[Reseña cinematográfica] Marguerite Duras. París 1944

'Marguerite Duras', o 'La Douleur' en su lengua original francesa, es una película realizada por Emmanuel Finkiel estrenada en 2018, fue presentada en el Festival de cine francófono de Angoulême en 2017. Un drama histórico y biográfico sobre la vida de la escritora vietnamito-francesa Marguerite Duras. Este filme es la adaptación de la novela homónima ‘La Douleur’ de dicha escritora publicada en 1985. La primera parte relativa a la espera del regreso de su marido deportado y la segunda parte, relatando su relación con un agente francés de la Gestapo para obtener información sobre su marido en prisión.

Sinopsis: Al encontrar unos viejos cuadernos en una caja olvidada, Marguerite Duras recuerda su pasado. En la Francia ocupada por los nazis en 1944, la joven escritora participa activamente en la Resistencia junto con su marido, Robert Antelme. Cuando Robert es deportado por la Gestapo a una cárcel francesa y después al campo de concentración alemán de Dachau, Marguerite se embarca en una lucha desesperada para conseguir que vuelva. El final de la guerra y el regreso de los prisioneros suponen para Marguerite el comienzo de una espera insoportable, una agonía lenta y callada en medio de la algarabía en las calles parisinas por la Liberación.

Su obra novelística es una colección de historias parcialmente autobiográficas, y también con dosis de ficción en parte inventadas, pero que describe perfectamente los sentimientos de las familias de refugiados y deportados en plena Segunda Guerra Mundial. Su esposo, Robert Antelme, publicó la historia de su deportación en su libro ‘L'Espèce humaine’. Ella fue acusada de mentir para soportar su dolor y recuperar a su esposo. Se le reprochará haber arreglado la realidad a su manera, pues su historia también es la del desamor, ya que una vez liberado su marido, ella marchó a convivir con su amante, también antiguo miembro de la Resistencia francesa. Al contrario que el mito de la ‘buena esposa’, ella fue una compañera incansable hasta volver a ver vivo a su esposo y regresar a su hogar, pero el drama de la guerra no la obligaba a tener que perpetuar una relación sentimental que ya estaba más que finalizada, y que cualquier intento de mantenerla viva hubiera sido pura compasión y obligación moral de lo que se esperaba de ella como mujer.

Es una de esas películas francesas de época que no dejan indiferente, porque tras muchísimas obras cinematográficas de pura acción bélica en el marco de la Segunda Guerra Mundial, pocas centran el relato en una temática tan particular como el dolor y la espera agónica de los deportados, la liberación de los campos de concentración que dejó a miles de personas abandonadas a su suerte con un pijama de rayas y un número de presidiario. El final de la guerra también fue el principio del caos para las comunidades sociales que lucharon y padecieron las batallas en su territorio, habiendo resistencia el objetivo era claro, acabar con el ocupante nazi, sin embargo, una vez finalizadas las operaciones militares, la reconstrucción del tejido social, el descubrimiento del terror causado y la verdad del destino de miles de luchadores dejaron decenas de miles de historias particulares. No es nada sencillo darle forma cinematográfica a una obra que retrata una época de confusión de tiempos e identidades.

Una excelente adaptación dando a conocer a la mujer, pero también una mirada sobre la Segunda Guerra Mundial, se elabora un guión narrativo que engancha y sobre todo nos emociona a través del elemento literario de la voz en off. Es un filme de impronta intensa, que nos muestra la angustia y la desesperación en tiempos de guerra, pero sin recrearse en una emocionalidad abusiva, es un ensayo atractivo convertido en obra cinematográfica. La historia de Marguerite Duras es parcialmente ficticia porque incluyó detalles inventados a la hora de escribir su novela autobiográfica en base a los escritos y cartas de la época. El escritor Finkel hace lo mismo dando su toque personal y construyendo la película en dos etapas: antes y después de la liberación de París, elaborando un metraje largo pero de un ritmo intenso.

La dolorosa e incierta espera que narra este filme es un precioso documento histórico cinematográfico nada desdeñable, a pesar de que el conflicto de la Segunda Guerra Mundial sea uno de los más llevados a la gran pantalla en toda la historia del cine.

Biografías de... película? No! De cómic!

