Enlaces del mes: Septiembre 2015

Sobre la guerra de Siria, traemos materiales sobre el curso de la guerra y los movimientos geopolíticos de las potencias regionales e imperialistas de la zona así como los conflictos del pueblo kurdo en Siria. Tenemos también una entrevista reciente a un grupo anarquista turco: las DAF, que nos cuentan sobre la historia del anarquismo en Turquía, en qué ámbitos operan dentro del país así como su compromiso de solidaridad y apoyo activo a la revolución social de Rojava. Del mismo modo, también nos llamó la atención la puesta en marcha de cine comunal en Rojava, que tiene su paralelismo histórico en la colectivización de la industria del espectáculo por parte de la CNT a los inicios de la guerra civil española.

¿Qué situación atraviesa actualmente la clase obrera global? Este artículo ofrece un repaso de las luchas obreras a lo largo y ancho del planeta a partir del ascenso del think tank neoliberal The Chicago Boys, en las décadas de los '70 y los '80 del siglo XX, época marcada por una reestructuración del capitalismo tras el fracaso del keynesianismo y el auge de la primera ola neoliberal, pasando el colapso de la URSS, los movimientos antiglobalización de los 2000, la ola de protestas de los movimientos sociales amplios y masivos después de la guerra de Iraq y la crisis económica mundial, hasta hoy, donde se menciona también al proletariado industrial del centro de China y el sudeste asiático. La globalización capitalista ha ido parejo a la construcción de una clase obrera a nivel grlobal, lo que plantea una nueva coyuntura y ver qué papeles jugarán la izquierda y el anarquismo ante ésta.

Durante el verano y tras la desconvocatoria de la huelga de técnicos de Movistar, volvieron al puesto de trabajo sin haber logrado sus reivindicaciones, aunque algo se ha conseguido avanzar. No obstante, no en todos los sitios cesaron las represalias. Con el inicio del curso, los y las técnicas de Movistar están valorando volver con las movilizaciones tras hacer un repaso de lo acontecido este verano después de haber repuesto fuerzas.

En esta entrevista a Mario Celis, repasan la trayectoria que ha pasado el movimiento anarquista chileno y lo que les llevó de pasar de un movimiento subcultural, de colectivos y voluntarista a un movimiento político y revolucionario de organizaciones y frentes, y con responsabilidades políticas y sociales. Fue entonces una época de cambios de tendencias que comenzó en los años '90 con el Congreso de Unificación Anarco-Comunista (CUAC) hasta unos diez años más tarde cuando se consolidó y comenzó a andar la tendencia, reflejada en la OCL, la FeL y la Izquierda Libertaria principalmente. Llama la atención sobre todo que estas experiencias las estamos viendo en el anarquismo en el Estado esañol. Sin duda, una lectura muy recomendada para impulsar este cambio de tendencias que permitan articular el anarquismo como fuerza política y movimiento. “Arriba los que luchan y no luchan”. El Congreso de Unificación Anarco Comunista de Chile (CUAC) y la apuesta libertaria en el siglo XXI. Entrevista a Mario Celis.

Por otra parte, toda la UE estuvo pendiente de las elecciones generales del 20 de septiembre en Grecia, pais que ya votó en unas elecciones generales a comienzos de este mismo año y en un referéndum en julio. Con la bandera de la soberanía abandonada por Syriza y antes por el Pasok y la ND, la prensa neoliberal (El Mundo, en este caso) nos sirvio esta entrevista con un representante de Amanecer Dorado. Su mezcla de nacionalismo xenófobo y perspicacia a la hora de exponer su imagen a los medios puede explicar la persistencia de este partido como (pequeña) tercera fuerza en las instituciones y en la calle.

En clave estatal, una de las polémicas de final de verano fue la celebracion de la fiesta del "toro de la vega" en la localidad vallisoletana de Tordesillas. El hecho de que su alcalde lo sea por el PSOE ya había llevado a Pedro Sánchez a jugar con los medios y con la oposicion al "toro de la vega" en gran parte del Estado en una ocasión anterior. En esta, Jorge Armesto utilizó su tribuna de opinión en Diagonal para tomar este caso como ejemplo de la capacidad del PSOE y otros grandes partidos para crear una imagen que se sobrepone a la misma realidad de sus políticas.

A razón del Toro de la Vega

Cultura, Sociedad e Imposición.

Quedan pocas horas para el ignominioso espectáculo que acaece en la provincia de Valladolid, más concretamente en el pequeño municipio de Tordesillas, cada 11 de septiembre: la lanzada al Toro de la Vega.

