Opinión

Publicado el 8 de marzo de 2013 por Lusbert

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El anarquismo no puede ser antisocial

Desde la década de los ’60 hasta hoy, la sociedad occidental ha experimentado un cambio espectacular después de que los movimientos sociales que intentaron resurgir fueron, o bien derrotados, o bien absorbidos por el progresismo o bien, quedándose en grupos marginales. La situación actual de crisis financiera ha hecho acrecentar más la diferencia entre pobres y ricos y los que se creyeron el cuento de las clases medias vieron cómo les engañaron y se les han reído en sus caras. Por contra, la respuesta actual de la sociedad es débil, por no decir domada por la izquierda y el ciudadanismo reformista.

En el seno del movimiento libertario surgieron diversas tendencias que, tras haber sido derrotados en el período de entreguerras y con el patrimonio cultural en su mayoría enterrados, son consecuencias de haber visto la incapacidad de llegar a ser un movimiento de masas o al menos, tener cierta simpatía en la sociedad. Esas tendencias se hacen llamar “antisociales” y “nihilistas”, que van ligados a algunas corrientes dentro del anarquismo insurreccionalista. Para éstos, las viejas tácticas ya no tienen sentido, reniegan de las organizaciones tradicionales que actualmente están semi-estancadas y proponen pasar a la acción en el enfrentamiento directo contra el sistema, incluida la sociedad misma que lo ve como enemiga, esa masa de borregos que jamás comprenderán su condición de explotados.

Ciertamente, entre las diversas corrientes del anarquismo compartimos la crítica a la sociedad actual: es una masa estúpida de sujeto pasivos. No obstante, los individuos que forman la masa no son entes uniformes. Existen variantes, unos más alienados y otros menos, unos buscando refugio en la evasión y otros, sin conocer alternativas, se contentan con no querer problemas, unos que les gusta el fútbol y otros que lo repudian… En general, estos matices no se notan cuando hablamos en su conjunto. Aunque todos -o la mayoría- ellos comparten características comunes como el consumismo, el egoísmo, la desconfianza, los prejuicios y complejos.

El aislamiento moral de los individuos causa de esta sociedad capitalista, que conforman la masa parece haber afectado también a muchos que tuvieron contacto con el anarquismo por primera vez, concretamente la actual juventud minoritaria. Muchos de ellos, han terminado por aislarse de la sociedad y mirar a la gente normal con desprecio, al verse incapaces de hacerles comprender las inquietudes libertarias. La normalidad, fruto de la estandarización de un estilo de vida hedonista y consumista creada por la cultura occidental y repetida hasta la saciedad en el marketing y en los mass media, siempre la hemos repudiado por representar unos valores sin valores, es decir, puramente superficiales. Sin embargo, ¿qué es lo que nos ha llevado a una buena parte de los anarquistas a permanecer como individualidades aislados?

Algunos alardean del rotundo fracaso de “llegar a la gente” porque esa “gente” es idiota. Otros, tras una evaluación, autocrítica, revisión histórica y lectura de libros, han dado con que no “llegamos a la gente” por falta de organizaciones sólidas y serias que vayan ligadas a una práctica viable con programas a corto, medio y largo plazo realizables, posibles.

Hoy en día han surgido diversas corrientes como el anti-desarrollismo, el primitivismo y el veganismo que han tenido cabida en el anarquismo, pero se han integrado más en el insurreccionalismo que en el anarquismo social. Si bien comparto la crítica a la sociedad tecno-industrial y que apuesto por la destrucción de ésta para recuperar la autonomía, no estoy de acuerdo con el primitivismo, pues es necesario una etapa de transición hacia otro modelo social y ésta pasa también por la recuperación de los medios de producción, no solo por el decrecimiento. Ello implica que necesariamente tengamos que actuar en el campo de la acción social, es decir, en trabajar en organizaciones formales que tengan como fin el comunismo libertario; y no simplemente en sabotajes, que aunque resulte efectivo, solo es a corto plazo y debe por ello complementarse con otras tácticas.

El ser humano es un ser social y queramos o no, necesariamente tenemos que vivir en sociedad. Por ello, el anarquismo no puede ser antisocial sino todo lo contrario. No harán la revolución social un grupo minoritario de militantes muy activos mientras el resto del pueblo se queda de brazos cruzados. Tenemos que ser capaces de al menos conseguir que las individualidades anarquistas que busquen militancia tengan una organización en la que poner su granito de arena, para posteriormente conseguir calar en los sectores descontentos de la población. Si el anarquismo se aparta de la sociedad jamás conseguirá construir una sociedad libertaria, sino que se quedará entre un grupo de amigos que viven okupando, marginados y en ghettos, que ocasionalmente encabecen una ola de disturbios.