"La Virgen Roja" y "El Arte de Volar" son dos cómics, novelas gráficas, o como prefiráis llamarlos, que aunque no parezcan tener nada en común, (distinto estilo de dibujo, distinta época, distinta narrativa) ambos narran la vida de dos libertarios que desde sus respectivas situaciones se enfrentan a momentos relevantes de la historia. Alejados a más no poder del cómic de superhéroes, o de la novela gráfica más impactante, traen historias reales contadas de manera ágil dando también una amplia perspectiva de su momento histórico. Dos biografías de personas reales que tuvieron que enfrentarse a momentos clave de la historia, ambos desde una perspectiva libertaria, y con su distinta y personal actitud ante las adversidades.

"La Virgen Roja" nos cuenta la vida de Louise Michel, una feminista en la comuna de París que pasaría a la historia. Educadora y poeta, luchó en primera línea contra la burguesía y el machismo. Ahora considerada una heroína, fue deportada a Nueva Caledonia, donde sus ideales por una educación laica e igualitaria y una férrea oposición al matrimonio tradicional la acompañaron. Allí tampoco se detuvo su lucha, estableciendo relación con las poblaciones nativas oprimidas. Toda una vida de activismo revolucionario contada a través de dramáticos dibujos a blanco y negro, estupendamente rematados con rojo. Una historia centrada en hechos estupendamente rematada por fragmentos de los poemas de esta gran mujer.

Por otra parte "El arte de volar" refleja la vida del padre de su guionista. Es la vida de un chico de campo que marcha a la ciudad, encontrándose con las ideas libertarias y con el golpe de estado franquista y posterior guerra civil española en su juventud. Reclutado por los sublevados, pronto escapa con el bando republicano, en el que permanece hasta el final de la guerra, exiliándose a Francia. Aún mostrándonos a un protagonista sumamente idealizado, llega a emocionar la imagen de alguien que no para de caer pero también de levantarse, intentando volar. Y vemos cómo un choque tras otro, y una progresiva disminución de los apoyos afines, finalmente acaban con ese espíritu de lucha constante. Además, todos los que conocíamos al dibujante Kim por sus viñetas de "Martínez el facha" en El Jueves podemos disfrutar de su estilo sorprendiéndonos en este caso por la profundidad inesperada que nos trae su estilo al sacarlo de las tiras cómicas a las que nos tiene acostumbrado.

Para quienes siguen pensando que la historia y las ideas sólo son válidas si vienen en formato de parrafadas, éstos dos cómics nos muestran cómo su género, que no es nada nuevo pero sigue sin calar del todo, trae profundidad y cultura, a veces hasta libertaria, de una forma amena y muy entretenida.

El honor de las injurias

El honor de las injurias es un largometraje documental del año 2007, está dirigido y narrado por el artista y escritor Carlos García-Alix. Este filme cuenta la vida de Felipe Sandoval, con un elevado porcentaje de material de archivo, que incluye fotografías, fragmentos de películas así como documentos del propio Sandoval, como su última confesión. Este documental, obtuvo el segundo premio en la sección de Tiempo de Historia de la Seminci del año 2007, el Premio del público en el Festival de Annecy, en Francia, el premio al Mejor Montaje en el festival Memorimage 2008 y posteriormente ha obtenido los premios a Mejor Guion, Mejor Dirección y Mejor Dirección de Arte en el festival Atlantidoc Uruguay.

Biografía:

Felipe Sandoval, también conocido por el alias Doctor Muñiz, nació el 26 de mayo de 1886 en el barrio de las Injurias en Madrid, y murió en la misma ciudad, el 6 de julio de 1939. Fue albañil, ayuda de cámara de una noble familia de París, atracador, anarquista y espía, pero es conocido, especialmente, por ser un activo verdugo revolucionario en el Madrid de los primeros meses de la Guerra Civil Española.

De padre desconocido, Sandoval pasó su infancia en un orfanato. En su juventud trabajó como albañil, al tiempo que se iniciaba en sus primeros pasos como delincuente. En 1919 se encontraba encarcelado en la prisión de Barcelona tras cometer un robo. Trató de fugarse pero no tuvo éxito recibiendo una paliza que le desfiguró el rostro. Huyó de España y se estableció en París. Allí, hacia 1926, participaría en las tertulias de Juan García Oliver, fundador del grupo armado Los Solidarios, organizado como respuesta a la guerra sucia emprendida por sectores patronales y gubernamentales contra los sindicatos en la Barcelona de la época. De esta forma, se relaciona con los principales hombres del anarquismo exiliados en París, en los orígenes primitivos de la FAI.