Como de costumbre, y no podría ser de otra forma, se ha levantado una polvareda mediática tremebunda que no hace sino llamar la atención sobre lo degradado de una Castilla profunda que queda mal parada ante la estulticia de sus gentes y de lo que estos consideran cultura. Porque sí, estos lamentables festejos, ateniéndonos al concepto más casuístico de la palabra, son cultura. Asimismo, también son tradición.

Este hecho me ha llevado a preguntarme, tras ver el fanatismo de los ejecutores intelectuales y físicos, en qué medida esto es más una intromisión social, que una valoración fidedigna de un grupo de individuos atados por una misma y denigrante afición por matar. Esto es, delimitar qué parte de culpa se esta sinrazón es individual y qué parte es social y/o cultural. Y es que en lo referente a la defensa de lo cultural y de lo tradicional, se puede observar una tendencia nada halagüeña a tomar a estos como buenos de forma apriorística, lo cual podría ser una especie de falacia naturalista.

Así, y aquí es donde quería llegar, no toda la sedicente cultura es digna de respeto; como igualmente no toda la tradición debe ser protegida o respetada. Digo esto porque ambos términos, cultura y tradición, son los dos principales estandartes, al parecer y según he podido denotar por las declaraciones de los habitantes de la localidad, para la defensa de este abyecto acto de tortura vital (en tanto que atenta contra la vitalidad de un ser, ya sea animal humano o no humano). La limitación de qué tradición o acontecimiento cultural es permisible o no debe venir de una justa valoración de la vida natural de los seres, esto es, la noción de que no nos pertenece un ápice de lo que nos es totalmente ajeno. El alejamiento de este principio nos lleva sin remedio a un tipo de discriminación que siempre resulta pernicioso para el medio, tanto vegetal como animal; e incluso, me atrevería a decir, humano. Porque cuando se observa a esas personas atentar con tal vehemencia contra otra vida, porque es indudable que el animal tiene vida y voluntad de vivirla en sí misma, y defender con tanto fanatismo semejante irracionalidad, no cabe duda de que ese acto no surge de ellos, no les es intrínseco, sino que proviene de un ente mayor y superior: la sociedad. En este caso, claro está, no hablo de la sociedad de la nación, sino de esa sociedad vecinal y de relaciones que se da en Tordesillas en la actualidad y que, naturalmente, se ha forjado durante siglos. Es decir, el sujeto que nace en este pueblo, si no se viese sometido desde crío a una radiación social tan fuerte en este asunto concreto, probablemente desarrollaría una repugnancia sincera hacia ‘’su fiesta’’. El proceso de asimilación cultural –socialización- es tan sencillo e inconsciente como negativo para la consecución de una sociedad libre:

- Fase de aprendizaje: el sujeto, envestido esta vez en el papel de niño, acepta normas transmitidas por aquellos con los que establece una relación social. En un pueblo de pocas dimensiones esta fase se intensifica y se diversifica.

- Fase de interiorización: el individuo, situémonos en la etapa adolescente o preadolescente, toma lo que aceptó sin ninguna contingencia (en cualquier caso no podía, por lo que la culpa es eminentemente social) como íntimo o propio. Cabría recalcar que este proceso tiende de forma obligada a la desindividuación del sujeto en cuestión.

- Fase de transmisión: una vez obtenemos un adulto calcado, el proceso sigue en él, comenzando otra vez el ciclo de socialización.

Obviamente el proceso aquí formulado es esquemático, pero viene a resaltar una cosa: lo cultural, pudiendo ser bueno o malo, eso yo no lo consideraré en este artículo, es necesariamente una imposición. Inconsciente, sí, pero una imposición al fin y al cabo.

Y de aquí surge una cuestión que me es muy recurrente cuando analizo los procesos sociales: ¿debe el anarquista admitir las injerencias culturales? ¿En qué medida es esta misma sociedad, su cultura, sus ideologías, etcétera., una forma de opresión, de coerción y de coacción? ¿Debería el anarquista, por tanto, pasar por una etapa acultural -que no anticultural-; asocial -que no antisocial- y amoral –que no antimoral-, en algún momento de su vida para liberarse en su totalidad de la opresión? ¿Qué método sería el más preciso para este fin?

Muchas de estas preguntas las intentaré responder en posteriores escritos que a buen seguro tendrán una importante deriva metafísica. Por otro lado, no podría responder en términos absolutos a las dos primeras cuestiones expuestas anteriormente, pero lo que sí podría afirmar con convicción es que los procesos sociales y/o culturales tienen una importancia capital en que se mantengan fiestas tan ominosas como esta. Así también, tienen una importancia sustantiva en otros sucesos menos nocivos. En fin, el debate está servido.