Balance trimestral de coyuntura. Abril a junio de 2018

Prólogo

Continuamos este proyecto iniciado el año presente que ha venido a sustituir nuestra anterior publicación mensual de los “Enlaces del mes”. Ahora realizaremos balances trimestrales para resumir los acontecimientos sociales y políticos más relevantes en los últimos tres meses, incluyendo, además, un análisis y un posicionamiento político, e incluso las posibles direcciones en un futuro próximo. Pretendemos que estos balances sirvan tanto a los movimientos sociales como a organizaciones revolucionarias para tener un diagnóstico de espíritu crítico, generar posibles debates y trazar hojas de ruta de cara a avanzar cuantitativa y cualitativamente en la lucha social y de clases.

Acontecimientos

Son muchísimas historias que contar en este período de tiempo, y recopilarlas todas daría casi para un libro. Por ello, destacamos en este trimestre las noticias, y procesos más sonados tanto a nivel estatal como internacionalmente. Comenzando por lo más cercano, el panorama político institucional ha sufrido un pequeño terremoto desde finales de mayo, cuando se supo la sentencia del caso Gurtel, la mayor trama de corrupción de la historia reciente de España. Después de más de una década de investigaciones iniciadas por la Fiscalía Anticorrupción y un juicio en la Audiencia Nacional contra la corrupción política vinculada al Partido Popular, los principales cabecillas de la trama (una treintena de personas, entre ellas Francisco Correa o Luis Bárcenas) han sido condenados a penas de prisión elevadas y el mismo partido fue condenado en conjunto como partícipe por su implicación.

En este contexto se produjo una semana más tarde la primera moción de censura efectiva bajo el régimen monárquico actual, teniendo como resultado que el candidato del PSOE, Pedro Sánchez se convirtiera a primeros del mes de junio en el nuevo Presidente de Gobierno con el apoyo de la mayoría de grupos parlamentearios que votaron contra el antiguo presidente M. Rajoy. Este nuevo gobierno se ha procurado una limpieza de imagen absoluta, trabajando a destajo sus asesores de marketing comenzando ya desde la elección de ministras y ministros. Sin embargo, detrás de estas elecciones ministeriales se esconden viejos conocidos de la represión política, o algunos representantes de la meritocracia y los intereses económicos privados, ha comenzado prometiendo cambios en una serie de temáticas sociales que comienza a vislumbrarse no serán en el sentido de beneficiar a las clases populares, sino lavarle la cara al régimen y consolidarlo contando con una opinión pública favorable. Además, durante el mes de mayo estuvieron debatiéndose los presupuestos generales del Estado, que salieron adelante un día antes de conocerse la sentencia de la trama Gurtel, unos presupuestos antisociales marcados por un incremento militarista, con un 7% más para el Ministerio de Defensa, y un 1% destinado a la compra de armamento pesado.

A nivel de la represión a los movimientos sociales hemos vivido numerosos episodios destacables, comenzando por el incremento de la represión a los Comités de Defensa de la República en Catalunya, realizando detenciones conjuntas de algunas de sus integrantes, e incluso tratando de denunciarles por actos terroristas en base a las acciones de desobediencia en el territorio catalán contra el control del gobierno tras la aplicación del artículo constitucional 155. El rapero balear Valtonyc decidió a finales de mayo exiliarse del país a un lugar todavía indeterminado de Europa, y así evitar legalmente entrar en prisión tras acabarse el plazo para presentarse en instituciones penitenciarias debiendo cumplir la sentencia por injurias a la corona y enaltecimiento del terrorismo, condenado por el contenido de sus letras por la Audiencia Nacional. Ha recibido numerosos apoyos, y entre otros destacables, la elaboración de un video bajo el título 'Los Borbones son unos ladrones', realizado por los principales grupos del mundo del rap del panorama español.

En esa misma institución judicial han sido juzgados los ocho jóvenes del pueblo de Altsasu, a quienes solicitan penas desorbitadas por una pelea con dos guardias civiles en un bar durante las fiestas municipales en el año 2016. Descartado el delito de terrorismo en la pelea, sin embargo, han sido condenados entre 13 y 2 años de prisión por agresiones con agravante de odio ideológico y superioridad numérica. Tres de ellos siguen en prisión preventiva, y otros cuatro fueron detenidos tras la sentencia primera de la Audiencia Nacional, que está actualmente recurrida tanto por la defensa, como por la fiscalía que solicita que se tenga en cuenta el agravante de terrorismo inicialmente descartado.