Sandoval no era un anarquista teórico o de salón, sino un anarquista de acción. Volvió a Madrid, y durante años organizó diversos asaltos para financiar el anarquismo de la ciudad. Como revolucionario anarquista, uno de sus primeros golpes importantes lo dio en 1932, en el domicilio de Agapito Velasco, un abastecedor municipal a quien acusa de quedarse con el dinero de los comedores de Asistencia Social. Con otros tres hombres, le robaron 35.000 pesetas. Tras este vendrían otros afamados robos, como el de una oficina del Banco de Vizcaya, donde al más puro estilo de película de gangsters y en apenas diez minutos, robó 40.000 pesetas. Tras el robo de un arsenal de armas fue detenido e ingresado en la cárcel de Colmenar Viejo, de donde se fugaría tras herir a uno de los funcionarios de la prisión. Se convirtió así en toda una leyenda con su estilo de ganster y su temida fama hizo llenar portadas en los periódicos de la época. Por todo ello, se le consideró el enemigo público número uno. Para algunos, Sandoval no era más que un maleante, "un truhán que no sabe de ideas. Solo de estafas y del regusto ácido de la mala vida", según escribía el diario Nuevo Mundo.

Al estallar la Guerra Civil Española, algunos miembros de la CNT se integraron en la tristemente célebre checa de Fomento, oficialmente llamado Comité Provincial de Investigación Pública de Madrid, cuya función era unificar y controlar la represión contra los sublevados. Sandoval fue sobre todo el máximo dirigente de la checa anarquista del cinema Europa del barrio de Cuatro Caminos.

Fue también el responsable del asalto a la cárcel Modelo de Madrid tras declararse un incendio y correrse el riesgo de la fuga de muchos presos de los sublevados, esto sucedió el 22 de agosto de 1936, y terminó con la matanza de conocidos políticos de derecha provocando una gran conmoción durante la República española.

Tras el desmantelamiento del sistema de checas de Madrid por parte de la Junta de Defensa de Madrid durante la batalla de Madrid, Sandoval llegaría a ser espía para la CNT en Barcelona y Valencia. Posteriormente volvió a la capital.

Nada más terminar la Guerra Civil Española, en 1939, fue detenido y conducido a Madrid como parte de la Expedición de los 101, compuesta por dirigentes políticos y sindicales y personas notorias del bando vencido, capturados en Alicante, sin haber logrado huir de España. Salvajemente torturado, fue obligado a confesar y a hacer delaciones, fue repudiado por sus compañeros. Poco después, se suicidó arrojándose al vacío. Se tiró por una ventana de una casa de la calle Almagro de Madrid, habilitada como comisaría, una más de las muchas cárceles improvisadas en un Madrid lleno de presos republicanos. Nadie reclamó su cuerpo. El 6 de julio de 1939 fue enterrado en una tumba de tercera del cementerio del Este de Madrid.

Sobre el documental:

Gran documental que actúa a modo de estupendo testimonio histórico, notablemente documentado en fuentes históricas y perfectamente montado para narrarnos la vida de Felipe Sandoval: obrero, anarquista, expropiador y espía. El documental no juzga en absoluto a Sandoval que lo muestra tal cual fue, es el/la espectador/a quien podrá sacar su propio juicio de valoración.

El perfecto ejemplo de un hombre que se hizo a sí mismo, que tuvo que crecer rodeado del hambre, de la pillería en su barriada y del duro esfuerzo para salir adelante solamente junto a su madre, pues no tuvo padre reconocido. El reflejo de un hombre abocado a la aventura más propia del mundo del gangsterismo para sobrevivir, un joven obrero resultado de la situación económica de miseria en la que se crió. Este bagaje le lleva a atesorar un gran resentimiento social, una militancia en el sindicato CNT puramente en la acción más encarnizada, un hombre preparado para aniquilar el presente que le maltrató y devolverle al mundo su venganza, la venganza de los/as apaleados/as, pero no para construir la sociedad libertaria del futuro.

 

La anarquía a través de los tiempos, Max Nettlau

Autor y su pensamiento.

Max Nettlau es el autor de la obra «Histoire de l'anarchie», publicada en 1934, editada y traducida al castellano un año después, en 1935, como «La anarquía a través de los tiempos», gracias a la labor de una asociación de amigos del libro. Posteriormente, de esta edición se basan algunas publicaciones de esta obra en Latinoamérica, como una de importancia en México en 1970. Sin embargo, no es hasta 1977 que se vuelve a publicar este libro en España, con una introducción del actual profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Díaz. Este fue traductor y editor de muchos escritos anarquistas clásicos en los años 70. Ha sido amigo de viejos militantes anarquistas como Diego Abad de Santillán, Víctor Garcia y Angel Cappelletti.