Sin embargo, no pretendemos llegar a gente realmente estúpida ni mucho menos a los críos acomodados y fachas, sino a quienes estén descontentos con el sistema y busquen alternativas posibles. Allí es donde tenemos que estar: trabajando con los diferentes movimientos sociales, desde el sindicalismo de base pasando por el movimiento okupa, soberanía alimentaria, ecologismo, veganismo hasta el 15M y las PAH, participando en ellas quienes consideren oportunos, siempre y cuando mantengamos los principios libertarios y trabajemos con colectivos horizontales. Eso sí, proponiendo nuestra alternativa y mostrando que la autoorganización es posible.

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Acerca del autor

Lusbert

Anarquista social y de la rama comunista libertaria solo en cuanto a pensamiento político. Por lo demás, soy una persona normal. Aportando mi pluma como un diminuto grano de arena a que el anarquismo sea una alternativa política real y transformadora. Deconstruyendo mis privilegios de hombre. ¡Luchar, crear, poder popular!



3 Respuestas para El anarquismo no puede ser antisocial

  1. Liberty Cravan Liberty Cravan says:

    Grandísimo artículo, Lus.

    La frustración nos ha llevado a la marginación y la derrota constante, hay que invertir la tendencia y volver a participar en el combate social. Hace falta recuperar la memoria de luchas que desde lo libertario han incidido positivamente en la sociedad.

    Tenemos capacidad suficiente y vamos cargados de buenas propuestas. No deberíamos tener miedo a exponer nuestras ideas y defenderlas ante cualquiera.

  2. Vozcomoarma loves you says:

    Antes de nada, diré que el artículo me agrada más que otros anteriores que escribiste sobre el mismo tema. En este reconoces aspectos como la no-uniformidad de la sociedad (y por lo tanto, la inexistencia de esta como totalidad concreta a la que dirigir un mensaje político determinado) y reconoces también que el anarconihilismo surge como una respuesta o reacción al fracaso de las viejas formas de hacer política que ante el canibalismo social y el estancamiento de las organizaciones formales (en según qué aspectos, y según qué organizaciones, por supuesto) no son capaces de traspasar el bloqueo mental que establece el Espectáculo del totalitarismo moderno.

    No obstante, hay cosas que siguen sin gustarme y que considero que están fuera de lugar. Quiero pensar que no se trata de una neo-lengua oculta tuya con la que desprestigiar subliminalmente a lxs compañerxs anarco-nihilistas, porque tal comportamiento sería grave, y que se debe más a una mera cuestión de delirio léxico puntual. En cualquier caso, me permitiré enumerártelas, sin acritud y con afán constructivo y de aprendizaje mutuo:

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    1.

    "Algunos alardean del rotundo fracaso de “llegar a la gente” porque esa “gente” es idiota. Otros, tras una evaluación, autocrítica, revisión histórica y lectura de libros, han dado con que no “llegamos a la gente” por falta de organizaciones sólidas y serias que vayan ligadas a una práctica viable con programas a corto, medio y largo plazo realizables, posibles."

    En este párrafo de tu escrito que acabo de reproducir, hablas de "algunos alardean del rotundo fracaso de llegar a la gente porque esa gente es idiota". Bien, esto no es así. No se trata de que la gente sea "idiota" y de hecho, si atendemos a un estudio en profundidad de los métodos y de la proyectualidad del anarquismo mal llamado social (sabes que NO creo en la existencia de las supuestas tendencias "social" y "antisocial" y que me parece una polarización nociva y absurda), la idea de que la gente es "idiota" es más próxima a él, pues da por sentado que la gente está "alienada", "manipulada" o que "pobrecita, no sabe lo que hace".

    De lo que se trata es de que, como decía un anarquista de tendencia anarcoindividualista cuyo nombre no recuerdo, mucha gente simplemente no quiere la vida en libertad que proponemos lxs anarquistas. La razón, sin embargo, no es ni la alienación que generan la cultura de consumo, la publicidad, la manipulación informativa y las drogas, ni tampoco el miedo. En muchos casos (si bien no en todos) la razón es que la libertad tiene un precio que mucha gente, sencillamente, no está dispuesta a pagar. Ese precio es la Responsabilidad. A mucha gente le basta con este mediocre estilo de vida si a cambio puede permitirse el lujo de delegar la gestión de todos sus problemas en instituciones y demás terceros, desentendiéndose de las consecuencias que ello pueda tener para otras personas e incluso creyendo que tiene posibilidades de ocupar el puesto de alguno de sus gobernantes o de los directivos de las grandes potencias financieras que dominan la vida.

