Artículos

Published on marzo 26th, 2013 | by Nemo

4

¿Y si la República hubiera ganado la guerra? (II)

En la primera parte analizamos que hubiera ocurrido si la victoria del bando republicano hubiera ocurrido en las primeras fases de la guerra, concluyendo que, con un bando sublevado que aún no se hubiera estructurado y recibido la ayuda del fascismo internacional, un Estado republicano débil y un PCE todavía poco influyente la balanza se habría decantado a favor de las fuerzas revolucionarias, encabezadas por el anarcosindicato CNT.

Como dije en el anterior artículo, los resultados podrían haber variado enormente de acuerdo a en que fecha hubiese ganado la república. Examinaremos ahora que hubiera podido ocurrir si la victoria se hubiera producido algo después, en 1937. Advierto, como en el anterior artículo que todo lo que aquí se diga, aunque producto de un análisis histórico, es pura especulación.

2. Victoria en el 37: un equilibrio inestable.

Supongamos que la victoria de los republicanos se hubiera producido en una etapa más avanzada del conflicto militar. En 1937 el bando sublevado se ha estabilizado políticamente, otorgando el completo mando militar a Franco. Ha ejercido una efectiva represión en su retaguardia y ha recibido la inestimable ayuda de Alemania (la mayor parte de la Legión Condor llega en noviembre de 1936) y de Italia (el CTV lo hace en diciembre del mismo año).

Sin embargo, los sublevados aún no se han impuesto. El frente se encuentra estabilizado en una guerra de posiciones que en ciertos lugares recuerda a las inamovibles trincheras de la primera guerra mundial (caso del Frente de Aragón, donde ni se avanza ni se retrocede). La República ha obtenido importantes victorias en la defensa de Madrid y la batalla de Guadalajara y se ha logrado, mientras los milicianos aguantaban en primera línea, organizar las primeras brigadas mixtas del Ejército Popular. En su mayor parte localizadas en el centro y con mandos salidos del PCE, que a mediados de este año alcanza los 250.000 afiliados.

En tal situación, el Estado republicano ha recuperado buena parte de su fuerza, estancándose los avances de los revolucionarios e impulsándose la progresiva militarización de las milicias antifascistas. Existe pues un equilibrio entre los dos bandos de la guerra: mientras Franco ha conseguido ayuda exterior y meter en cintura a su bando, la República atesora muchas victorias militares.

¿Qué habría permitido, en esta situación, que se rompiera el equilibrio a favor del bando republicano? Juega un papel fundamental aquí la ayuda internacional. La República tan solo había recibido ayuda de la URSS (a parte de su papel en la organización de las brigadas internacionales, vendió armas a la república, a un precio bastante alto, por cierto) y de México (una ayuda bastante testimonial). Inglaterra y Francia llevaban a cabo una política de apaciguamiento, dejando abandonada a la República española para evitar disgustar a una Alemania de Hitler cada vez mejor armada. ¿Y si no hubiera sido así? Es difícil que Inglaterra hubiera movido un dedo, pero Francia estaba entonces gobernada por un Frente Popular, una coalición de partidos de izquierdas similar a la que se daba en España. Era intención de León Blum, primer ministro de Francia durante el gobierno del Frente Popular, enviar ayuda militar a la República española, en forma de aviones y armamento. Esta ayuda se vio muy limitada por el consejo de ministros, contrario a enviarla. Tan solo un puñado de aviones fueron enviados y el material de guerra que fue vendido a la República eran, en su mayor parte, excedentes de la Gran Guerra. Si Blum hubiera logrado imponerse y se hubiera enviado ayuda efectiva a la República en 1937 el equilibrio entre los dos bandos podría haberse roto.

Existían, además de la escasa ayuda internacional, otros dos factores que impedían la victoria de los republicanos. Uno de ellos era la falta de iniciativa de los altos oficiales de la República. Estos altos mandos, comprometidos con la República burguesa pero poco motivados a la hora de colaborar con anarcosindicalistas o comunistas, se mostraban generalmente poco impetuosos en el avance (tan solo una ciudad, Teruel, fue tomada por la República en toda la contienda, a pesar de que su ejército se mostró muy  hábil en acciones defensivas) y poco fiables, llegando al punto de ser agentes fascistas en algunos casos. Este es el caso de la ofensiva de Huesca, que se vió frustrada por la alerta dada por un oficial republicano, provocando un enorme número de bajas. La CNT, o mejor dicho, los sectores de la CNT que aceptaban el Ejército Popular, se mostraron muy críticos con este aspecto, demandando que los oficiales fueran sometidos a revisión de la tropa y a control obrero. Con una efectiva purga de los mandos del Ejército Popular, es del todo probable que éste se hubiera mostrado más efectivo en su avance.