Max Nettlau nació en Neuwaldegg, un pequeño pueblo austriaco que actualmente es un distrito de la ciudad de Viena, el 30 de abril de 1865, y murió en Amsterdam el 23 de julio de 1944. Max Nettlau fue un importante historiador del anarquismo internacional, partidario del anarquismo sin adjetivos y el panarquismo.

El anarquismo sin adjetivos es una idea que defiende que las diferentes escuelas de pensamiento anarquistas pueden y deben convivir simultáneamente. Da paso a la voluntariedad de las personas para elegir el tipo de asociación que considere cada cual más favorable y aboga por la libre experimentación de modelos políticos y económicos. Muy vinculado a este concepto, encontramos también en Nettlau el pananarquismo, que preconizó a principios del siglo XX. Es una filosofía política que aboga por el derecho de todo individuo para unirse o separarse libremente de la jurisdicción de cualquier ente de gobierno que elijan, sin ser forzados a abandonar el lugar donde viven.

Nettlau estudió lenguas y literaturas celtas en Viena, obtuvo a los veintitrés años el título de doctor en la Universidad de Leipzig con una tesis sobre la gramática de la lengua Címbrica. Sin embargo, se concentró rápidamente en la compilación de importantes documentos de la historia del movimiento anarquista. Para esta labor viajó a través de Europa y vivió en Londres. Desde 1885 a 1890, perteneció a la Liga Socialista, donde conoció al activista británico William Morris, y a partir de 1895, perteneció al Freedom Group, y participó en numerosas publicaciones anarquistas. También durante estos años conoció a otros destacados pensadores libertarios, como Piotr Kopotkin o Errico Malatesta, y además accede a las correspondencias de numerosos anarquistas de mediados del siglo XIX. Escribirá las biografías de Mikhail Bakunin o Élisée Reclus, entre otros. Nettlau mantuvo siempre contacto con España manteniendo una gran afinidad con personalidades como Federico Urales (pseudónimo de Juan Montseny) e interesándose por la documentación sobre la Primera Internacional que se conservaba en Barcelona.

Durante la crisis económica que siguió a la Primera Guerra Mundial, la inflación hizo perder a Nettlau la fortuna heredada de sus padres, lo que le hizo vivir en condiciones muy precarias, casi al borde de la miseria. Sin embargo, continuó recolectando documentos y publicando trabajos. En el año 1935, Nettlau vendió su inmensa colección de libros, periódicos, archivos y otros documentos sobre el socialismo y el anarquismo al Internationaal Instituut voor Sociale Geschiedenis. Defendió con entusiasmo la revolución española -el 19 de julio de 1936 se encontraba en Barcelona- y lanzó llamadas a todos sus amigos europeos o americanos para divulgar el heroico pasado del movimiento obrero español. Posteriormente, Nettlau vivió en Amsterdam desde 1938, donde trabajó catalogando el archivo del mencionado Instituto Internacional de Historia Social, donde aparentemente pasó desapercibido de las autoridades nazis,  hasta su muerte en 1944 por un cáncer en el estómago.

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Sobre el libro «Anarquía a través de los tiempos».

Max Nettlau es conocido como el «Heródoto de la anarquía» gracias a toda su labor de recopilación de documentación y archivos relacionados con el pensamiento y la acción anarquista. En este libro pone en valor que la historia de la idea anarquista es inseparable de la historia de todos los desarrollos y experimentos tangibles en torno a esa idea. Se trata de un ensayo histórico sobre la evolución del movimiento anarquista internacional, nos sumerge en un importante detallismo, una vasta complicación de nombres y fechas para construir una excelente bibliografía libertaria.

En un tiempo en el que las ideas anarquistas, como en la actualidad, eran cruelmente perseguidas, ofrecernos todos los datos que aporta Nettlau en esta obra es un tesoro de gran valor para no perder nunca la perspectiva de los orígenes y desarrollo de las teorías y prácticas libertarias. Las ideas anarquistas fueron teorizadas por importantes pensadores a partir de los siglos XIX y XX, sin embargo, la ética y el proceder libertario ha estado presente en las comunidades humanas, de manera más o menos extendida, a lo largo de toda la historia de la humanidad.