Por otro lado, hemos conocido la bochornosa sentencia a los violadores de La Manada por los hechos en las fiestas de sanfermines hace dos años. Fueron condenados exclusivamente al delito de abuso sexual, descartando el delito de violación, y con el voto particular de uno de los jueces que solicitaba la absolución total. Esta sentencia abre las puertas a que hechos similares se repitan sin consecuencias penales para los culpables, desprotege absolutamente a las víctimas de violaciones, que se exponen a un juicio institucional y social, debiendo además de demostrar ellas una violación cuestionándolas sistemáticamente desde su actitud ante una agresión sexual violenta hasta la legitimidad de recuperar una vida normal. La situación se ha agravado recientemente con la libertad provisional para los cinco miembros de esta Manada de violadores, aún teniendo otra causa pendiente por el mismo hecho. Por el contrario, esta sentencia ha originado una contundente respuesta del movimiento feminista a nivel estatal, con movilizaciones multitudinarias, y sentando el debate cada vez más fuerte sobre la autodefensa activa propuesta por el feminismo. A pesar de ello, los episodios de violencia machista se replican en el resto del territorio como por ejemplo las violaciones de los capataces a las recogedoras de fresas en los campos de Huelva o una imitación barata de "La Manada" detenidos en Canarias.

También a finales de este último trimestre conocimos la sentencia del jucio a los jóvenes del pueblo reocupado de Fraguas (Guadalajara) condenados a menos de dos años de prisión, al desalojo del proyecto rural y autónomo que han puesto en marcha con el apoyo de habitantes de la zona, y al pago de indemnizaciones a la Junta de Castilla-La Mancha por la reconstrucción de varias casas y la instalación de paneles solares para su autogestión.

Por último, a nivel estatal no queremos dejar pasar una valoración sobre el 1 de mayo, que se vivió con intensidad en todos los territorios peninsulares, con notables manifestaciones del sindicalismo de clase y en torno a las luchas laborales donde cada vez tienen más protagonismo las trabajadoras y trabajadores implicados en una organización horizontal de resolución directa de sus conflictos, y la pérdida de peso de los sindicatos institucionalizados clásicos en el mundo sindical a pesar de que siguen siendo mayoritarios por ahora. El sindicalismo de clase se está consolidando y esperamos que siga creciendo en estos tiempos.

Sin embargo, y ya comenzando a analizar el contexto internacional, en algunas regiones del mundo el 1 de mayo se celebró con notable actividad, como por ejemplo en Latinoamerica y sureste asiático. Destacamos con especial relevancia el aumento de la afiliación sindical entre la juventud en los Estados Unidos, la confrontación continuada al gobierno liderado por Donald Trump potencia a sectores jóvenes y racializados de la sociedad estadounidense hacia una dinámica cotidiana de lucha, sobre todo con las últimas novedades de la ignominiosa práctica en la frontera de enjaular a niños y niñas separadas de sus familias al cruzar al territorio de los EE.UU.

En Europa, y más concretamente en Italia tuvo lugar entre los días 12 y 13 de mayo un encuentro en la ciudad de Parma que ha dado como resultado la fundación de la Confederación Internacional del Trabajo (CIT) continuadora del legado de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), lanzada por seis sindicatos entre los que destacan USI ―Italia―, FAU ―Alemania― y CNT ―España―, y que englobará el sindicalismo revolucionario.

Debemos recordar In memoriam este trimestre la pérdida de una persona desconocida que nos gustaría mencionar, y es que Francisco Griéguez falleció el pasado 20 de junio, siendo el último superviviente español que pasó por el campo de concentración nazi en Mathausen durante la Segunda Guerra Mundial tras unirse a la Resistencia francesa, un murciano de 99 años de edad.

Desgraciadamente si de muertos debemos hablar, no podemos olvidarnos que este trimestre ha sido especialmente sangriento en Palestina en la celebración de la Nakba, el 15 de mayo, la marcha del retorno palestino. Esta fecha coincidió con la apertura de la embajada estadounidense en Jerusalén, una gran provocación que motivó manifestaciones multitudinarias en Gaza y Cisjordania, y a la que las fuerzas ocupantes israelíes respondieron con centenares de disparos de fuego real y artefactos incendiarios lanzados por drones, provocando decenas de muertos y centenares de heridos entre la población civil palestina. Dos días antes Israel había ganado el festival de Eurovisión, una victoria en el marco de una estrategia cultural y política de lavado de imagen internacional que auguraba la gran masacre que se produjo.

