carta es un último combate llevado a cabo consigo mismo, con los que quiere, con sus camaradas, para mantener su dignidad y permanecer orgulloso. Es también una poderosa arma, puesto que notificada a la Resistencia, es difundida clandestinamente a los franceses que sufren la ocupación.

En estos campos y cárceles, desilusionados, viven rehenes y condenados a muerte, esperan la gracia, un giro en la guerra, una evasión para retomar el combate… resisten a al desánimo y la deshumanización. Tras hacerles el anuncio de la ejecución pocas horas antes, les proponen la asistencia de un sacerdote y la redacción de un mensaje de despedida, como máximo tres. Apoyados sobre la rodilla, en un rincón de mesa, en la tapadera de una cuba, en un barracón o celda, y bajo la mirada de los otros compañeros que correrán la misma suerte, el condenado en estado de shock, a menudo debilitado por la mala alimentación y las torturas, escribe con más o menos dificultad sus últimas palabras.

Los formatos son múltiples, pero siempre es el mismo trazo de lápiz de guerra sobre el papel basto de estos tiempos de penuria. Algunas ocasiones sirve de testamento. Conscientes del carácter efímero de este mensaje, les solicitan en algunos casos a los suyos reproducir inmediatamente la carta recibida. Las palabras se escriben con premura, la mina corre sobre la hoja con exaltación de saciarse del poco tiempo que queda, liberando incertidumbre, con serenidad ante lo ineludible. Estar a la altura de un acontecimiento que, por sus consecuencias, sobrepasa su propia existencia.

Una vez redactadas, estas últimas cartas son sometidas a la censura. El original, o una copia censurada, manuscrita o dactilografiada se remite a los familiares por las autoridades alemanas varias semanas después de la ejecución. Algunos condenados, desconfiados o advertidos de estos procedimientos, prefieren redactar esta correspondencia clandestinamente, dejarla a buen recaudo con un compañero de celda, con un capellán, o incluso un paseante que recoge el papel lanzado al exterior de la prisión o sobre la carretera durante el traslado al lugar de la ejecución. También se introducen en dobladillos de la ropa o hendiduras de los objetos que, colocados en la maleta será devuelta a la familia.

En cada carta se dibuja un retrato personal singular de sus autores, las diversas condiciones en las que escriben sus últimas cartas afectan su forma y su contenido. La edad, la situación familiar y social, sus pensamientos políticos o religiosos, la relación con el lenguaje oral o escrito y las relaciones sociales.

Estas cartas exaltan hasta el infinito el canto al amor, a la amistad y a la fraternidad. Hasta el último instante, una atención delicada a los seres queridos, preocupados por el futuro material de la familia, la educación de los hijos, a los que se sienten obligados a consolarlos.

Tras cada ejecución, junto con el anuncio a los familiares del cumplimiento de la condena, y tras entregarles estos mensajes, se les atemoriza y les amenazan con represalias en caso de reproducir públicamente estas últimas cartas. Sin embargo, estas cartas se emitían en radios libres o en la prensa clandestina para generar empatía entre la población. Las cartas se leen en el círculo familiar y de amistades, se copian y se pasan unos a otros. Se ponen en marcha estructuras de solidaridad con los familiares de fusilados, se recopilan estas cartas también con fines educativos de las futuras generaciones.

Tras la guerra nace la Asociación Nacional de Familias de Fusilados, y bajo su impulso se intensifica la recopilación de las últimas cartas. La misma preocupación anima a otras asociaciones constituidas para la salvaguarda de la memoria en los lugares de represión, tales como la Asociación Recuerdos de la Resistencia y de los Fusilados del fuerte de Bondues o Los Amigos de los Campos Châteaubriant-Voves-Rouille. Tras los años 60 el Comité de Historia de la Segunda Guerra Mundial, presidido por Henri Michel y la creación de museos de la Resistencia, invitan a estas asociaciones y familiares a depositar en las colecciones públicas sus archivos íntimos.

Extractos de cartas:

A continuación quiero dejar constancia de algunas de las frases más impactantes desde la emotividad, cargadas de sentimiento, lucha, valentía y amor; por ello he realizado esta selección de fragmentos de muchas de las últimas cartas de los fusilados en los campos de concentración:

- Vuestro hijo ha muerto. Su recuerdo será inmortal. Adiós mamá y hermanos queridos, sin olvidarme de mi pequeño Pierre. -

- Mirando el sol y la bella naturaleza que tanto he amado es como me despediré de la vida y de todos vosotros - 

- Muero con la cabeza bien alta, como un humilde artesano de la Liberación -

- Será en miércoles, en una bonita mañana de febrero, cuando mi cuerpo caiga bajo las balas enemigas -