Además, Nettlau nos muestra cómo la evolución humana indica que en cada periodo histórico superado, siempre mediante la crisis del anterior sistema y a través de revueltas o revoluciones, el pueblo ha aspirado a conquistar mayores espacios de libertad y organizarse en asociaciones colectivas basadas en la libre federación y la fraternidad. Desgraciadamente ese desarrollo de la humanidad ha sido ahogado por los enemigos autoritarios, represores y también por dogmáticos que amenazan con constituir en base a ideas liberadoras intransigentes. Se pierde en el camino una correcta perspectiva global en el tiempo y en el espacio, no otorgando las herramientas para construir una sociedad más justa y libre en el futuro, sino tratando de construir desde el presente cómo deberá de ser la sociedad de las generaciones futuras.

Nuestra labor como personas libertarias, según Nettlau, será ampliar la base de conciencia entre las trabajadoras para lograr el colapso del capitalismo, a la par que se ponen en práctica diversas experiencias sociales libertarias que servirán de pedagogía futura. En este sentido, el autor nos enseña la inutilidad de enfrentar los sistemas económicos para el anarquismo: mutualismo, colectivismo y comunismo. La sociedad libertaria, afirma Nettlau, no deberá comprender una única forma de organización económica, sino que las diversas comunidades humanas, decidirán libremente qué sistema les va mejor según sus propias características ambientales y su bagaje socio-cultural. Si anarquista significa estar en contra de toda autoridad e imposición, por consecuencia, sea cual sea el sistema que se preconice, no se debe desear imponerlo a quienes no lo acepten.

En esta obra de Max Nettlau se pueden extraer vitales conclusiones como las expuestas, a través de un repaso detallado de las más antiguas concepciones libertarias hasta el siglo XVII. Posteriormente, se analiza con detenimiento la importancia de William Godwin o Robert Owen en Gran Bretaña, Proudhon o Fourier en Francia, pasando por el anarquismo individualista en los Estados Unidos, y la idea anarquista alemana en Max Stirner o Eugen Dühring. Los orígenes de los primeros anarquistas comunistas franceses y de los grupos defensores del colectivismo antiautoritario, precursores todos de la plasmación de las ideas libertarias en la Primera Internacional. A la larga resultará indispensable la propagación del pensamiento anarquista en España, Italia y Rusia, países que tendrán un desarrollo práctico fundamental en la implementación del libertarismo. En el siglo XX se extiende el sindicalismo revolucionario y la huelga general desde Francia, sin embargo, las actividades libertarias no se ciñen solo a la actividad sindical, porque el pensamiento libertario trata de emancipar a la sociedad en todos sus niveles, no solo en el mundo laboral.

Max Nettlau finaliza su obra con el siguiente mensaje a modo de conclusión que recoge el espíritu que ha querido imprimir:

«Todos los seres humanos de espíritu libre pueden convertirse en una fuerza de elementos que, conservando todas las autonomías, se apoyen recíprocamente derrocando la autoridad, desarrollándose por mil caminos para realizar la libertad en pequeño y en grande, en nosotros mismos y alrededor de nosotros, en todas partes y en todo.»

Biografía de Georges Fontenis

Traducción de Lusbert e Ivan Lopez del texto original en Libcom

Fontenis, Georges 1920-2010
Una biografía de Georges Fontenis, una de las figuras más controvertidas del movimiento libertario francés.

Con la muerte de Georges Fontenis, desaparece una de las últimas figuras más importantes del movimiento anarquista francés durante las décadas de 1940 y 1950. Él fue uno de los más polémicos, incluso hoy aún inspira tanto odio como respeto. Nació el 27 de abril de 1921 en Lilas (París), en una familia de clase obrera, hijo y nieto de militantes socialistas. Hizo contacto con el movimiento anarquista a través del trabajo solidario español en 1936, uniéndose a un grupo de jóvenes militantes. En 1944, se unió a la CGT clandestina (el principal sindicato francés), se convirtió en el secretario de las Jeunesses Anarchistes y participó en las comisiones para erradicar Vichyists de la educación nacional en 1945 como miembro de un sindicato de maestros. Tomó parte en la reconstrucción del movimiento anarquista en 1945 y la fundación de la Federación Anarquista, además fue secretario general en 1946-1948 y 1950-1953, también director de la publicación semanal de la FA: Le Libertaire.

En 1950 fundó la Organización Pensée Bataille (OPB), un grupo secreto dentro de la FA, que obtuvo el control sobre algunas regiones y muchos puestos principales. En 1953, el OPB forzó la expulsión de los anarquistas individualistas y dirigió la FA en la Fédération Communiste Libertaire (FCL), adoptando el Manifiesto del Comunismo Libertario, escrito por Fontenis. Fueron excluidos o abandonados los miembros de otras tendencias y esto incluye a anarquistas de lucha de clases como Maurice Fayolle y Maurice Joyeux (entre los militantes para fundar, o más bien re-fundar la Federación Anarquista que todavía existe). En 1951 participó en un intento de asesinato contra Franco, el fracasado "atentado aéreo” implicando a una avioneta junto a los exiliados anarquistas españoles.

