Israel, ese Estado genocida

4 min. de lectura

Mientras yo escribo estas líneas y vosotres las leéis, el Estado fascista de Israel seguirá atacando impunemente a la ciudad de Gaza, matando por igual a niñes y adultes. Y mientras, la “comunidad internacional de bien”, ésa que llamamos “Occidente”, calla sin dignidad.

Ya van seis días y el ataque sobre la ciudad de Gaza continúa de forma atroz. En 2009 el Estado fascista de Israel atacaba Gaza bajo el nombre de Plomo Fundido, una operación genocida que dejó más de 1.400 víctimas, de las cuales el 80% eran civiles, y unes eran 300 niñes. Alrededor de 5.300 personas fueron heridas, entre las cuales se encontraban más de 1.600 niñes [1]. ¿Casualidad? ¿Daños colaterales? ¿O puntería deliberada?

Ayer el principal hospital de la ciudad colapsaba ante la marea de herides y víctimas. Niñes mutilados, padres llorando, madres con los nervios destrozados. El 80% de les herides son transportados al hospital Al Shifa, el cual cuenta con 700 camas que se llenan en cuestión de minutos. Los medicamentos y drogas se agotan a un ritmo espeluznante, y el Ministerio de Salud en Gaza se desespera por conseguir el material básico para tratar a las víctimas del fascismo de Israel. Pero el drama sanitario no acaba aquí, la Organización Mundial de la Salud tiene 21 clínicas en la ciudad, de las cuales 11 permanecen cerradas por estar ubicadas en zonas bombardeadas por Israel [2].

Para poner la guinda al pastel, ayer las bombas israelíes caían por segundo día sobre un edificio destinado a alojar a la prensa local e internacional; un edificio que todo el mundo sabe que cumple esa función [3]. Cortar el flujo de información que sale de Gaza es imprescindible cuando se es un Estado fascista que, con el beneplácito de las potencias mundiales, decide exterminar a un pueblo indefenso de forma sistemática. Porque eso es lo que está haciendo Israel: está llevando a cabo una limpieza étnica en los territorios ocupados de forma planeada y organizada, lo que podría (y debería considerarse) como delito internacional. Sin embargo, Occidente calla y las potencias mundiales dan su visto bueno. El otro día, sin ir más lejos, el presidente Obama aseguraba que Israel tiene derecho a defenderse, y es por ello que su gobierno secunda las acciones de Israel [4].

Lo que está sucediendo hoy en Gaza llama al alzamiento popular, a una intifada global. La solidaridad internacional debe crecer y consolidarse en tiempos como estos. El sufrimiento del pueblo palestino es, seguramente, el último vestigio del antiguo colonialismo a la antigua usanza. La opresión que sufren es resultado de un mundo que nosotres sostenemos con nuestro silencio desde nuestros cómodos salones; frente al televisor, lejos de las explosiones y la metralla. Su lucha es nuestra lucha por imperativa necesidad, porque nuestra libertad y dignidad no serán completadas hasta que las diferentes gentes del mundo no vivan en paz.

Referencias

[1] Especialidad de Israel: apuntar sobre los civiles

[2] Colapsan hospitales en Gaza. Israel y potencias cómplices son responsables de este genocidio.

[3] Israel no quiere testigos del holocausto al pueblo palestino: volvió a bombardear a los periodistas.

[4] Obama afirmó que Israel tiene “derecho a defenderse.”

ETIQUETADO: , ,
Comparte este artículo