Siguiendo con protestas internacionales, esta vez en América Latina, hemos visto cómo la movilización popular en Nicaragua iniciada por el rechazo a la reforma del sistema de seguridad social, ha hecho caer al gobierno de Daniel Ortega. Una respuesta popular atenazada entre el discurso derechista acusador de gobierno socialista inestable, y un discurso oficial que toma la movilización como una conspiración de la CIA estadounidense, cuando tal vez habría que buscar las raíces del descontento en un proceso acumulado de contradicciones entre el gobierno y el pueblo de venta de tierras y recursos nicaragüenses a empresas externas que han forzado desplazamientos y pobreza. En Argentina recientemente se despenalizó el aborto en el Parlamento, gracias al empuje del movimiento feminista y a la organización popular que se echó durante más de veinticuatro horas a las calles de las principales ciudades, y especialmente en Buenos Aires, como colofón a una intensa campaña de concienciación argumentando que la despenalización del aborto contribuye a evitar la muerte de decenas de miles de mujeres de las clases bajas, que no tienen medios económicos para una interrupción voluntaria del embarazo en condiciones saludables e higiénicas.

En este trimestre debemos también mencionar una nueva incursión de Turquía agrediendo fuera de su territorio, a comienzos del mes de junio el ejército turco se desplazó sobre las montañas de Qandil al norte de Iraq, justificando su actuación en una ofensiva contra milicianos del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán, por sus siglas en kurdo). Esto sucedía tan solo a menos de un mes de la celebración de las elecciones turcas del 24 de junio, en las que el autoritario Tayyip Erdogan ha vuelto a ganar mayoritariamente un proceso con nulas garantías democráticas y una oposición encarcelada por la política represiva del gobierno turco.

Por último, no podemos olvidarnos de la ofensiva del gobierno francés sobre la ZAD (Zone Á Defendre) un espacio autónomo ocupado durante años por centenares de activistas en el noroeste de Francia, muy cerca de la ciudad de Nantes. Dicha violenta ofensiva en la que ha habido heridos muy graves, como un activista que perdió una mano por una granada lanzada por la policía francesa, ha sido respondida por numerosas organizaciones ecologistas y anticapitalistas recuperando una parte importante del terreno perdido los primeros días. Todo ello en un clima generalizado de protestas, que con el impulso del cincuenta aniversario del Mayo francés, ha visto un repunte de organización social y política, tanto de sectores laborales como estudiantiles.

 

Unos apuntes finales

En estos tres meses hemos presenciado conflictos sociales en una coyuntura donde el proyecto neoliberal y de una Europa unida está siendo confrontada desde la derecha populista y euroescéptica, que no solo lo encontramos con el Brexit, sino también adelantado por la derecha en los países del este como Ucrania y Hungría por ejemplo. Una nueva ola conservadora está recorriendo el mundo y las opciones conservadoras están subiendo cada vez más en las encuestas. El negocio de las guerras provocadas por Occidente y el desplazamiento forzado de millones de refugiados auguran un incremento de políticas xenófobas y el asentamiento de un racismo institucional en los países europeos con línea de costa de entrada a Europa, que cada vez suman miles de cadáveres a la gran tumba marítima del Mediterráneo, del cual el caso paradigmático es el rechazo de Italia a que desembarque el Aquarius en sus puertos, al cual España había aceptado pero muchos de esos refugiados y refugiadas acabarán en CIEs. Del otro lado del Atlántico, encontramos a Donald Trump quien está comenzando a llevar a la práctica una política proteccionista al poner de nuevo aranceles a la importación.

En Nicaragua se está dando un conflicto que podría terminar en otra "revolución de colores", pues a pesar de haber presencia de sectores populares, la derecha golpista es la que articula dichas protestas. En España, el nuevo gobierno con cara progresista podría abrir nuevas oportunidades para los movimientos sociales de presionar para que reviertan las reformas antisociales del PP, que paguen por los casos de corrupción. Pese a las reminiscencias de las épocas de Zapatero y Felipe Gonzalez, nos encontramos ante un gobierno débil que nos debería permitir rearticular la movilización popular.

Pero no todo son malos augurios. También celebramos la gran victoria del movimiento feminista argentino al conseguir la legalización del aborto. Esto servirá de ejemplo e inspiración para el resto de feministas de América Latina, o el ascenso de la candidata demócrata Alexandria Ocasio-Cortez a congresista por el distrito 14 de Nueva York con un discurso orientado a las clases populares.