La FCL también se volcó en el apoyo a la lucha anticolonialista en Argelia, lo que resultó en multas, redadas y encarcelamientos. Fontenis fue encarcelado en julio de 1957 durante casi dos años. El mismo año, la FCL participó en una campaña electoral desastrosa (anatema para la mayoría de los anarquistas) que condujo a la salida de algunos de sus militantes. Los resultados fueron irrisorios y el objetivo principal parecía haber sido atraer una tropa de miembros del partido comunista mientras que se trazaba una línea entre la FCL y el anarquismo tradicional. Estos eventos llevaron al colapso de la FCL. Otros factores en juego eran lo que otros militantes vieron como la continuación de la OPB, injustificadamente para ellos después de la exclusión de los individualistas.

Después de cumplir su condena, obtuvo empleo en la educación nacional pasando a convertirse en un inspector de las escuelas de la zona rural de 1962 a 1967 y luego profesor de psicopedagogía en L'Ecole Nationale d'Instituteurs en Tours. En 1968 y 1969, Fontenis, junto con Daniel Guérin, fundó el Movimiento Comunista Libertario y fue miembro de su sucesor, la primera Organización Comunista Libertaria. Desafortunadamente, las tendencias espontaneístas y anti-organizativas bajo la influencia de una corriente particular del comunismo consejista dentro de la primera OCL, les llevó al colapso en noviembre de 1976, para gran consternación de Fontenis.

Durante los sucesos de 1968 él tuvo un papel destacado en el Comité de Acción Revolucionaria en Tours. Éste fue activo en las universidades, en las puertas de las fábricas, y en varios lugares de trabajo. En 1979, se unió a la Unión des Travailleurs Communistes Libertaires (UTCL) y fue miembro de su sucesor, Alternative Libertaire. Dentro del UTCL hizo críticas a su "superactivismo". En 1990 escribió communisme L'Autre, su visión de los acontecimientos de la década de 1950 y un folleto importante de los Amigos de Durruti sobre los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona. Fue uno de los militantes que aparecieron en una emisión de UTCL, la televisión nacional francesa en 1982.

A principios de los 80 yo estaba viviendo en Francia desde hace varios años y me uní al UTCL .Conocí a Fontenis en varias de sus conferencias. Él siempre había estado involucrado en el movimiento para mantenerse en la clase obrera ejercitándose en una base diaria y manteniendo su aspecto esbelto así como vistiendo siempre muy elegantemente. Había establecido contacto con un grupo de anarquistas británicos alrededor de Ken Hawkes en los años 50 y se decepcionó cuando le informé que Hawkes estaba desaparecido.

La creación y métodos de la OPB lamentablemente han dado a Fontenis una controvertida reputación que persiste hasta el día de hoy. En su libro Haciendo Frente al Enemigo, Alexandre Skirda, favorable a la organización comunista-anarquista, ha otorgado a Fontenis la responsabilidad de estos métodos y todavía produce arrebatos de condena y asco en ciertos sectores del movimiento anarquista francés. Contra esto, están los cálidos recuerdos de los que fueron sus antiguos camaradas en los grupos de los que se rodeaba. Uno de estos recuerdos fue de jóvenes trabajadores ferroviarios anarquistas que aparecieron en una manifestación de mayo de 1968 con una bandera rojinegra. La administración del Partido Comunista, en su habitual matonismo, intentaron incautar esa bandera. De repente, apareció un hombre de unos cincuenta años y reclamó que qué derecho tenían para hacer eso. Esto trajo respuestas simpáticas dentro de la manifestación y los matones se vieron obligados a retirarse. Los trabajadores ferroviarios descubrieron rápidamente que este hombre era Fontenis y algunos de ellos llevaron con él la colaboración sucesiva en la MCL/OCL y luego la UTCL.

Como ateo convencido, Fontenis, no tenía tiempo para religiones y cuando el Papa Juan Pablo II se preparaba para visitar Tours en 1996 fue uno de los principales activistas en la creación de un colectivo antivisita. El colectivo finalmente movilizó a varios miles de personas en una manifestación en Tours y fue Fontenis, vestido con ropas papales, quien cabalgaba a la cabeza del acto en el “Condón-móvil", una parodia del "Papa-móvil", con un carcasa de plástico y cuatro ruedas de madera, llevando una escoba en lugar del cetro del Papa.