El segundo factor es la división del bando republicano. Esta división, producto de la lucha política entre un gobierno cada vez más controlado por el PCE y el sector filocomunista del PSOE y los revolucionarios (CNT-FAI y POUM), tuvo como consecuencias, más allá de los enfrentamientos en mayo de 1937, la paralización del Frente de Aragón. Al mantener a las milicias catalanas y aragonesas en un pésimo estado logístico, mal armadas y peor abastecidas, el gobierno republicano impidió cualquier avance en ese frente. Para cuando quiso hacerlo, enviando refuerzos desde Madrid, ya era demasiado tarde y no se lograron grandes avances. Si las tensiones políticas del bando republicano hubiesen sido menores (quizás con un gobierno de concentración que no excluyese a los sindicatos y con una más prematura integración de las milicias confederales en el Ejército Popular), ese frente habría gozado de un mejor abastecimiento, siendo posible el avance y la unión con el frente norte antes de que este cayera. Por desgracia, el gobierno republicano no supo ver la importancia estratégica de unir los frentes, prefiriendo mantener sus esfuerzos en Madrid, poco valiosa estratégicamente, pero con un gran valor moral.

Con la confluencia de estos factores: la distensión política, la depuración del Ejército Popular y la ayuda de Francia, la República hubiera podido, con toda seguridad, ganar la guerra a finales de 1937. ¿Cuál habría sido el resultado de esta victoria?

Como me he referido en el título: el equilibrio inestable. Es difícil de adivinar, pero yo considero como posibles tres posibilidades. Los sindicatos tenían todavía un gran peso, así como los sectores del PSOE poco amistosos con el PCE (¿Qué decir de Izquierda Republicana?), habría sido posible, pues, la formación de una especie de República sindical. La propia CNT se muestra favorable a esta clase de régimen, en su proyecto de Estatuto de Autonomía de Valencia de 1937, donde propone la inclusión de los sindicatos en el gobierno, a fin de asegurar el control obrero y los logros de la socialización. De este modo, una República de izquierdas con gran influencia sindical habría logrado asegurar la paz social tras la guerra, al menos durante algún tiempo. La reforma agraria y la socialización se producirían, dentro de un marco de legalidad, pero bajo fuerte presión de los sindicatos.

Otra posibilidad es que las tensiones habidas entre la CNT y el PCE afloraran tras la guerra. El Pravda anunciaba en 1936 que sería necesaria la «limpieza de elementos trotskistas y anarcosindicalistas con la misma energía que en la URSS». Atendiendo a la ilegalización y persecución del POUM, es evidente que tal afirmación no se quedaba en una mera intención. Podría pues, acabada la guerra, haber estallado una segunda guerra civil entre los elementos revolucionarios (estancados, pero aún muy presentes) y una alianza entre la izquierda burguesa y el PCE. Tal cosa, en momentos en los que se realizaría la represión contra los franquistas, produciría un elevado coste de vidas y agravaría la destrucción provocada por la guerra. El gobierno que saliera de tal situación es difícil de decir, pero probablemente fuera una República popular con la participación del PCE y la izquierda burguesa y un Estado fuerte, un solo sindicato y un sistema penitenciario saturado debido al aumento de la represión.

Otra posibilidad, aunque creo que es la menos probable, es la restauración de la República burguesa. Con la ayuda internacional, la República habría tenido que hacer esfuerzos por moderar su política, reprimiendo los radicalismos, despolitizando al ejército y promoviendo una alianza entre Izquierda Republicana, los sectores no filocomunistas del PSOE y la UGT. De la guerra saldría un gobierno autoritario de izquierdas, pero más cercano al republicanismo burgués, con la propiedad privada garantizada.