    Es lo que hay. Hay gente que no quiere ser libre, que sabe perfectamente lo que hace y sigue igual porque realmente no les importa y ante esa gente, que forma parte de ese ente amorfo que algunxs aun llamáis "Sociedad", no nos queda otra opción que la confrontación directa identificándoles como lo que son: Aspirantes a explotadores, traidores de clase y vendidos que no merecen mejor trato que los poderosos a quienes se vendieron ya que en realidad son como ellos y lo único que les distingue es que los poderosos cuentan con medios económicos y logísticos para imponer sus planes mientras que los patéticos aspirantes sólo pueden ostentar una imagen de un éxito prostituido que jamás alcanzarán, dentro de los burdeles de la degradación humana que abundan en las ciudades.

    No obstante, tú en tu artículo has apuntado correctamente que: "no pretendemos llegar a gente realmente estúpida ni mucho menos a los críos acomodados y fachas, sino a quienes estén descontentos con el sistema y busquen alternativas posibles. Allí es donde tenemos que estar: trabajando con los diferentes movimientos sociales, desde el sindicalismo de base pasando por el movimiento okupa, soberanía alimentaria, ecologismo, veganismo hasta el 15M y las PAH, participando en ellas quienes consideren oportunos, siempre y cuando mantengamos los principios libertarios y trabajemos con colectivos horizontales"

    Completamente de acuerdo, por supuesto.

    Aparte de lo del fracaso de "llegar a la gente", apuntas que hay otros que tras "una evaluación, autocrítica, revisión histórica y lectura de libros" llegaron a la conclusión de que dicho incapacidad se debe a la ausencia de una organización sólida y formal con unos planteamientos realistas etcétera. Corrígeme si me equivoco, pero ha sonado como si sugirieras que las personas que se han desencantado de la estrategia de "llegar a la gente" no leen libros ni hacen análisis históricos. Espero equivocarme, eso sería un comentario muy grave. Te sorprenderían los matices que las acciones anarconihilistas en su continuidad han ido dando a la totalidad de la lucha anarquista, y la cantidad de reflexiones brillantes (junto a otras no tan brillantes, e incluso estúpidas en mi opinión, estoy de acuerdo) que han sacado en claro a través de su práctica armada.

    Creo que deberías controlar ciertas formas de expresarte, porque algunos comentarios que haces, con una segunda intención más o menos deliberada (y tratándose de ti, estoy seguro de que no es deliberadamente) pueden ofender a quienes te leen. Te lo digo como compañero, como amigo y como consejo.

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    2.

    "Hoy en día han surgido diversas corrientes como el anti-desarrollismo, el primitivismo y el veganismo que han tenido cabida en el anarquismo, pero se han integrado más en el insurreccionalismo que en el anarquismo social."