Murió el 9 de agosto de 2010 en Reignac sur Indre, cerca de Tours. En los últimos años, el deterioro de salud le hizo renunciar a la actividad militante. Dejó una esposa y una hija.

Fuente: Issue 75 of Organise! La revista de la Federación Anarquista.

Biografía de Piotr Arshinov

Traducción de Lusbert y Angel Malatesta del texto original en el Archivo Nestor Makhno

Nick Heath: una breve biografía del anarquista revolucionario ruso y protagonista del movimiento makhnovista ucraniano, Piotr Arshinov.

Piotr Andrievich Marin (Arshinov) nació en la aldea de Andreivka, en la provincia de Nisnelomov, en el seno de una familia trabajadora en 1887. En 1904 se unió al movimiento revolucionario. Un año después, trabajaría de cerrajero en un taller ferroviario en la ciudad de Kizilarbat, en Turkestán cerca de la frontera iraní. Fue un miembro de la sección bolchevique del Partido Socialdemócrata ruso y editó el periódico Molot (Martillo), dirigido a los trabajadores ferroviarios. En 1906, para escapar de la vigilancia policial, huyó hacia Ekaterinoslav. Después, se acercó al anarquismo y se unió al movimiento.

Allá trabajó en la fábrica Shoduar. Organizó ataques armados contra representantes de las autoridades políticas locales y la policía. Sobre el 22 y 23 de diciembre de 1906, Arshinov junto con otros anarquistas atacaron comisarías en Nisnedneprovsk. El 7 de marzo de 1907, abatió a tiros a Vasilenko, jefe de los talleres ferroviarios situados en Alexandrovska, provincia de Ekaterinoslav, frente a una gran multitud de obreros. Este individuo había denunciado ante las autoridades a más de 100 trabajadores que habían participado en la insurrección armada de diciembre de 1905, algunos habían sido tiroteados y otros fueron sentenciados a largas penas de prisión.

Detenido el 9 de marzo de 1907, fue condenado a muerte en la horca por un tribunal militar. Durante la noche del 22 de abril de 1907, escapó junto a otros prisioneros durante una misa de Pascua. Se refugió en Francia, regresando a Rusia en 1909, y en otoño fue detenido por propagar ideas anarquistas entre los obreros de Briansk. Se escapó de la cárcel de nuevo antes de la sentencia, y continuó difundiendo propaganda clandestinamente entre los obreros y los campesinos de Kostrom y Smolensk. En mayo-julio de 1910, participó en una expropiación (robo)junto a otros anarquistas, de un almacén de vino en el pueblo de Filopovo, en la provincia de Kostrom, de otro almacén de vino en Stepanovo-Silino, en la provincia de Smolensk, y también en un ataque a la oficina local de correos en Sudislav, provincia de Kostrom. En agosto de 1910 fue a Austria para conseguir armas y recursos para propaganda. De regreso en el mes de septiembre, fue detenido por las autoridades austríacas, encarcelado en Tarnopol, y luego entregado al gobierno ruso en mayo de 1911. Su juicio comenzó el 25 de junio de 1911 en Moscú junto a otras 36 personas, utilizó el pseudónimo de F. I. Mikhailski. En octubre de 1911 fue sentenciado a 20 años de prisión, siendo encarcelado en la prisión de Butyrki. Allí conoció al joven anarquista ucraniano Nestor Makhno. Arshinov había tenido cierta preocupación por formarse a sí mismo, y transmitió sus conocimientos a Makhno. Este último menciona en particular clases de geografía, historia y matemáticas. También reforzó las creencias políticas de Nestor.

Liberado por la Revolución el 1 de marzo de 1917, Piotr fue uno de los fundadores de la Federación de Grupos Anarquistas de Moscú, secretario del sindicato de prensa de Moscú, y coordinador para los periódicos Golos Truda y Anarkhia desde septiembre de 1917. Participó en el congreso sobre los grupos anarquistas de Moscú en junio de 1918.

Más tarde, formó parte del movimiento anarquista makhnovista durante la guerra civil ucraniana. En 1918, fue editor del periódico Golos Anarkhista en la cuenca del Donbas, y llegó a Gulyai Pole junto a otros anarquistas de Moscú, estando involucrado en el movimiento makhnovista desde abril de 1919 hasta agosto de 1921. Estuvo envuelto en la comisión cultural del makhnovismo, ayudando a producir y editar Put'k Svobode (Camino hacia la Libertad), el periódico de los insurgentes desde 1919. Con Volin, comenzaron la organización de un congreso de grupos anarquistas de Nabat, donde ha tenido un rol de liderazgo en la dirección política del movimiento makhnovista. Fue uno de los editores del órgano de expresión con el mismo nombre de la organización, Nabat, y también de Golos Makhnovista en Kharkov en 1920.