¿Y después? Creo que llegados a este punto la guerra europea se desataría más rápido aún si cabe. ¿Habría podido evitar una alianza entre las repúblicas españolas y francesas la invasión Nazi? ¿Habría terminado por colapsar la República, caso de no suceder una segunda guerra civil inmediatamente después de la primera? Es posible que en este caso la política exterior de la Unión Soviética se altersase, siendo mucho más favorable en enviar ayuda para evitar un ataque fascista sobre una República más moderada. De igual modo, habría sido posible que las democracias liberales no se hubieran mostrado hostiles a ésta. Dejo a los lectores que lo deseen contestar a estas cuestiones antes de entrar en la tercera parte del artículo y en las conclusiones.

Comparte nuestro contenido para disputarle la hegemonía a los medios capitalistas

Tags: , , ,


About the Author

Comunista libertario, porque construir socialismo desde abajo es el proyecto de nuestro siglo. Esclavo asalariado en un centro de llamadas.



4 Responses to ¿Y si la República hubiera ganado la guerra? (II)

  1. Francisco says:

    Oye Nemo, me encantan este tipo de recreaciones historicas, he visto el documental ese de la Sexta y no me convence, lo veo todo muy "feliz" para las tensiones que habría habido en esta época, incluso ver a un principe abanderando al equipo español el los JJOO lo veo subrealista en el caso de que la República hubiese ganado. Te animo a que sigas con el siguiente, suerte y salud.

  2. Lusbert says:

    Y yo me planteo otra cuestión. ¿Sería posible que España se convirtiera en una confederación de colectividades y comunas bajo democracias obreras o como un comunismo libertario más o menos maduro?

  3. Mike says:

    La supervivencia de una República sindical o bien social en 1936-38, o bien de una posible revolución social en 1936, tendría que basarse en el impacto que esta victoria frente al fascismo tendría entre los obreros europeos.

    aunque italia, alemania y portugal no hubieran permitido publicar ni una línea sobre los acontecimientos en españa, es bastante previsible que dentro de sus territorios la resistencia anti-fascisa hubiera aumentado exponencialmente. Y no solo eso, sino que en Francia es probable que hubieramos visto un reflejo de la revolución española.

    Digo Francia y no Inglaterra u otro país, porque su clase obrera estaba mejor organizada que ninguna otra. Había en la CGT varios millones de afiliados, dependiendo del momento del recuento. Venían de una oleada de ocupaciones de fábricas en junio del 36 (un mes antes de la GCE) que había puesto en la boca de los trabajadores el caramelo de la autogestión. A finales del 36 se supone que había unos 2 millones de afiliados, y para 1937 se alcanzó un pico de casi 5 millones. Una victoria en España es probable que hubiera provocado otra oleada de huelgas en Francia, como mínimo.

    Es cierto que la CGT estaba en manos de socialistas y estalinistas, pero también que debido al ucrónico ejemplo español una nueva corriente de sindicalistas de base habría tomado forma. Quizás para 1938 estarían maduros como para tomar la iniciativa después de haber provocado una batalla interna por el poder dentro de la CGT. Esta batalla de corrientes internas tendría su inevitable reflejo en las CGT del norte de África. La CGT marroquí por ejemplo tenía unos 40.000 afiliados, la de Argelia 120.000 y la de Túnez 20.000. Digamos que era lógico espera que en el norte de África se produciría una época de inestabilidad política y social.

    Y todo esto sin necesidad de que ganara la revolución social, puesto que si ganan los anarquistas o algo que se parezca a una auténtica revolución es probable que el impacto también se hubiera sentido entre el proletariado latinoamericano.

    En Rusia la consecuencia sería terrible para el estalinismo. Una victoria de una revolución en cualquier punto de europa significaría el aislamiento político del estalinismo al que le irían dando la espalda progresivamente las masas. En el período 1937-39 seguramente habrían perdido la hegemonía en el movimiento obrero, que tendría para sí la corriente que hubiese triunfado en la GCE (por ejemplo el sindicalismo revolucionario).