Durante este verano, una gran parte de la población tendrá la mirada puesta en el mundial de fútbol y las vacaciones. Es tiempo de cuidarnos, evitar quemarnos y continuar adelante. Sin verano tampoco habrá revolución.

Israel dice: Larga vida a Eurovisión. Palestina clama: Paren la masacre

El festival de Eurovisión se ha postulado desde sus comienzos como un espectáculo con potencial propagandístico de primer nivel mundial.  Seguido por millones de espectadores y espectadoras a lo largo de Europa, y del mundo entero, es más efectiva la propaganda ideológica de dicho evento televisado que cualquier telediario de noticias.

Este pasado fin de semana millones de personas pudieron ver y aceptar festivamente en el marco de dicha celebración musical la victoria de Netta Barzilai, la representante de Israel, que con su canción 'Toy', cuya letra anima a luchar contra el bullying, supone un lavado de cara para el Estado terrorista hebreo, lanzando una imagen al mundo de país abierto y moderno.

A nivel mundial la lucha propagandística contra Israel y la indignante defensa de este se ha convertido en una de las contiendas más relevantes en la última década. La campaña internacional de boicot contra el colonialismo y la ocupación israelí en los últimos años ha tenido un gran impacto internacional. Tanto es así que la maquinaria propagandística israelí lleva ya tiempo trabajando en limpiar su imagen queriendo desviar la mirada de sus atrocidades hacia Palestina, y proyectando una imagen de país tolerante, apoyando por ejemplo activamente al movimiento LGTBI.

El festival de Eurovisión no es la primera vez que sirve a los intereses propagandísticos de determinados países cuestionados internacionalmente por sus prácticas autoritarias y criminales. No olvidemos en el año 1968 la victoria de Massiel que sirvió para lavar la cara del régimen franquista español, o hace tan solo dos años cuando ganó la artista ucraniana Jamala, en plena guerra de Ucrania contra el Donbass. Desde que surgiera este festival en 1956 como iniciativa de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en total connivencia con la OTAN, para establecer un festival que sirviera de propaganda cultural en los países europeos en la postguerra mundial, cada año este festival impone una hegemonía cultural uniformizadora. En muchas ocasiones, también, como es el caso de esta edición supone una cortina de humo para hacer olvidar masacres como la perpetrada por Israel el mes pasado en la Marcha del Retorno de Gaza.

La propaganda sionista, además, se ve reforzada por la fecha elegida nada casualmente para encumbrar la victoria israelí por cuarta ocasión en el festival eurovisivo. En la víspera del conocido como Día de Jerusalén, que Israel impuso como festividad conmemorando el fin de la guerra de los Seis Días en 1967, dos días antes de Estados Unidos escenifique el traslado de su Embajada a la ciudad de Jerusalén, su representante ganaba el festival por cuarta vez, y también a dos días de la celebración de la Nakba palestina, o el inicio del éxodo de sus tierras el 15 de mayo de 1968.

No es la primera vez que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, logra imponer en el festival de Eurovisión, en acuerdo con el resto de países europeos que apoyan la barbarie sionista, la victoria de Israel como lavado de cara de su política. Ya sucedió en el año 1998 con la victoria de la cantante Dana Internacional, que se convertiría en icono del movimiento LGTBI mundial.

La propaganda israelí no es tan solo coyuntural, sino que se proyecta en el largo plazo, porque habitualmente el país ganador del festival lo celebra en su territorio al siguiente año. Esto significa que seguramente Israel decida celebrarlo en la ciudad de Jerusalén, en disputa con Palestina tras conquistar el sector oriental de la ciudad en el año 1967, y epicentro en muchas ocasiones de las políticas criminales sionistas contra el pueblo palestino.

La cantante Netta fue elegida inteligentemente por el Estado israelí como icono de una generación que se dice desconocedora del conflicto, tratando de invisibilizar el terrorismo israelí, y situando su figura y la temática de su canción en las problemáticas propias de los países occidentales, logrando así una falsa imagen de empatía con una mujer que habla sobre el bullying, desterrando por completo el sufrimiento que ejerce Israel a todos los niveles sobre Palestina.