    Aquí regresas a un tema que ya hemos debatido varias veces anteriormente y que yo, de hecho, creía que te había quedado claro, aunque por lo visto parece que las conclusiones que obtienes en algunos debates se te "olvidan" (quiero pensar que sin querer) y dan lugar a una reincidencia en errores que se vuelven habituales. Decir que el anti-desarrollismo se ha integrado más en el insurreccionalismo que en el anarquismo social es decir mentiras y jugar con las palabras como lo haría un puto periodista de cualquier periodicucho sensacionalista. ¿Crees acaso que colectivos como el del CSO Can Masdeu (Barcelona), una vieja leprosería rehabilitada y okupada por activistas de diferentes ámbitos del ecologismo, es "insurreccionalista" cuando ha recuperado toda la extensión de huerta de la leprosería y ha creado huertos comunitarios donde van vecinxs, niñxs y donde incluso los medios burgueses han realizado reportajes hablando bien de ellxs? (http://vozcomoarma.blogspot.com.es/2011/12/documental-una-kasa-en-las-afueras.html) ¿Crees que colectivos que están impulsando el uso de bicicletas en las ciudades contra el metro, el coche y demás atrocidades, son "insurreccionalistas"?, ¿crees que es "insurreccionalista" la gente que reparte semillas en la calle para convertir en huertos comunitarios y de paso en espacios donde realizar actividades los solares abandonados en manos de especuladores asesinos responsables de desahucios y muerte (ver los huertos okupados de Móstoles, en la comunidad de Madrid)? Venga ya... Lo mismo pasa con la liberación animal. Es cierto que la acción por la liberación animal mediante el FLA/ALF se ha visto muy vinculada a grupos insurreccionalistas, pero esto es porque como sabrás y compartirás, sabemos que la liberación animal dentro de la lógica de las instituciones del sistema es imposible. Ante eso, nos quedan dos vías de acción que en mi opinión no son divergentes, sino dos caminos paralelos y complementarios a un mismo destino. Por un lado, la acción directa enfocada a la concienciación de la gente mediante reparto de panfletos, charlas, concentraciones, manifestaciones, edición y distribución de publicaciones con información, montar mesas en la calle con alimentos veganos para que la gente pruebe y vea que comemos algo más que lechuga etcétera. Por otro lado, un trabajo más clandestino, acción directa basada en el sabotaje y la liberación, porque aunque la labor de concienciación está genial y es imprescindible, es lenta y tediosa y mientras tanto los animales mueren y las industrias siguen funcionando. Ha sido de notable importancia la labor del FLA en Inglaterra y EE.UU. donde por ejemplo lograron poner literalmente contra las cuerdas a la industria peletera y a la industria de la vivisección, provocando que grandes empresas retirasen sus inversiones de esos negocios por miedo a perderlos y consiguiendo que varias de las personas propietarias se replanteasen sus fuentes de beneficios a partir de ese momento (quemándoles el coche y haciéndoles pintadas en sus propias casas mientras dormían, ataques incendiarios a laboratorios y vehículos o materiales de los criaderos, liberaciones masivas de animales, acampadas de información ante los vivisectorios y tiendas de pieles...). Una vez más, se ve que no es cierto lo de que se han integrado más en el "insurreccionalismo" que en el "anarquismo social". La radicalización de la lucha por la liberación animal responde a una necesidad de intensificar la práctica ante unas necesidades productivas cada vez mayores de esas industrias lo que implica un mayor índice de exterminio y un mayor sufrimiento para lxs animales. Son dos luchas complementarias que no se estorban una a la otra y que de hecho, se dan sentido mutuamente.

    En cuanto al primitivismo, puedo decirte lo mismo que con el antidesarrollismo aunque yo no comparto el primitivismo por varias razones que no viene al caso explicar ahora, pero que si te interesan, te diré que (mis posturas) se resumen en lo expresado en el texto "Carta abierta a los primitivistas" por el colectivo Los Amigos de Ludd y que puedes leer aquí: http://www.anarkismo.net/article/15502).

    Por otro lado, como decía, ya hemos hablado varias veces de tu empecinamiento en presentar como dualidad el insurreccionalismo y la lucha social, cuando como ya te he explicado varias veces dándote varios ejemplos, hay grupos insurreccionalistas que durante toda su existencia buscaron con su acción armada aportar positivamente a las luchas sociales que se desarrollaban. Es el ejemplo de Lucha Revolucionaria en Grecia, que de hecho, cuando un grupo anarconihilista realizó una acción bastante imprudente en Chile (enviar un paquete bomba a un bastardo pero que fue abierto por una funcionaria inocente de correos que quedó herida al explotar) y dijeron en su comunicado que la funcionaria de correos les daba igual firmando la acción como "Célula Lambros Fountas", lxs compas de Lucha Revolucionaria respondieron pidiendo que el nombre de Lambros no fuese usado para acciones que no le representaban a él ni a la clase de lucha insurreccional que él llevaba a cabo. Lambros Fountas era un miembro de Lucha Revolucionaria asesinado por la policía en un tiroteo el 10 de marzo de 2010, cuando la madera intentó detenerle mientras robaba un coche para luego emplearlo en una acción de la organización.

    Lo que se conoce como anarquismo insurreccionalista no es una tendencia con unos postulados determinados sino que simplemente comprende unos medios de acción. Es un arsenal a disposición de quien siente los deseos incontenibles de atacar aquí y ahora todo lo que le oprime, dentro de una proyectualidad política específica y concreta y propulsando con sus acciones y de un modo más o menos criticable (cada persona sabrá con quién están sus afinidades y criticará siempre de forma constructiva unas acciones u otras) la totalidad de la lucha contra la dominación y su mundo. Por ende, me parece inadecuada esa dicotomía, y reitero por vez enésima, deberías leerte esto: http://josepgardenyes.files.wordpress.com/2012/10/tension-antisocial.pdf Creo que te aclararía varias cosas, de verdad, y te lo digo con buena intención ¿Eh? No te lo tomes como que te estoy llamando inculto o que pongo en duda tus conocimientos ni nada así.