    Lo que queda por imaginar sería el resultado de la Guerra entre Alemania y Francia. En principio habría arrastrado a España (que sería objetivo prioritario de alemania e Italia), mientras que los ingleses y los rusos se lavarían las manos. Por lo tanto los alemanes habrían derrotado (como en realidad hicieron) a los franceses. Lo siguiente sería la invasión de España por Alemania con la consiguiente masacre. En este aspecto no soy muy optimista. Francia y España no habrían podido con Alemania, Italia y Portugal (suponiendo que en el país no hubiera estallado otra insurrección como la de 1934, portugal habría entrado en guerra esperando contrarrestar y derrotar a españa). Al menos sin la participación de Gran Bretaña y Rusia, que yo creo que se habrían quitado de en medio.

    Por cierto, que si gana la república en 1937 habría estallado el conflicto entre revolucionarios y contrarrevolucionarios. era una consecuencia lógica de los hechos políticos de aquel año. La CNT (los comités superiores) aparece sin programa propio, a remolque de la política oficial antifascista del Frente Popular que les hacía aceptar todos los retrocesos de la revolución. Quien tiene un programa revolucionario son los amigos de durruti, que son derrotados en mayo del 37. A pesar de una victoria dudo que la cnt se habría atrevido siquiera a hablar de tomar el poder. Antes bien, tras la victoria republicana habría tenido lugar un ataque directo y armado de los sectores contrarrevolucionarios contra la revolución y ésta se habría defendido en la medida de sus posibilidades.

    De todas formas creo que ese conflicto lo hubiera ganado la República, y el modelo habría sido el de república federal con cierto poder de los sindicatos. En todo caso sería un Estado con "el monopolio de la violencia legítima". Aún así sería visto como un gran avance por los trabajadores europeos. Y seguramente lo habrían "vendido" propagandísticamente los republicanos como una revolución social. (por ejemplo en 1937 hasta Companys y Tarradellas se creen que han vivido una revolución; para ellos era una revolución política en la que la Generalitat había logrado casi un autogobierno de facto. aqui se confunde la terminología ya que todo el mundo en la república hablaba de que vivían una revolución; para unos era social, para otros política, para otros antifascista, para otros nacional, etc.)

  4. Mike says:

    Hago alguna acotación.

    Cuando hablo del norte de África, se supone que la influencia habría sido doble. Primero por la posible independencia de Marruecos y de alguna otra colonia africana española. Segundo por la propia naturaleza del régimen resultante en españa, ya fuera revolucionario o republicano. Este impacto, y esta inestabilidad político-social se habrá contagiado con bastante probabilidad a las colonias británicas mediterráneas y a Libia (de Italia).

    Cuando hablo de Rusia y de que perderá el estalinismo la hegemonía... hablo de la hegemonía revolucionaria, dado que la hegemonía política la tenía la socialdemocracia, que no quería la revolución. Pero de entre quienes sí la querían, para mediados de los años 30, los estalinistas ya tenían el predominio sobre las otras fuerzas (anarquismo, sindicalismo revolucionario, trotskismo, comunismo de izquierdas, consejismo, etc.). Su retroceso entre los obreros, habría provocado una política de alianzas "por arriba" con otros países como Inglaterra, cosa que por otra parte también ocurrió en la realidad.

    En tanto al previsible enfrentamiento entre revolucionarios y contrarrevolucionarios en España, decir, que seguramente el PCE a pesar de triunfar la contrarrevolución no tendría el predominio. El odio que le tenían los comités superiores de la CNT a los comunistas era bastante evidente. Así como la rivalidad existente con el PSOE por controlar la UGT. Puede que la revolución hubiera sido derrotada (entendamos por ello, las colectivizaciones, la socialización de la economía, las patrullas de control, los comités de barriada, las milicias proletarias, etc), pero no quiere decir que el país hubiera caido bajo el control del estalinismo ya que a nivel de organizaciones el PCE era minoritario, y su apoyo era coyuntural, como se demostró en 1939 con el golpe de Casado. La república resultante habría sido de carácter socialdemócrata integrando a algunos cenetistas junto con socialistas en una especie de República Federal y Social (o sindical). Dependiendo de la naturaleza del pacto entre cenetistas y socialistas, los republicanos y nacionalistas tendrían cabida en este gobierno o serían arrinconados. A nivel político y económico las decisiones se tomarían por arriba. Y eso mismo sería presentado ante el mundo como una victoria del proletariado español.

    Al menos esto se puede desprender de cómo se llevaba la CNT ya en 1937, donde la base poco importaba, y donde se tomaban las decisiones burocráticamente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

65 − = 61

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Back to Top ↑