Poco importe o no que la cantante estuviera en el Ejército de la Marina israelí en el año 2014 (el reclutamiento es forzoso en el Estado israelí en sus fuerzas militares a partir de los 18 años), en un país donde el mero hecho de pisar una tierra ocupada y regada de sangre ya constituye una legitimización al sionismo. En este caso lo más grave es que cualquier habitante israelí acceda gustosamente a participar de dar una imagen de país que combate el bullying, mientras se extermina a la población palestina, es en ese punto donde nunca podremos empatizar con Israel mientras siga utilizando la guerra y la propaganda haciéndonos creer que en esas tierras no ocurre ningún genocidio.

Comunicado de apoyo al pueblo palestino ante la masacre israelí en la Franja de Gaza

Ayer viernes el Ejército israelí abrió fuego contra miles de manifestantes palestinos en la frontera de Gaza en el inicio de la movilización palestina denominada como “Marcha del Retorno”.

Numerosas organizaciones políticas palestinas convocaron el inicio de una movilización multitudinaria el 30 de marzo para protestar contra la ocupación ilegítima de los territorios palestinos ocupados por el Estado israelí y reivindicar el regreso de los refugiados y refugiadas palestinas. Estas protestas estaba previsto que durasen 45 días, finalizando el 15 de mayo, que coincide con la conmemoración palestina del día de la Nakba la catástrofe, fecha que marca el desplazamiento forzado de cientos de miles de palestinos al estallar el conflicto con la creación del Estado de Israel en 1948 y la ocupación ilegítima de sus tierras apoyada por las principales potencias mundiales del momento.

Esta manifestación de protesta animaba a miles de palestinos y palestinas a marchar a cinco puntos de las zonas fronterizas con Israel y permanecer acampados hasta la fecha de la gran marcha. Dicha movilización pretende demostrar nivel internacional que la lucha palestina y su legítima reivindicación de recuperar las tierras de las que fueron desplazados y condenados a más de medio siglo de exterminio aplastante, continuará activa mientras no cese la ocupación.

Los gobiernos europeos y estadounidense ven en esta movilización una provocación hacia Israel, permitiendo con sus declaraciones cualquier acto de cruel violencia por parte de Israel, respuesta que desgraciadamente no ha tardado en llegar. Las fuerzas israelíes abrieron fuego de manera indiscriminada en la Franja de Gaza contra la multitud congregada al otro lado de la valla fronteriza. Los gases lacrimógenos lanzados desde drones hicieron cundir el pánico, y la munición real utilizada por los militares israelíes dejó un auténtico reguero de sangre una vez más. Al menos quince personas fueron asesinadas, y casi dos mil resultaron heridas, poniéndose en marcha inmediatamente la solidaridad palestina y acudiendo cientos de personas a donar sangre a los hospitales principales.

Una vez más se demuestra la impunidad internacional de Israel, que despliega las herramientas represivas y de terror contra la población palestina levantada contra la injusticia y la guerra total a la que han sido sometidas desde decenas de años. A pesar de que los principales gobiernos capitalistas permiten la violencia del Estado israelí, y acusan de terroristas a quienes se rebelan contra Israel, internacionalmente los movimientos populares han defendido históricamente al pueblo palestino.

Desde el equipo de Regeneración ayudamos a difundir este suceso, y una vez más nos posicionamos junto a Palestina en su lucha contra el terrorismo israelí.

2017, un año para no olvidar

Como tercer año consecutivo, llevo repasando el fin de año tratando de recordar lo más sonado este 2017, y seguir adelante con lo construido y lo que quede por hacer. Dejamos otro año repleto de muchísimas historias, de alegrías y penas, de aventuras y cambios, de tropiezos y aciertos, de victorias y derrotas... que sin duda nos marcarán en nuestras vidas.

Este 2017 sin duda marcará a la generación de los '90 como el comienzo de la vida adulta, lo que significaría para muchas, madurar y, para todos los hijos e hijas de clase trabajadora, darse cabezazos contra la dura realidad marcada sobre todo por la falta de oportunidades, tanto en el mundo laboral como en la entrada a la Universidad, sin olvidar la dificultad para emanciparse por las altas tasas de paro juvenil, el precio de la vivienda y el trabajo temporal y mal remunerado. Y a pesar de que la crisis nos haya pillado en nuestra mejor etapa de la vida, salimos adelante sobreviviendo entre la precariedad y la emigración, luchando por una vida que merezca la pena ser vivida.