- Paso revista a lo que he hecho en mi corta vida. Solo siento una cosa, la de no ver el fin de la guerra, a ti y a todos los amigos-

- Mis muy queridos padres, no os creáis que soy un criminal o un bandido, pero las leyes de la guerra son terribles -

- Os escribo en el momento de mi ejecución. Muero por la causa por la que he combatido no lo olvidéis. Vengadme -

- Adiós, la muerte me llama, no quiero ni venda en los ojos, ni que me aten. Os beso a todos. De todas formas es duro morir. Un condenado a muerte de 16 años -

- Pertenecemos ya a otra vida, es decir, que esta vida ya no nos da más que la sensación de sonidos incoherentes -

- Lo siento, lo sabes, la garganta se me obstruye y pienso en el pasado. Mi pasado es mi vida de militante y eres tú -

- Besa a menudo a nuestro pequeño por mí, que crezca con el cálido amor que yo le profesaba al lado de su mamá -

- Lloro por mi juventud, pero no lloro por mis actos -

- No tengo la sensación de tener que dejar la vida dentro de dos horas. Es como si saliera de viaje a cualquier parte, hacia lo desconocido -

- Muero por el crimen de haber querido siempre al prójimo más que a mí mismo. He defendido toda la vida a los parias frente a los opresores -

- Mi querida hija, sé siempre honesta, es el mejor camino en la vida y el que da más satisfacciones -

- La historia se escribe en este momento y nuestra sangre añadirá algunas palabras, algunas líneas a esta historia -

Biografías de... película? No! De cómic!

"La Virgen Roja" y "El Arte de Volar" son dos cómics, novelas gráficas, o como prefiráis llamarlos, que aunque no parezcan tener nada en común, (distinto estilo de dibujo, distinta época, distinta narrativa) ambos narran la vida de dos libertarios que desde sus respectivas situaciones se enfrentan a momentos relevantes de la historia. Alejados a más no poder del cómic de superhéroes, o de la novela gráfica más impactante, traen historias reales contadas de manera ágil dando también una amplia perspectiva de su momento histórico. Dos biografías de personas reales que tuvieron que enfrentarse a momentos clave de la historia, ambos desde una perspectiva libertaria, y con su distinta y personal actitud ante las adversidades.

"La Virgen Roja" nos cuenta la vida de Louise Michel, una feminista en la comuna de París que pasaría a la historia. Educadora y poeta, luchó en primera línea contra la burguesía y el machismo. Ahora considerada una heroína, fue deportada a Nueva Caledonia, donde sus ideales por una educación laica e igualitaria y una férrea oposición al matrimonio tradicional la acompañaron. Allí tampoco se detuvo su lucha, estableciendo relación con las poblaciones nativas oprimidas. Toda una vida de activismo revolucionario contada a través de dramáticos dibujos a blanco y negro, estupendamente rematados con rojo. Una historia centrada en hechos estupendamente rematada por fragmentos de los poemas de esta gran mujer.

Por otra parte "El arte de volar" refleja la vida del padre de su guionista. Es la vida de un chico de campo que marcha a la ciudad, encontrándose con las ideas libertarias y con el golpe de estado franquista y posterior guerra civil española en su juventud. Reclutado por los sublevados, pronto escapa con el bando republicano, en el que permanece hasta el final de la guerra, exiliándose a Francia. Aún mostrándonos a un protagonista sumamente idealizado, llega a emocionar la imagen de alguien que no para de caer pero también de levantarse, intentando volar. Y vemos cómo un choque tras otro, y una progresiva disminución de los apoyos afines, finalmente acaban con ese espíritu de lucha constante. Además, todos los que conocíamos al dibujante Kim por sus viñetas de "Martínez el facha" en El Jueves podemos disfrutar de su estilo sorprendiéndonos en este caso por la profundidad inesperada que nos trae su estilo al sacarlo de las tiras cómicas a las que nos tiene acostumbrado.

Para quienes siguen pensando que la historia y las ideas sólo son válidas si vienen en formato de parrafadas, éstos dos cómics nos muestran cómo su género, que no es nada nuevo pero sigue sin calar del todo, trae profundidad y cultura, a veces hasta libertaria, de una forma amena y muy entretenida.

Pride

Durante la manifestación del orgullo gay de 1984, un grupo de gays y lesbianas recaudan dinero. Dinero destinado a apoyar la huelga minera que ese mismo año había comenzado en Reino Unido. Basada en una historia real, la película Pride nos cuenta cómo el colectivo Lesbians and Gays Support the Miners (Lesbianas y Gays apoyan a los mineros) se enfrentan a todas las adversidades con las que se encuentran para apoyar a otro colectivo oprimido: el de los mineros.