Tras el aplastamiento del movimiento makhnovista por parte de los bolcheviques en 1921, huyo cruzando la frontera. Participó en varios periódicos de anarquistas rusos y ucranianos en el exilio, editando Anarkhicheski Vestnik (Heraldo Anarquista) en Berlín para el grupo de anarquistas rusos en el exilio en la revista Dielo Truda en París desde 1925 hasta 1929 y en Chicago desde 1930. Escribió muchos artículos sobre la situación de Rusia para esta revista y fue uno de los autores de un importante texto "Plataforma Organizacional de los Comunistas Libertarios". Mientras estaba en el exilio en Berlín, escribió su célebre y famoso libro "Historia del Movimiento Makhnovista"

Le desalentaron las duras críticas realizadas a la "Plataforma" por parte de muchos anarquistas. Su pareja le echó mucho de menos y le presionó para que volviera. Él también sufrió por la expulsión de Francia. Luego estableció contacto con el líder comunista Ordzhonidze, a quien había conocido en prisión y compartido celda. Éste le prometió a Arshinov ayudarle a volver, con la condición de retirar todas sus críticas al bolchevismo y romper con el anarquismo. Arshinov escribió dos panfletos anti-anarquistas, "Anarquismo y la dictadura del proletariado" en 1931 y "Anarquismo en nuestra era", en 1933, ambos publicados en Paris. Makhno rompió publicamente con él. Leo, el hijo de Volin, le recordaba claramente al "tio Marin" cuando visitaba su hogar con su compañera y su hijo Andrei, y cómo Volin le decía una y otra vez "Marin, no debes ir. Te van a fusilar. No te engañes, jamás te perdonarán"

En 1935, marcó una clara ruptura con el anarquismo con el artículo Fracaso del anarquismo que apareció en el periódico comunista Ikvestia el 30 de junio.

Regresó a la Unión Soviética. Trabajó como corrector de textos en Moscú. Durante las purgas, fue acorralado y acusado de 'restaurar el anarquismo en la Rusia Soviética'. Al parecer, fue disparado durante una deportación en 1937.

Los anarquistas fueron muy duros en sus críticas hacia Arshinov. Su viejo amigo Nestor Makhno escribió mordaz y vehementemente "él es un vanaglorioso y anda buscando el poder. Desconocido en la Revolución rusa hasta que llevó su trabajo inútil en Moscú en 1919 a 'la tormenta de praxis revolucionaria', después escribió su historia del Makhnovismo. A consecuencia de esto se convirtió en activista en el movimiento anarquista internacional, y comenzó a verse a sí mismo como un líder del anarquismo, para lo cual buscó y encontró fundamentos teóricos. Ese fue un sencillo paso, tan fácil como en el bolchevismo.”

El anarquista emigrado a Estados Unidos, Alexander Berkman, fue igualmente severo, escribiendo que 'yo no le considero importante en absoluto... para mí la traición a nuestra causa, tales como Yartchuk, Arshinov etc., se debe a dos causas: la falta de visión anarquista y entendimiento del anarquismo; y en segundo lugar a causas económicas. Ellos esperaban mejorar su situación económica para situarse junto a los bolcheviques, y como norma hacen mejoras en esa línea. Entonces, con estos traidores y cobardes no debe haber nuevas relaciones.” Max Nettlau dijo más o menos lo mismo.

Camillo Berneri remarcó que Arshinov no había abandonado el movimiento en silencio y con dignidad, pero había cerrado la puerta tras él como un pendenciero. Estableció contra esto que el propio testimonio de su militancia que habla por sí mismo, y sobre todo, su libro sobre el movimiento makhnovista.

Hay una escuela de pensamiento que planteó que Arshinov deliberadamente puso su denuncia al anarquismo como si fuese una cortina de humo para que pudiera volver a Rusia y ayudar a organizar un movimiento anarquista en la clandestinidad. Sabemos que el grupo Delo Truda mantuvo contactos con ese movimiento, y Ante Ciliga en la obra "Enigma ruso" se refiere al mismo como extremadamente bien organizado. No podemos estar seguros, de una u otra manera, hasta que los registros mantenidos por las autoridades rusas sean revisados por los investigadores. Esperemos que alguno de estos investigadores lo haga pronto.