Recordamos la llegada del 2017 con un tarifazo de la luz así por la cara otro año consecutivo más, el conflicto de la estiba, la condena a Cassandra por los chistes de Carrero Blanco, las Marchas de la Dignidad, la cumbre del G20, el problema del turismo masivo en ciudades como Barcelona, Madrid, Palma de Mallorca, Venecia..., los conflictos en Venezuela, la desaparición de Santiago Maldonado y posterior aparición de su cuerpo, la cuestión catalana y la movilización social durante y tras el 1O, la lucha incansable del pueblo de Murcia contra el muro del AVE, los incendios en Galicia y el norte de Portugal, la victoria sobre Raqqa, la masiva manifestación nazi en la capital polaca el día de su independencia, las manifestaciones contra la violencia machista, la aplicación del artículo 155 en Catalunya, el tráfico de esclavos en una Libia destrozada por el imperialismo, el golpe de Estado en Honduras y la posterior resistencia popular..., el final de la neutralidad de Internet en EEUU y la chispa que volvió a incendiar Oriente Próximo cuando Trump firmó el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí. Dejo aquí muchos acontecimientos más en el tintero ya que no entrarían en este resumen.

Afrontaremos el siguiente año con un cambio climático cuyos efectos cada vez serán más graves sobre la Tierra pero que ningún país parece querer realizar acciones para revertirlo. La crisis económica aún estará lejos de solucionarse y más para España, cuya hucha de las pensiones fue saqueada por el PP y será deficitaria, mientras el BCE dejará de comprar deuda española. Dentro de Europa, hemos de considerar el auge del fascismo en los países del Este y en todo el mundo, ya está en marcha la ofensiva neoliberal. Un fantasma recorre el mundo y no es precisamente el de la URSS, sino una nueva ola conservadora reflejada en Trump, en Macri y en Macron y Le Pen.

Ante esta ola conservadora, las izquierdas —y en particular el movimiento libertario— debemos avanzar y tomar posición en la situación política actual. En América Latina, la apuesta del CNI en México es un ejemplo de la necesidad de pasar a la ofensiva con un movimiento popular indígena detrás para cambiar el modelo de país. Los movimientos sociales en Argentina también deberían plantearse una ofensiva que no solo frene los recortes de Macri, sino que también puedan configurar un nuevo modelo de país. En Chile, ponemos las esperanzas en el Frente Amplio y en la ruptura democrática en aras de hacer avanzar el movimiento popular. Tampoco olvidemos la resistencia campesina en Colombia y las luchas sociales en Brasil ante la represión contra los anarquistas. Yendo para Oriente Próximo, nos duele otra vez Palestina que sufre otra dura agresión por parte de EEUU e Israel contra Jerusalén, capital de Palestina. En Rojava destacamos la victoria sobre Raqqa y en algunas zonas de Bashur (Kurdistán iraquí) el PKK ha proclamado la autonomía democrática y hay en curso un levantamiento contra Barzani.

Volviendo hacia Europa, tenemos las miradas puestas en Catalunya, donde el Procés tras el 1-O ha dado protagonismo a la autoorganización popular a través de los CDR. Cuando la movilización social estaba prácticamente por los suelos, la llegada de septiembre y el curso de los acontecimientos pareció reactivar en Catalunya un nuevo ciclo de movilizaciones, sin olvidar tampoco la movilización del pueblo gallego durante los incendios ni al pueblo murciano que salió a las calles contra el muro del AVE. La cuestión catalana también ha abierto entre nuestras filas una serie de debates acerca de la soberanía, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, la cuestión nacional y la territorial. Estos debates sin duda han sido de los más sonados entre el anarquismo ibérico y catalán, y la izquierda en general. Para bien o para mal, era necesario una buena sacudida en nuestras filas para desechar viejas glorias y prejuicios acerca de la cuestión nacional, ya que entenderla es clave para conocer los movimientos populares del s. XXI: el Rif, las luchas indígenas y el movimiento de liberación kurdo principalmente.

Dejamos otro año atrás con un buen sabor de boca, al menos para mí, observando cómo comenzamos ya a caminar sobre suelo firme con proyectos y organizaciones como la FAGC, Apoyo Mutuo, la FEL, Embat y nuestras compañeras gallegas que estrenaron este 2017 Bátega. La construcción del poder popular requiere paciencia e inserción en las luchas sociales, como la vivienda, el movimiento estudiantil y la Educación, las remunicipalizaciones, el sindicalismo de clase, el medio ambiente y los barrios.