Como bien dicen al principio de la película (tranquilos, no hay spoilers, además todos sabemos cómo terminó la huelga) si la policía no nos está acosando, es porque ahora mismo tienen otros objetivos. Pero nuestros protagonistas deciden no quedarse parados. Ese otro objetivo que está sufriendo necesita ayuda, económica entre otras cosas, y ellos pueden aportarla. Pero no va a ser tan fácil, porque, ¿cómo van a aceptar unos mineros, hombres duros y fuertes, el dinero de un grupo de gays?

Pues bien, ante el rechazo de los sindicatos, este grupo de gays decide ponerse en contacto con los propios huelguistas. con ciertas reticencias iniciales por ambas partes, ambas comunidades se ponen en contacto y se conocen, teniendo las mujeres un papel clave especialmente en mejorar la interacción entre los dos grupos que en un principio aparecen recelosos. Diferencias que en un principio parecen insalvables acaban en una fuerte unión.

Y no sólo eso. También nos habla, aunque brevemente, de la opresión de ambos sexos en el sistema heteropatriarcal. Hombres con miedo a bailar en público, mujeres con miedo a hablar de sexo, mientras se tratan temas que siguen vigentes como el miedo al sida por desconocimiento o la falta de aceptación por parte de personas cercanas hacia sexualidades no normativas.

Todo ello contado desde el humor, aunque no falten momentos de angustia. Una hora y media de altibajos y conversaciones sencillas pero de gran significado que muestra hasta qué punto luchas que aparentemente no están relacionadas se necesitan.

Una grandísima muestra de la transversalidad de las luchas, que culmina con los mineros acudiendo masivamente a la manifestación del orgullo al año siguiente. Una película con protagonistas homosexuales que no está centrada en sus historias románticas. Sólo con eso, ya diría que es algo totalmente recomendable que nos despeja la mente de la línea festiva de las fiestas institucionales del orgullo que se están celebrando estas semanas en diversas ciudades. (Recordamos la convocatoria de esta tarde para la manifestación del orgullo crítico en Madrid en la plaza de Cabestreros).

 

[Película] ¿Quién puede matar a un niño?

¿Quién puede matar a un niño? es una película española del año 1976, dirigida por Narciso Ibáñez Serrador, y basada en la novela El juego de los niños de Juan José Plans, siendo esta la segunda y, última cinta dirigida por Ibáñez Serrador. Actualmente, este largometraje constituye uno de los más celebrados del género de terror en el cine español.

Tom y Evelyn son una pareja de turistas ingleses que llegan a una población costera española para disfrutar de sus vacaciones. Deciden alquilar una barca para visitar una pequeña isla en la que él había estado cuando era más joven. Su sorpresa será grande cuando descubran que los únicos habitantes de la isla son niños, unos niños que, animados por una misteriosa fuerza hipnótica, se rebelan contra los adultos y les asesinan.

Sin duda alguna es un clásico del cine de terror español, posiblemente uno de sus máximos exponentes, pues la elección del escenario en una pequeña isla mediterránea con sus casas bañadas en cal es sencillamente asombrosa. Destaca también la inquietante utilización de la música, y un estupendo clímax que juega perfectamente con las perspectivas creadas por el mismo título de la película, construyendo un notbale thriller psicológico. La banda sonora compuesta por Waldo de los Ríos para esta película, recuerda mucho a la que Krzysztof Komeda compuso para la película La semilla del diablo (1968) de Roman Polanski.

Desde que los protagonistas pongan un pie en la isla, nos inundará una sensación continua de ansiedad y un terror psicológico envidiables en el género del terror. Se construye paulatinamente el agobio, la amenaza, el acorralamiento, y la muerte.

Debido al contenido truculento de esta película, en algunos países la misma fue estrenada con cortes (como por ejemplo Argentina, Australia, Francia, Suecia y Estados Unidos) cuando no fue prohibida (como sucedió en Islandia y Finlandia aunque, en el país escandinavo, la película finalmente se estrenó en 2006, como parte del Night Visions Film Festival de ese año).

La película comienza con una serie de imágenes reales sobre tragedias caídas sobre los niños por la guerra y el hambre por lo que se sugiere, con dichas imágenes presentadas a modo de documental, que los niños se vengan de los adultos de esa manera, aunque queda bastante abierta dicha interpretación. Realmente el propio título del filme nos plantea una cuestión ética de gran profundidad, pero la realidad social y política, es decir, el trato dado a la infancia por parte de las personas adultas decanta el análisis claramente. La protección a la infancia se queda en papel mojado, como una entelequia social, y además utilizado hipócritamente en muchos discursos humanistas en el marco del derecho internacional.

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