    Dicho esto...

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    3.

    "Ello implica que necesariamente tengamos que actuar en el campo de la acción social, es decir, en trabajar en organizaciones formales que tengan como fin el comunismo libertario; y no simplemente en sabotajes, que aunque resulte efectivo, solo es a corto plazo y debe por ello complementarse con otras tácticas."

    Muy cierto lo expuesto aquí, pero el sabotaje no siempre tiene un efecto a corto plazo. En su texto "Golpear donde duele" (http://zinelibrary.info/files/golpear.pdf) Ted Kaczynski (más conocido por el pseudónimo que le puso la prensa burguesa, Unabomber) habla sobre la necesidad de atacar estructuras del sistema que estén más allá de la superficie. Profundizar en las complejidades del entramado funcional del sistema para localizar sus puntos débiles y golpear donde duele, es decir, donde se puede causar un desajuste con una cierta continuidad en el tiempo que no sea simplemente volar un banco o una ETT o un restaurante de comida rápida que aunque son acciones que están genial, al día siguiente ya no tendrán validez porque las estructuras estarán reparadas y sólo valdrán para que se encarcele a lxs compañerxs en montajes represivos vengativos como pasó en Italia este último verano con las operaciones policiales - montaje Operación Osadía, Operación Comefuegos, Operación Ixodidae y Operación Shadow.

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    4.

    "El ser humano es un ser social y queramos o no, necesariamente tenemos que vivir en sociedad. Por ello, el anarquismo no puede ser antisocial sino todo lo contrario."

    Aquí caes en la típica falacia, habitual por otro lado y no sólo en ti, de que el anarquismo antisocial no quiere vivir en sociedad o niega el ser social del individuo o la individua humanxs. No reconocer a la supuesta "sociedad" actual como una suerte de sujeto revolucionario en estado de hipnosis sino como una guerra intestina donde el canibalismo social depreda las relaciones humanas y la degeneración del Espectáculo afecta a todas y cada una de las esferas de la vida es ser realista y lleva a pensar que dentro de esa guerra hay mucha gente que no se merece nuestra labor ni nuestro esfuerzo por comunicarnos con ellxs porque simplemente, pasan de nosotrxs y de cambiar la mierda de mundo en que tan cómodxs se sienten.

    Eso es lo que en principio propone el anarquismo llamado antisocial. No obstante, las tesis antisociales del anarquismo suelen ir vinculadas al anarcoindividualismo de Max Stirner, y Stirner dijo claramente que él no era antisocial y apostaba por la organización informal entre individuos con objetivos y deseos comunes.

    Declaró Karl Vohryzek, en el Congreso Anarquista de Ámsterdam de 1907 lo siguiente al respecto de esto:

    "¡Es en mi calidad de anarquista individualista que quiero abogar por la causa de la organización! Es imposible pretender que el anarquismo, por el solo hecho de sus principios, no pueda admitir la organización. El mismo individualista no condena radicalmente la asociación entre los individuos. Decir, como a veces se hace: O Stirner o Kropotkin, oponiendo así a estos dos pensadores, es cometer un error. Kropotkin o Stirner no pueden ser opuestos el uno al otro: han expuesto la misma idea desde puntos de vista diferentes. Eso es todo. Y la prueba de que Max Stirner no era el individualista enloquecido que algunos se complacen en afirmar, es que él se ha pronunciado a favor de la organización. Incluso ha dedicado un capítulo entero a la asociación de los egoístas. Nuestra organización al no tener ningún poder ejecutivo no será contraria a nuestros principios”

    Cuando habla de egoístas se refiere al concepto del egoísmo que Stirner desarrolló en su obra El Único y su propiedad, que no tiene nada que ver con el actual concepto de egoísmo e individualismo existente en la sociedad capitalista. Es una obra que exige una lectura atenta y con criterio para no malinterpretar sus palabras. Algunxs anarcocapitalistas malinterpretaron por completo sus planteamientos, por ejemplo, por no leerlo con la suficiente claridad xD

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    Y esto es todo, ¡TOMA TOCHAZO! XD

  3. anonimo says:

    me gustaría una sociedad anarcocomunista y otra anarcoprimitivista, que las 2 fueran posibles en respeto mutuo.

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