Para el año que viene, en Catalunya hemos de darle una salida por lo social al Procés y evitar volver al casillero de salida del ritmo institucional. La Asamblea Social Constituyente será decisiva para darle una nueva dirección y legitimidad a los movimientos sociales catalanes de cara a impulsar la construcción de una República y un proceso constituyente desde abajo a la izquierda, poniendo sobre la mesa la mejora de las condiciones materiales de la ciudadanía y la clase trabajadora en materias de: vivienda, barrios y pueblos, servicios públicos (Educación, Sanidad, pensiones, Seguridad social, suministros...), marco laboral y política económica, energías y medio ambiente, y soberanía territorial. Y para el resto de España, la ASC y los CDRs deberían ser ejemplos y motivos para que en el resto del territorio se active también la lucha social, en clave de configurar una política de alianzas entre anarquistas, los movimientos sociales y la izquierda radical de cara a construir una ofensiva contra el Régimen del '78. Recordemos que el art. 155 no es solo para reprimir a Catalunya. También supondrá otra oleada de recortes en derechos y libertades en el resto del Estado español (ya ha sucedido con la intervención de las cuentas del Ayto. de Madrid y del de Cádiz). Debemos ir superando poco a poco los movimientos reactivos (contra la represión, contra ...) para comenzar a plantearnos la ofensiva. Solo un pueblo fuerte será capaz de parar el fascismo y revertir los ataques neoliberales.

Como despedida hasta el año que viene, nos espera un 2018 movido, con un camino duro y lleno de retos que afrontar. Durante estas semanas de reencuentros familiares, no olvidemos cuidarnos nosotros y nosotras mismas junto con nuestros seres queridos y recibamos el nuevo año con alegría, ánimos, esperanzas y muchas fuerzas. Por ello, brindemos una vez más por las victorias que hayamos cosechado el movimiento popular alrededor del mundo este 2017. Iniciaremos el siguiente año con un ciclo político en el cual se nos hace cada vez más importante participar de los procesos de lucha social en las calles. Para el 2018, será clave activar un nuevo ciclo de movilizaciones con vocación de poder popular e ir construyendo una institucionalidad desde la base (asambleas de barrio, asociaciones de vecinos, sindicatos, grupos ecologistas, organizaciones feministas...) como foco de contrapoder y de clase. Tenemos que pasar a la ofensiva si queremos ganar, así que afrontemos el nuevo año con los mejores deseos y anhelos por ese nuevo mundo que llevamos en nuestros corazones, y que tratamos de materializar en estos instantes.

¡Feliz solsticio de invierno para el Norte, equinoccio para el trópico y solsticio de verano para el Sur! La historia solo acaba de empezar. ¡Construyamos colectivamente el futuro en el que deseamos vivir!

[Recomendación] Lectura: Los anarquistas y la cuestión palestina

Algunos y algunas preguntarán por qué nos ponemos automáticamente del lado de Palestina siempre. Pero lo hacemos con razón: el pueblo palestino está sufriendo un genocidio por parte de Israel. Profundizando más en el tema, el anarquismo es poco conocido entre el pueblo palestino, así como en Israel la población no es toda sionista. También existen anarquistas israelíes. No obstante, el anarquismo no tuvo mucha incidencia social en esos lugares aunque sí existieron movimientos de inspiración anarquista tanto locales como internacionales contra la ocupación sionista y no existe un movimiento anarquista organizado. Entre las organizaciones en que participaron los anarquistas podemos destacar ISM (International Solidarity Movement), Anarchists Against The Wall, entre otros grupos y colectivos. Las acciones directas y de desobediencia civil fueron principalmente pacíficas pero también hubo momentos en que se tornaron resistencias activas. A partir de la década de 1990, confluyeron otros frentes de lucha como el anticapitalismo, el ecologismo, el feminismo y el queer y las luchas por los derechos de los animales.

No queda atrás tampoco la cuestión nacional, pues en un conflicto de este tipo se ven involucradas las identidades culturales. Desde algunas perspectivas anarquistas, predomina la idea de que el nacionalismo va ligado a una construcción ideológica artificial articulada desde el Estado y por ello hay veces que se omiten estos componentes o son tratados de manera secundaria. Esto genera que las luchas de liberación nacional sin Estado queden ciertamente desatendidas. Es por ello que no se puede concebir a un pueblo sin unas identidades culturales, que para nada tienen por qué ir ligados al Estado-nación. El otro concepto de nación de Rudolf Rocker precisamente trata de esas identidades culturales de un pueblo en base a su historia, territorio, lenguaje, etc. Estas identidades nacionales forjadas desde abajo pueden ser elementos aglutinadores que unan al pueblo en su lucha contra la opresión imperialista. Sin embargo, existe una contradicción en lo que concierne a la lucha palestina y es que muchos palestinos y palestinas están a favor de crear un Estado-nación y en este dilema estamos tratando de resolver. ¿Cómo apoyar la lucha del pueblo palestino contra la ocupación sionista pero sin apoyar la creación de un Estado palestino?

Como anarquistas, sería acertado nuestro apoyo a la causa palestina en su lucha contra Israel, pero tampoco debemos apoyarles desde el paternalismo diciendo qué tienen que hacer y cómo han de luchar. El pueblo palestino sabrá lo que quiere y a pesar de ciertas contradicciones, la solidaridad entre pueblos debería mantenerse. Sin más, animo al lector o la lectora a conocer más de fondo este tema:

Los anarquistas y la cuestión palestina

PD: Agradecería al personal que desease expresarse, no opine en base a mi reseña sino que lo haga tras haber leído el texto.

Israel, ese Estado genocida

Mientras yo escribo estas líneas y vosotres las leéis, el Estado fascista de Israel seguirá atacando impunemente a la ciudad de Gaza, matando por igual a niñes y adultes. Y mientras, la "comunidad internacional de bien", ésa que llamamos "Occidente", calla sin dignidad.

Ya van seis días y el ataque sobre la ciudad de Gaza continúa de forma atroz. En 2009 el Estado fascista de Israel atacaba Gaza bajo el nombre de Plomo Fundido, una operación genocida que dejó más de 1.400 víctimas, de las cuales el 80% eran civiles, y unes eran 300 niñes. Alrededor de 5.300 personas fueron heridas, entre las cuales se encontraban más de 1.600 niñes [1]. ¿Casualidad? ¿Daños colaterales? ¿O puntería deliberada?

Ayer el principal hospital de la ciudad colapsaba ante la marea de herides y víctimas. Niñes mutilados, padres llorando, madres con los nervios destrozados. El 80% de les herides son transportados al hospital Al Shifa, el cual cuenta con 700 camas que se llenan en cuestión de minutos. Los medicamentos y drogas se agotan a un ritmo espeluznante, y el Ministerio de Salud en Gaza se desespera por conseguir el material básico para tratar a las víctimas del fascismo de Israel. Pero el drama sanitario no acaba aquí, la Organización Mundial de la Salud tiene 21 clínicas en la ciudad, de las cuales 11 permanecen cerradas por estar ubicadas en zonas bombardeadas por Israel [2].

Para poner la guinda al pastel, ayer las bombas israelíes caían por segundo día sobre un edificio destinado a alojar a la prensa local e internacional; un edificio que todo el mundo sabe que cumple esa función [3]. Cortar el flujo de información que sale de Gaza es imprescindible cuando se es un Estado fascista que, con el beneplácito de las potencias mundiales, decide exterminar a un pueblo indefenso de forma sistemática. Porque eso es lo que está haciendo Israel: está llevando a cabo una limpieza étnica en los territorios ocupados de forma planeada y organizada, lo que podría (y debería considerarse) como delito internacional. Sin embargo, Occidente calla y las potencias mundiales dan su visto bueno. El otro día, sin ir más lejos, el presidente Obama aseguraba que Israel tiene derecho a defenderse, y es por ello que su gobierno secunda las acciones de Israel [4].

Lo que está sucediendo hoy en Gaza llama al alzamiento popular, a una intifada global. La solidaridad internacional debe crecer y consolidarse en tiempos como estos. El sufrimiento del pueblo palestino es, seguramente, el último vestigio del antiguo colonialismo a la antigua usanza. La opresión que sufren es resultado de un mundo que nosotres sostenemos con nuestro silencio desde nuestros cómodos salones; frente al televisor, lejos de las explosiones y la metralla. Su lucha es nuestra lucha por imperativa necesidad, porque nuestra libertad y dignidad no serán completadas hasta que las diferentes gentes del mundo no vivan en paz.

Referencias

[1] Especialidad de Israel: apuntar sobre los civiles

[2] Colapsan hospitales en Gaza. Israel y potencias cómplices son responsables de este genocidio.

[3] Israel no quiere testigos del holocausto al pueblo palestino: volvió a bombardear a los periodistas.

[4] Obama afirmó que Israel tiene "derecho a defenderse."